01 junio 2008

Seguridad II



“Tal sitio (EFE).- Los Mossos d'Esquadra han detenido a 4 agentes de seguridad privada que trabajaban en el centro comercial X de Tal sitio acusados de robar en tiendas y bares de este centro comercial, según ha informado la policía catalana.

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Los Mossos recibieron hasta cinco denuncias de robos en el interior de bares y comercios, fundamentalmente perfumerías y jugueterías, todos ellos cometidos por la noche y de los que las cámaras de seguridad del centro no ofrecían imágenes de los hechos.

Todos estos indicios condujeron a los agentes hasta la empresa de seguridad encargada del centro y detuvieron a cuatro personas de nacionalidad española como autores de un delito de robo y de hurto.

Los arrestados también se habrían apropiado de los objetos robados que interceptaban a los ladrones que los hurtaban de las tiendas, ya que los vigilantes no identificaban a estas personas ni informaban a sus superiores ni a la policía.

El juzgado de Y ha decretado libertad con cargos para tres de los cuatro detenidos, y el cuarto ha ingresado en prisión por hechos ajenos a este procedimiento.”

Ya hablé de ellos en un pasado post(“Seguridad”). Los vigilantes de seguridad me parecían entonces un poco retrasados pero en el fondo entrañables. Uno de los del centro dónde trabajo me parecía muy simpático. Gordo como el policía de los Simpsons no daba la sensación de poder pescar a nadie ni aunque ese alguien fuese una tortuga robando verdura en el Mercadona de la primera planta. Pero era simpático. Nos pirateaba películas o series a unos, trucaba consolas portátiles o no portátiles, se daba paseos por el cine para charlar(esa era la tarea más agobiante, soportar una charla demasiado abundante con alguien con quién no tenía casi nada en común salvo los tebeos de “Mortadelo y Filemón” o “Mazinger Z”), se comía nuestras palomitas de colores mientras decía “mmm, calentitas, qué ricas, recién hechas” sin saber que estaban así gracias al calentador eléctrico del bar y que podían llevar allí tres días...

A veces nos entretenía al tercer encargado, más pesado si cabe.

Nos explicaba cómo acudía más rápido al comercio si ese comercio se portaba bien con él. Los de las hamburguesas le daban material para engordar su ya de por sí enorme culo y allí llegaba el primero si había problemas. A nuestro centro acudiría en segundo lugar(por las palomitas). Era un modo un tanto mafioso de entender la seguridad pero el tío era simpático. Ese acento andaluz nos lo hacía más divertido aún.

Nos contaba cómo alguno de sus compañeros más duros habían golpeado una vez a un tipo que había robado en no sé dónde por pasarse de listo. También nos decía cómo esquivar las cámaras de seguridad y dónde estaban colocadas en el centro. O cómo pasaba de llamarles la atención a los comerciantes que infringían reglas del centro si estos le daban su impuesto revolucionario o mejor dicho, pagaban el chantaje y le daban de comer.

Yo pensaba que las jugueterías, papelerías y tiendas sin nada de comer lo tenían mal para que las vigilasen como dios manda. Por más que la seguridad estaba contratada para todos.

Ayer vi la circular interna dónde hablaba de la detención de este tipo y de otro que ya tenía antecedentes penales y vigilaba el parking, un tipo que parafraseando a Houellebecq hablando sobre Sartre “era feo hasta rozar la deformidad”. En realidad eran cuatro los detenidos y hasta veinte los vigilantes de seguridad que la empresa sacó del centro.

¿Qué cara se te queda cuando tienes al enemigo en casa tal y como decían los titulares de los principales y no tan principales periódicos catalanes?

Yo pienso lo siguiente. Si te roba un seguridad eres primo al cuadrado. Primero porque te roba tu empleado. Segundo porque le has pagado al ladrón. Quiero decir que tal vez sea mejor no contratar seguridad de ningún tipo. Si te roban dos o tres niñatos que se llevarán cuatro cosas por lo menos ya te has ahorrado pagar la nómina del vigilante y los robos de este tipo que siempre serán a lo grande no como los del simple niñato.

Y es que si se le paga tanto a un dentista. ¿Por qué no a los vigilantes? Al dentista le pagamos tal vez por miedo y porque nos toca un lugar muy sensible de la boca. Al de seguridad no le damos mayor importancia. Nos pueden robar, matar, torturas y violar en un centro comercial pero los vigilantes siguen siendo los más desesperados de la cadena laboral. Cualquier tarado, gente con antecedentes, y hasta alguien con menos responsabilidad que mi sobrina cuidando las chucherías de otro niño puede trabajar de vigilante. Cierto exencargado mío con esquizofrenia, paranoia y la firme convicción de que todas las mujeres del mundo son lesbianas y le quieren quitar las novias a él trabaja desde hace un par de años en este gremio. ¡Lo juro! ¿No se podría profesionalizar más el sector? Es que para tener esto mejor no tenemos nada, ya lo he dicho más arriba.

Tal y como leí en un comentario de la noticia que incluyo: “Con los vigilantes de seguridad sólo tienes seguridad hasta que les preguntas algo y les oyes hablar”

Ahora ya ni eso.

4 comentarios:

pierrot dijo...

El enemigo en casa!El bueno, el malo y el feo, un par de estafadores se dedican a timar a las autoridades, es algo similar, aunque en este caso son mas de dos estafadores, nos roban delante de nuestras narices y sin darnos cuenta, como si nada

Houellebecq dijo...

Todo esto demuestra cómo nos dejamos llevar por las apariencias. Los uniformes nos engañan. Vemos uno de seguridad y de policía y parecemos relajarnos sin pensar que debajo de ellos hay personas como nosotros. En muchos casos, peor que nosotros.

Anónimo dijo...

estoi seguro que sufres de sobrepeso machote , menudo blog cutre y aburrido y sin sentido que tienes , haz algo de deporte colega seguro que te salen las lorzas hasta por los tobillos .

Houellebecq dijo...

ja,ja, mierda de bufalo, como te fastidian los comentarios en el blog del ez. En cuanto a lo del sobrepeso te debe parecer porque mi blog está por encima de tu cerebro y necesitarías siglos de estar tumbado leyendo para llegar a mi nivel. En mi caso es inteligencia y retentiva. Tengo tiempo para el deporte. De hecho, empiezo a estar muy delgado. Demasiado sexo en mi vida. Justo lo que necesitas tú. Aunque en tu caso sea homosexual.