23 junio 2007

Diarios de L(I de dos)




Hace tiempo dije que haría la tercera parte sobre la vida de una señora de la limpieza que nos marcó a los del cine. Pero la echaron. De todas formas tenía este documento sobre ella que íba a publicar en una página que cerraron hace tiempo. Aprovechando que vengo de las vacaciones y tengo que pensar los nuevos temas que trataré próximamente(tengo cientos de ellos en mi inquieto cerebro) os dejo este texto. Aquella señora L nunca se fue de mi corazón. Qué personalidad la de aquella chilena. ¡Qué personaje! Un regalo para cualquier escritor.


¡Exclusiva! Hemos encontrado el diario de la señora L en el cuarto de la limpieza. No sólo hace crucigramas cuando descansa, también escribe sus memorias. Este es un fragmento. Pero eso sí, mucho cuidado. Puede herir la sensibilidad de la gente.


“16 de Febrero de…

He abierto los ojos a las dies de la mañana con ganas de guerra pero mi Conguito no estaba. ¡El muy huevón! Pero mejor que trabaje porque a mí cada día me quedan menos ganas de ganarme la vida. Me lo ponen muy difísil esos del sine dónde trabajo. Me estoy sacando la entreputa por no cogerme baja. Bien jodida estoy. Y eso que Conguito bien poco me cacha… Con lo que culeábamos antes él y yo. Pero esos tiempos ya pasaron. Ahora la arrechura me la solusiono sola. Él se lo pierde. Creo que yo estoy todavía de buen ver, una mujer bien despachadita soy yo. Seguro que a más de uno soy capaz de parársela bien.

Me levanto y hago la comida para el hombre. Y luego a limpiar un poco la casa. ¡Me tienen de los pelos estos machos! ¿Por qué no se harán ellos sus cosas? Tremendos inútiles son. No saben nada de rasquetear.

De repente se me van las ganas de darle al plumero. Yo lo que necesito es una peli de esas cochinas que tiene mi Conguito. Quiero ver tíos bien paraditos, bien guapos, bien calatos ellos… A esos les limpiaba yo la casa y lo que ellos quisieran.

Me pongo la peli más susia que encuentro y empieso a darle brillo a la concha que hase tiempo que no le dan una pasadita bien linda. ¡Que rico, papito! Esto es vida y no limpiar y limpiar para gente que no te lo agradese nunca. Ese Rocco no debió retirarse tan pronto. Si me hubiese conosido se lo hubiese repensado fijo.

Salgo a las dose a comprar el pan y esas cosas. El ejersisio me ha dado hambre. La panadería está llena de españolas huevonas así que se merecen lo que hago: me pongo la primera de la cola. Una vieja me quiere decir algo pero la miro con mi cara de King Kona y la tiro para atrás del susto. A mí con esas. A mí no se me pone nadie delante. Y menos una cojuda gallega de estas. Una dise que soy tremenda maleducada pero después que la llamo hijadeputa se me calla rapidito. Bien brava soy yo.

En la tarde me estoy quedando como dormida, traspuesta. Un sueñito rico me daba yo ahora pero tengo obligasiones. Los del sine me esperan… Bueno, esa parte no es difísil. Tengo buenos trucos para las gallegas y también para los gallegos. Y más si son gallegos jóvenes y huevones. A estos les engaño como quiero yo... Les digo que limpien las salas más difisiles que me duele la espalda o tengo canser o que se yo, y yo me voy a los crusigramas. Pero bien escondidita, eso sí. Que piensen que rasqueteo nomás.

Me pongo mis botas como de nave espasial que son muy cómodas y me ayudan a pasar la tarde, le doy varios bocados al bocadillo para el lunche que le había dejado a mi Conguito(pero qué mas da, que se haga uno él mismo con la pinga) y tras mirar que todo está bien en el espejo y que mis sincuenta y pocos están muy bien llevados, salgo a la calle. Que se preparen los españolitos, que Chile va a por ellos…”

Y hasta aquí la primera parte. ¿Qué ocurrirá cuando llegue dónde los gallegos? ¿Será tan dura con ellos como parece? Próximamente lo veremos.


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