14 noviembre 2012

Hoy en la "mani"

Conductor airado frente a manifestación y policías en moto pasando del asunto



Por la mañana revisé mi correo. From Andalucia with Love. La semana que viene. La muy infame. Nada bueno saldrá de ahí, lo sé. Pero hoy estaba en un tema importante: la huelga.
Comí en casa de mi madre y salí con una frase que pretendía simpática: "Hasta mañana, voy a quemar policías con un pañuelo en la cara". Pero al ver la preocupación en su rostro reculé. "No, qué va, sólo voy a pasarme la tarde leyendo, si total...".
Pero de allí me propuse un paseo de kilómetros sin transporte público. No quería disfrutar del "placer" sudoroso e irritado de los servicios mínimos. En el barrio había algunos comercios abiertos y otros con las persianas indecisas. En el centro de la capital era peor. Los grandes comercios cerrados y los pequeños semiabiertos, con un ojo en los clientes y otro en los manifestantes.
Ví un contenedor ardiendo. Qué novedad. Los políticos quieren vender la marca Barcelona. Si me dejan que les haga el logotipo les pondré un dibujo de un contenedor de basuras en llamas, es lo que nos define muy bien como urbe. Lo malo de eso es que lo pagamos los contribuyentes, lo bueno es que a veces salen en las notícias.
Me senté en un banco esperando a que alguna manifestación viniera a mí y no tardó mucho. Llegó una suave con dos policías en moto detrás pastoreando. Un manifestante joven dijo en el idioma autóctono "els cabronasssooooss"* señalando a los policías. Otros comenzaron a gritar a los pequeños comerciantes "avui no és treballa, baixa la persiana”** y a golpear a las apresuradas y asustadas planchas de metal que bajaban automáticamente. No sé si estoy de acuerdo con eso. Se supone que hay un derecho a la huelga y otro a no hacerla. Es cierto que hay muchos que no la hacen por cobardía y otros por estupidez pura y dura pero los hay que no pueden dejar de abrir. Y no nos podemos imponer por la fuerza para que hagan valer sus derechos. Es cuando mínimo paradójico.
Me sumé a la manifestación pero los seguí desde la acera al principio. Así hice unas fotos con el Mp3 para conservar mi recuerdo histórico. Escuché a una señora mayor decir a gritos: “Los manifestantes son unos guarros. ¿Se piensan que van a conseguir algo?” Eso sí me dolió porque sin quererlo ya había tomado parte por alguien y era por los huelguistas. Estuve a punto de gritarle yo a ella y llamarla guarra, imbécil y preguntarle si tenía ella una solución mejor. Porque este es el problema. Las revoluciones y las huelgas son de resultados lentos, casi inadvertidos a simple vista. Los gobernantes saben que el pueblo se puede cansar y tratan de disuadirle, tratan de asustarnos, desmoralizarnos... Hay gente que se siente derrotada antes de plantar batalla. Si el seguimiento fuera hoy del setenta por ciento y la próxima huelga del ochenta, otro gallo cantaría. Pero hay una mayoría de gente que piensa que el “no sirve de nada” es la mejor opción. Claro, porque si no hacemos nada y le damos un cheque en blanco al gobierno todo irá mucho mejor. Eso sería el equivalente a regalarles vaselina y relajar el esfinter para que no les doliera penetrarnos. Un mundo dónde hacen lo que quieren y nosotros no hacemos absolutamente nada. Lo dicho, cheque en blanco. Y es triste pero mañana todo seguirá igual pero no será porque los huelguistas sean unos guarros o no sirvan de nada. Tampoco porque la policía o el gobierno nos opriman( a mí me tocaron policías muy tranquilos). Será por culpa del equipo de los de “no ganaremos nada” y de los cobardes, estúpidos o derrotados que efectivamente “no ganaremos nada”. Por supuesto no le dije nada a la vieja porque era perder el tiempo y ganarme la porra de un policía a pulso.
La manifestación paró la circulación. Unos conductores salieron airados y nos gritaron. Los manifestantes les gritamos en plan festivo: “Toooooonto, toooooonto, tooooonto...”. Había un ambiente muy simpático desde dónde estaba. La policía se encogía de hombros ante los conductores y hacían lo que debían hacer hoy, estar tranquilos. No sé cómo habrá ido en otros lugares.
Digan lo que digan las noticias la huelga ha sido un éxito en plan seguimiento. Otra cosa es que se haya ganado una guerra tan compleja y larga. Pero sí, para algo sí ha servido. Por lo menos molestamos a los que hacen algo más que molestarnos. A mí es que lo de no hacer nada se me hacía muy cuesta arriba.

*Los cabronazooooos

** Hoy no se trabaja, baja la persiana

22 comentarios:

Daltvila dijo...

Absolutamente de acuerdo contigo:

Digan lo que digan, ha sido un más que rotundo éxito, aunque esto sea una carrera de fondo.

Uhmmmm...
Me encanta esta entrega a fasciculos, casi en tiempo real, de tu nueva historia ;)

Un abrazo


*Te noto de muy buen humor, por cierto

Enya Crip dijo...

Que gracia lo de tu madre, mi madre habría reaccionado igual,jaja
En mi ciudad todo muy tranquilo...
Un beso

Sergio dijo...

Daltvila: Vaya, se me nota el buen humor incluso sin buscarlo. Pero es cierto, no soy un pesimista vocacional, es sólo que a veces la realidad no permite otra cosa que sentirse mal. Ahora estoy en un periodo entre disgustos, más bien tranquilo. Y la entrega a fascículos va saliendo sola y sí, casi, casi a tiempo real. Un abrazo.

Enya: Bueno, aquí he visto tranquilidad pero parte de esa tranquilidad era gente que no trabajaba así que estaban en huelga y le daban la razón a las manifestaciones. Un beso.

Pilar dijo...

Sirve al menos para que no nos sintamos solos, para no tirar la toalla, o eso quiero creer.
En Zaragoza el paro ha sido más amplio que la última vez y la manifestación realmente impresionante.
Pocos problemas y mucha calma.

Eso sí, ¿ya que no se mueven? ¿porqué no se callan? Ponen de mal humor, por decir poco.


besos

Zavala dijo...

Pues por lo visto luego se ha complicado bastante por tu ciudad, a parte de los típicos contenedores ha habido alguna innovación(i+d+i) en cuanto a calcinaciones se refiere, me ha parecido ver un coche de las fuerzas y cuerpos de seguridad del estado(qué bonita expresión!)ardiendo a más no poder.
Qué pulcra esa señora, preocupada por la higiene de la peña.

Francesca dijo...

Creo que hay más razones que la cobardía, la pasividad o la estupidez, para no participar en la huelga: me niego a que el único paso que se pueda dar sea escupir hacia el cielo para que te vuelva a caer el escupitajo encima. Los que pensáis que lográis algo con esto ojalá tengáis razón. Yo miro hacia atrás y veo la historia, yo miro el presente y veo Grecia, y no siento que sea carrera de fondo ni nada, sólo más de lo mismo: borregos haciendo lo que los poderosos dictan. No me llames estúpida si no quieres que yo también te lo llame.

Annie dijo...

Sergio me imagino la cara de tu mamá y pienso que la mía sería exactamente igual si me hubieras dicho esa frase!!! jajajajajaja

Sobre la huelga no opino, porque me parece que aquí en España los problemas los agarran por las ramas...

Besos cargados de energía positiva

jaal dijo...

Hay que seguir insistiendo.
Saludos. Te sigo.

Contando los sesenta dijo...

En Madrid ha sido muy emocionante. El mismo aire que cuando nos manifestábamos contra la guerra. Desde Atocha a Colón totalmente abarrotado de manera que cuando finalizamos el recorrido y volvíamos a casa aún había personas que empezaban a caminar.
Luego, la delegada del Gobierno dijo que éramos 35.000. Se ve que no anda bien en aritmética, parece que lo suyo es la literatura fantástica.
Yo quiero tener esperanza y pensar que podemos salir adelante. Aún no sé cómo pero podemos.

Sergio dijo...

Pilar: Sirve para lo que dices y para molestar y para ver que estamos descontentos y planear nuevas estrategias. Sirve para manifestarnos y que se sepa que no nos va bien que nos quiten lo que les dé la gana y que plantaremos cara. Ahora de este modo y más adelante ya veremos si hay que renovar estrategias. Besos.

Zavala: En mi ciudad siempre se complican las cosas. Me encanta la notícia que aportas porque es muy aburrido que siempre paguen los contenedores. Veo un claro avance hacia algo. Y lo que está demostrado es que quemar sirve para salir en la prensa...

Francesca: Tu metáfora sobre el escupitajo no tiene anda que ver con lo de hacer huelga. No tengo por qué llamarte estúpida si no te comportas como tal pero si eres de las que sólo piensa qu esto se solucionará no haciendo nada y quedándonos callados en casa pues... te llamaré estúpida y cosas peores. ¿Tienes alguna solución o sólo poner palos en las ruedas? Yo miro la historia y veo revoluciones después de quejas y veo Grecia y veo una carrera larga que está en marcha. De hecho mirando la historia es como veo que se empieza descontento y se acaba asustando a esos poderosos. ¿Que te piensas? ¿Que las manifestaciones no derivan en revolución? Revisa la historia. Desde la Edad Media hasta ahora los orpimidos empiezan avisando y el día menos pensado se acaban levantando. Y ganan. Al menos durante un tiempo.

Annie: Me quedo con eso de que agarramos el problema por las ramas. Yo lo arrancaría de raíz y hay gente que lo piensa y más tarde o más temprano así será. De momento ahí estamos.

jaal: Hay que insistir con más fuerza,menos esquiroles y más contundencia. Siempre seguir, saludos.

Contandolos: Vuestra manifestación parece mejor que la mía pero cuando yo regresaba de la mái ví que iba mucha gente para hacerla grande. Por lo que dice Zavala las cosas se fueron complicando así que me perdí lo mejor en Barcelona. Me pasa por no leer los horarios de reunión. Lo de las cifras que bailan es un clásico y debemos aprender a noescuchar ninguna. Especialmente cuando hemos estado allí. ¿Cuanta gente fue? Muchísima. Con la "cifra" muchísima en indefinido sobra y basta. La suficiente para que se vea lo que pensamos.
Y sí, siempre se sale adelante. Lo que ocurre es que nos inquieta no saber cuando.

Verónica C. dijo...

Qué razón llevas Sergio cuando dices que es como darles un cheque en blanco y regalarles la vaselina.
Creo que una huelga no soluciona, si fueran salvajes sería otra cosa.
Se crea eso, que la gente se desinfle y diga que no sirve para nada manifestarte y encima la pérdida económica bla bla bla.

Los gobernantes nos conocen muy bien, por eso abusan.
Si empezásemos a manifestarnos cada vez más, seguro que un día se acojonarían.
Y mientras, cada día creo más en la desobediencia civil.
Pero no lo confundamos con quemar contenedores ni amenazar a quien no quiera manifestarse.

Otra cosa, la visita from Andalucía with love requiere pies de plomo :D

Besos de otra guarra que ayer se manifestó por propia voluntad y coherencia, no porque un sindicato o político me lo diga

Sergio dijo...

Verónica: Yo también quiero huelgas salvajes. No paro de decirlo en mis grupos de amistades(y muchos piensan igual).
Sí, todavía quería saber por qué eran unos guarros los manifestantes. Yo no olí nada peor en la carretera que en la acera dónde solo había curiosos. A lo mejor alguno tiró una botella de agua y ya generalizó esta señora.

Andalucía with love... je,je,je Tengo los pies tan de plomo que se va a hundir el suelo por el peso. Pero vamos...

Besos de alguien que no se considera un guarro digan lo que digan.

h i l i a dijo...

me gustaría ser tan "optimista" como tú en este tema. ojalá sirva, a largo plazo, a corto o a medio, pero que sirva. pero dudo, dudo y dudo. tal y como están las cosas ahora mismo, no sólo aquí, sino en el resto del mundo, yo es que no veo la dichosa luz al final del túnel.

del tema de andalucía con amor, esperando ansiosamente la segunda parte, que me va una historia en ello.

un abrazo.

Francesca dijo...

Creo que si nos quejamos por no tener suficiente dinero (entre otras cosas) y para hacerlo (quejarnos) nos quitan más dinero -cosa que, por cierto, no les pasa a los sindicalistas que van a la mani, ya que es parte de su trabajo- es escupir al cielo. La alternativa no es quedarse en casa con los brazos cruzados, claro que no, pero tampoco tiene por qué ser la huelga. Otra cosa es el derecho a manifestarse. Con la huelga te haces daño a ti mismo y, desgraciadamente, no solucionas nada en el país, al contrario, porque se pierde dinero y porque el político de turno minimizará las logros, los ridiculizará, los obviará de todas formas. Entonces, qué? Hablas de revolución como un éxito. Es una desgracia. Porque crea muerte y sufrimiento. También. Lo que es estúpido es que en 100 años repitamos 3 veces lo mismo, que no aprendamos de las guerras mundiales, de la barbarie de matarnos hermanos contra hermanos. Y nadie gana, te lo aseguro.
Ojalá tuviera la solución, la alternativa a la huelga, manifestación, revolución y guerra, ojalá, pero sólo soy una persona normal y con criterio, con un criterio propio, me da igual lo que la masa haga o crea. Quienes nos dirigen, ya que tienen numerosos privilegios económicos y de otra índole a cambio, son los que deberían poner soluciones. A mí no me pidas más y, sobre todo, ni me llames estúpida ni cosas peores, por ejercer mi libertad.

ReltiH dijo...

HERMANO, TOMASTE LA DECISIÓN CORRECTA. ES UNA PENA QUE UN ASPECTO TAN IMPORTANTE A VECES NO NOS IMPORTE Y ES "TENER CONSCIENCIA".
UN ABRAZO

Jorge Ampuero dijo...

Que la voz del pueblo no cese nunca ante tanta política inepta.

Saludos.

Sergio dijo...

hilia: No soy optimista con el tema. Lo estoy en general pero este tema en particular va para muy largo. Es imposible ser optimista con algo que va tan mal. Sobre todo porque es un tema que va más allá de nuestras frotneras, tú lo dices. Lo que ocurre es que no sólo no me voy a estar quieto si no que pienso alternativas. La segunda parte del otro tema la tendrás cuando la viva yo, je,je.

Francesca: Por Dios, que hay gente que no se queja por no tener más dinero sino porque ya no tiene ni el justo para comer. Que la mayoría que vamos a la huelga no es porque nos lo digan los sindicatos en los que yo, por cierto, no creo y lo he dicho mcuhas veces por aquí mismo(en ciertos posts tuve una lucha directa con un sindicalista que era peor que mis jefes). Decir que la huelga nos irá peor es hablar casi como Rajoy y darle la razón. ¿que los políticos minimizan nuestros logros? Claro. También minimizan lo que hacen los terroristas pero luego pactan con ellos a neustras espaldas porque les tienen miedo. Veo que la capacidad desmoralizadora de un político os afecta a muchos.
Es cuando finalmente me dices que no tienes soluciones y que los que van a la huelga son borregos cuando te retratas tú sola. No quieres que te llame estúpida(y no lo he hecho)pero tú nos llamas borregos por no seguir tu estilo de vida que por cierto sigue mucha gente no menos aborregada, quedarse en casa esperando a que las cosas cambien solas. Muy bien. Como decía, así nos va. Lo que tengo claro es que vaya como vaya el país yo sigo cambiando sólo,acompañado o como sea por cambiar mi situación privada y me muevo de motu propio y sin seguir consignas de nadie.

Sergio dijo...

Reltih: Sabía que estaríamos de acuerdo o por lo menos lo intuía. Un abrazo.

Jorge Ampuero: Pues menos mal porque la voz del pueblo me está pegando algunos palos por hacerla valer. No muchos pero que te llamen borrego por eso... Saludos y gracias por tu visita.

Daltvila dijo...

¿¿¿???

Silencio...

Sergio dijo...

Daltvila: No, Daltvila, ja,ja sólo standby mientras ocurra.

Mario dijo...

Yo estoy contigo, Sergio: no sé si es buena, correcta, la actuación de algunos piquetes jóvenes, porque casi siempre son muy jóvenes, cuando obligan a cerrar comercios. No me va. No me va, creo, hacerlo... aunque en la distancia esté de acuerdo con ellos. Con los manifestantes picosos, quiero decir.

Además, no sé si sabes, yo trabajo para un sindicato. Es duro, créeme, creer en tu trabajo y hacerlo con sumo gusto laboral. Así que, algunas veces, me encuentro en una encrucijada de decisiones y opiniones.

Pero me ha gustado tu día de huelga. Lo que cuentas, como lo cuentas, ya sabes. Mi madre, a mis cuarenta, sigue advirtiéndome de los peligros y las consecuencias de ser sindicalista y de representar a un agente social de tal calibre y calibrando las ideas con las decisiones, o algo así.

Ese día, el 14N, estuve más de treinta horas sin dormir. De aquí para allá y terminar desembocando un una manifestación sublime. La mani, sí, fue exagerada, el seguimiento de la jornada, bastante normalito: un aprobado raso...

El otro día me acordé de ti. Estaba en Barcelona y entré en la biblioteca de Fabra Puig. Deslicé mis manos por un montón de libros y mi vista por un montón de escotes. Así que entre un tomo y un lomo, me vino tu blog a la cabeza. Abrí mi "tablet" y te leí. Mira tú por donde, eh, con la de tomos y lomos habidos y por haber... esos dos pisos llenos de novelas, plenos de niñas en edad adulta de merecer y yo contigo, con tus letras, con tu huelga, con tu forma de hacer las cosas y convertir tu día a día en algo más que literatura. No te escribí el comentario desde allí porque algo llamó mi atención... Y tampoco lo hubiera hecho porque escribir desde el Ipad es un coñazo cuando lo que me sucede es que no consigo sintetizar.

Antes de enviar este comentario, debo estar de acuerdo con quien afirma que todo esto es una carrera de fondo... una maratón que se renueva justo antes de cruzar la meta... así que hay que tener paciencia y armarse de esperanza.

Te dejo un saludo, general...

Mario

Sergio dijo...

Sí tiene que ser duro estar en un sindicato. Lo sé porque mis lealtades estaban claras pero a veces fluctuaban, parecían estar al borde del derrumbe cuando veía actitudes más radicales que no me gustaban. Y al final esa sensación de que una vez acabada la huelga pasaremos a lo de siempre que es anda y a que puede que si hubiera otra ni siquiera aprobase en seguimiento. Y ya imagino que las madres no apuestan nunca por la rebeldía de sus vástagos. Eso va contra el instinto maternal de cualquier madre no espartana.
Tus treinta horas sin dormir son lucha de verdad. Lo mío a tu lado no pasa de turismo con ánimo informativo.
Por cierto, conozco esa biblioteca. He ido alguna vez. Coincido. Allí te encuentras todo lo que dices. Como entodas las bibliotecas. No me queda claro si son lugar para concentrarse en las letras. Yo me las pido prestadas porque ese luagr para mí o es trabajo o es distracción sin lectura. Saludos, Mario.