12 agosto 2009

Universo deprimido


Parece increíble pero mi problema ha sido el exceso de suerte. Como la Tierra a la que Júpiter, ese gigante gaseoso que la protege y salva de cometas y meteoritos (aunque uno gordo se le escapó y tuvimos que despedirnos de los dinosaurios sin ni siquiera habernos presentado), así me sentía yo. Pleno como un planeta azul lleno de vida rotando sobre sí mismo y protegido por la diosa Fortuna. En mi sistema solar, dejándome calentar por una estrella, pero sólo por una, aunque hubiese lejanas constelaciones cargadas de posibilidades ardientes y claro, de muchas más estrellas. Yo feliz con mi estrella siempre que llevase falda o pantalón pero por favor, que no le colgase nada por debajo del pubis.

A lo mejor alguna vez se me partió la órbita y salí sin querer del sistema que me albergaba amoroso. Tal vez caí bajo la órbita o atracción de otra estrella. Pero Júpiter o la suerte o mi buen hacer me protegían de los golpes. Los pocos que recibía los encajaba bien. Una buena atmósfera a mi alrededor me salva o salvaba de los peñascos arrojados contra mis intereses. Sólo algunos huecos de meteorito me habían dañado levemente el corazón pero sin llegar al núcleo. Seguía girando feliz sobre mi eje.

Así, dejándome calentar por otra estrella, he seguido girando alrededor y sin olvidar nunca el espacio de habitabilidad planetario. Si te avanzas mucho hacia tu estrella te quemas como Mercurio o Venus. Si te alejas mucho te enfrías como Marte o más extremadamente como Plutón. No, lo ideal era seguir una ruta adecuada o cuidarme de los satélites que no le acaban de caer bien a la estrella de turno. Pero de pronto una amenaza de calentamiento global en mi ecosistema, una crisis existencial, unos cometas laborales destructivos y apocalípticos hacia mi órbita que mis institutos de observación vieron pero no tomaron demasiado en cuenta, una tormenta solar de mi estrella oficial(una muy gorda porque cientos de tormentas se suceden en ella a diario) y la amenaza de que la estrella olvidada adquiriese memoria y quisiese atraerme de nuevo a su órbita(los sistemas de estrellas binarios no son buenos para este planeta que os escribe), los rayos cósmicos de un día a día que no me gusta… Mi atmósfera se estaba volviendo irrespirable.

Cuando llegué a la consulta vestido de negro, con barba de días no contabilizados por culpa de la mala memoria o del estrés que la produce, cuando la doctora dejó de escucharme durante esos cinco minutos en los que le interesaba más la pantalla dónde leía mi historial clínico que lo que le decía y me miró a los ojos, no me dejó hablar más. Tal vez, al igual que en el corazón, se me veían los impactos de tanto meteorito que no había visto llegar porque siempre son estrellas fugaces y no puedo cazarlos antes de que me toquen. El planeta que la observaba estaba desolado y como sin vida.

Estoy de baja. Giro sólo en un vacío de píldoras verdes y otras blancas para el sueño. Recibo explosiones de plasma de estrellas lejanas que se acuerdan de mí pero que saben que todavía estoy lejos. Ni siquiera me interesa su calor. En el fondo deseo que no se les agote la paciencia ni los rayos ni el calor o colapsen sobre sí mismas, se conviertan en agujeros negros indetectables para mí. También me gustaría que los terremotos, tsunamis y movimientos de la corteza terrestre de mi cerebro me dejasen sentir que la vida es tan bella como cuentan las películas simplonas. Pero vivimos en un planeta en absoluto y riguroso peligro. Entre la espada de la crisis y la pared del cambio climático. El mío además, con la serotonina a la altura del asfalto.

P.D. Y la prohibición temporal de no tocar Internet que yo me acabo de saltar.

19 comentarios:

Neuroscopetrix dijo...

Estoy disfrutando mucho con la lectura de Cohen. Y te comento desde el móvil aunque me cueste una pasta. Y somos más listos que esos meteoritos tocacojones. La diosa fortuna se ha quedado con tu cara.

V dijo...

Mister, necesito su contacto.
Me puede escribir a comounsiglo@gmail.com
Se le agradece

Desde Chile,

V.

Shoori dijo...

Hola tio! el álbum de Gary Moore se llama Bad for your baby y la cancion que quiero que escuches se llama: I Love You More Than You'll Ever Know. Miralo en eMule, que no encuentro el link directo.
Un saludo!!

Loveclois dijo...

Hola Hulk !!! : Espero que sepas que hay gente que te quiere y se preocupa por ti !! ... no olvides que tenes amigos !! Así que ya sabes que para lo que quieras allí estaremos ( me uno a voces que te escribimos e el face para ver como andabas)...cuidate mucho y deja que P tambien lo haga ... cuando estamos en dudas existenciales ( lo mio es ciclico, la soledad, por moentos es buena, pero resulta agonizante y te afixia... ) Así que amigo mio ... dejate querer !!!

Muchoes besitos !!!

Houellebecq dijo...

Sí, he estado mirando esas voces en el facebook que a su debido tiempo serán respondidas. Saluda a S. de mi parte que tengo dos mensajes suyos y no he respondido ni medio. Un par de besos de mi parte. Y sí, toda la razón en eso de que la soledad también puede asfixiar. Una sobredosis también agobia. En condiciones normales al menos. Saludos.

Houellebecq dijo...

ejem, S. es Sandra, por si quedaban dudas.

Meryone dijo...

ohhhhhhh

va a ser verdad que tenemos la ciclotimia invertida y empiezo a sentirme fatal por lo feliz que estoy últimamente, entonces

besos. a cuidarse y ponerse bien

LISSI dijo...

Ostias...yo es k cuando estoy jodida no puedo ni dejo k nadie se acerke a menos k tenga cara de gato apaleado y tisico...en ese momento busco el calor humano y...uy hay veces k es peor el remedio que la enfermendad.Pero tus amigos son tus amigos pork los eliges asi k si se ofrecen es pork kieren.Creo k deberias dejarte cuidar un pokito...solo un pokito y pokito a poko para k no te salgan erupciones....k creo k eres mas antisocial k yo , hombre!!!
Bueno...espero de corazon k tus nubes cosmicas desaparezcan y poco a poco tengas un desarrollo gravitatorio correcto k te haga ir hacia la luuuuuzzzz....weno eso k te pongas bien(aunk joder si k te sienta mal estar jodido...escribes de puta madre nen!!)
Besotes chiket!!

J.M. Ojeda dijo...

No pude terminar el relato...
No pude terminar el relato por cuestiones obvias,
de todas formas al regreso del descarte, procurare empezar justo en.

“El mío además, con la serotonina a la altura del asfalto.”

Todo casi, gira en torno al mismo programa.
Al fin y al cabo, somos los mismos de antes.
¿Es por el calor?
¡Quizás!
Quizás es una palabra, que me agrada quizás en exceso.

Saludos de J.M. Ojeda
P.D. Me gusto su escrito, y su constuccion...

Vanity dijo...

Houellebecq, gracias por reaparecer de nuevo en mi blog.

Los bajones son consustanciales a la existencia, sin duda lo sabes. He sufrido varios de ellos. Lo jodidamente doloroso es saber que no debes caer más bajo pero saber que estás deseando caer hasta el fondo.

Ánimo y no dejes de escribir, eso ayuda, ya sea en Internet o no.

Abrazo

Neuroscopetrix dijo...

Houllebecq. No hay prisa.
Coincido con Vanity Dust.
Somos frágiles a veces; eso es todo.
Nada más que eso.
Un abrazo.

Room dijo...

Tio, acuerdate que este jueves hay japo! quedamos sobre las 12:50 en Jaume I. Que asi estamos a medio camino y nos ahorramos algo del calor sofocante que esta haciendo estos dias.

patry dijo...

Hola Sergio, hecha un vistazo a tu correo, puedo ir yo tambien al japo?, un beso

Angéline dijo...

Desde hace un tiempo he desligado en tu blog la voz que narra, del nick Houellebecq. Vale que parece que es tu vida, y probablemente lo sea, pero también pueden ser retazos de un narrador real o no. Y leo tus post como si fuesen pequeñas confesiones de ese personaje. En éste no puedo evitar solidarizarme con él, conozco esa sensación de tocar fondo e incluso necesité en su día un tratamiento de ansiolíticos, que no me sirvió de nada y no pienso volver a tomar en mi vida. Odio medicarme, prefiero probar terapias personales, estudiarme y ver qué me falta o me sobra pero claro, cuando el daño es mucho, al menos hay que dormir, cosa que yo no conseguía entonces y por diferentes razones, tampoco consigo mucho ahora. Un día, a las dos semanas de tomar aquella porquería me dio un ataque de pánico, tomé la pastilla que siempre llevaba encima y no me hizo efecto. Pensé que había llegado ya el fin de mi vida y que me infartaría sin más en el Carrefour. Otra forma idiota de morir ( que la verdad, me reventaba), rodeada de gente extraña diciendo "pobre chica..". Salí tan enfadada del centro comercial por la mierda de seguridad que me daban ya las pastillas mágicas, metí la compra en la maleta del coche y me fui zumbando de allí, aparqué frente al mar y traté de serenarme y que se me fuese el mareo. La taquicardia me fue remitiendo, miré la lejanía con una sensación de estafa inmensa, pensé en mi problema real, el que originaba todos mis males, una muerte muy sentida que no me dejaba levantar cabeza y mandé al carajo el tratamiento. Desde entonces me han pasado cosas buenas y algunas muy malas, y he sentido aquellos síntomas otras veces (mareo, inseguridad, taquicardia, insomnio), por lo que la lucha, por decirlo de alguna forma, no acaba nunca, pero sí se modifica el impacto de lo que viene, incluso siendo una hipertensa como yo. Sigo una terapia propia cuando llegan esos malos días, una mezcla disciplina-recompensa que me va funcionando. Utilizo la máxima de que tiene que poder más lo que yo le ordene a mi cerebro que lo que venga de fuera. Y a veces no queda otra que aplicarse duramente y pelear como sea por uno (¿la cordura?). Saludos, Houellebecq, espero que en esta distancia de dos años te encuentres mucho mejor que entonces y seas feliz cuando lo necesitas de verdad, en esos momentos. Qué curioso, me acabo de dar cuenta de que mi blog no está actualizada en la tuya, pensé que era algo automático.

Houellebecq dijo...

Y ya van dos posts que me pillas deprimido o deprimente. Raro sería que no hubieras encontrado ninguno. Creo que no soy de carácter depresivo pero le dedico demasiado tiempo a reflexionar sobre la realidad y eso al final no puede ser bueno. Piérdete en la acción par ano morir en la desesperación que se suele decir. Pero no sé qué te voy a contar si ya me tenías regalada otra de tus historias. Lo de las pastillas es interesante porque siempre las he visto como una salida fácil y hasta deseable pero luego he visto que ni siquiera son una salida. Que sólo son una esperanza muy vana con efectos secundarios increíbles como quedarte igual que estás, perder creatividad, engordar sin razón, perder apetito sexual y en fín, hay una gama de posibilidades siniestras inagotable si miras esos prospectos que llevan. Estoy mejor sí, pero hay temas recurrentes que me persiguen por las noches y que no acabo de concluir. Hay problemas que no se resuelven nunca porque tú eres el problema. Y hay otros que efectivamente estaban sobrevalorados hace dos años. Yo también me hago disciplinas mentales y a veces va bien. Otras veces lo mejor que hago es poner a solucionar el problema. Aunque no lo consiga el intentarlo ya me libera un poco. Sobre la blog que narra me puedo permitir ser casi siempre más sincero aquí que cuando escribo cuentos por ejemplo. Hay gente que me toma al pie de la letra y lo contrario les decepcionaría. Pero desde luego no puedo considerarme un bloguero muy mentiroso. Le hago más confidencias al blog que a casi todo el mundo que me conoce. Y hablando de escribir cuentos(esto es digresión) hoy he tenido que formatear el ordenador por segunda vez en poco tiempo. He perdido escritos muy trabajados, un cuento largo que ya me quedaba poco por terminar. Esto sí debería deprimirme pero no, de momento no... Bueno, saludos y en breve y cuando acabe lo que tengo de la biblioteca te envío mis sugerencias para la lectura compartida.

Angéline dijo...

Hasta ahora no me has parecido un ser deprimido/deprimente, más bien lo contrario, con un sentido del humor muy peculiar , una ironía muy parecida a la gallega, y esa frase final sentenciosa, como dando una vuelta de tuerca al post. De lo de los escritos, más que deprimirte (y sería comprensible hacerlo después de todo el trabajo) podrías sacar un buen hábito, trabajar con una memoria portátil de poca capacidad, manejable. La pones cuando llegas, guardas el archivo en el ordenador, lo trabajas y antes de salir, cuando acabas, copias a la memoria y guardas lo de cada día. Yo también perdí todos los cambios que había hecho a una historia cuando me cascó el disco hace unos meses y desde entonces hago eso. La tengo cerca del teclado y es automático, llegar y enchufarla, terminar y copiar antes de salir. Por lo que pueda pasar. He visto que estás leyendo “Sunset Park”, lo leí hace unos meses y le dediqué un post en la blog analizándolo un poco. A ver qué te parece la novela, para mí fue como reencontrarme con el Auster anterior a “Brooklyn Follies”, bien lejos de los bodrios de “Invisible” y “Viajes por el Scriptorium” Buen fin de semana, Houellebecq, y lee, lee, yo estoy con “La librería” de Penélope Fitzgerald, el miércoles tengo reunión de un club de lectura al que me apunté no hace mucho y el editor de la novela irá a explicarnos cómo se edita un libro, qué hace falta, cómo es el proceso y alguna anécdota. Parece interesante.

Anónimo dijo...

Prefiero comentarte aquí en vez de tu último post de problemas con el blog,espero que no te moleste,
Yo acabo de pasar una etapa muy jodida, en la que al final tuve que pedir ayuda por que me quedé tan vacía que no veia ni lo que tenia ami alrededor, solo oía ruido y me molestaba todo hasta lo que mas quiero, no tuve que tomar quimica pero si terapia, y me tuvieron que ayudar a retomar mi vida y a quererme cosa que había dejado de hacer, hasta el punto de darme igual todo incluso deseaba desaparecer, y me volqué en internet y en escribir lo sola y mal que me sentía aún a pesar de dormir abrazada a mi pareja, y me crucé con alguien por el mundo de los blogs que le gustaba follarse las mentes y se divertía jugando con los sentimientos de las tías como yo que andaban con el corazón en bandolorea, terminé colada por alguien que ni siquiera era real y en vez de solucionar mi vida con mi pareja de toda la vida, me centré en esta persona imaginaria por la que escribía dia si y día también, despertó muchas cosas en mi que ni siquiera sabia que existían, y al final terminó tratándome peor que una mierda, esto empeoró mi casi depresion, al final abrí y cerré un montón de blogs siempre con miedo de que me estuviera leyendo, ahora mi vida está en calma, no es perfecta, pero tal vez es estable, y me importa poco que esta persona me lea o no, pero sabe mucho sobre mi y le abrí mu mundo de par en par y me siento muy vulnerable por ello me corto al escribir mucho, no me siento orgullosa de mi y lo peor es que me creí todos sus insultos no guardo nada ni sus correos ni los mios ni mis blogs de antes, por que siento pudor si me leo,.
Espero que no te haya molestado que me haya estancado en este año, pero me ha fascinado y no tienes por que sentir pudor por releerte, para mi tiene mucho valor que lo mantengas abierto, yo fui una cobarde y puse el cerrojo a todo.
Un placer leerte siempre
Espero que sepas quien soy, y que no te moleste el anonimato.

Anónimo dijo...

Por cierto, te daré una pista
Soy la wonder woman del pelo rojo o mejor dicho ya quisiera yo ser ella,
jaja, ahora ya conoces mi lado oscuro.
que vergüenza!!!!!

Houellebecq dijo...

Vale, ya sé quién eres. De todas formas esa persona tanmonstruosa de la que hablas no creo que esté interesada en leer lo que me ha pasado a mí en este año ni en este post en particular. Ni que esté interesada en leerme en general pero sí es cierto que puede estar rastreando tus comentarios recientes en cualquier post reciente de los blogs que visitas. Evitaré comentarte nada en los posts nuevos sobre estas lecturas tuyas.
Pero la historia de este individuo es muy fuerte. Si una persona que sólo está en un blog y no te conoce en persona ni nada te insulta es que muy bien no anda de la cabeza. No me importa lo que dijera o lo hiriente que fuera. Ser intelectualmente inteligente para escribir bien o para hacer cuatro cosas con las palabras no te hace inteligente de verdad. Su inteligencia emocional es nula. Está al nivel de un niño de cuatro años. Tal vez se expresaba bien pero tenía graves problemas psicológicos. Si además se dedica a buscar hacer daño en la gente piensa que que el primer infeliz es él. Me recuerda al personaje que hace Luis Tosar en "Mientras duermes", como no es feliz pues hace infeliz a los demás. Un tarado.
Me ha resultado una historia muy fuerte la que me cuentas y ahora voy entendiendo. Si regresa a molestarte puedes hacer varias cosas que se me ocurren sobre la marcha:
1- Mandarlo a la mierda pero no cerrar un blog por él, eso sería darle la razón.
2- Pedirle que hable conmigo para reirme de él un rato. A mí los insultos me afectan muy poquito, muy poquito. Necesito un troll en mi blog que monte polémica y follón y le dé emociones fuertes.

Bueno, nome enrollo más. Saludos.