07 octubre 2012

Los tristes agobian

Seguía con mi periodo de transición veraniego. A veces tenía que pasar por mi piso ideal para parejas. Pero como no nos hablábamos me dí cuenta que se había hecho más pequeño. El aire estaba más apretado a pesar de que no había palabras para llenarlo, se respiraba mal. Pasábamos como dos fantasmas con cruce en el pasillo. J. Me preguntó una noche en la barra del bar: "¿Para quién la cama grande?" "Para ella la cama grande, el comedor, casi que la cocina porque yo como en casa de mis padres que de momento no están" "Calzonazos", me dijo con su risa malintencionada de siempre y me reí. Fue el primer respiro de este verano de independencia en dependencias varias.
Estuve tres semanas sobre un colchón en el suelo. Para disimular que me había pasado ese tiempo allí no usaba la cocina, mi madre lo hubiese descubierto. Me alimenté de productos infames y de una gastronomía cuando menos surrealista: taquitos de jamón ahumado, yogurt líquido, latas de atún con pan integral o no, donettes, algún Durum ocasional y algunos pedidos al chino, churros con chocolate... todo por no dejar rastro en las ollas del piso de mi madre y alertarla antes de tiempo de que algo ocurría en mi intimidad. Actuando como un político en campaña, escondiendo los peores asuntos para después de la resolución del problema.
Tres semanas en las que mataba los tiempos de las mañanas en cafeterías dónde antes me conocían acompañado y ahora... sólo felizmente casado conmigo mismo. Escribiendo poemas para reírme de Neruda "Veinte sonetos de angustia y una canción esperanzada", una colección de versos dedicados a la papelera virtual de mi ordenador dónde pensaban acabar. Una novela que corregí y no presenté a concurso porque me disgustó o porque no sirvo para releerme. Soy mi peor editor y a veces mi peor enemigo.
Tres semanas sin venderles el drama a los amigos para que no les surgiese la chispa de llenar mi "vacío" con alguien(y porque los tristes son pesados y contagian). Para seguir ni libre ni ocupado, sólo en dirección a cocheras o al desguace. Porque si las cosas no están claras, es mejor aclararlas. Y porque estar solo no significa siempre querer a alguien.
Por la noche cenaba somníferos y desayunaba un electroshock al cerebro de café. Estaba tranquilo y bien, mi matrimonio en primera persona era agradable, me llevo bien conmigo mismo de día, es sólo por la noche que me discuto y lo paso mal. Las noches son malignas para mí, por eso las asesino con drogas(y pensar que hace años quería vivirlas a toda costa).
Tres semanas de ver cine de silencios de esos que sólo le gustan a la gente con gafas de pasta y en el que parece no pasar nada, sólo planos eternos para contemplar, pero que me hacía sentirme en la piel de sus personajes "Two Lovers"(magnífica película de hace dos años que repesqué y me emocionó), "Shame"(guarra y polémica película con al menos una reflexión interesante pero sólo para gente con paciencia), "Spider" (antigua película de Cronenberg dónde Ralph Fiennes da vida a un loco que se pasea mucho y escribe cosas que sólo entiende en papeles, como yo mismo). Viendo películas o libros que subrayasen mi situación actual pero nada de autocompasión. La autocompasión es el masoquista camino que algunos eligen para la depresión voluntaria. Parece gustarles. A mí no.
Y después regresé a casa, como he dicho. Al menos podía cocinarme siquiera un plato de pasta, la cocina también la pago yo.
Y me encontraría otros problemas pero será tema de otro post o no. No sé por qué le doy tanta publicidad al verano. Ni me ha gustado, ni me suele gustar, ni quiero recordarlo.
Vivo en Otoño y es una época que amo. Y además mi madre tiene la costumbre de llamarme para que vaya a comer a su casa, a tiro de piedra y sobre todo de apetito de la mía.

18 comentarios:

Pilar dijo...

Una madre y su comida son sin duda consuelo para casi todo, el resto requerirá valor y para sufrir no hay que tener demasiada prisa.

Un abrazo de otoño con cachirulo.

Verónica C. dijo...

Da para una película, aunque seas tu peor lector y editor.
Y no de planos largos y eternos silencios precisamente.
Si hasta le pusiste ya el título, acertadísimo.

Hay que ver lo que somos capaces de hacer, aunque mal alimentado, apetecible para el bajón.

Y por lo demás, te dejo abrazo con olor de otoño.


Velvet Nana dijo...

Cuanta melancolía... O quizás yo lo percibo así...

De todas formas te dejo un suave beso de terciopelo...

Pilar dijo...

No dejo de darle vueltas a la idea cuanto me gustaría leer el manuscrito descartado.

aina rotger dijo...

Qué haces? te autocastigas?

No sé, qué bonito me resulta saber que, sin nosotras, sois todo un despropósito.

ReltiH dijo...

BACANO!! O SEA QUE, CUANDO HABITAMOS EN SOLEDAD ESTAMOS CASADOS CON NOSOTROS MISMOS? BACANO, FULLLLL PLANTEAMIENTO.
UN ABRAZO

h i l i a dijo...

a mí también me gustaría leer el manuscrito que tiraste a la papelera. dudo mucho que mereciera este destino.
de acuerdo contigo con "shame" y me gusta mucho más el nuevo título que le has buscado a la obra de neruda. mucho más real y menos empalagosa.
el resto... relaciones. no le des muchas más vueltas, ¿para qué? bueno, si es para seguir escribiendo entradas, sí.

Annie dijo...

Sergio eres el segundo español que conozco que no sabe cocinar y el primero que se conforma con cualquier cosa que encuentre para calmar el hambre!!!
Discúlpame que sea tan baladí en mi comentario y que lo que más me haya impresionado de tu post (y con creces) sea eso, pero es que como aquí casi todos los hombres cocinan, pues eso es lo primero que me ha llamado la atención.
Otro punto a tu favor, detesto esas tertulias de aquí en que los hombres parecen "marujas" hablando de las especies que le ponen a tal o cual preparación y preguntando si saben la receta "X" de algún pescado.

Pasando al quid del asunto, también me dejó tocada la actitud de tu pareja, (que por lo visto cada día huele más a ex) pues no es habitual que nosotras no atendamos a nuestros maridos, a lo mejor ya lleva muchos años aquí y el que entre lobos anda a aullar aprende, pero con conocimiento de causa puedo afirmarte que somos de las que la convivencia "nos obliga" a manifestarnos con preparar y hasta servir la comida y las otras pequeñas atenciones de lavar y planchar la ropa, así sea hablando de "usted" y poniendo mala cara, pero es la educación que hemos tenido desde chiquitas, al hombre SIEMPRE se le debe atender. Seguramente te sueno arcaica y te doy la razón, pero te aseguro que es cultural.

Respecto a las películas nada que comentar pues ya no soy asidua y mucho menos a las que miras tú, creo que la última a la que fui fue a Harry Potter y eso por llevar a mi hijo que estaba pequeño.

Y lo de tu novela espero que la próxima no tenga tan mala suerte.

Un besazo cargado de mucha energía positiva y feliz inicio de semana.

Sergio dijo...

Pilar: Un abrazo de otoño aunque ahora mismo parece que se ha levantado un poco disfrazado de Primavera pero ya me va bien así, con sol pero suave. Encuanto al manuscrito descartado empieza a sumarse a los muchos que tengo acumulados. Un día cogeré uno y lo corregiré en serio y no lo leeré más y lo presentaré a algo.

Verónica: Sería interesante saber ahsta dónde llega alguien mal alimentado pero he decidido abandonar el experimento. Menos mal que a pesar de todo comía poco así que no lo he notado en mi esbelta figura. Un abrazo otoñal compartido.

VelveT: Melancolía sí, pero también con un poco de tiempo para el humor. Eso siempre. Un beso.

aina: Como digo, no me gusta la autocompasión y el autocastigo... para nada. Sin vosotras somos un despropósito si, es verdad, pero un despropósito libre. De ahí que me lo piense tanto antes de ponerme otra vez la cadena.

Reltih: Un matrimonio hasta que la muerte nos separe de los de verdad. No siempre feliz pero... ¿Existen los matrimonios perfectamente felices?

Neruda: Es que Neruda empezó empalagoso y luego ya con la política y demás se puso insoportable. De todos modos aún le soporto ese primer título suyo más visceral. Y algunos versos que tengo grabados en las neuronas. A las relaciones les daremos vueltas aunque no queramos. De vez en cuando no podremos hacerlo por eso de que también hay que ir a trabajar... En fín...

Sergio dijo...

Anne: Cuando se buscan ejemplares tópicos de mi zona geográfica no es bueno cogerme a mí qu eno soy típico de ninguna.
Bueno, no podía usar la cocina pero es cierto que no sé cocinar. Y sí, me conformo con cualquier cosa para no tener hambre cuando no estoy de humor. De hecho, el café me quita el apetito. Así que aunque comiera mal como he dicho más arriba, comía poco por lo que no lo he notado en la báscula. No quiero pensar en un análisis de colesterol en sangre o triglicéridos o todas esas cosas que no entiendo pero pueden acabar mal. El caso es que lo de comer me gusta como a cualquiera y lo tomo como un placer pero es uno de mis pecados secundarios.
Lo de atender al hombre pues es una costumbre no tanto arcáica como machista. Existe en cualquier lugar del mundo y se inculca desde muy pequeña a la víctima. Aquí en España también, digan lo que digan, quedan muchos reductos de eso. ¿Es cultural? Sí, claro, de todas las culturas. El machismo no tiene denominación de origen ni derechos de autor. A mí seguramente me vendría bien tener una geisha en casa como a cualquiera pero la mayoría no se deja, algo se va avanzando(vosotras). De todas formas, el tema hombre-mujer y sus roles darían para muchos y candentes posts en los que podría lanzar dardos envenenados contra mi sexo y el ajeno(tampoco soy un entusiasta del feminismo).
Curioso todo. A mí me ha llamado la atención tu comentario.

Zavala dijo...

Shame me gustó mucho; un poco guarra pero guay, una actuación impresionante del actor protagonista. Me pareció muy lograda su interpretación al transitar por esa complejidad anímica. Hubieron momentos de gran intensidad emocional también. Una peli recomendable.
Si tienes material acabado anímate a enviarlo a editoriales o concursos, dale alas y luego ya se verá. Ya que has hecho el trabajo que no se quede en el disco duro. Ya sabes que no llevo mucho tiempo visitándote y tal vez ya tienes publicado algo en el blog, pero si no es así, a ver si algún día nos muestras algún texto de ficción. Comparto la curiosidad con Pilar.
Saludos Sergio.

Sergio dijo...

Zavala: Gracias Zavala, en el blog no he publicado ficción. Publiqué el verano pasado un texto en una revista "Redes". Ea unr elato de ciencia ficción pero me quedé en eso y cosas así.
En cuanto a "Shame" me gustó que todas las escenas reflejasen de algún modo el título de la película y los diferentes modos de vergüenza y por supuesto, el actor, estoy de acuerdo, ha hecho su mejor papel. De hecho comenzó a interesarme su carrera por Shame. Por cierto, es una película guarra pero eso no me molesta siempre y cuando no busque la polémica por ese camino o por cualquier otro(que tampoco veo por qué esa polémica, imagino que para venderla mejor). Saludos.

xiana dijo...

Yo hoy agobio...

Cúidate, Sergio!

Sergio dijo...

Lo siento Xiana, mañana tal vez no. Ánimo.

Patricia 333 dijo...

Vivo en Otoño y es una época que amo

Yo también :)


PD ... Los taquitos son ricos :)

No dejes de alimentarte

Un beso desde México

Sergio dijo...

Un beso Patricia, bienvenida. No sé qué tal será tu Otoño mexicano. El mío español es templado.

eva dijo...

Es la tercera vez que lo leo, en las dos anteriores no sabía muy bien qué escribirte. Me sigue ocurriendo igual, así que me salto el tema principal y me centro en las películas.
Two Lovers no me gustó demasiado,tanto fue así que la dejé a medias. Últimamente carezco de tiempo libre así que cuando algo no termina de convencerme, corto y cambio. Puede que intente darle otra oportunidad pero no se. Las otras dos me las apunto.

Pd.- Opino lo mismo sobre la autocompasión.

Sergio dijo...

No te preocupes por los comentarios. Si no te apetece o no quieres comentar es también normal. No somos robots y no siempre llega el comentario. Y a veces hay cosas importantes en nuestra vida por atender. "Two Lovers" me gustó porque el actor representaba perfectamente el papel de pesona de la comunidad judía atrapada por unas costumbres y deseando otra vida hasta el punto de querer morir cuando no la consigue. Los escenarios con la casa llena de cuadros, el piso perfectamente ordenado representan el orden de esa casa judia, la madre parece una madre convencional pero al final da un giro de madre y se convierte en dos minutos en unapersona real. La chica judia es convencional y está muy realista en su papel porque le gusta una película muy cursi pero no deja de ser una buena persona con ese matiz de que no es la mala de la película, sólo está mejor adaptada a su entorno, la chica más liberal tampoco es la mala de la película(es sólo que ves que él y ella no son tal para cual)y mantiene una relación con un hombre casado y mayor porque ella viene de una familia disfuncional sin figura paterna clara(como la vida misma, he conocido a una tal P. que sale por aquí que sería la segunda). Me gusta el conflicto del personaje, la cara de tonto(en realidad infantil) que pone cuando se divierte porque sólo quiere salir de una vida que le aburre e intoxica, me gsuta el breve momento con Gwineth Paltroh y lo que le hace sentir, y me gustan las conversaciones simplonas con la chica puritana y el final me debió pillar con la guardia baja porque me emocionó. Pero el cine como cualquier arte es personal. O te gsuta o no te gusta. A mí películas que me gustaron hace años ahora no y viceversa. Bueno, me estoy halargando. Saludos.