17 febrero 2009

Un nuevo gilipollas en el trabajo


Sergi es tocayo mío pero hasta ahí llegan las similitudes entre él y yo


De apariencia robusta pero retaco y cabezón. Todavía no sé si pasa o baja de los 20 pero eso de la edad sólo es una fecha en el DNI.. Mentalmente solo esta al nivel de los que pueden ver películas aptas. Nuestro nuevo compañero entró con fuerza. La primera valoración sobre su persona me la dio Natalie, una compañera paraguaya, en la cafetería más cercana al cine: “Sergi, taaa, es muy gracioso, ya lo verás”. Lo que no me dijo Natalie es el tipo de humor por el que apostaba el nuevo compañero. El primer día, incluso, tuve la todavía ignorada suerte de saberlo poco. Sergi se enganchó a otro compañero y estuvo dando vueltas por las salas con él mientras yo visitaba las mías con P..Pero pronto tendría que conocerle. Fue en la puerta, cuando rompía entradas a los clientes y les hacía chistes y gracias a las chicas más jóvenes. Sus preferidas son las de 13 años, probablemente las únicas que le ríen las tonterías. Imagino que a lo largo de su vida, obligado por las circunstancias, Sergi ha ido bajando el listón con las mujeres y se ha ido resignando a ligar con niñas o retrasadas.

M. una compañera de más de 20, edad con la que no se lleva bien Sergi, le dijo hace poco: “Oye, tío, que tus bromas no me hacen gracia ni a mí ni a nadie”. Y vale que a M. tampoco le hace gracia por ejemplo Woody Allen pero es que Sergi sólo le saca sonrisas a las criaturas que consigue no asustar ni enfadar.

En la puerta van pasando chicas y niños, les para y por ejemplo les obliga a cantar “Chihuahua” si quieren entrar a la sala, les abronca y amenaza antes de que ni siquiera abran la boca, les pregunta temas personales, les dedica piropos gárrulos a las niñas que van sin padres, nos cuenta machadas y mentiras que no creemos y que al nacer de la mentira improvisada ni siquiera hacen sonreír… Entre nosotros nos miramos buscando adoptar una expresión facial que por lo menos sea educada.

Ayer nos contaba cómo cuando huía de la policía por exceso de velocidad les enseñó el culo a los agentes. En el informe policial decía que se leía que les había hecho gestos “obscénicos” a los policías. Se abren cuatro posibilidades: la policía no sabe escribir, él no sabe hablar, todo es mentira o una mezcla de las tres primeras teorías. Sergi, en cualquier caso, siempre apuesta por la anécdota epatante. No importa que sea verosímil. Hace poco comentaba que una chica en la puerta del cine le había tirado los trastos (y todos queríamos que entre esos trastos que le tiraron hubiera algún ladrillo para su cabeza) y M. , siempre a la caza y desmonte del capullo le dijo que ella conocía a esa chica y ya le preguntaría que qué tal. Sergi se puso rojo y se apresuró a decirle que no lo hiciera con excusas más torpes que sus bravuconerías. En fin…

Pero el Domingo descubrí algo diferente. Yo estaba cabreado una vez más por una de las habituales trampas de G., el encargado. Así que mientras lanzaba obscenidades y generaba verbalmente imágenes de tortura contra este, Sergi escuchaba con atención. Se fue. Al cabo de un rato vino jactándose de cómo estaba vacilándole a los encargados. Les había llamado criminales por el mismo motivo por el que yo me había quejado. Me sentí acompañado en la protesta. Aunque fuera por un loco que como se sabe y al igual que los niños, suelen decir siempre la verdad (Sergi es loco, niño y borracho en el mismo pack). Fue placentero observar las caras de disgusto de los encargados. Que les critique un fijo vale pero un recién llegado…

Sergi ha conseguido caerle mal a casi todo el personal en muy poco tiempo. Y sin embargo, incluso él tiene su razón de ser. Cuando sepa por qué existen las cucarachas y mi vecino tendré todas las explicaciones que necesito para seguir viviendo en regla.

Sergi le da sentido a la expresión “tonto útil”. Por eso no ha conseguido caerme tan mal como sería de esperar en estos casos. Conmigo tiene un par de oportunidades más. De todos modos estará poco tiempo con nosotros. Pronto se lo llevarán por “obscénico”. La pederastia está muy condenada en los tiempos que corren.

7 comentarios:

Comtessa d´Angeville dijo...

què bonito el mundo de los compañeros de trabajo!!! Haría más de un análisis de la gente con la que he currado pero la putada es que me leen y quizá no les haría demasiada gracia...

LISSI dijo...

Pues yo quiero hacer mi comentario "obscenico" tambien jajajajajja
Increible el niño este!!Si viviese por alli te juro k te pedia k me dijeses k cine es pa grabarlo en video y hacer un estudio sociologico del comportamiento de un especimen con comportamiento infrahumano en un entorno hostil.
Jajajjajajaja...es que tiene que haber de todo en esta tierra ...y si no que se lo digan al señor Aznar o al Señor Bush :P
Besines Houellebecq

Alí Reyes H. dijo...

Alejàndome del texto, quisiera comentarte lo que escribistes acerca del "Amigo imaginario"

Coincido plenamente contigo cuando afirmas que Calvin y Hobel son unas de las mejores (sino la mejor) tira còmica contemporànea. y tambièn me gustò el anàlisis que averiguastes acerca delfenòmeno de los amigos imaginarios. Sè que es verdad porque tengo ejemplos cercanos de niños que conozco, con esas caracterìsticas.

Houellebecq dijo...

Pues sí, Lissi. Este es el típico compañero que sirve para que escribas un blog sobre él y para que lo hagas rápido porque en dos días ya está en la calle. Afortundamente tiene otro trabajo bien pagado y sólo esta en este para cotizar tres meses que necesita para... cobrar el paro. ¿Será eso verdad?

LISSI dijo...

Igual de verda k las armas de destruccion masiva de Irak mi kerido amigo ;)

malone dijo...

qué delgada está la bellucci en esa foto!!!pero igualmente bella.
buen post.todos nos sentimos identificados.
seremos ese gilipolas para algunos compañeros?
un abrazo

Awixumayita dijo...

Ja, qué gracioso. Me ha gustado desde el dibujo que ilustra la entrada. Yo, no sé porqué, pero aunque no los soporte, he de confesar que tengo un cierto "don"... bueno, no sé si es eso... pero... suelo entenderme bien con estos personajes. Hasta que consiguen tocarme la fibra (o los cojones) y termino por mandarles a la mierda.

Pero si te sirve para un blog, esta´bien. ;)