28 agosto 2011

El drama de no leer las señales de la vida


Buena guionista y dibujo aceptable. La Lluvia opina distinto.  



Pasé una hora levemente preocupado por un lunar cancerígeno que me había salido en el  antebrazo. Luego descubrí que era una mancha de chocolate y la siguiente pregunta es cómo llegó allí pero no le di más vueltas. En verano visto como Hulk, sólo en pantalones y expuesto de cintura para arriba. Aunque sólo lo hago por casa, en Barcelona ya no se permite ni el desnudo parcial. Si sube la temperatura global y seguro que subirá será un problema para los mamíferos de tensión alta como yo. Pero bueno, estaba contento. Acababa de salvar la vida y ahora la necesitaba para ir a un festival friki de cine de terror que hacen próximamente.
Decidí celebrar la vida regalándole algo a mi sobrina que me pidió hace tiempo. Ella no me perdona que lleve tres meses sin dar señales de que tiene un tío. Pero pensé que con el regalito a lo mejor compraba una disculpa. Me equivoqué igual que con el lunar. Tendré que usar métodos más rastreros para ganármela. Me espera una buena sesión de “Bob Esponja” sin rechistar. No hay problema. Pero prefiero “Doraemon”.
Decidí salir a la calle. Estaba nublado pero no pensé que fuera a llover. Y es malo confundir lo que deseas con lo que puede ocurrir. Porque llovió. No mucho pero lo suficiente para que un par de comics de Spiderman y otro par de Wonder Woman y Batman sean papel mojado. Me preocupa más el libro de la biblioteca.
Quería ver una película. Sabía que duraba casi dos horas así que calculé que no podrían darle más de tres sesiones y la segunda sería sobre las siete de la tarde. Calculé mal. Los exhibidores decidieron apretar las sesiones y dejar cinco minutos entre pase y pase. Total. ¿Para qué dejar tiempo entre películas y limpiar las salas? Con no limpiarlas y dejar que se inunden de palomitas en el suelo y en los sillones asunto arreglado. Y yo tuve que esperar hasta las ocho y media. También había calculado que la sonrisa equina pero agradable de  Hilary Swank bastaría para que la película fuese aceptable. Calculé mal. Me pareció una película de media tarde de fin de semana. Intrigante al principio pero solo durante cinco minutos. Luego predecible, muy predecible. Por más que Hilary sabe actuar.
Por último volveré a quedar con ella. Ella me envía mensajes por móvil y vía internet. Nos conocemos de un pasado en el que compartimos un trabajo. Ahora parece que tiene tiempo y quedamos más de la cuenta. Aparece después de mucho tiempo como amigos y familiares y excompañeros de algo que siempre acaban regresando cuando estoy distraído y pensando en otra cosa.  Me cuenta su vida haciendo hincapié en los fracasos sentimentales. También sus deseos, algunos de ellos íntimos, muy íntimos. Pero cuando piensas mucho actúas poco, esa es mi realidad. Así que quedamos y cenamos y lo pasamos bien y eso no va a ir a nada ese día aunque pienso que podría romperse esa línea.
Es sólo que viendo mi historial de errores de apreciación no puedo estar seguro de lo más importante.
¿Hay sexo más allá de todas estas bonitas citas con café y postres incluidos?  
   

21 agosto 2011

Sigo con los pies en la tierra ignorante

Reconozco a los ignorantes porque dicen que lo saben todo. El efecto secundario de leer y aprender mucho es que al final, socráticamente, acabas entendiendo que no sabes casi nada, que lo esencial se te escapa y que la verdad no es algo sólido y definido que cuelga de un árbol y que coges cuando ha madurado. Sólo descubres que todo son teorías.
Hace poco descubría que antiguos posts míos en los que me hacía pajas científicas y decía que en el mundo cuántico todo era distinto y un fotón puede estar aquí y allí al mismo tiempo o existe la tele portación no es lo mismo que nuestro mundo macroscópico en el que tú no puedes estar de baja en casa y estar por ejemplo de fiesta en el mismo instante y a la vista de tus compañeros de trabajo. No puedes estar en ambos sitios a la vez así que si te ven en el segundo tienes un problema. Nadie te creerá si dices que tu comportamiento es como el del fotón. Pero hace poco leo en una revista científica que el mundo cuántico también actúa en nuestro mundo. La ciencia se refuta todo el tiempo. La sensación para los que la vemos desde fuera es que se contradice. ¿De qué me sirve afirmar teorías bien documentadas si luego otro documento dirá que el anterior no sirve? Es tan molesto como la actualización continua del ordenador. Puedes afirmar que sabes algo pero no que estés completo. No sabes, crees que sabes. Y pronto lo entenderás todo un poco menos.  
Así que ignorante me parece alguien como J.J. Benítez afirmando convencido sobre construcciones extraterrestres en la luna y montándose vídeos falsos y pagados a terceros que los filman en secreto en estudios de televisión para engañar a los que quieren ser engañados. Está tan convencido de lo que dice que no hay argumentos contra él. O está enfermo o se ríe de ti. La realidad no suele ser suficiente, es bonito creer en alienígenas, magia y demás. En lo inexplicable. Claro que lo inexplicable suele ser algo que TU no puedes explicar  pero que seguro tiene alguna explicación. Con tiempo y paciencia y alguien más inteligente y lógico ya podremos averiguarlo.
Hace poco discutía con un amigo del lado esotérico sobre los vídeos de Benítez. Yo no creo en nada. Él creía en Benítez, Iker Jimenez y otros amigos de lo sobrenatural. Me preguntaba que diese explicaciones coherentes a hechos absurdos que salen en esos programas. Pero yo no tengo la explicación de casi nada. Para mí es tan inexplicable lo de los platillos volantes como lo del peruano que me encuentro siempre meando dónde los demás nos lavamos las manos en el local al que voy a tomar cervezas. Cuando le digo que por qué no entra a hacerlo donde todo el mundo se ríe borracho y me dice que la puerta está atrancada. Yo le suelo dar una patada cabreada a la puerta y él se encoge de hombros y se sigue riendo. No le cojo de la solapa ni lo estampo contra la pared porque me suele dar asco un hombre meando y agarrado a su polla, llamadme escrupuloso.  Yo no entiendo nada. No sé si hay vida inteligente en algún lugar fuera de la tierra (aquí la hay pero en pequeñas porciones), ni sé por qué hay gente que ve caras en las manchas húmedas de la pared(los psicólogos tienen nombre para eso, creo), tampoco sé por qué el peruano no puede hacer sus necesidades fisiológicas dónde todo el mundo.
Actualmente sólo me preocupa averiguar lo último.
De ello depende que me siga lavando las manos o no en ese local.

02 agosto 2011

Una muerte lejana que sentí muy cercana



Hace más de una semana que ya no está. Curiosamente ese es el tiempo en el que más se la ha escuchado y se la ha visto y se ha hablado de ella. La muerte es la mejor operación de marketing. Incluso yo la he echado de menos cuando antes solo escuchaba una de sus canciones y ni me había percatado de su letra: “Back to Black”. El mundo de los comentaristas de su muerte se ha dividido en dos tipos de imbéciles. Los primeros rebuscan las fotografías en las que aparezca más espantosa y fea y degradada y se centran en sus adicciones para echarse unas risas a costa de una persona a la que no han conocido y de la que solo saben lo horrible. El arte busca lo bello incluso en lo feo. Los asiduos de la prensa a lo “Cuore” son como ratas de vertedero rebuscando en las miserias. Son acomplejados que necesitan saber que los ídolos son personas (yo ya lo sé pero no necesito que me muestren su rostro degradado y sin dientes o el cuerpo prematuramente envejecido o la luz que peor le va a la imagen de alguien).
El otro tipo de imbéciles me ha caído mejor. Son los admiradores o no que buscan responsables y no dejan de decir que Amy necesitaba ayuda y que murió porque no se la dieron. Bien, Amy Winehouse murió con veintisiete años. Creo que después de cierta edad no hay más responsable de tu vida o de tu muerte que tú mismo. Ella eligió un camino y seguramente sus padres sí quisieron ayudarla. Pero como dijo Sabina “no se puede ayudar a quién no se quiere dejar ayudar”.  Amy era adicta porque toda su personalidad lo era. Se hace hincapié en lo de las drogas y el vino pero yo añadiría en su pasión por un hombre. Dijo de ella misma  soy gilipollas y además fea”.  Creo que no era ni lo uno ni lo otro pero que en su adolescencia lo sintió así y eso la marcó de algún modo. Y aquella relación con aquel hombre casado ya la muestra como dependiente absoluta de algo que venga de fuera y en su segundo y último y mejor disco todo gira más en torno a esa relación y ese hombre perdido (aunque nunca lo tuvo realmente) que en torno a las drogas. “El amor es un juego perdido” reza el título de uno de sus singles y ella lo asumió tanto que cuando consiguió sentirse amada por uno le siguió en lo malo y en lo malísimo y hasta en los juicios. “Estaba con mi ex en el piso de arriba pero no me excitaba porque solo pensaba en ti” en “You Know i´m no good”. “No sé por qué estoy tan enganchada, no me debes nada pero es mi responsabilidad y yo no puedo estar lejos de ti” en  “tears dry on your own” o en la misma “no entiendo por qué me preocupa tanto un hombre cuando hay tantas cosas mejores por ahí”. “Limpio la casa para mantenerme entretenida, al menos no bebo (así no piensa en su amado)” o “Su cara en mis sueños me arrancan las entrañas, etc. Pero yo me despierto sola” en “I wake Alone”. En “Back to black”, como ya he comentado mi preferida, “tu volviste con ella y yo volví a lo negro (prefiero traducirlo como la oscuridad, la de Amy que se queda sola mientras el adúltero se lleva esa polla húmeda de la letra y lo que es más importante, sus sueños)”. En el video clip hay un funeral dónde entierra su corazón. Es el duelo por un hombre perdido. Lo dicho, una persona con carencias interiores que buscó cubrir con ayuda externa y eso no suele funcionar.
He conocido muchas personas con ese tipo de carencias. Demasiadas. A veces no se drogan o beben porque no tienen dinero para hacerlo. Son personas para los que tener el don de ser artista o ganar dinero sólo supondría el principio del fin.
Todo lo que necesitas para ser feliz lo llevas encima. Si crees que viene de fuera vas en dirección contraria y te acabarás estrellando.