07 abril 2006

La madurez vista por un inmaduro

Hace unos años leía un gran artículo del excelente escritor catalán Quim Monzó dónde hablaba de aquellos que te acusan de inmadurez. Con acierto se preguntaba quién le da a nadie el carné de maduro. Y es que acusar de inmadurez a otro es juzgarlo. Y como decía Savater: “No es de juicioso juzgar al otro”. Pero estos lacayos de la madurez son todos iguales. ¿O debería decir mujeres? Desde que alguien descubrió que ellas se desarrollan antes que los niños y vieron que al parecer maduran más rápido que ellos, estas quieren llevar a cuestas el don de juzgar a los hombres por sus acciones y tratarlos a todos de críos para abajo.

Sí, es posible. No quiero juzgarlas de antemano.

Hace unos años salió en la prensa la historia de unas niñas que se suicidaron porque no podían acostarse con su ídolo de la música. Recuerdo también una multitudinaria manifestación adolescente en la plaza de Cataluña para que cierto montaje de grupo juvenil no se separase. El grupo lo formaban jóvenes y atractivos bailarines que ya se habían llevado un buen montón de dinero y no querían volver a trabajar más. Ni siquiera en el mundo del espectáculo. La manifestación era mayoritariamente femenina. Tan mayoritariamente que no había ningún chico. Lo cierto es que fue todo muy vergonzoso. ¿Y esa es la madurez de las chicas? Morir por un ídolo al que no te puedes follar, manifestarte para que un grupo musical no se separe (y de todos modos se separaron), decir que sus compañeros de clase son inmaduros porque les gusta el fútbol… Bueno, a veces sacan mejores notas que los chicos pero no es menos cierto que muchas lo hacen porque son más temerosas de la autoridad y si les dices estudia… pues ellas estudian. No soportan bien las penalizaciones. ¿O no es eso? Los chicos, esos simpáticos salvajes entregados al trompazo diario, parecen más flexibles. Son más creativos con las órdenes recibidas y se las saltan sin mucho miramiento. Los castigos nunca son tan duros como para tenerles miedo.

Luego crecen más y más y ya nadie puede negarles a las mujeres ser las únicas poseedoras de la llave de la madurez. Pero eso sí, a pesar de su gran madurez no pueden evitar envidiar a las otras mujeres porque llevan mejores zapatos, sufrir como perras porque no las miran tanto como a sus amigas, tener graves problemas de autoestima y buscar el reconocimiento externo, ser tan complejas que no las entiende nadie, no entienden a nadie y no se entienden ni a sí mismas…

Pero ahí estará la frase terrible cuando grites de placer casi sexual mientras le machacas el cráneo a tu enemigo de Play Station más duro: eres un inmaduro.

¿Qué significa ser maduro? Veamos el diccionario: “Sazón de los frutos. Sensatez o prudencia con que una persona actúa. Edad de la persona que ha alcanzado ya su plenitud y todavía no ha llegado a la vejez. Estado de desarrollo total”

Lo de los frutos está bien. Cuando te llaman inmaduro pueden estar diciéndote que no has puesto en sazón los plátanos y que ya es hora de sacarlos de la nevera porque están verdes.

Lo de la sensatez y prudencia tampoco está mal. Hay personas tan prudentes que pueden pasar horas delante de un semáforo decidiendo si es el mejor momento para pasarlo o no. Pero será muy maduro, claro.

Y me encanta la tercera definición que es un ataque directo contra la tercera edad: Se es maduro en la plenitud de la vida pero un hombre viejo ya no es maduro, pasa a ser nuevamente un inmaduro, le retiran el carné a la hora de jubilarse.

Por último, el “estado de desarrollo total” es una definición ambigua y siniestra. Una mujer te puede estar acusando de no estar completamente desarrollado y eso hiere. Sobre todo si te lo dicen en la cama.

Creo que fue mi idolatrado Houellebecq el que dijo que nadie termina nunca de madurar.

Algunos psicólogos dicen que es una cualidad de la persona que expresa una elevada perfección humana. Para conseguirla tienes que repetir una serie de buenas acciones. ¿Buenas acciones? Eso es muy relativo. Para mí una buena acción sería coger a un buen montón de los tipos que hacen ruido en el cine y prenderles fuego con una lata de gasolina, mostrar el espectáculo por televisión y que aprendieran los folloneros profesionales.

Pero no. Esos psicólogos hablan de tolerancia, fortaleza, prudencia, caridad… ¿Caridad? Sí. He escuchado a mujeres que quieren salvar al tercer mundo enviándole un dinerillo que no siempre llega, claro. Luego son incapaces de satisfacer a su pareja en la cama cuando esta las necesita verdaderamente, se muere casi literalmente porque se la coman bien comida. ¿Cuántas saben hacer una buena felación? ¿Es generoso no aprender a satisfacer a tu pareja en algo tan de primera necesidad como es el sexo? ¿Es generoso obligar a tu pareja a tener un hijo que no desea porque tú sí lo deseas? La lista de actos generosos dudosos de las mujeres es larga.

Están consiguiendo que se afiance una nueva corriente de pensamiento que dice que los gays tienen una vida sexual más satisfactoria. ¿Quién quiere ser maduro cuando está en juego el placer de la entrepierna?

El caso es buscar defectos. Y decir que los hombres son niños simplones porque dicen lo que piensan mientras que ellas, tan complejas y sabias ellas, son más sutiles, más complicadas… Vamos, que fracasan estrepitosamente a la hora de llevar adelante eso tan bonito que se llama “comunicación humana”.

En fin, voy a intentar aprender de las listillas. ¡Tienen tanto que enseñar! De todos modos se me ocurren algunos “peros” a su esquema mental:

- A veces nos dicen que somos inmaduros por no querer tener un hijo: se supone que es mejor tener un hijo para llenar más este mundo superpoblado, independientemente de que las facturas te estén ahogando y que no tengas tiempo para dedicárselo al nuevo humano. El hijo, como diría más o menos el filósofo Montaigne viene a ser como “un monito que traes al mundo para que te divierta”. Es muy maduro querer dar tu vida inmadura por otra pequeña vida todavía más inmadura que extenderá la estupidez humana por el planeta. Detrás de la frase “deberías madurar y tener un hijo” parece vislumbrarse la posibilidad de que un niño te convertirá inmediatamente en el ser humano que todavía no eres. Como por arte de magia. Claro, te convertirás en padre cuando hasta ahora solo eras hijo o hermano o novio o marido...

-También podemos ser acusados de inmadurez por no querer casarnos: la madurez supone entonces disfrazarse con tu pareja y reunir a todos los familiares posibles para decirles que quieres a tu compañera y que lees el futuro como los antiguos oráculos griegos y sabes que nunca dejarás de amarla. Al menos si no quieres pagarle un buen dinero al abogado por el divorcio correspondiente.

- Inmadurez es tener aficiones como los tebeos, el fútbol, los videojuegos, las películas pornográficas… : Sí, claro. Yo no soy un fanático de todas esas aficiones pero… ¿Qué tienen de malo? ¿En qué son peores que pasarse una tarde completa buscando unos zapatos a través de una odisea de mil tiendas para comprar unos que después de todo no eran los adecuados?

- No ayudar en las faenas de casa: ¿Hablamos de inmadurez o de cara dura? A ver si afinamos más con los conceptos.

- No buscar responsabilidades: Complicarse la vida y hacerla más agobiante y difícil de lo que es parece tener buena fama entre cierta parte del mundo femenino. Cuando Oscar Wilde dijo que el sufrimiento le había hecho mejor persona no le hizo ningún bien a la masculinidad en general. Y eso que a él los hombres le importaban más que a nadie como buen homosexual que era.

Y podría seguir enumerando acusaciones y juicios contra los hombres por parte de las mujeres. Pero hace tiempo que abandoné la lucha de los sexos. Pretender que ellas o nosotros cambiemos mediante argumentos es como pedirle a un perro que se convierta en gato. Las diferencias están ahí por algo, son reales e inmutables. Es como el tema de si hay vida después de la muerte. Preguntarse sobre ello no da respuestas pero sirve para escribir y hablar y llenar blogs…

En cualquier caso hablaba de la madurez, de mujeres que acusan a hombres de ser inmaduros. ¿Alguna conclusión? Pues sí, alguna.

Creo que ser maduro consiste en hacer todo aquello que supone un incordio para ti. Especialmente si eres hombre y amas tu instintos.

La madurez y el catolicismo y otras religiones igual de tenebrosas se parecen mucho: explican a la perfección el mejor modo de ser infeliz.

Lo explican y te sugieren que lleves a cabo sus premisas.

Es por eso que yo, como buen ateo, tampoco creo en la madurez.

Por más que según el diccionario siga los preceptos de la primera definición y tenga el plátano en sazón, bien madurito…

5 comentarios:

Ozymandias dijo...

Es mucho más fácil entender a E.T. que a las mujeres.
E.T.(que visto como viste y como huele es sin duda macho), no le complica la vida a Elliot...!Joder, está bien claro¡ !Que me quiero ir a casa, que está allí, donde apunta mi jodido dedo¡
Si ET fuera una mujer ocultaría el dedo y empezaría a decir que quiere ir a un sitio sin decir a donde y que no entiende cómo no sabes cual es si te lo está diciendo bien claro...Elliot la enviaría a la mierda harto de dar vueltas volando con la puta bicicleta para arriba y para abajo, porque el jodido bicho no se aclara y al final el que se iría en la nave espacial es Elliot por no aguantarla.
¿Ves?Somos unos inmaduros que solo saben hablar de películas ciencia-ficción y no de problemas serios de comunicación...

Ozymandias dijo...

Es mucho más fácil entender a E.T. que a las mujeres.
E.T.(que visto como viste y como huele es sin duda macho), no le complica la vida a Elliot...!Joder, está bien claro¡ !Que me quiero ir a casa, que está allí, donde apunta mi jodido dedo¡
Si ET fuera una mujer ocultaría el dedo y empezaría a decir que quiere ir a un sitio sin decir a donde y que no entiende cómo no sabes cual es si te lo está diciendo bien claro...Elliot la enviaría a la mierda harto de dar vueltas volando con la puta bicicleta para arriba y para abajo, porque el jodido bicho no se aclara y al final el que se iría en la nave espacial es Elliot por no aguantarla.
¿Ves?Somos unos inmaduros que solo saben hablar de películas ciencia-ficción y no de problemas serios de comunicación...

Ozymandias dijo...

Es mucho más fácil entender a E.T. que a las mujeres.
E.T.(que visto como viste y como huele es sin duda macho), no le complica la vida a Elliot...!Joder, está bien claro¡ !Que me quiero ir a casa, que está allí, donde apunta mi jodido dedo¡
Si ET fuera una mujer ocultaría el dedo y empezaría a decir que quiere ir a un sitio sin decir a donde y que no entiende cómo no sabes cual es si te lo está diciendo bien claro...Elliot la enviaría a la mierda harto de dar vueltas volando con la puta bicicleta para arriba y para abajo, porque el jodido bicho no se aclara y al final el que se iría en la nave espacial es Elliot por no aguantarla.
¿Ves?Somos unos inmaduros que solo saben hablar de películas ciencia-ficción y no de problemas serios de comunicación...

Ozymandias dijo...

Ejem...creo que me he pasadoal darle al botón, es lo malo de ser tio y solo poder hacer una cosa a la vez...

Houellebecq dijo...

Bueno, otra vez incluiré un post sobre los tíos inteligentes y los que lo son menos. De todas formas, y ya que hablas de dedos, parece que este post ha puesto el mío en tu llaga, Ozy.