06 diciembre 2012

Una cita en Barcelona (II)


Estábamos justo delante del cine Comedia, un lugar dónde he vivido más dramas románticos que precisamente comedias, un lugar con "vibraciones".
Ella se fijó en el libro que llevaba. Preguntó el título por eso de meterle relleno a los silencios. Creo que no le importaba mucho lo que yo leyera. Poco después me confesó que hacía más de seis años que no abría una novela. De todos modos le respondí, "Casa de verano con piscina" de Herman Koch. Frunció el ceño y me dijo que no lo conocía(claro, ni ese ni prácticamente ninguno, digo yo pero este que no es muy conocido menos). Cuando me preguntó si estaba bien apenas escuchó la respuesta. Me sugirió llevarlo en su bolso. Y el gesto me recordó a la historia de mi vida. Siempre el bolso de una mujer amable de consigna y cargando el libro de turno. Normalmente es lo único mío que casi tengo asegurado que voy a introducir si o sí en algún lugar. Casi siempre una novela de las que me acompañan porque uso el transporte público y me aburre mirar caras y me agobia que miren la mía, así que abro obras maestras o no tan maestras prestadas de la biblioteca o compradas y me parapeto y refugio al calor de la literatura. Sólo paso casualmente por este mundo para recopilar datos y luego me regreso a ese otro mundo irreal de la ficción en el que suelo estar casi siempre. Pero delante de Lali no tenía más escondite que el de las frases que yo mismo hiciera. Y si toca realidad, toca realidad.
Escogimos un sitio mejor para hablar que la puerta del cine al que no íbamos a entrar. El mismo dónde cierto día de cierto lejano año me regodeaba en un beso perfecto que ya ha salido por este blog. Se preveían resultados más pobres para la jornada actual. Era otra "vibración" mía.
Creo que por desgracia hacíamos buena pareja lo cual podía resultarme aburrido. Al menos aparentemente. Tengo un largo historial de pareja más joven o mayor que yo, o bastante más oscura o de otra nacionalidad o de complexión muy distinta a la mía. Otra cosa es su interior. Pero esta es una divagación estéril ya que siempre se me queda la sensación de que no soy tanto el que elige como el elegido. Como si fuera más bien un pez solitario que al final acaba enganchado a un anzuelo especialmente puntiagudo.
En la cafetería ya estábamos mejor pero aún teníamos que encontrar un buen punto de partida para hablar más y dejar de estudiarnos menos.
Cuando alcé la mano para llamar al camarero vi como ella la observaba detenidamente. No son casuales las miradas de las mujeres a las manos. Hay un estudio que dice que una mayor exposición a la testosterona en la etapa fetal te desarrolla más el dedo anular, el de los anillos. Ese dedo, en caso de tener más testosterona y ser más largo indica que eres más hombre, más fértil, mejor pareja si quieres una buena relación de futuro. Un dedo índice más largo que el anular indica en cambio ser más gay. Yo la mano derecha la tengo tan masculina como un corredor de bolsa que triunfa en Wall Street. La izquierda no es gay pero el anular sí aparece como algo más tímido. En cualquier caso sólo me quedé con su comentario de "me gustan tus manos".

Lástima que acabe de recibir la llamada de J. y la posibilidad de pasar un rato en el bar y no escriba más por hoy. Empezaba a pasarlo bien rememorando esto por escrito.
Desde luego mucho mejor que viviéndolo. 

22 comentarios:

Daltvila dijo...

Pues sí, lástima que recibieras esa llamada y nos dejes otra vez sin saber qué pasó, si bien lo que apuntas no parece demasiado apasionante... o

es una forma de dar después un giro inesperado..

Bueno, yo creo que ya habrás acabado de hablar con J., así que : vuelveeee


*He cogido la gripe y estoy un poco aburrida en casa.

Verónica C. dijo...

No sabía lo del dedo anular, pero si que siempre miramos los dedos porque la leyenda urbana es que tal cual tienes los dedos (largos, cortos, finos...) tal cual la tienes.
Así que ya te puedes imaginar qué estaba calibrando la Lali :D

Estaba ya ansiosa por saber qué había pasado, y tela.
Lo suyo debería haber sido directo ya que hablar, nada de nada.
A un hotel y sin perder tiempo, pero me parece, por lo que contaste, que tampoco iba a ser demasiado rompedor.

En fin S. que has despertado a la cotilla que toda persona lleva dentro y me he dedicado hasta ahora que por fin has actualizado, a espiar la escalera por la mirilla.
Y eso que también me refugio en libros, no creas.

Besos

Verónica C. dijo...

Coño, qué de estrógenos tengo!!!

O_O

Annie dijo...

S sin duda lo mejor hasta el momento es el recuerdo del beso a ras en aquel cierto día, de cierto lejano año...

Otra cosa que me has puesto a pensar es como sería un encuentro nuestro, aunque modestia aparte no creo que fuera incómodo como el que describes, por lo menos para mí, porque yo me derramaría en prosa a echarte cantaleta cual mamá con hijo adolescente jajajajajaja

Me gusta que hayas habilitado los comentarios antes de terminar la historia, se te agradece el detalle.

Besos cargados de energía positiva y feliz fin de semana

S. dijo...

Daltvila: Lo que apunto no es apasionante para mí pero porque visto desde dentro no lo es. Desde fuera es más cómodo seguramente y apasionante pues no sé, habrá que ir preguntando uno por uno. Lo de los giros inesperados tampoco sé. ¿Tú crees que la vida está llena de giros inesperados? Para mí sí. A veces hasta lo que sale mal es un giro inesperado. Bueno, sea como sea he comentado tu comentario para desconcertarte más. Espero haberlo conseguido.

Verónica C. : Tu leyenda ya la he oído pero no se corresponde con la realidad. Pero tú misma puedes ir haciendo por ahí las pruebas pertinentes si hay ganas y merece la pena el resultado.
Cada cierto tiempo monto un pequeño gran post continuado para despertar el cotilleo. Consiste en narrar lo que podría resumir en menos espacio añadiendo todo lo que pensé mientras viví lo que viví. Intentaré no divagar más pero me temo que esta vez voy a seguir mareando la perdiz. Tengo que exprimir algo mínimamente interesante que me ha ocurrido antes de buscar el interés en asuntos que realmente no lo tienen. A mí esta mujer tan lanzada por teléfono y tan cortada en persona me estaba resultando divertidísima y aburrida a la vez. Cuida tus maravillosos estrógenos, dan menos problemas que la testosterona.

Annie: Lo mejor esta por venir. Lo que más disfrutaré escribiendo quiero decir porque insisto en que vivido me gustó menos.
Y dale con la mamá. En las fotos no te veo muy mamá. Ríndete cuando llegue el momento y acéptalo con alegría si hace falta pero de momento solo eres mama porque ya tienes un hijo(de la edad de uno que también podría serlo mío). Por lo demás no me sirves de mamá propia. Yo de hijo sí que parece que sirvo. Muy desorientado se me debe ver y bueno, nunca he pensado que madurez sea sinónimo de virtud ni mucho menos de alegría así que no digo nada.
He habilitado los comentarios por descuido pero no sé si son necesarios. Me quedo con tu voto a favor. Besos cargados de la misma energía positiva y más.

Enya Crip dijo...

Seguiré atentamente la continuación de tu cita, me encanta como lo relatas..
Yo también suelo fijarme en las manos aunque no tenía ni idea de todo eso que dices jaja ahora estaré mas atenta..
Besos S!!

Daltvila dijo...

Serásssss.....!
Apasionante para ella, quizás?
Me has desconcertado un poco, la verdad.
Giros inesperados me encuentro más a menudo de lo que quisiera, rara vez a bien. Es mejor no esperar demasiado.
Sigo malita aunque mejor.
Gracias

Besos y retómalo pronto....

eva dijo...

A tu escena por capítulos creo que le corresponderá comentarios por capítulos, aún no sé de qué manera pronunciarme. si fueses un amigo que toma un café conmigo mientras me cuenta su vida te diría "al grano" pero en este caso me encantan tus divagaciones antes de llegar a la "chicha". :-) En fin, en algunos casos los preliminares son una delicia.

S. dijo...

Enya: Gracias, Enya, tú que también relatas tienes una opinión que me interesa mucho. Y gracias por seguir aquí siempre.

Daltvila: Pues si te has recuperado aprovecha el fin de semana que de momento está muy bien. A mí me cuesta estar en el teclado cuando hace sol fuera pero no calor. Si seré... Sí, que soy, sí.

Eva: Los comentarios van a gusto. O por capítulos o al final. Si contase tranquilamente lo que ocurrió iría al grano un poco antes pero aún así haría esperar algo por eso de poner más nerviosa a la gente. Lo curioso es que no sé cuanto me debe ocupar esto. Voy escribiendo según me van llegando recuerdos y me vienen muchos. Se me acumulan los preliminares y no me puedo resistir a estos.

h i l i a dijo...

dejarnos así a medias es cruel.

S. dijo...

La crueldad no va a parar durante estos días navideños. Escribiré, sí, pero esto me está saliendo muy largo.

Annie dijo...

Estás bien????

Un beso cargado de energía positiva

ladamadelasnieves dijo...

Dicen que no hay dos sin tres, bueno, bueno.. ¿es que quieres cargarte la frase..?

Venga ese III, hombre, que mientras te lo guardas nos va a crecer el pelo hasta los pies..

Y felices fiestas de paso. Bonitas, luminosas, alegres.

Angèline

Daltvila dijo...

S.????

Hay alguien ahí? ;)

S. dijo...

Amig@s del blog. Fuera de combate por gripe(y antes de eso por falta de tiempo). Eso me pasa por hacer historias por entregas.

Daltvila dijo...

Espero que estés mejor. Yo también he pasado la gripe, ahora estoy post-griposa.

Quería desearte unas FELICES FIESTAS S. :)

S. dijo...

Sí, mejor ya... ¡Felices fiestas Daltvila!

Anónimo dijo...

La suegra de mi hermana también habla de ella en tercera persona, además no es la única licencia que emplea por lo que me costaba entenderla. El siguiente paso ha sido evitarla, conseguido! Pero éste debió haber sido el primero...
Victimista eso de ser elegido.

Enya Crip dijo...

Feliz Navidad bibliotecario!!
Besos

Annie dijo...

¡¡¡FELIZ NAVIDAD!!!

Besos cargados de energía positiva y mira tu correo que te envié algo

Enya Crip dijo...

Se echa de menos comentarte señor escritor con nombre S..
Besos

S. dijo...

¿Tú también? Pues ya terminaré esta semana con la tontería de no abrir los comentarios. Acabo la historia y listos, como siempre. Besos