04 octubre 2010

Vila matas, tu, yo y compañía

Apreciada tú:
El otro día pensaba quedarme en casa pero conseguiste hacerme sentir mal delante del ordenador. Dos de cada tres comentarios para moderar eran tuyos insultándome a mí o a los que comentaban este blog. Si alguna vez se me cuela un trol lo dejo pasar y le doy la bienvenida por eso de que la polémica alienta adhesiones pero tú no eres una trol. Tú insultas con conocimiento de causa y de individuo: yo. Te pido perdón por lo de imbécil. Ahora pienso que no eres imbécil (lo cual no significa que me hagas hecho pensar algo bueno de ti). Claro que esta vez no lo escribiré aquí.
Fui a ver la charla de Enrique Vila Matas en una biblioteca para mí desconocida, por la plaza Lesseps de Barcelona. No me apetecía coger el tren pero tu actitud me despertó las ganas de respirar un poco aunque fuera aire contaminado y me fui hacia allí. Un lugar que demuestra que una vida en una ciudad no hace que la conozcas por completo, pasa como con las personas. Me encontré allí con un lugar hecho por constructores que debían admirar a Picasso o Dalí, calles y carreteras de subida y bajada pero nunca un llano dónde relajarse. La biblioteca no era tan extraña. El único inconveniente que le vi es que el exceso de usuarios de todas las edades, razas y credos la hacían tan ruidosa como un zoco turco. Pero era enorme. Planta baja más dos pisos cargados de libros que podía sacar con mi carnet de la red de bibliotecas de Cataluña(y un auditorio en el sótano). Libros antiguos y modernos. Tuve un orgasmo intelectual y otro friki por los tebeos del segundo piso.
Mientras hacía tiempo para ver al escritor y leía sinopsis o miraba cubiertas de libros, me pareció ver que al lado de una estantería un cabello ondulado se ocultaba cuando moví mi cabeza en esa dirección. El corazón me dio un vuelco porque enseguida pensé en ti. Luego reflexioné que tus mensajes me habían vuelto paranoico. Bajé y me puse a la cola entre editores y agentes. Me senté de los primeros en el auditorio, cerca del escenario. Miré hacia la puerta y poco después de ver pasar escritores como Martinez de Pisón o el poeta Gimferrer te vi a ti, escritora reciente de panfletos insultantes contra mí. No estaba paranoico. O eso, o veo visiones, dime si me equivoco en el próximo insulto que me envíes por este blog, los leo todos antes de ignorarlos.
El escritor estuvo genial. Me gustó incluso más que leído. Y eso que dicen que es muy tímido. Tú me lo amargaste un poco, eso sí. De vez en cuando hacía como que me rascaba la oreja para disimular mis giros de cabeza y te veía a un lado de la sala junto a un señor con un bastón. Tal vez tu estrategia era quitárselo y golpearme en un descuido.
Cuando acabó la conferencia salí corriendo y empujé a dos o tres personas sin querer que me debieron tomar por un Hooligan de las bibliotecas. Subí al primer piso del local pensando que tú te irías, leí más sinopsis de libros… Te acabé viendo de espaldas como si buscases a alguien que podría ser yo (la biblioteca está más cerca de tu casa que de la mía pero te he hablado tanto de la ilusión que me hacía esta charla, de si me acompañarías a verla y del lugar dónde se haría que sospechar que tú no estabas allí por Vila Matas no es ser demasiado suspicaz, la verdad), desaproveché la oportunidad de tirarte por las escaleras ¿Ves como después de todo tengo buenos sentimientos? Subí corriendo hasta el segundo piso. Sé que no llevabas armas encima pero es que le tengo más miedo a las discusiones en público que a los navajazos. Todavía conservo un flamante y magnífico sentido del ridículo.
En fin, cuando me aseguré de que no estabas y comenzaron a echarnos de la biblioteca me fui por esa plaza torcida a oscuras (alguien programó mal la iluminación de las farolas) e imaginando un ataque que me podía llegar de cualquier sombra. Sólo se veían caras y cuerpos en el último momento que te sorprendían y alteraban los nervios.
Con todo esto quería decirte que te agradezco que sacudas la rutina de mi vida y me des material para el blog. El escritor que hay en mí te lo agradece. La persona normal que también reside a ratos en mí te dice que por favor, si quieres que charlemos como personas me envíes un mensaje racional y razonable y hablemos. Llámame convencional pero no me gusta que me sigan. Y aviso que cómo vuelvas a hacerlo no te llevaré a la conferencia de un escritor con sentido del humor. Hay una espantosa colección de arte moderno y entrada libre (espero que salida libre también) que me está llamando. Tú misma.       Atentamente
El receptor de tus insultos    

30 comentarios:

arguellesacero dijo...

Cada vez creo más que me haré a la existencia de Dios porque ninguna ciencia hasta hoy nos explica.

Te saludo desde mi argüelles a medio odiar o a medio amar. No sé qué opción tomar aún.

Houellebecq dijo...

Saludos desde mi Barcelona por la que siento algo parecido a lo que sientes por tu Argüelles.

arguellesacero dijo...

Sí, soy la tipeja que piensas... :)

BITXO PARDO dijo...

Me quedé sin palabras...De verdad te pasan estas cosas?He sentido miedo solo de pensar encontrarme en esa situación y al instante me ha subido una mala leche,me alegro tanto que no me pasen estas cosas.En fin espero que lo podais solucionar,quien quiera que sea tu insultadora.
Besos y animos.

Pilar dijo...

Como material para escribir tampoco es gran cosa ¿no? Un par de entradas a lo psicosis (sin cuchillo claro) y se convertirá en una pesada más.
Entiendo que esté dolida, no le gustó ver lo que escribías sobre ella a personas que no la conocen, pero debió pensarlo antes de meterse donde no la llamaban.
Es una lástima que además se entretenga escribiendo lindezas.
Un beso,

Houellebecq dijo...

Bueno, yo pensaba que estas cosas sí le pasaban a todo el mundo pero tendré que revisar mi comportamiento a ver si soy yo el que las atrae de alguna forma, que va a ser que sí.
Escribí de ella a personas que no la conocen y que siguen sin conocerla así que no debería preocuparse. Yo escribo mucho sobre mí y no hago retratos amables ni de mí mismo. Creo. En fín, de momento el día es soleado y todo está tranquilo y no hay insultos para nadie. Ni cuchillos.

***Vanessa*** dijo...

¡Menuda persecución!
Y por tu parte,¡menudo arte q tienes para decir finamente q no quieres ni verla!jeje.
Besos!

MEME dijo...

Pues cuando has dicho lo de;

((me pareció ver que al lado de una estantería un cabello ondulado se ocultaba cuando moví mi cabeza en esa dirección. El corazón me dio un vuelco porque enseguida pensé en ti))

Me parecía que te atraía el hecho de encontrártela entre esos libros a pesar de todo, verla en el paisaje de tu biblioteca..Como algo así tipo amor-odio excitante....
Pero no...Uff que situación mas comprometida,,,,

Anónimo dijo...

Mmmm Enrique Vila Matas, recuerdo que regale un libro de este escritor para otro ecritor..Es bueno?

Yo tal vez si que me volveria paranoica, si alguien me estuviera siguiendo, ya no iria tranquila, lo que puede llegar hacer un blog..

Houellebecq dijo...

Meme, me sentí levemente halagado, lo confieso. Pero por otro lado cuando estoy solo me gusta estarlo, disfruto mejor de ciertas cosas y cómo no sabía en qué iba a acabar todo eso pues me fue incomodando la situación. Miedo como se ha dicho por aquí no. Creo que al margen de la rabieta es una chica normal. Creo.
Vanessa, ja,ja, menuda persecución. Menudita. Fue más bien corta y poco acertada. Debo decir que hoy se cumplen tres días seguidos sin insultos en los comentarios. Un saludo desde aquí a mi perseguidora.

Houellebecq dijo...

¿A qué escritor le regalaste ese libro de Vila Matas sin saber si era bueno? Yo no puedo decir que sea mejor o peor, sólo que a mí me gusta porque habla de otros escritores y me parece muy inteligente. Alguien me dijo que está sobrevalorado pero no lo sé. Si preguntas por mi gusto, sí, es excelente. Por cierto, a mí me regalaron uno de él una vez. Lo tengo lleno de subrayados. "Dietario Voluble" se llama. Probablemente el que más me ha gustado pero es como Vila Matas escribiendo un blog, es su día a día real o inventado.
Y lo otro. Está claro que debes apartar de tu blog a todos los que te conozcan en la vida real. Les puedes hacer daño sin querer. O ellos querrán hacértelo a tí alguna vez, nunca se sabe.

Bitxo dijo...

Vaya...yo tengo la sana o quizás enrevesada costumbre de que cuando escribo sobre alguien no suele saber que es sobre el...quizas mis textos tengas muchas lecturas o yo sea demasiado reservada incluso para un blog...
No se si es tu comportamiento pero algo hace que surja ese comportamiento...
De todas formas a mi no me suelñe gustar que nadie conocido vea mi blog no porque escriba sobre gente conocida y puedan entenderlo sino porque quizas me vean desde demasiado dentro...es complicado.

Houellebecq dijo...

Exacto, Lissi, porque te ven desde demasiado dentro. Y aunque parece que yo aquí cuento de todo siempre me siento en la intimidad. Podría estar sentado al lado tuyo en Movistar y tú no saberlo. Pero es que a la que metes a gente que te conoce... Buf. Que te voy a contar ya después de estos años que no sepas... .

BITXO PARDO dijo...

Alaaa jajjaja me acabo de descojonar pensando que a lo mejor te he llamado en estos dias...espero que no porque ultimamente estoy de un borde que te cagas...
Si,esto del blog es algo que parece inocente pero cuando empiezas a hilar madreeee mia...yo aveces miro las entradas antiguas y reflexiono sobre todo lo que escribi y porque lo hice,es un ejercicio bastante practico para mi.

Houellebecq dijo...

No, estos días me has dejado tranquilo con tus ofertas. Estoy seguro.
Yo las entradas antiguas no las miro porque algunas consiguen avergonzarme como si las hubiese hecho otro. Bueno, solo algunas que si no sería esquizofrenia.

neko dijo...

Me parece vergonzoso que alguien tome esa postura. Ese tipo de comportamiento es mas propio de un niño que de una persona adulta. Yo también me he visto envuelta en algún tipo de psicosis parecida a la que cuentas, y comprendo que inicialmente pueda incluso hacer que te sientas halagado, pero el sentirte observado y controlado de esa manera te cohibe hasta el punto de llegar a ser otro yo.

Si hay algo que el tiempo te ayuda a comprender es que las primeras impresiones raramente son las válidas. Yo de pequeña creia que mi padre era superman y mi impresión ha cambiado desde entonces!

Anónimo dijo...

Son más peligrosas las discusiones en público que las navajas, sin duda. Y las heridas tardan más en cicatrizar. Pero me gustaría que me siguieran.
Lo que no me gusta es que me regalen un libro que no han leído. Que me descubran autores sí, gracias, buscaré algo de Vila Matas.

Jordi M.Novas (A-Zeta) dijo...

Loa más importante al escribir es saber codificar la realidad, si no, no merece la pena ni ecsribir..

A-Zeta (Cretamen de microrelatos abierto a participación) dijo...

A mí dios me cae bien, creo que es un inutil simpático, un cabronazo con historias divertidas que contar.

MEME dijo...

He visto esto hace un rato y me ha recordado todo este lio jajaja miralo

http://www.youtube.com/watch?v=6g6g2mvItp4

marikosan dijo...

Yo soy de enfrentamientos cara a cara, si alguien me sigue soy tan estúpida que encima me pongo gallica, sinceramente creo que tu postura ante tal situación es la correcta.

POEM dijo...

mmm un orgasmo literario se puede tener eso??? jaja
los libros para mi desde luego son triggerpoints en mi coño pasaba mi enfancia en librerías de muchos países el mejor recuerdo un mercadillo al principio de Enero en un sotano en Amsterdam donde mi padre me dejaba comprar los libros q quería y la excitación a llegar a casa y empezar la aventura... mmmm

ufff qué pirrada

yo si fuera tu cortaría en seco con una paranoica repateada de tu ex-novia y te veo muy ingenuo con tu último mensaje
hay q cortar cabezas
y es verdad q codificar es importante si sabes q te está leyendo
el diario/libro de villa-matas dietario voluble lo pienso comprar así como lo describes se me antoja

Annie dijo...

¿Cómo es un orgasmo friki? jajajaja

Te leo y me sorprendo del giro de 180º que pueden tener las relaciones sentimentales. En un instante adoramos a una persona y hasta sentimos que llegado el caso podríamos dar la vida por ella y al momento siguiente nos provoca matarla; menos mal que todo se nos va en deseo...

Leí por ahí y hasta por experiencia también lo puedo decir, que sólo se odia o aborrece lo que de veras se amó. Al parecer esa chica te adoraba, de lo contrario ahora le serías completamente indiferente y no se molestaría en perseguirte o dejarte comentarios insultantes, mejor dicho y como dicen aquí "pasaría de ti". Espero que por el bien de los dos se vuelva a enamorar y deje de fastidiarte y de sufrir.

Besos brujos

Anónimo dijo...

Se echan de menos tus comentarios a los comentarios.

Houellebecq dijo...

Me gsuta lo que dices del flow, Poem, sabes perfectamente lo que se siente cuando los dedos corretean por las teclas.

Houellebecq dijo...

Annie, no creo que pienses que alguna relación no pueda dar ese giro tan brusco. Creo que nadie está libre de relaciones que dan el volantazo y se estrellan. Al menos alguna vez en su vida. O los hay con mucha suerte. Es posible que tu sabiduría bruja, bastante indiscutible, te evite estos desastres naturales. Naturales para mí, naturalmente. Saludos.

Houellebecq dijo...

No sé, anónimo, yo creo que estoy bastante por aquí. Esto casi parece el chat. Lo que pasa es que no siempre estoy o puedo estar frente a la pantalla del ordenador. Pero hoy por hoy me comento yo más de lo que me comentan a mí.

Lua Nova dijo...

Apesar de ser uma situação muito complicada, teu post é muito divertido. Afinal, esta que se ocupa em escrever ofenças, por que dá tanta importância ao que dizes no blog se tu não citas nome e não a identificas? E tu...? A mim me parece que, seja qual for a questão, estão os dois a brincar de gata e rato e que precisam resolver de uma vez esse "problema" mal resolvido... rs. Parecem dois adolescentes... rsrrsrsr
De qualquer modo, gosto muito do seu modo bem humorado de escrever.
Beijokas.

reltih dijo...

brother, has demostrado ser un polemizador muy educado. eso es viejo men. me trama tu entrada.
un abrazo

Recuerdos perdidos dijo...

Me encanta como haces que todo parezca real. Sigue así.