23 mayo 2012

El pasado te persigue si le dejas

Como me aburría en la biblioteca me dediqué a buscar un viejo amor de infancia con las herramientas que brinda la Administración. Siempre quise saber qué había sido de aquella compañera de clase a la que perdí la pista cuando mis padres se mudaron de barrio por motivos laborales. Soñé con ella mucho tiempo y años después regresé al lugar de los hechos(es un decir, no ocurrió nada ni pudo ocurrir porque sólo tenía seis años cuando me enamoré de ella y ocho cuando se acabó el “idilio platónico”).  Creí verla desde un autobús pero seguro que fue el deseo que tenía de que así fuera. Aquel amor que “fue” quedó perdido en el tiempo y en al menos veinte kilómetros de distancia.
Descubrí en el ordenador que había tres mujeres que respondían a esos apellidos y a ese nombre en Cataluña. Al menos a tres apuntadas a la red de bibliotecas. Mi jurisdicción no va más allá de las tierras catalanas. Le pregunto al ordenador si hay alguien que se llame y se apellide así y él me regala una dirección, un teléfono, en ocasiones un mail, documentos que tiene en préstamo(si los tiene) y alguna incidencia si la ha habido (ha perdido siete carnets, nos debe un libro, suele subrayar novelas). Parece poca información pero hace poco indagué sobre mi compañera M.. Es vergonzoso decirlo pero invadí profundamente su intimidad. Uno de los libros que tenía en préstamo era “Cómo afrontar una separación de pareja” y ya me parecía un perfecto resumen de lo que ocurre ahora en su mente. Mucho más que todas las conversaciones que podamos haber tenido.
El caso es que tenía tres posibles teléfonos con el amor de mi infancia desperdigadas por la región. Estaba ante la duda que tiene Terminator buscando a Sarah Connor (pero él simplemente llamaba y cuando no era ella les pegaba un tiro y a por la siguiente, no es mi estilo).
Cambié de juego y me puse a buscar a mis vecinos y vi lo que esperaba, no verlos. No tienen carnet de biblioteca o se lo hicieron el día que se inauguró la del barrio y como repartían cava pues allí estuvieron, luego “adiós, gracias, hasta nunca ¿Una biblioteca? ¡Qué ajco!”.  
De vez en cuando llega alguna chica que me interesa especialmente y ociosamente se me va la vista a su nombre, su edad  y su dirección y luego la olvido. Es indignante pero si un simple colaborador recién llegado como yo puede acceder a tantos datos sin pasar ni el más mínimo test psicológico y en una simple biblioteca, no quiero pensar lo que pueden hacer en lugares dónde regalamos más información como hacienda, un banco o ciertas páginas de Internet en las que tienes que registrarte. 
Así que finalmente observé los tres nombres. Una vez más. Tres lugares distintos dónde podía vivir o no ella. Luego apagué el programa y el ordenador y me fui a casa.
Cuando dije que fue mi amor de infancia lo dije subrayándolo y entrecomillándolo. 
Dónde hubo amor pues la verdad… no queda nada.    

44 comentarios:

h i l i a dijo...

no sabía que había "informes" de los socios de la biblioteca y de sus hábitos y/o comportamientos. por suerte, nunca fui de las que subrayó... pero ahora lo tendré todavía más en cuenta.
da que pensar eso de que alguien pueda husmear los datos sin más ni menos. vamos a confiar en que todos los que tengan acceso a estos datos también tengan algo de sentido común. es mucho confiar, imagino.
los "fue" mejor dejarlos así, en el pasado y quietecitos. se evitan muchas decepciones.

como siempre, agradecida por tus comentarios y si el texto te ha servido de "inspiración" doblemente contenta.

VANESSA dijo...

Creo q después de leer esto, me pensaré si dar mis datos en algún sitio. Aunque claro, ya da igual, porque mi curriculum lo tiene media España..
Ya nos dirás si descubres si era ella o no.
Besoss

MEME dijo...

Te aburrías,¿en serio?, no se, no se, jeje, no te veo a ti alguien que se aburre, pero en fin.
Yo solía dejar cartas de amor en el buzón de la casa de un vecino de mi barrio del cual estaba locamente enamorada teníamos unos 8 o 9 años, se llamaba Jacobo,es increíble que aún me acuerde de su nombre, estaba loca perdida por el, pero el nunca supo que las cartas eran mías, o al menos eso creo, y nunca supo de mis sentimientos,después me mudé de barrio y no he sabido nada de el en 30 años ¿ya? como pasa el tiempo, en fin el casi ni sabia que yo existía.
Hace unos meses, me hice el carnet de la biblioteca,pero reconozco que la uso poco, es curioso pero cogí un libro que se llamaba los surcos del alma fue como imán y calló en mis manos, luego me di cuenta de que era un escritor de Elx donde yo vivo y me sonaba su apellido y busqué en el ordenador del trabajo si era cliente de la tienda,pero no lo era, en serio todos esos datos quedan registrados en tu ficha de la biblioteca? En mi trabajo tenemos fichadas clientas como peligrosas y como yo nunca las recuerdo de una vez para otra, cuando voy a registrar su prenda en el ordenador me sale un aviso de que a esta señora no le tengo que tomar ni una prenda, menos mal que aún no se me ha dado el caso, si no no sabría que decir.
Por cierto ¿Donde queda ese dicho de donde hubo retuvo?? o algo así.. en tu caso no es así, ¿o si?, y si no queda nada ¿por que la buscaste?.
Besos

Francesca dijo...

Intimidad cero. Es realmente difícil pasar desapercibido. Yo hasta hace poco jamás escribí en el blog con mi nombre, pero precisamente fue la carente falta de intimidad en general que me hizo pensar "pelillos a la mar" y fui más coherente.
Esperemos no tropezarnos con ningún psicópata...

Sergio dijo...

Hilia: Pues se me olvidó ponerlo pero debería haber encabezado el texto con una frase en cursiva del tipo "a hilia que me inspiro en mitad de una tarde de biblioteca aburrida con su excelente relato". Lo bueno del tuyo es que puede ser tan cierto como el mío pero tú no has trabajado en biblioteca(que yo sepa o tú digas). Me dejaron aburrirme un buen rato y esta vez no lo usé para buscar a nadie.

Vanessa: Nuestros datos los tiene cualquiera a estas alturas. Y lo de tu currículum pues también. Por suerte somos tanto que las probabilidades de que nos encuentre un enfermo mental por la administración son tantas como las de que nos encuentre ese mismo enfermo por la calle. Confiemos en la suerte. De todos modos la gente que te conoce cotillea sobre tí. La gente que tiene tus datos lo hará igual. Como nosotros lo hacemos de esa gente.

Sergio dijo...

Meme: Parece que has tenido como un recuerdo de otro amor infantil tuyo. Te diría que empezaste muy pronto pero je,je, mira quién te escribe. La diferencia que veo es que tú dices lo de dónde hubo... Tu moraleja final es distinta a la mía pero sólo porque eres como cuatro veces más romántica(aunque tu teoría sobre mí diga que yo también soy un romántico disimulado o no tanto).
Lo de los informes del ordenador de la biblioteca viene a ser como lo de tu lavandería, simples notas o avisos sobre clientes especialmente conflictivos o peculiares. Lo de los teléfonos y correos es inevitable para reclamarles libros(la gente es que pasa de devolver lo que le prestan, cuanto moroso he visto). Pero si alguien quiere hacer de detective privado no necesita muchos datos para ir deshaciendo la madeja y tener un buen retrato de la persona que quiera.
Por último decirte que no sé por qué la busque pero creo que se llama curiosidad. O porque podía. Era como un cabo suelto de mi vida y a mí, como a los novelistas, me gusta atarlos todos. Aunque sea difícil y en este caso lo dejé así, sin indagar más. Besos.

Francesca: Es curioso que digas lo de tu nombre. Yo hasta hace poco era Houllebecq así que tampoco daba muchos datos pero un nombre es poca cosa. Hay millares de Sergios y supongo que de Francescas(aunque me temo que menos de lo tuyo) sólo en España. La intimidad perfecta no existe y debemos aceptar la idea de que alguien va saber de nosotros aunque no queramos. Si no tenemos nada grave que esconder como un cadaver en el sótano puede ser menos peligroso. Y bueno, si alguien te molesta porque sabe dónde vives hay orden de alejamiento y demás. Por último no todo el mundo está loco. Se aburren, se asoman a tus datos como yo y luego se van a otra cosa y hasta se olvidan de lo que han visto.

Room dijo...

Cuidado con las sombras del pasado. En ocasiones se ven muertos... (y no porque yo lo diga) La cuestión es que te persiguen incansablemente, hasta que tus pensamientos derrapan y se dan contra un muro. Ahí te das cuenta de que todo han sido fluctuaciones propias creadas por tu imaginación. Desistes y de nuevo ves tu propia sombra amenazándote con un cuchillo...

eva dijo...

Entrada nueva!! Y yo sin tiempo para leer ahora... Cachis!! :-)

Sergio dijo...

Eva: Al ritmo que escribo entradas ahora tendrás mucho tiempo para leer esta cosita irrelevante que he escrito.

Room: Bienvenido. ¡Cuanto tiempo! Sobre el pasado es normal que salte la liebre o que saltes tú antes porque es muy típico de tí escribir o reescribir sobre el pretérito. Y sobre lo que pudo ser. Yo no veo nada especial cuando miro atrás porque tengo hechas la paces con casi todo lo que me pasó. Espero que no se me escape ninguna de esas sombras asesinas que tenga olvidadas.

Ximo Segarra "ACAPU" dijo...

Vaya vaya, con lo asiduo que soy a la biblioteca... se me ocurre pensar por ejemplo en la cantidad de libros, CDs y películas que habré ido cogiendo en tantos años ¿mil? ¿dos mil? ¿tres mil? No tengo ni idea...

De vez en cuando recuerdo los amores de la infancia y adolescencia y en general guardo buen recuerdo. Y ahí donde están mejor: en el recuerdo. Por fortuna o por desgracia el pasado ya se formó en su día y ya se desintegró (también en su día).

P.D: A partir de ahora iré con la cara tapada a la biblioteca, a ver si así puedo conservar un poco de intimidad ante las miradas escudriñantes de l@s bibliotecari@s, jeje

LISS dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
LISS dijo...

Me siento bastante identificada con el echo de haber tenido acceso a datos de desconocidos y de conocidos...suma a tu lista las teleoperadoras.Si yo hubiese estado mas loca(un poco si que lo estoy aunque no soy peligrosa...de momento jeje) hubiese podido hacer mucho daño...
Un amor de infancia...que tierno...o...que aburrido que estabas,no?Es broma.Supongo que a todos nos dan ,antes o despues,esos ataques de nostalgia.
Siempre es un placer "tornar al teu lloc".Un besote :)

Sergio dijo...

Ximo: Uno de los datos que no he conseguido ver en los informes de la biblioteca es lo que te has cogido en préstamo antes de los últimos. No veo historial de documentos en préstamo si no lo quieres así. Sólo lo último aparece por razones obvias, hay que devolverlo y controlar que se devuelva.
Y sí, ve con la cara tapada si no quieres nada. A lo mejor te conviene ir al descubierto y pillar algo interesante.

Liss: Te espero con paciencia porque más tarde o temprano te acabo viendo por aquí y desde luego es un placer.
Te recuerdo de teleopeadora en Vomifon o así, je,je y claro, en ese trabajo imagino que habrá mucho de manejo de datos.
Pero no digas que es broma lo del aburrimiento. Estaba aburridísimo. si una tarde se prepara partido de futbol Barcelona Madrid o Champions la biblioteca es un desierto de humanidad. No va ni Dios. Besos.

Daltvila dijo...

Me ha encantado lo que has contado.
¿quién no se ha dejado llevar por la tentación de buscar un viejo amor o de querer saber más de alguien?

Es gracioso, pero si tienes un mal día, no deja de resultar un tanto patético. Ver que lo haces también tú, me consuela.

Últimamente vivo rodeada de personas, prinicpalmente mujeres, que un buen día me sorprenden diciendo: "Sí, me voy a París a pasar una semana. He alquilado un apartamento a medias con un viejo amor de juventud"
Yo pregunto: ¿Pero ya ós habíes visto después de tanto tiempo?

"No, nos veremos allí pero seguro que va a resultar bien".

Debe ser la crisis de los 40, que ataca muy fuerte.

Un abrazo y deseo que pases un buen fin de semana

Sergio dijo...

Daltvila:Pues también me sorprende eso que dices que hacen esas personas. Y esa fe en que saldrá bien. Desde luego si lo creen ayudará a que vaya bien pero no puedo dejar de ver la impresión cuando vean que lo que recuerdan no tiene nada que ver con lo que hay.
Buen fin de semana.

PiliMªPILAR dijo...

Figúrate lo que es coincidir tres personas, ¡tres! con mismo nombre, mismos apellidos 1º y 2º y vivir a dos pasos. Con estas pistas, imposible reencontrar al amor platónico. Y lo mejor, por si las moscas, 'desapuntarse' de absolutamente todas las redes de bibliotecas, que esas sí te leen hasta el pensamiento.
Buenas noches con eurovisión.
Saludos

ReltiH dijo...

ESOS AMORES DE INFANCIA, A VECES PARECEN SUEÑOS.
UN ABRAZO

eva dijo...

Lo he dejado para hoy porque los domingos suelen ser un rollo, bueno los domingos de invierno, cuando ya va haciendo "bueno" es otra cosa, pero aún así son domingos. Pues eso, que me voy por las ramas, que lo he dejado para hoy para disfrutarlo más tranquilamente y como siempre: quiero más... Y es que últimamente la verdad tardas en escribir, así que de nuevo me ofrezco voluntaria para leer esos libros que vas escribiendo y que según tú nunca verán la luz.

A veces yo también he tenido esa tentación de saber qué ha sido o qué ha pasado con alguna persona importante (por decir algo) en mi vida. Y también he hecho algo como tú y... bueno mejor lo dejo aquí que no quiero confesar aún mi crimen por si alguien pudiera pensar que soy una psicópata o algo por el estilo. :-)
Estoy de acuerdo contigo, demasiada información damos y en las manos inadecuadas pudiera ser peligroso, pero de momento como que no nos importa. Mucha ley de protección de datos y la mayoría de las personas descargamos infinita información en las redes sociales.

Sergio, quiero más, a ver si al menos para el próximo domingo tengo algo que leer. :-)

Que tengas una buena semana

Sergio dijo...

Pili: Sí, ya nos damos cuenta de que es difícil inventar algo nuevo cuando escribimos una palabra o frase inventada en el google y alguien ya la ha puesto en alguna página. Y nuestro nombre y apellidos ya los tiene alguien. Es difícil encontrar a alguien... o no. Tres opciones son tres llamadas. Entre cinco y diez minutos así que...

Reltih: Todo lo que me ha pasado antes de hoy me parece un sueño. Especialmente lo que me pasa por las noches.

Eva: Los domingos son un rollo pero nada como las tardes. Las tardes son la tristeza materializada en día de la semana. Menos mal que hoy tengo sol y mañana es Lunes así que me tomaré el Domingo en plan Sábado. Lo de escribir... se puede decir que no escribo a medias. Además de esa novela que ahora toca reeescribir porque ya está hecha(y todo lo anterior, claro) tengo un PenDrive con posts que por un motivo u otro no he publicado recientemente. el de hace dos semanas., el de hace cuatro, veremos si publico el de la próxima porque no me guste o porque en frío y al cabo de los días no me parezca nada especial... Pero sí, la intención es publicar. Siempre. Y a veces me entretengo mucho y embobado escribiendo comentarios al puñado de blogs que sigo muy fielmente. Saludos.

xiana dijo...

Os envidio profundamente :). Jamás tuve un amor de infancia, los imagino dulces como una piruleta en forma de corazón. Yo nací al amor adolescente, desgraciado. Un amor con sabor a vinagre y sal que me persiguió muchos años, más que un amor, mi fantasma.
Lo de la pérdida de intimidad me horroriza... (y eso que utilizo mi nombre y tengo un blog jajaja)
Me pareces un tanto criminal después de esta entrada. Que lo sepas! :P

Besos
(He enlazado tu blog a mi lista de favoritos. Espero que te parezca bien. Llevaba leyéndote desde que inicié el mío. Aunque no me atreva a comentar mucho, estoy por aquí.^_^)

ladamadelasnieves dijo...

No sabía que las bibliotecas tuvieran esos registros (“ha perdido siete carnets, nos debe un libro, suele subrayar novelas”), qué bueno.. ¿Te imaginas que hubiese cámaras secretas en las salas de lectura? ¿Biblioacoso? Que almacenasen información personalizada sobre los lectores, sus hábitos, gestos.. (“a duras penas contiene el llanto con Flaubert”, “Stephen King le aterroriza pero lo disimula con maestría (nudillos blancos apretando el libro, palidez súbita, mirada huidiza cuando termina la lectura)”, “El “Ulises” de Joyce es demasiado para él, intenta parecer concentrado pero ha leído la misma página durante los días X,X,X..”, “disimula leyendo durante media hora a los clásicos rusos, pero se lleva varias novelas románticas que no devuelve en fecha, sino que renueva el préstamo por internet al menos para quince días más”) o sobre su aspecto (“radiante, comparada con la visita del día X.., entonces demacrada) manías (“sólo lee autores cuyo apellido comienza por A”), estadísticas (“predilección por los autores ingleses del siglo XX, especialmente Martin Amis”)..

En cuanto a los amores de infancia, son dulces y en su momento y medida pueden ofrecer tanto placer y dolor como los adolescentes y adultos. Yo he tenido suerte con ellos, buenos recuerdos y también con los siguientes. Ya los adultos son otro cantar, Patrick Modiano también hace una búsqueda al final de “El horizonte” para encontrar en la guía de teléfonos a su Margaret Le Coz. Dicen que la curiosidad mató al gato pero quizás a la larga, el aburrimiento de no sentirla le habría matado igual. Feliz semana, Sergio.

Annie dijo...

Yo me reencontré con un "viejo amor" a través del facebook, también entre comillas, pues tampoco hubo nada y éramos unos niños, no tan pequeños como los de tu historia pero lo demás casi igual, en fin que como siempre me enrollo como una persiana.
El caso es que después de los primeros encuentros virtuales y la emoción propia del reencuentro sucedió lo que tenía que pasar, comprendimos que cada uno tiene su vida y que ya no coincidimos en nada, que la distancia y el tiempo pueden más que todo...

En cuanto a lo de los datos yo sigo tranquila pues o sigues sin encontrarme, o ya dejaste de buscarme jajajajajaja

Un beso mágico cargado de energía positiva

Sergio dijo...

Xiana: No es que me importe, es que me encanta. Ya me pasaré a ver qué tienes y a inmiscuirme en tu intimidad(aunque si lo haces público no es íntimo, claro). Y sí, tienes razón, soy un poco criminal. Espero no seguir siéndolo mucho más, no es mi intención pero soy débil.

Sergio dijo...

ladamadelasnieves: Pues ya lo sabes. En las bibliotecas se ocupan de esos pequeños temas prosaicos pero no van más allá de eso. No parece haber ese interés por entender a la persona ni buscar esa información que mencionas que daría para un cuento de ciencia ficción(una información que podría ser la de un usuario-a como tú, uno de los pocos que leen Martin Amis ya que todavía no me he encontrado con ninguno). Esa información también daría para entender quizás si el usuario pretende robar o no los libros. Sigo diciendo que me sorprende la cantidad de gente que no devuelve lo que coge. Yo estaba pendiente de dos libros y así se ha quedado la cosa, fecha vencida y persona avisada y nadie da señales de vida. Me alegra pensar que estas personas no suelen ser habituales de las bibliotecas y que no entienden demasiado de libros porque se roban los más comerciales pero no los mejores (que están inmaculados en su forro y casi sin tocar).
En cuanto a Modiano me interesa ese final del que hablas. Otro que leeré. A este autor lo conozco por un par de novelas ("Villa triste" "Calle de las tiendas oscuras") que no son "El horizonte" y me encanta su estilo. Buena semana.

Sergio dijo...

Anne: Aquí hay dos cuestiones. La primera es que no he tenido que pasar por el tedio de reencontrarme con un pasado que ya no es el que recuerdo ni por el desengaño y parece que me das la razón con tu experiencia real de facebook. Por una vez he hecho lo que tenía que hacer, creo. Aunque también es cierto que si no he ido a más es por pereza. Estoy pasando un periodo de desidia de esos en los que estoy un poco aburrido de todo. Los monarcas antigüos lo llamaban melancolía.
El otro tema es que te he buscado y no sales por lo que sé de ti. Aquí hay truco e intento saber cual es pero si por algo no compro novelas de misterio es porque nunca adivino nada. Aún así esto no puede ser tan difícil. Has vuelto a ponerme en el centro de esa búsqueda. Besos.

xiana dijo...

Qué bicho!!! :-O jajajaja

patrice dijo...

dime algo del mail por fis, besos.

Pilar dijo...

Es curiosa esa sensación de "poder" recorriendote los dedos, y esa vocecilla qu ete surrurra que quizás, quizás no deberías hacer eso...qué debil es la carne y qué sugerente la idea de imaginar cómo es alguien por aquello que lee.

besos, cotillín

Mario dijo...

Madre mía, alguna biblioteca tiene que echar humo con mis registros... Pero ya no subrayo ni pierdo novelas, ni siquiera tardo más de la cuenta en devolverlas. No. Lo que hago es no ir a que me presten un libro porque si me gusta, lo compro, por aquello del amor a primera vista y en primera, segunda, tercera persona.

Pero suelo ir a esos centros alejandrinos de registros capitulados a llenarme de silencio, a contemplar esos paisajes que conformamos las personas cuando nos centramos en algo y concentramos la mirada sobre un libro, un tomo, y lomos varios. Eses soy yo en este ahora mío. Veo, leo, observo. Luego, o después de luego, acabo existiendo en un relato, subrayado algún pasaje de mi vida pretérita en esos folios apantallados, fluctuantes y cuadriformes...

Pero, eso sí, Sergio, sigue aburriéndote "pordiós" Sigue no sabiendo qué hacer cuando estés ahí o dónde quieras estar. Porque tú buscas un cuerpo-recuerdo o un recuerdo corpóreo que, por lo que se ve, late y late y está domiciliado, y nosotros encontramos estos escritos tan cotidianos, tan grandes, tan necesarios para sernos y estarnos y esas cosas que se conjugan como un copulativo y crecen como un manantial, o algo así.

Sintetizando, que si no, no hay paraíso: yo hubiera hecho lo mismo que tú. O hubiera llegado más lejos, no lo sé. Pero vamos, que a partir de ahora, miraré con otros ojos al personal de las bibliotecas, así, como con más camaradería, quizá. Y quizá, también, vuelva a tomar algún tomo prestado...

Conste que te quería leer esta tarde, café en mano, pero no he podido esperar. Ya sabes, la curiosidad mató al gato, sólo al gato… Así que te le he disfrutado en la pantalla del ordenador, que no es lo mismo. Y no lo es porque, sencillamente, no tengo café. Pero en un rato, volveré sobre mis pasos con una taza en una mano y el folio con tus letras y vivencias, en la otra.

Un abrazo, y gracias por "escribirte"

Mario

Sergio dijo...

Mario: Ya no pierdes ni subrayas así que lo hacías... Yo creo que soy culpable del subrayado. De hecho me "eduqué" en el subrayado porque me llegaban muchos libros que estaban así. Pensaba que era normal hacerlo. Con el tiempo no, está claro que descubrí que no era normal pero de todos modos no soy el único que piensa que son mejores los libros que llegan con esas marcas de que antes allí ha habido alguien. Ese debate entre el usuario o usuarios anteriores y tu, la curiosidad por ver qué han escrito y por tanto opinado los que leyeron ese libro. Hace poco leía en el blog de hilia esa sensación en uno de sus relatos. Ese fue el detonante de que me pusiera a escribir en la biblioteca. Pero mejor no abuso. Que me pillen escribiendo no es malo. Que me pillen el blog sí lo sería. Supongo.
Estoy contigo en eso de que la pantalla del ordenador no es lo mismo. Lo único que me impide gozar de ciertos blogs es no leerlos todos en papel. Aunque los mejores, como haces tú, los imprimo. Y hablando de esos mejores... Tendré que pasarme por el tuyo aunque sea a recuperar algunas historias de antes. Total, ninguna me decepciona. Saludos.

patrice dijo...

dime algo del mail, besos fuertes.

Meryone dijo...

Yo no perdí de vista a mi gran amor de esa época, pero es bastante imbécil y llevo sabiéndolo unos diez años largos.

Curiosamente, conocido de toda la vida (mío era amigo) de mi gran amor (platónico también) de adolescencia, que sí sigue siendo un excelente amigo aunque ya no tengamos mucho más que ver que la ciudad donde crecimos y una bonita amistad. ¿Hace falta tener algo que ver con los amigos? Yo empiezo a pensar que no.

Saludos

Sergio dijo...

Pues ya ves que ocurre igual que con los libros. Cuando regresas a los viejos amigos ves que hay otra persona y no es la que recordábamos(aunque en tu caso has visto su evolución a involución). No quise buscarla casi por instinto pero ahora veo que efectivamente hubiese actuado igual razonando.
Y luego... ¿Hace falta tener algo que ver con los amigos? Mmmm. Tenemos algo que ver con las personas más ajenas a nosotros. Tenemos algo que ver con todo el mundo aunque no siempre es evidente ese "algo que ver" ni llegamos a dar la ocasión de verlo. Así que veamos o no veamos nada, podemos seguir teniendo amigos con los que creemos no tener nada en común. Desde luego que sí.
Saludos

h i l i a dijo...

sergio, el libro está descatalogado, aunque igual trabajando en una biblio tienes más facilidades para encontrarlo. yo lo pillé en iberlibro.com
no lo leas si estás de ánimos bajos.

Sergio dijo...

ok, gracias. Lo puedo leer, tengo el ánimo normal. Lo buscaré de todos modos.

Anónimo dijo...

Sergio por eso te escribí para ponernos de acuerdo, pero como no me llamaste y yo no tengo tu número pues paila=ni modo.

Yo también estuve sola al medio día quemando tiempo en la plaza cataluña y en el corte inglés mientras esperaba a que mi amigo terminara una reunión con un cliente.
Otra vez será...

Besos mágicos

Sergio dijo...

Vale, ya lo entendí cuando ví las fotografías de mi ciudad. Me pasa bastante con internet que no siempre estoy al tanto. Y con la vida en general.

aina dijo...

Primero, se me pasó esta "actualización tuya", culpo a los exámenes, estaré al tato de que no se repita.

Segundo, algo queda si te has molestado, al menos, en buscarla. Lo que ocurre que te lo ponen tan difícil que uno se desanima.

A mí me lo ponen más fácil, tengo acceso al historial médico (siempre y cuando hayan pasado por la clínica) pero lo mío es más "morbo", lo tuyo me parece un gesto muy romántico, al verdad. Yo, de ti...indagaría más.

A mí eso de la LOPD me parece una mariconada y la de "intimidad" otra. Qué más dará lo que sepan de mí?

Una cosa...si tienes su teléfono, tienes su whatsapp, (es una idea).

Sergio dijo...

Esa última idea no se me ha ocurrido pero es cierto. Creo que eres la única que me dice que insista con el pasado. Eso es como decir que algo de los que fuimos a los seis años queda ahora y no sé.
Por cierto, no te preocupes con lo de las actualizaciones. A mí me pasa muchas veces y por despiste. Saludos

Daltvila dijo...

¿Cuándo volverás?

Echo de menos tus escritos

eva dijo...

Oye guapetón ;-) que ya he llegado a tu pasado y lo he perseguido durante unas semanitas... ¿no hay actualización? Que te echo de menos con algún relato de los tuyos.

Sergio dijo...

Si la semana que viene no salgo a ningún sitio como la costa duante mis vacaciones, la semana que viene, si no, de manera regular a la otra. Por ideas o ganas no es. Saludos y actulizad vosotras que lo haceis muy bien, je,je

Yolanda dijo...

He llegado a tu blog, a través de otro... es lo que tiene internet. Una agradable sensación, tu blog. Yo he sido de esos tres nombres, que afortunadamente él decidió llamar y yo responder 35 años después.

Lo curioso es esa sensación que te deja un correo_e, en el que declaran su amor en pasado y tú, intentas llegar a ese lugar desconocido de tus recuerdos... y son diferentes, es más, no recuerdas sentir absolutamente nada, hasta pasó desapercibido o se olvidó en el mismo instante que desapareció de tu vida.

Pero lees y empiezas a querer conocer más de ese pasado tuyo y de como alguien pudo sentir y callar tanto tiempo, hasta ahora y porqué ahora... cuando tú, ya has renunciado a amar, a sentir, a soñar y estás segura de ti misma en compañía de tu compañera de vida, "la sole", es silencio, el sosiego.

Y ahora se acaba...entra el desasosiego, la sensación impura de saborear caricias y besos, el deseo carnal del sexo y..... envías hacer puñetas a "la sole" y das gracias al mundo cibernético a que sea tan poco discreto y tus datos caigan en manos, de un loco enamorado y te enamore, 35 años después de que tocara.

No sé si donde hubo amor, no hay nada o hay miedo a descubrir si sigue habiendo sentimiento.... mis aplausos, mi pleitesía y a partir de hpy, fiel seguidora de tu blog

Sergio dijo...

Yolanda: No había visto tu comentario hasta que no he visto el aviso en mi cueenta de correo electrónico. Creo que por tu historia si tuviera moraleja se extrae que sí hay que llamar. Pero tal vez sólo quieras anotar tucaso y solo eso. Porque claro, es diferente. Tu caso, el de estar con la sole es maravilloso si te la sacudes con alguien de tu generación con el que seguro tienes mucho que compartir. Si yo estuviera en soledad total a lo mejor me hubiese podido la curiosidad, sólo era ese el incentivo que necesitaba, sentir ganas de algo nuevo. O no, me pilla tan bajo de moral que no hago nada. En la vida quedan muchas respuestas por responder aunque ayer ví una película dónde decían que si vives lo suficiente acabas viéndolo todo. En fín, saludos y gracias por animarme el rato con tu comentario.