07 abril 2009

La lié durante seis segundos en el centro de Barcelona


Yo no hubiese quedado así bajo las piernas de tanta gente



Este domingo iba camino del Mercat De Sant Antoni para comprar literatura y viñetas. Había quedado con un amigo a la hora de siempre. El problema es que la rutina está reñida con la realidad. Siempre hay algún imponderable que te rompe los planes. Creo que fue en una novela de John Steinbeck, Al este del Edén, dónde leí que cada vez que los hombres hacen planes, dios se carcajea.

Mis planes se partieron literalmente cuando llegué a uno de los semáforos y una de las calles imprescindibles para llegar hasta el mercado del ocio. La Onceava Cursa de Bombers de Barcelona hacía que al menos diez mil hombres en trajes de deporte y alguna que otra mujer de rasgos casi tan masculinos como los mismos hombres cerrasen los accesos más inmediatos a mi cita. Un río sin puente de humanidad deportista y algo siniestra corría bajo los ocasionales aplausos de los “quiero y no puedo” más aburridos, gordos o vetustos que aplaudían desde las aceras. El ejército de zombies al trote parecía un único y horrible animal de muchas patas y brazos que de vez en cuando se manifestaba mediante el golpe de las botellas de agua de plástico que arrojaba de su vientre a los lados. “Plaf, plaf, plaf” la calle era un vertedero exclusivo para el plástico del agua embotellada. “Plas,plas, plas” respondían los descerebrados que sólo hacían de voyeurs del deporte(eso es todavía más aberrante que correr por el centro de una sucia ciudad).

En España hay al menos 200 pruebas deportivas al año. Las pequeñas son promovidas por clubs pequeños. Las grandes las promueven firmas comerciales y sirven para hacer publicidad de sus productos. Estás últimas son las que me tocan las narices por no mentar lugares más íntimos. Estas son las que cortan calles y accesos. La de Bombers me pareció efectivamente una auténtica idea de eso, de bomberos. ¿Os gusta correr? ¿Os gusta la vida sana? Estoy de acuerdo. Pues quiero que sepáis que en el centro de Barcelona, uno de los lugares más contaminados del planeta solo ingerís pulmonarmente cientos de toxinas procedentes de los humos de los coches y autobuses que os rodean. El parque automovilístico en esta ciudad es más que excesivo debido a la precariedad del transporte público. ¿Os gustaría además que formase una coalición de escritores cuando fueseis a correr y taponásemos vuestras pequeñas maratones diarias? Claro que la coalición de escritores sería mucho menor que la vuestra debido a la creciente incultura de la ciudad condal. Incluso en eso tenéis suerte, desgraciados.

Me quedé observando cinco minutos a los corredores. Unos viejecitos pasaron la riada y les abuchearon espectadores y corredores que apenas tuvieron que hacer un leve esfuerzo para apartarse. Recordé cómo en otra cursa que pasó cerca de mi querido mercado en cierta ocasión alguien gritó desde la masa de corredores “¡dejad de comprar libros que eso jode el cerebro!”. ¿Y a él quién le había jodido el cerebro? ¿Los anabolizantes? Recordé otras mañanas de calles cortadas. Recordé que todo lo que se te impone es tiranía. Por más que te lo vendan como algo bueno.

Recordé por último que aún nos queda la cursa del Corte Inglés, creo. Un montón de gente rindiendo pleitesía al capitalismo que tanto nos está haciendo llorar.

Como un loco me lancé al río. Decidí morir como Ofelia. A mí me arrastrarían los corredores y además no me pintaría ningún prerrafaelista. Y además no quedaría tan entero como la ahogada pintada pero sí mantendría mi entereza.

La masa galopante comenzó a abrirse a mi alrededor mientras yo gritaba “me cago en dios” todo el tiempo. Unos Mossos D´Escuadra me miraron aburridos desde el fondo. Algunos corredores lanzados estuvieron a punto de resbalar y caer para no chocar conmigo o con uno de mis puños que se movía a un lado y otro. Nadie me abucheó. Me miraban raro. Tal vez porque miraban algo verdaderamente extraño y se les quedó la cara así por mimetismo. Llegué al otro lado de la acera y luego hasta el mercado y hasta la cita y hasta un regalo de cumpleaños rezagado que en nada tenía que ver con los regalos de lata que les daban a los estúpidos corredores. ¡Ese inmenso libro de “Watchmen” y una serie de televisión! Premio honorífico al más capullo “voy a mi bola” de Barcelona.

Me sentí bien como singularidad. Me sentí bien dejándoles correr, correr, malditos.

Sigo yendo a contracorriente.

De momento no me ahogo.

11 comentarios:

Comtessa d´Angeville dijo...

jajajajajaja, pues yo participé en un pasado lejano en el que los bares no eran parte imprescindible de mi vida en más de una de estas carreras...

y sí, leer sí jode el cerebro, no tengo ninguna duda

Vanity dijo...

permíteme también el jajajaja joder, tu cabreo está justificado, que se compren una cinta para su casa y dejen a los demás comprar libros y revistas eróticas de cuarta mano.

Un relato exquisito, te imagino cruzando, seguro que pensaste en hacer algunas zancadillas...jeje

un abrazo

maloles dijo...

Correr es de cobardes. Eso digo yo siempre. Odio correr, es una de las actividades que más odio xD
Pero casi odio más que me corten la calle. Te invito en Fallas, para que veas lo que es que te jodan vivo (y no exactamente en el buen sentido de la palabra)

En fin, estoy orgullosa de tí. Eres un luchador espartano! jajaja


Muas!

S.C. dijo...

Cojonudo.
Y cojonuda la idea del contramaratón. Cuenta conmigo para ese taponamiento de escritores. Nos van a inflar a hostias los mierdas de los deportistas, pero valdrá la pena.

loveclois dijo...

ja,ja Así me gusta que vayas contracorriente .... hay un revolucionario en ti !!! Que bueno que no hubo estampida y que al final obtuvieras el premio....

LISSI dijo...

Ostia tu...mira k soy agnostica tio pero contigo me acabo de convertir a la religion "voy a mi puta bola"jajajajj
Mostro....no hay documento grafico de akella azaña???Bestial...
Aunk no has pensado k kizas mas de uno de los k miraban esa ria de patas atleticas tenia envidia de tu "contracorrientismo"??Yo lo tengo.
Besotes y reverencias ;)

Shoori dijo...

Hola tio!!! haber si podemos quedar la semana que viene para ir al japo! que ahora tendre 2 semanas de vacaciones y joder... se me van hacer eternas! -_-U

Meryone dijo...

siempre dije que mi prejuicio contra el deporte es intelectual: algo así como "mientras me quito el michelín no puedo leer a dante"

por no hablar de la responsabilidad directa que tiene el hecho estar sentada (o tirada directamente) leyendo en mi poco atlética anatomía

joder, no entiendo cómo hacían los griegos, pero ellos eran capaces!

besos

Meryone dijo...

ah!

y prueba a castelao, prueba. especialmente cousas, pero os vellos non deben namorarse, que es teatro está muy bien. y todas. en realidad todas...

Josep dijo...

I quin és el límit?

Meryone dijo...

medea se pasó un poco con el tema de los niños, es verdad. pero sólo un poco. se pasó por hacerlo como venganza, pero realmente hubiera sido peor para ellos seguir vivos y vivir con eso. con "mamá se volvió loca y le prendió fuego a la novia nueva de papá". con papá enloquecido. con el pueblo odiándola. etc

no, en el fondo (en el fondo de la tragedia griega) no es lo peor que pudo haber hecho

un poco drástica era, sí. pero también las pasaba putas

besos