16 julio 2012

Prólogo a una boda: postales salvajes de mi pasado


Recuerdo al retrógrado de mi padre cuando era niño gritándome porque una canción vieja de un grupo llamado Mecano sonaba mucho por casa(maquíllate, maquíllate). Me gustaba la melodía y me ponía la cantante pero mi padre decía que eso era música de maricas así que ya la estaba quitando de esa radio retro. Por aquellos tiempos y por los muchos que siguieron hasta la indiferencia final mi padre era mi enemigo. Mi madre el poli bueno, mi padre el malo, malísimo, en algún sueño alguien lo mataba y el sueño no era ni pesadilla, era feliz. Éramos dos bandos tácitos en casa: Mimadre-yo contra mi hermana-mi padre. Mi madre la comprensiva, inteligente, bella, amiga de la lectura y en general de todo y de todos. Mi padre el obstáculo a mi felicidad, violento, el que no respetaba mis comics y luego mis libros, a veces me iba de casa para leer tranquilo en bancos de parques en los que todavía sigo haciéndolo ocasionalmente, el que siempre me quería ocupado en alguna tarea absurda por no verme quieto leyendo que era sinónimo de no hacer nada(pero no exagerémos, el que siempre apostó por que estudiase y pasada la lucha generacional y curado del Edipo, admito que nos parecemos más de lo que quiero admitir).
Por suerte, mi madre, a pesar de ser sobreprotectora era confiada así que en mis veranos lorquinos me dejaba campar libremente con mis primos, primas y los amigos que hice por el municipio murciano.
Allí ser catalán y sólo conocer la lengua era poco menos que ser maricón. Así que se requería la labor social de "desmariconarme". En la infancia me colaban en los cines con películas de clasificación para mayores y luego se separaban todos en los asientos, eso sí, para hacer algo que no entendía bien qué podía ser pero que ahora entiendo muy bien. Al quedarme sólo conseguí alguna anécdota con algún viejo que se me sentó al lado a tocarme la rodilla hasta que le detuve la mano alertando al más rudo de mis primos(imagino que debió cabrearse bastante si le detuve en mitad del sexo en solitario).
En la adolescencia la labor "desmariconadora" continuó llevándome a todos los prostíbulos de la zona. Alguno se ofrecía a pagarme las mujeres pero ni por esas. Yo era demasiado... "catalán" como para subir con esas chicas que se te acercaban te sopesaban el paquete y te lo alababan para que que les pagases algo y luego las llevaras a un cuarto que nunca visité. Lo cierto es que no me apetecía inaugurarme en el sexo pagando por este o subvencionado por algún amigo borracho de mi primo, ni siquiera mío, alguien que me debía ver como un bufón por ser tan serio, tan leído o empollón, tan catalán o polaco, tan... ¿maricón?
Mis propios amigos de allí eran dos o tres años mayores que yo. Me dejaban revistas porno que eso sí, no me parecían tan intimidantes como las mujeres del sórdido prostíbulo de turno, alguno que ya había conseguido "mojar" me dejaba en las manos un pelo rizado de un par de centímetros y me avisaba como el cazador orgulloso que podía guardarle "el pelo del coño de la última guarra que se había follado", desfilábamos borrachos en las célebres procesiones lorquinas de Semana Santa disfrazados de hebreos tirándoles caramelos a los niños con rabia y como para hacerles daño si eran gitanos(mis compañeros eran racistas a rabiar), se vanagloriaban de que la lucha entre los de la Virgen de los Dolores y los de la Virgen de la Amargura había acabado con uno tirándole un limón en el ojo al otro y dejándole tuerto de por vida, la vida del macho de la Huerta Murciana visto por mis ejemplos masculinos era ruda, fuerte, muy beligerante. De ahí que cada vez que salía con esos varones amaba más a mis primas, incluso en el sentido carnal del termino amar, sobre todo en ese.  
Creo que si hubiesen seguido intentando convertirme en un hombre me hubiesen convertido en lo contrario. Pero al final no. A pesar de todo me instalé en esta heterosexualidad tranquila y sin excesos ni orgullo, casi romántica.
El que acabó siendo gay fue uno de mis primos al que no se llevaban a ningún sitio porque no les caía bien o no veían que había que desmariconar o porque aún siendo tan catalán o charnego como yo, nunca se tomó la molestia de aprender esa segunda lengua nuestra.
Es por eso lo de este prólogo.
La única boda a la que he ido en los últimos tiempos y que contaré más adelante es la de este primo mío.

27 comentarios:

Pitt Tristán dijo...

Serie: Grandes Relatos.
Eres un gran narrador.
Un abrazo.

ladamadelasnieves dijo...

Es curioso, lo que alguna gente (padres incluidos) necesita cambiar en los demás. Y al final, la mayoría de las veces no les queda más remedio que rendirse a la evidencia. Y en casi todas las familias hay un poli bueno, uno malo, una oveja o más de un color inmaculado, y alguna negra, o rara, o con poca pinta de oveja. Y luego pasan unos años y de repente no importan los colores, o al ser habituales ya no sorprenden. Y lo que es peor, un día dices a tus hijos una de aquellas frases que te reventaba escuchar y, hostia, como que de pronto a dos más dos no le hace tanta ilusión ser siempre cinco. Lo bueno es que tus padres son casi tus abuelos y todavía ven las cosas mucho más alarmantes que antes, y tú no, y es cuando te toca tranquilizarles y quizá no seas tan raro después de todo. Y los esfuerzos de los amigos para meterte en un bando o en otro se quedan en una anécdota, porque de pronto pasan veinte años por delante de la adolescencia y quien dijo A, ahora prefiere B, lo cual no deja de ser otra anécdota para el futuro. Interesante como siempre lo que cuentas, Sergio, esperemos a esa boda, pues.

Sergio dijo...

Pitt: Ja,jaJa,ja, tú lo has dicho. Este es mi gran relato largo del verano porque no voy a parar y encima se me acumulan cosas que contar, la vida me da sorpresas.

ladamadelasnieves: Mis padres a estas alturas ya no se alarman conmigo. De hecho mi madre nunca se ha alarmado conmigo porque siempre ha sido de mi alianza y ahora seguimos así, juntándonos para hablar sin que sobre el tiempo ni haya silencios incómodos. Con mi padre sí, es difícil sacar conversación cuando ha quedado tanto espacio entre nosotros pero él lo intenta y yo más o menos también, con dificultad, sin acritud, como el que habla con el vecino de un piso que no conoce en el ascensor por no subir en silencio y se recurre a la charla sobre el tiempo. En cuanto a mi hermana mejor dejarlo de momento. De ahí saldrá una buena historia algún día pero de momento sólo hay una ruptura y una separación total. Curiosamente y a pesar de la edad de mis padres hace poco casi la hubo entre ellos. El problema es que mi padre sin mi madre se queda en nada y lo sabe y no lo permitió. Bueno, saludos, Angeline.

Pilar dijo...

Me gusta este prólogo, este autoretrato para enmarcar lo que podría ser un estupendo relato.

Quedo a la espera y gracias por estar siempre.

MEME dijo...

Me alegro de que no pares de escribir, porque me encanta leerte..
Lorca lo tengo cerca de donde vivo cuando pase por allí me acordaré de ti...Por cierto, q bien lo de tu buena relación con tu madre, eso es genial...
Besos Sergio

eva dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
eva dijo...

Opino como Pitt, Grandes Relatos... Detesto esa manía de la gente(padres incluidos) de cambiar todo lo que no gusta. Y en ellos, en los padres, pienso que es simplemente la frustración de sus fracasos. Quieren que sus hijos sean todo aquello que ellos no fueron.
Lo de tus primos es, imagino, ese instinto animal que aparece en la pubertad. Me los imagino cual mono(que no orangután) de la selva dándose golpes en el pecho. Y no quiero imaginar la cara de "primo" que pondrían al descubrir que se equivocaron de "primo".
Estoy deseando leer las crónicas de esa boda.

aina dijo...

Eran otros tiempos, aquellos en los que lo que más podía asustar a un padre era que su hijo le saliera "mariquita". Seguro que a los padres de hoy les asustan otras cosas.

Sergio dijo...

Pilar; Y cómo no estar siempre dónde siempre se está tan bien. Besos y voy hasta allí.

Meme: Algún día tu hijo tendrá la misma contigo, cuando tenga el mismo uso de razón que da la madurez y la razón siempre la acaban teniendo las madres. Siempre he desconfiado de quién habla mal de su madre pero bueno, supongo que alguna habrá que falle aunque esa tal vez no esté muy bien. Besos y sigue con tus viajes azules.

Eva: Siempre acaban teniendo un hijo que no llega a lo que ellos mismos no pudieron llegar. Tal vez porque llegar era realmente difícil y porque nadie tiene los mismos intereses que tú, ni siquiera la sangre de tu sangre.
La cara de primo que se les quedó debió ser grande porque no la ví pero se dejó sentir y se verá durante la boda. Una boda de dos hombres era mucho para mi familia. Demasiado. Casi tuvimos que arrastrar a mi padre, ja,ja

Aina: Yo creo que todavía hay padres con ese miedo pero es cierto que puestos a temer siempre hay excusas. Y luego la realidad te demuestra que los lobos están escondidos en el lado del bosque aparentemente más tranquilo.

h i l i a dijo...

yo sempre creí que los hombres lo tenías siempre más fácil para todo, pero estoy empezando a darme cuenta de que ser mujer tampoco está tan mal.

!sigue escribiendo!

h i l i a dijo...

oh, y se me olvidó comentar que tu experiencia con las revistas catalogadas como femeninas da para una entrada en tu blog, un relato corto y/o un libro entero.
un abrazo.

ReltiH dijo...

UNO NACE HOMBRE Y DEBE CONVERTIRSE EN HOMBRE. QUÉ BAINA!!. FULLL RELATO.
UN ABRAZO

Sergio dijo...

Hilia: Nadie lo tiene fácil sobre la tierra, o eso me gusta creer. En cuanto a lo de las revistas femeninas ya se me pasó ahce tiempor la cabeza. Pasé de puntillas por los libros de autoayuda o la revista del Bucay pero de las revistas femeninas no dije nada. A tí desde luegos sí que te ha dado mucho de sí. Un abrazo.

Reltih: Exacto, convertirse en lo que ya es, no sólo serlo sino parecerlo. Un abrazo.

Mario dijo...

Sergio, ayer leí una crónica tuya, algo sencillo, algo, creo, de lo que no estabas orgulloso. Sentiste la necesidad de sentarte a la sombra comunicativa del deseo retórico, o algo así, y te dejaste llevar. Cuando comprobaste el resultado creíste que debías disculparte por algo escrito al amparo de las prisas y sus caprichos nocturnos y cargados de alevosía...
Pero mira tú por donde que te leí por activa, un par de veces, y por pasiva, te recordé unas cuantas veces durante mí tarde y sus cafés.

Porque eres, como te dicen en la primera línea de parrilla “comentaril”, un gran narrador, un contador, un encantador de serpientes lectoras, o bien un mago con una chistera llena de pasado travestido, de presente disparado de luches y con un futuro cargado de intenciones. Así que para mí, y por lo leído tuyo, y disfrutado, puedo asegurarte que tu cotidianidad narrada hace que me emociones, que quiera más, que me declare un incondicional fan de tus maneras de decir las cosas.

Y ahora, centrados en este último relato, el que acabo de leer, tengo que confesar que Mecano nunca me gustó, y que su cantante me ponía de los nervios. A ti te ponía y a mi me alteraba. Pero vamos, en la variedad está el gusto.
En mi familia más o menos ha pasado lo mismo. Un padre que actuaba como un padre de la "cuaternaria" como cerca, y una madre docta y que aprendía en los libros y que escribía notas en algunas de las servilletas de papel de los bares granadinos donde tomaba café y hablaba con la familia de sus cosas y los daños colaterales de una división que se cernía sobre nosotros: los unos para Cataluña, los otros, para lugares varios. Y el catalán, y los libros, y los homosexuales y mi Lorca que murió por rojo y maricón, que decía él, y que censuraba ella... y cosas por el estilo.

Debo pedirte perdón por este comentario sin pies, pero con varias cabezas. Me salen así, ya sabes, como salen las cosas que tienen prisa por sucederse y sucedernos...

Es un placer tenerte como compañero de letras, como amigo de lecturas.

Me despido agradeciéndote el comentario que dejaste en mi "buzón", nunca mejor dicho...

Feliz verano, o feliz resto...

Un abrazo

Mario

Sergio dijo...

Es curioso que mi post espontáneo, irreflexivo, no-oficial incluso habiendo sido publicado aquí... me haya sido disculpado ya unas cuantas veces desde que lo escribí. Aúna sí me resisto una y otra vez a mirarlo. Por más que la expresión "la hora nube" que me regaló ladamadelasnieves se ha quedado entre mis neuronas perenne. Esa hora nube en la que estuve esperando los efectos del Valium y aúnc uando me vinieron encima yo seguí escribiendo lo que casi no recuerdo ha dado para todo, incluso para no hablar del post y discutir sobre Javier Marías o por lo menos dialogar sobre este autor. Borges se enorgullecía más de las páginas leídas que de las escritas. Yo también pero además añadiría que me enorgullecen todavía más los que me leen. No suelo encontrarme gente así por la calle (o a lo mejor sí pero como nunca sabemos lo que esconde el otro y amamos tanto la privacidad pues nos perdemos muchos prójimos interesantes mientras les preguntamos si les va bien y hasta luego). A mí a veces me presiona la autocensura ya que escribir para gente que entiende lo que escribo mejor que yo es peligroso. Puedo resbalar y todo el mundo se dará cuenta porque aquí la gente además de leerme, casi en su mayoría, también escriben y conocen los procesos mentales de alguien que una noche tiene la debilidad de escribir por escribir, porque sí, porque no tiene sueño y se sienta delante del ordenador y sabe que quiere decir algo pero por esa vez,ay,ay, por esa vez no tiene pensado lo que va a decir antes de hacerlo así que se deja llevar. Pero en fín, esta vez no me ha salvado la campana, me han redimido vuestros comentarios(y aún me agradeces los míos en el tuyo, pecata minuta).
Si queremos un ejemplo de dejarse llevar por el adjetivo bien puesto y la frase en forma nos leemos tus comentarios o los recopilo y un día hacemos el manual de cómo se puede improvisar literatura con éxito. Yo de momento intentaré ceñirme a mi guión de lo que tengo que contar para llegar a algún sitio y si vuelvo a improvisar, que no puedo decir que no me vuelva a pasar, lo haré despejado. Saludos y gracias por darle prestigio a mi bitácora.

VANESSA dijo...

Todo sirve para algo, por eso la manía de tu padre y tus primos por cambiarte han servido para que seas un heterosexual romántico, q está muy bien porque de esos tipos hay pocos!
No me quiero ni imaginar el día de la boda...Espero la historia impacientemente.
Besoss

Spaski dijo...

Deberías contar también la despedida!!!! que suele ser mas interesante jeje

Anónimo dijo...

Sergio el otro día también te había dejado un comentario aquí pero al parecer no salió.

Palabras mas o menos te decía que comparaba tu relación con tu madre con la que tengo con mi gordo, una relación que mas de madre-hijo es de complicidad, son de esas que trascienden la relación convencional.

Y me hiciste acordar de una anécdota cuando mi hijo tenía 3 años y estábamos comiendo. Su padre(que es muy mayor y chapado a la antigua) le preguntó que quería ser cuando grande y él con su carita sonriente le contesta: GAY!!! Con decirte que tuvimos que ir a urgencias pues a mi ex se le atoró la comida jajajajajajaja

Me encantó tu relato, que siga "la hora de la nube" para poder continuar disfrutando del placer de leerte.

Besos mágicos cargados de energía positiva

Sergio dijo...

Vanessa: Hombre, si hubiese salido gay no hubiese sido por ellos. Creo que eso ya lo llevas encima. Que si vas para gay no lo puedes cambiar y viceversa así que mejor no adoctrinar mucho a la gente. Soy hetero sin orgullo de serlo(ni vergüenza, por supuesto). Saludos.

Spasky: Ja,ja,ja el aviso del muro decía que estaba todo el mundo invitado a la despedida pero que se abstuvieran heteros. ¡En serio! Aunque no sé si era ironía. El caso es que ahora veo que nos perderemos esa parte tan interesante porque no estuve. Bien visto.

Anónimo:Ja,ja, qué buena la anécdota de tu gordo, su salida y la reacción del pobre hombre. Imagino que es de esas cosas que cuando las vives son horribles pero luego te hacen reír. Yo esos comentarios no los hubiese dicho delante de mi padre ni con ganas de hacer broma porque la hostia no consagrada estaba asegurada. Si se enfadaba por que no me terminase el plato de lentejas o la sopa no quiero imaginar por decirle que quería ser gay ni en broma. En fín, que me he reído mucho con eso. Gracias a tí por la aportación (por esta y por todas las tuyas). Besos.

Anónimo dijo...

Te escribí un correo

Besos mágicos cargados de energía positiva

neko dijo...

Leyendo la historia con tus primos no he podido evitar recordar un capítulo de los simpson... sólo les faltaba llevarte a cazar ciervos.

Mi historia familiar es compleja, pero completamente distinta. Siempre tuve la impresión de necesitar una figura paterna que no tenía a pesar de que mi padre estaba ahí. Cree sobre mi misma una máscara de fortaleza que todo el mundo aceptó con demasiado agrado y que me han hecho sentir sola, incomprendida, e incapaz de buscar apoyo en mi propia familia por no poder encontrarlo. Hace sólo unos días mi madre me vio llorar por primera vez, y ese fue el día que conseguí reconciliarme con todo mi pasado, y comprender que años después las historias son las mismas, pero nuestra visión cambia completamente; es entonces cuando conseguimos aceptar ese pasado y verlo simplemente como lo que es, pasado.

Mi infancia no fue feliz, no soporto a uno de mis hermanos, pero no cambiaría nada de mi pasado por el simple hecho de que toda esa consecución de experiencias son los que hoy en día me han hecho como ser, y no hay nada de lo que me sienta mas orgullosa que de haber conseguido estar en paz conmigo misma, aunque ahora mismo me sea dificil decirlo.

Por cierto... odio esa canción.

Sergio dijo...

Mi reconciliación con el pasado pasa al final por la indiferencia. Después no me importa tanto pero eso no es querer a nadie. No les odio pero no me importan nada. No puedo evitarlo y claro, no me puedo forzar a querer. Eso sí, empiezo a reirme de estas conductas porque a cierta gente de aquel pueblo la quiero mucho y tampoco les culpa actitudes de su juventud, esa es otra cosa. Ahora son mi excusa para divertirme y hacer un post de esperpento dónde me lo paso genial rememorando. Las cosas malas que no me gustaron ayer son mis chistes de hoy.

Anónimo dijo...

Acabo de comentar tu último post y seguí leyendo este para descubrir que hay otro anónimo. Nos distinguirás, aunque tal vez no importe, porque yo no suelo dar besos.
Tu relato me recordó el de la huelga de controladores aéreos, ¿no era a Murcia adónde ibas?

Sergio dijo...

Cuando dije Murcia seguramente pensaba en Lorca. Cité la provincia como cuando digo voy a Barcelona pero sólo me quedo en Hospitalet. No especifiqué. Aunque Murcia, si voy de viaje de placer, acabo visitándola. Es la capital.

Anónimo dijo...

Agradezco la lección de geografía :)
(comentario(s) sin ningún ánimo de molestar)

serchworld dijo...

Sergi, me ha encantado, más que nada por que te conozco de hace tiempo y algunas de esas etapas me suenan un poco, admiro la honestidad y falta de censura que te impones, muy valiente x tu parte, mucho.

Sergio dijo...

Gracias, serch, esta falta de censura todavía es poca para lo que me da a veces por aquí. De todas formas lo importante es comunicar algo, con o sin censura. Y que se entienda.