06 agosto 2008

Souvenirs(final del viaje)


El souvenir es para mí el peor de los recuerdos de un país. Como su indigencia.


No compré souvenirs en Budapest. En realidad no me gustan los souvenirs de cualquier país. Necesitas llevarte un recuerdo de allí y coges lo primero que ves pero todo es horrible y muy similar vayas dónde vayas: imanes para la nevera con una fotografía o leyenda del lugar visitado, camisetas que el buen gusto recomienda almacenar en el armario, reproducciones en forma de llavero de los monumentos del lugar, ceniceros que se llevan incluso los que no fuman pero tienen un cuñado que sí, platitos decorativos, figuras… Todo me parece espantoso. Y el drama se acentúa cuando tienes que regalarle algo a alguien. Si ya me cuesta hacerlo cuando es un conocido y estoy en mi país y tengo una idea de lo que le puede gustar… ¿Cómo llevarle un recuerdo de esa ciudad? Después de todo, los recuerdos sólo se los lleva el que la visita. Para mí una brizna de hierba del parque dónde estuve mirando pasar gente puede significar algo. Para alguien que mire esa hierba fuera de mí sólo es hierba y puede que algo de vandalismo contra la naturaleza. Los recuerdos más significativos que me llevo de un lugar no son sus souvenirs. Son las imágenes que se me quedan en la mente.

Ese último día vi el Museo Nacional de Historia de los magiares (los húngaros proceden de ese grupo étnico que se asentó por la zona en una buena parte aunque ya sabemos que allí, como en casi todos los países hoy en día, hay una buena variedad étnica). No me arrepentí. El museo va de menos a más. Una vigilante me seguía todo el tiempo, tal vez por si me quería llevar alguna moneda desgastada cristiana u otomana o tal vez un pedazo de iglesia con asientos y todo que se exponía allí (aunque me gustó más la motocicleta con dos muñecos nazis sobre un suelo adoquinado que exponían en las salas del siglo XX o una metralleta de la primera guerra mundial con su buena ristra de proyectiles colgando del cargador). Había muy poca gente pero yo le saqué mucho partido al lugar. Me pasé unas cuatro horas leyendo letreros en inglés sobre la historia Húngara desde que el católico San Esteban los gobernó en el año mil hasta la conquista otomana o tártara, las épocas de grandeza intelectual y artística, el Imperio Austrohúngaro, los masones, la repartición entre varios países aliados en la segunda guerra mundial del país que lo redujo bastante(los rumanos se llevaron casi toda Transilvania así que ahora el conde Drácula tiene otra nacionalidad que la húngara si no recuerdo mal de mi visita a Bucarest), el rechazo a Napoleón… Una historia muy interesante pero que acabó destrozando por completo mis piernas y regalándome un mini-esguince que me llevé hasta Barcelona.

En la cafetería del local me comí un par de pastitas de chocolate y frambuesa frías que me gustaron mucho. Ese día me reconcilié con el país.

Desistí de comprar nada. Tal vez en el aeropuerto pero… Allí todavía había menos souvenirs de interés.

Los mejores souvenirs, ya lo he dicho, me los llevo en las neuronas.

Algunos los dejo escritos en el blog por si se pierden.

10 comentarios:

Houellebecq dijo...

Termino de viajar de momento. Ahora volveré a mi vida introspectiva y no tan introspectiva. Ha sido bonito pasar unas semanas contando experiencias no demasiado comprometedoras sobre mí mismo. Desgraciadamente, ya agotado el tema, creo que volveré a ser un indiscreto y un exhibicionista conmigo y con los que me rodean. Oh, regreso a la búsqueda de un tema diferente para cada post aunque en el fondo uno siempre tiene las mismas neuras.

Ozymandias dijo...

¿Te haces comentarios a ti mismo? Esto si que es interesante y bastante friki...por cierto, espero que viajes un poco más que queda bastante resultón en tu blog. Ya te contaré mi viaje de vacaciones, ya...

Houellebecq dijo...

Hombre, por fín apareces. Y además te has ido de viaje. Pues nada, ya me dirás algo que tengo ganas de que me expliquen una buena historia, lo más sórdida posible, para luego largarla aquí. Por cierto, hace tiempo que no me paso por el mercado de Sant Antonio. Espero que no haya muchas novedades.

Nai dijo...

Mmmmmmmm lo de la metralleta resultaría demasiado tentador para mi xDDDDD

Lo de identificarse con Hulk... bueno si te consuelas yo me identifico con Ororo o Tormenta (que tengo en mente ya el crearla esta tarde muahahaha)

Por cierto sí... el juego es demasiado adictivo, estoy enganchadisima pero esta semana se me pasará, una vez que me pase las cosas... normalmente cuando pasa la primera semana pierdo el interés por los videojuegos :( siempre los dejo a la mitad me pasó lo mismo con el Farenheit en el ordenador.

Te voy a hacer una proposición indecente querido houllebecq ... me das tu msn?? :P

Beso!

Hugo dijo...

todo el dia pensando en lo unico nai...


joder, tengo que ir a budapest, va todo dios menos yo... en fin, si hay que ir se va...

LaLongoria dijo...

Uff, por un momento, al ver la foto, he pensado que eras tú desesperado por tus alojamientos, su servicio y los bichos añadidos.

Bueno, yo creo que hay hierbas y hierbas, y que según qué país visites puede ser un buen regalo para traer.

Larga Houllebecq, larga....

Nai dijo...

Hugo eres un mal pensado... yo no tengo una señora smith querido... no pienses nada raro que no hay más trasfondo que el de hablar más con alguien que me cae bien, Hugo eres un envidioso!!!

Nai dijo...

Jo, no sabía que yo era azul... a mi no se me postea no... pues na...

Me voy a mi esquinita a llorar con mi mantita xD

Hannah dijo...

Pues a mí me trajeron una vez de recuerdo un consolador-linterna muy útil para cuando se va la luz. No había que visitar Suecia para traérmelo ya lo sé, pero a mí me hizo ilusión.

Nai dijo...

Te invito a una cosa que se me ha ocurrido hoy leyendo un blog...

Vamos a hacer cuentos interactivos!!! por ejemplo... yo mañana voy a escribir el principio de un relato y vosotros lo teneis que continuar en los comentarios. Puedes unirte a la propuesta y hacer tu lo mismo :)

Beso!