16 agosto 2008

Chesil Beach


En los libros amarillos de Anagrama(escritores extranjeros) he encontrado grandes autores


El último libro de Ian McEwan suma una nueva obra maestra a las anteriores de este autor. Son bastantes ya. En este caso no llega ni a las doscientas páginas. En ese espacio de novela corta nos narra la noche de bodas de una pareja de poco más de veinte años un día de Julio de 1962. Sólo eso. Y con tan poco material construye una historia que oscila entre el horror, el suspense y los pensamientos más profundos sobre las relaciones entre hombres y mujeres o sobre un tiempo y un lugar históricos. Como ocurre con los grandes escritores, de lo pequeño e intrascendente extrae reflexiones profundas sobre el alma humana. En este libro sobre cómo un simple detalle puede marcar una gran diferencia.

El personaje es un individuo de clase baja que desea llegar a su “primera vez” a toda costa. Ha esperado al amor de su vida y a la noche de bodas para tener su primera experiencia y el miedo a lo desconocido y a si estará a la altura se une a la excitación de poder acceder por fin a la ansiada cavidad femenina. Ella, por el contrario, viene de una conservadora y elegante familia dónde no se ha hablado de sexo ni para explicarle a la niña lo que hacía el perro aquel encima de la perrita aquella. Ella siente cierta repulsión cuando él le introduce la lengua en la boca a pesar de estar absolutamente enamorada de su recién estrenado marido. Pero el sexo la horroriza. Es lo único que empaña la felicidad de su boda.

Y con esa oposición entre los deseos de los cónyuges, McEwan nos cuenta una historia dónde el suspense de la historia se alivia con la entretenida historia en flashbacks de las biografías de ambos. El estilo me recuerda al de “Expiación” otro de sus libros que fue llevado al cine con bastante inteligencia hace apenas un año. Vemos los puntos de vista por separado de ambos protagonistas y cotejamos los pensamientos del uno y del otro alrededor del mismo hecho vivido por ambos.

El gusto nabokoviano por el detalle es casi obsesivo, como suele ocurrir en todas las novelas de McEwan. Lo prueban las páginas que le dedica a un pelo del pubis de la chica que sobresale de la braguita y que su pareja se enrosca en sus dedos, juega con él, le produce una dulce y cálida sensación a ella que le disuelve brevemente el miedo y que le hace creer durante unos segundos que podrá superar su horror al sexo. La escena se alarga sobre ese en apariencia nimio detalle generando una tensión el lector que, como en mi caso, tiene serios problemas para no mirar las dos últimas páginas del libro y saber si Florence, ayudada de Edward, consigue por fin tener un orgasmo o por lo menos, si no tenerlo, sí aparcar su miedo y hasta su repugnancia ¡Qué paradoja! por el cuerpo del hombre que mas ha amado en su vida.

No suelo reseñar libros porque leo muchos y no quiero convertir esto en un blog literario. Aquí prefiero ensayar mi propia literatura. Si escribiera sobre literatura abriría otro alternativo (aunque el escritor Quin Monzó dijo alguna vez que los literatos no deben criticar nunca a otros literatos porque están influidos por sus propias ideas estéticas y eso los hace demasiado subjetivos). Pero esta no es una crítica sobre “Chesil Beach”. Sólo es un piropo al libro que más me ha gustado en lo que llevamos de año.

De Enero hasta ahora sólo llevo veintiséis.

12 comentarios:

pierrot dijo...

Parece un libro interesante.....,de la manera que me hablaste de el...esperaré a que me lo prestes, aunque preferiria que me lo leyeras tu, unas cuantas paginas cada día.
Un beso fuerte

Meryone dijo...

me lo pienso comprar mañana mismo...

bueno, a lo mejor mañana no...

pero me encanta ese hombre

y este promete

besos

Houellebecq dijo...

Pierrotita, tú y yo no tenemos tanto tiempo juntos como para perderlo en lecturas. De todas formas sí me gustaría que lo leyeras porque es muy recomendable. Y no es ningún tocho de estos que no se acaban nunca.

Houellebecq dijo...

Meryone, Ian McEwan siempre cumple. Pero ya veo que lo conoces de sobra.

Meryone dijo...

tanto como de sobra, no

pero está en los pendientes de leer completos (y esos son pocos, al menos de los vivos... ahora mismo devoro al señor roth como si me fuera la vida en ello, aunque me tomo descansos con otras cosas)

schiele, ay!! lo viste en una exposición?? te envidio/odio por ello hasta el paroxismo... yo no he pasado de mi libro de taschen y el google

y el signo amarillo es de esos cuentos de terror que hacen las delicias (expresión anglófona traducida y cursi) de todos los aficionados al género... todo lo que ha de ser un cuento de terror (elementos superfluos incluidos) está en el signo amarillo

y el dedo que se le queda en la mano!!

y el sueño que no es!!

y el libro maldito!! el libro del que no sabemos nada más que que es terrible

ayy!!

el terror es el género de mi vida

besos

Nai dijo...

Sí tiré las llaves a un señor calvo a la cabeza por tomarme el pelo (le daba envidia lo largo y precioso que lo tenía xD)

QUE NADIE LEA A PARTIR DE AQUI SI NO HA VISTO BATMAN THE DARK KNIGTH


En serio... a mí se me hizo larguísima la peli. Christian Bale impecable como Batman y genial como Bruce le pega mucho el papel de Gigoló sobre todo el puntazo con el Lamborghini "sólo me he saltado un semáforo"

Harvey Dent ... creo que merecía ser mejor tratado que solventarlo en unos cuantos minutos (esperaba una tercera peli con Harvey)

150 minutos de peliculas y un final falso cuando quedaban casi 60 hicieron que la desesperación se sentase en la butaca de al lado...

El Joker... ains... era mi personaje favorito de las películas de batman antiguas y pasa a serlo de las modernas es tan caótico, tan macabro, tan tan tan la escena del hospital me cautivó es a la vez macabra y cómica. Y las explicaciones de las cicatrices...

Ah por dios!! Alfred!!! que decir de Alfred??? tan integro, tan caval... mintiendo??? ocultando cosas??? boh!!!!

Falsas muertes??? Venga...

Meryone dijo...

es la más cautivadora. es como el lady of shallot de waterhouse. no se puede ser inmune a tanto dolor

por cierto, disque están una encima de otra en el mismo museo (creo que es en la tate gallery, pero no estoy totalmente segura). me lo contó una amiga que estuvo y que se echó a llorar, lógicamente

a mí me gusta particularmente la primera de las de waterhouse (waterhouse es una de mis debilidades), la de hughes y las flores de la última

y la de millais, claro

es el cuadro de millais que más me gusta, de hecho

quiero un amigo con librería y póster de ofelia, por cierto

besos

Nai dijo...

Ains... ni actualizas... ni contestas a mi linchamiento publico de Batman...
Desde luego...

Beso!

Houellebecq dijo...

Nai, no has linchado tanto a BatMan. Aunque si sigues atacando la película o el superhéroe te voy a linchar yo a tí públicamente o en privado. Esta película, además, gana cuando se va viendo más y le ves cierta simbología que... Da igual. O te gusta o no te gusta. Y sí, ya tengo que actualizar algo pero entiende que mis neuronas no trabajan como las tuyas. Vas acelerada.

Nai dijo...

A ver... vamos por partes:

- He linchado la película el superhéroe me encanta es uno de mis favoritos.

- A mi me encanta la cocina y tampoco es tan dificil lo ideal es empezar con algo facil y luego ir subiendo el listón y después te inventas recetas como hago yo. Hago un tiramisú.... que rico...

- El problema de hoy ha sido la falta de horno. Lo del magret lo tengo controlado. Y lo peor de todo sabes que es??? que acabo de acercarme a la cocina a ver la masa misteriosa de chocolate y nueces, he cogido un trocito y ... esta rico!!! la presentación no es lo mío pero oye... rico esta xDDD

- Y mis neuronas no trabajan... desde que dejé de teñirme de morena dejé de tener inteligencia artificial xDDDDD Simplemente escupo palabras

BesO!

The sea, the sky, the dust dijo...

tengo sábado pendiente de leer? lo has leído? vale la pena?
saludos

Houellebecq dijo...

Sábado vale la pena, por supuesto. No es el mejor de Ian pero sigue siendo genial. En ese, como en todos sus libros, va dejando que el suspense crezca hasta que llega la situación insoportable. Recomendable.