19 diciembre 2006

Paz y amor a los hombres de buena voluntad con voluntad para no gastar ni un euro más

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El buzón navideño es como el calcetín en el que papá Noel te mete los regalos. La diferencia es que en el buzón sólo te dejan fotografías de posibles regalos. Sólo te dejan el deseo pero no su satisfacción. Los folletos de publicidad me han llegado este año gruesos y en formato magazine. Los anunciantes tiran la casa por la ventana. Saben que es fácil tentar al consumidor. El de Carrefour, por ejemplo, que es el primero que me ha llegado tiene unas ochenta y ocho páginas incluyendo cubiertas. Es a todo color y en buen papel. Al ritmo que van el año próximo me lo encuadernarán en tapa dura y podré pedir números atrasados además de poder disfrutarlo en papel satinado.

En portada sufro la primera andanada. Anuncian el nuevo IPOD video con 30 GB por 279 euros. Sé que no gastaré ese dinero en esa maquinita pero ya me hacen soñar con un futuro en el que bajará el precio. Recuerdo que el año pasado ya babeaba con los IPOD de un GB o dos y este año los puedo comprar. Es el antibudismo llevado a su máxima expresión. Creación de deseos. Deseos insatisfechos que llevan al sufrimiento… El MP3 actual es insuficiente, mi presente es un indeseable trámite que me llevará al futuro soñado con esa maravilla con cargador de corriente incorporado…

El catálogo de todos modos se abre con anuncios sobre vestuario femenino. Nada que hacer conmigo. Si al menos fuera lencería… Pero aquí solo hay mujeres en ropa de invierno. No se puede ser sexy llevando tanta prenda y tan gruesa encima. Es como si solo las hicieran para que las mujeres no pasen frío, joder.

También me salto la sección de joyas(mucho dinero para comprar piedras), ropa masculina(a mí me hace grande mi cerebro y no la seda que a los monos los sigue dejando tan monos como siempre), alimentación(me aburre mirar comida, sólo me dedico a ingerirla), herramientas para el manitas del hogar(ja,ja,ja), aparatos deportivos(más ja,ja,ja), hogar y plantas(estoy a punto de arrojar el catálogo a la basura), escritorios, muebles, vajillas, maquinillas eléctricas, secadores de pelo, scanners… Sólo en la página sesenta y ocho empiezan a dedicarme el catálogo a mí. Lo de atrás era para mi mujer. Unas veinte páginas para intentar resistir los embates de la publicidad. Trataré de vencer.

Además del IPOD me tientan con un disco duro de 160 GB con conexión directa al televisor y mando a distancia. Existe otro que por 30 euros más te da 300 GB de memoria. Puedes tener una biblioteca, discoteca y filmoteca en el más reducido espacio posible. Gracias a este disco duro podré almacenar mil películas que nunca veré en lugar de las cien películas que nunca veo actualmente.

Cámaras digitales. Siempre he pensado que perder tiempo fotografiando me resta placer en mis viajes. Sólo disfruto con las fotografías ajenas porque me enseñan el lugar dónde todavía no he estado y claro, menos da una piedra. Pero son tan bonitas esas cámaras… Y nunca se sabe cuando el aire fresco del invierno levantará una falda y entonces sí, querrás guardar el hermoso recuerdo y compartirlo con aquellos que lo disfruten como tú.

Un DVD grabador con 160 GB(250 horas de grabación) me resulta muy atractivo. Pero sigo creyendo en la tecnología del VHS. O por lo menos me resigno a ella mientras no bajen el precio de estas maravillas digitales. Mi pregunta es… ¿Produce la televisión 250 horas dignas de ser inmortalizadas? Hmmm, mi televisión es digital y con oferta variada pero se repite tanto que más tarde o más temprano te puedes encontrar con el programa que perdiste de vista y al que dijiste hasta luego pero nunca adiós.

Los televisores de plasma con sus elevados precios plasman muy bien la idea que apuntaba más arriba sobre crear deseos insatisfechos y fabricar antibudismo.

El GPS me fascina. No tengo vehículo pero me vendría muy bien para saber la calle por la que paseo. El inventor debió estudiar las necesidades de los tipos que como yo, se perderían al regresar de tirar la basura.

Las cadenas de música sólo me interesan en cuanto que la mía no tiene para reproducir DVD ni MP3. Pero de momento vivo igual con la mía. Admite pirateos más toscos y en CD pero a mí ya me va bien. Y que dure.

Las consolas, películas y libros anunciados al final del catálogo me distraen pero sé que puedo conseguirlo todo más barato e incluso gratis.

Conclusiones: tenía pensado comprarme un solo auto-regalo caro estas navidades. Después de leer el catálogo sigo pensando igual.

He vencido.

Una vez más.

Si me hago el auto-regalo es porque tengo paga extra que si no, ni siquiera eso.

El año que viene me tendréis que inyectar la publicidad en vena porque lo que es a mí… Me la sudan vuestros esfuerzos.
¡Soy el prodigioso hombre super-ostra! Mi coraza sigue entera.

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