05 julio 2010

Mi mala prensa en los bares


¿Cuándo y dónde y por qué comenzarían los bares a comprar prensa para use y disfrute de clientes? No lo sé. Ni siquiera se sí existe alguna absurda estadística que ofrezca datos sobre si esto es más o menos positivo para el negocio. Comprar un diario es poco más que gastarse un euro. El diario o el café, puedes elegir. Si eliges café puedes tener los dos, si vas al kiosco a por un diario no te darán café. Está claro que los bares gozan de más prestaciones. Y a juzgar por las caras rapaces de dos o tres hombres que observan a otro que lee y esperan que deje el periódico para cogerlo antes que sus competidores… El tema es más importante de lo que parece.
Tienen la biblioteca para leerlo y también es gratis pero esta abre por las tardes y la prensa, no menos embustera que las mejores ficciones, está cargada de pequeños culebrones que siempre te dejan con un continuará y una cierta ansiedad que se traduce en esa urgencia por leerla de buena mañana. Las tramas de corrupción, ciertos relatos sobre hostilidad entre países, los intercambios de insultos y retórica fuerte entre políticos… Todo esto tiene su público entregado y ese público está en el bar. La mayoría acude a por la prensa deportiva pero también los hay para la mal llamada prensa seria. Esa es la que yo disfruto. Y es que a veces consigo antes que nadie el diario y si veo a los malcarados buitres mirándome y deseando que avance con las páginas, me deleito con el diario. No hay un tiempo establecido para hacerlo. Termino un café y empiezo otro con leche y en taza grande de la que tomo pequeños sorbos.
Dos horas después me odia una buena cofradía de clientes del local.
Pero no me pueden decir nada y eso me hace disfrutar de todos y cada uno de los artículos. Y si lo hacen, si rompen la barrera y me piden el diario y cometen el error de no ser educados ni cívicos… peor para ellos.
Los mando a hostias a la página de sucesos de mañana.
Y en el hospital no hay prensa gratuita.

8 comentarios:

reltih dijo...

jajajajja, muy buena la baina, me tramo tu relato.
un abrazo

LISSI dijo...

Creo sinceramente que deberías irte unos dias de vacaciones a un lugar donde la prensa no esté tan demandada y evites asi este tipo de conflictos.
Me da la sensacion que aparte de disfrutar de esa ansiada prensa matutina y de los cafés,por cierto quizás la solución para no llegar a la pagina de sucesos sea el descafeinado...no? jejeje, pues eso que creo que tambien adoras ese momento de envidia por ser tu quien posee tan codiciado tesoro:el periódico.
Pero sí, estoy deacuerdo contigo en que si alguien me aborda de manera incívica ,sea cual sea el motivo, se llevará no una hostia(soy bruta pero creo que no tanto) pero si un gesto muy desagradable y mi temida mirada de Harry el sucio...y créeme a mi me funciona.
Besos David...y descafeinados matutinos con un croissant para digerir mejor la distorsionada realidad que imprime la prensa en general ;)

InfiniteRebel dijo...

Los desafíos son excitantes hasta en la normalidad. Me dejas el periódico?? ;)
Te he dejado algo en mi blog, pásate por él.
Un beso.

Vanessa dijo...

Je je!Cuántos enemigos pueden aparecer por la prensa en los bares!
Y curiosamente siempre quieren todos leer el mismo periódico que tengamos en las manos, como si no hubiera más...
Besos.

Houellebecq dijo...

No puedo irme de vacaciones, Lissi, que más quisiera. Eso ya pasó de momento. El problema es que el calor me derrite el cerebro y la paciencia. En invierno soy una persona de lo más agradable. Saludos.

Houellebecq dijo...

Por cierto Lissi, ¿Ya no se puede comentar en tu blog o soy yo que estoy especialmente torpe?

David dijo...

En todos lados se cuecen habas!!
Por estas latitudes tener el diario en un bar es más que haber ganado el Oscar... Muy bueno. Te conocí por InfiniteRebel. Saludos.

LISSI dijo...

Joder!pues no se que le pasa porque yo intento poner comentarios y a mi si k me deja...hare una prueba y vere si me deja...:(