27 julio 2012

Anoche conocí una chica con la que tuve mucha química(explosiva)


Os debía otra historia pero se me ha cruzado una anécdota haciendo autostop por mi vida y la he subido a mi blog. No esperéis que si tengo tantas ganas de contar algo es porque se trate de amor, paz y buenos sentimientos. Suelo quemar con más furia las teclas cuando hay algo que me quema el hígado a mí.
Veo a J. después de mucho tiempo. Trabaja en una perrera en la montaña y apenas tiene fiestas o su tiempo libre matinal no coincide con el mío vespertino. Pero me llama a las nueve por teléfono y dice que vaya a cierto bar conocido nuestro. Está con su primo C. al que hace años que no veo pero conozco bien, con una amiga de su hermana y con otro tipo al que no conozco.
Cuando llego saludo efusivamente a su primo y me doy a conocer y me presentan a los otros dos.
Luego, sin buscarlo yo, la chica del grupo sigue hablando con el tipo que no conozco en voz baja y casi conspiratoria (detesto esa actitud en un grupo) y charlo con J. de perros, de la puesta al día de las vidas que nos hemos perdido estas semanas sin vernos, de alguna otra barbaridad... Con su primo C. hablo de Bukowski. Tiempo que no conseguía alguien con quien hablar en tiempo real de literatura. Casi nadie de mi entorno lee, ni siquiera en la biblioteca, así que esas conversaciones sólo las mantengo ocasionalmente con gente por Internet. Luego hablo de cine con el tipo al que no conozco. Hablo con la gente de lo que va surgiendo, intento adaptarme.
Creo que la chica se quiere follar a C. o a J. O a los dos. Sobre C. desconozco sus intenciones. Sobre J. sé que sigue entre calma y tempestades con su novia de siempre y pasa de esta o de cualquier otra que no sea la suya (bien, la suya vale más que esta la mires por dónde la mires, qué suerte tengo que la mayoría de mis amigos tengan mujeres que me caigan bien, lo contrario sería un grave inconveniente).
El tipo que habla de cine me cae automáticamente bien pero no bebe cerveza, trabaja al día siguiente y se tiene que ir. Quedamos cuatro. C. y yo hablamos un rato más de lo nuestro. Yo hace rato que he escuchado a la chica, pongámosle un nombre, por ejemplo Imbécil(es el más suave que se me ocurre). Le digo a C. que si Bukowski en literatura tenía un alter ego llamado Chinaski yo cuando escribo novela tengo mi propio otro yo llamado David. Imbécil dice por lo bajini "alter ego" con sorna y mirando a J. Como diciendo ¿"Alter ego", pero de qué habla este? Hay un lenguaje de gestos a nivel sutil e inconsciente entre nosotros durante toda la conversación. Me pasa una vez de cada mil pero esta persona me ha caído automáticamente mal desde que la vi.
Pero el meollo de todo esto llega en el segundo bar(el primero lo hemos cerrado). Allí J. está en el servicio de caballeros y yo estoy hablando con C. cuando Imbécil dice:

  • A mí me gusta mucho la gente que lee pero creo que de fiesta uno ha de bajar el NIVEL y pasarlo bien, hacer reír. Creo que deberías bajar el nivel... HAZME REIR.

Esas dos últimas palabras son claves para servir el drama. Le digo algo leve por no decir lo que pienso (que te haga reír tu puta madre, subnormal, ¿Quién te crees que eres?, eso pienso) que yo no soy su bufón y que me haga reír ella a mí si quiere o si puede y seguimos a otra cosa. Pero Imbécil ha hecho camarillas todo el tiempo, no ha aportado temas, sólo ha interrumpido uno que tenía con C. para que nos adaptemos a su idea de la fiesta. Yo me río y me hacen reír. He ido a ver a mi amigo y me he olvidado el disfraz de payaso para hacerla reír a ella. Pasados unos minutos no puedo evitarle decirle lo que pienso a Imbécil y a decirlo sin paños calientes,a lo bestia. Si fuera un hombre estaríamos revolcándonos en el suelo a tortas pero como es una mujer me limito a decirle que por quién me ha tomado, que quién es ella para juzgarme sin conocerme, que si quería otro tema pues que lo aportase, que cuando te dicen hazme reír es como si en mitad de un polvo te dicen follas mal(no salvarás así el polvo sino todo lo contrario), que a la gente no la puedes forzar y si lo haces procura ser sutil. C. que se la quiere follar me da la razón, no le ha gustado el comentario, pero atenúa el asunto y me dice que esta chica tiene dos carreras(no se si una en las medias y otra de puta) y se ha leído un libro de Victor Hugo como si a mí me importasen los estudios de la gente o lo que leen(casi todos mis amigos-as no tienen estudios o pasan de mis literaturas, comparto con ellos otros temas pero el principal es el aprecio mutuo y que nos reímos juntos y la lealtad, entre otras cosas y todo eso surge de un modo natural y espontaneo, por afinidad, sin programarlo). Imbécil recula un poco y me pide disculpas varias veces y yo la disculpo tibiamente, la cerveza en mi mano está caliente y si no es hora de irse los camareros piensan que sí y ya bajan las persianas del segundo y último bar de la noche. Nos despedimos con un par de besos educados pero con la tensión flotando en el aire. Me quedo con mi amigo.
Como J. no ha pillado parte de la historia por culpa de su vejiga me pide detalles y comienza a reírse, no para de hacerlo, me dice a carcajadas que le haga reír como si no lo estuviese haciendo estruendosamente y para todo el barrio a las dos de la madrugada.
El lenguaje en el que nos expresamos nos define, es inevitable. Cinco minutos hablando con alguien y ya creen que te conocen. Usar ciertas palabras librescas o latinas te segrega tanto o más que decir palabras mal sonantes todo el tiempo. Para Imbécil yo soy un pedante con ganas de lucirme cuando sólo era un amigo con ganas de reírme con J. Para mí Imbécil es algo mucho peor. Pero yo no la juzgué por su lenguaje, yo la juzgué por su actitud. Sí, ya lo sé, el mero hecho de juzgar es estúpido. De eso fuimos culpables los dos, puede que yo el primero.

16 julio 2012

Prólogo a una boda: postales salvajes de mi pasado


Recuerdo al retrógrado de mi padre cuando era niño gritándome porque una canción vieja de un grupo llamado Mecano sonaba mucho por casa(maquíllate, maquíllate). Me gustaba la melodía y me ponía la cantante pero mi padre decía que eso era música de maricas así que ya la estaba quitando de esa radio retro. Por aquellos tiempos y por los muchos que siguieron hasta la indiferencia final mi padre era mi enemigo. Mi madre el poli bueno, mi padre el malo, malísimo, en algún sueño alguien lo mataba y el sueño no era ni pesadilla, era feliz. Éramos dos bandos tácitos en casa: Mimadre-yo contra mi hermana-mi padre. Mi madre la comprensiva, inteligente, bella, amiga de la lectura y en general de todo y de todos. Mi padre el obstáculo a mi felicidad, violento, el que no respetaba mis comics y luego mis libros, a veces me iba de casa para leer tranquilo en bancos de parques en los que todavía sigo haciéndolo ocasionalmente, el que siempre me quería ocupado en alguna tarea absurda por no verme quieto leyendo que era sinónimo de no hacer nada(pero no exagerémos, el que siempre apostó por que estudiase y pasada la lucha generacional y curado del Edipo, admito que nos parecemos más de lo que quiero admitir).
Por suerte, mi madre, a pesar de ser sobreprotectora era confiada así que en mis veranos lorquinos me dejaba campar libremente con mis primos, primas y los amigos que hice por el municipio murciano.
Allí ser catalán y sólo conocer la lengua era poco menos que ser maricón. Así que se requería la labor social de "desmariconarme". En la infancia me colaban en los cines con películas de clasificación para mayores y luego se separaban todos en los asientos, eso sí, para hacer algo que no entendía bien qué podía ser pero que ahora entiendo muy bien. Al quedarme sólo conseguí alguna anécdota con algún viejo que se me sentó al lado a tocarme la rodilla hasta que le detuve la mano alertando al más rudo de mis primos(imagino que debió cabrearse bastante si le detuve en mitad del sexo en solitario).
En la adolescencia la labor "desmariconadora" continuó llevándome a todos los prostíbulos de la zona. Alguno se ofrecía a pagarme las mujeres pero ni por esas. Yo era demasiado... "catalán" como para subir con esas chicas que se te acercaban te sopesaban el paquete y te lo alababan para que que les pagases algo y luego las llevaras a un cuarto que nunca visité. Lo cierto es que no me apetecía inaugurarme en el sexo pagando por este o subvencionado por algún amigo borracho de mi primo, ni siquiera mío, alguien que me debía ver como un bufón por ser tan serio, tan leído o empollón, tan catalán o polaco, tan... ¿maricón?
Mis propios amigos de allí eran dos o tres años mayores que yo. Me dejaban revistas porno que eso sí, no me parecían tan intimidantes como las mujeres del sórdido prostíbulo de turno, alguno que ya había conseguido "mojar" me dejaba en las manos un pelo rizado de un par de centímetros y me avisaba como el cazador orgulloso que podía guardarle "el pelo del coño de la última guarra que se había follado", desfilábamos borrachos en las célebres procesiones lorquinas de Semana Santa disfrazados de hebreos tirándoles caramelos a los niños con rabia y como para hacerles daño si eran gitanos(mis compañeros eran racistas a rabiar), se vanagloriaban de que la lucha entre los de la Virgen de los Dolores y los de la Virgen de la Amargura había acabado con uno tirándole un limón en el ojo al otro y dejándole tuerto de por vida, la vida del macho de la Huerta Murciana visto por mis ejemplos masculinos era ruda, fuerte, muy beligerante. De ahí que cada vez que salía con esos varones amaba más a mis primas, incluso en el sentido carnal del termino amar, sobre todo en ese.  
Creo que si hubiesen seguido intentando convertirme en un hombre me hubiesen convertido en lo contrario. Pero al final no. A pesar de todo me instalé en esta heterosexualidad tranquila y sin excesos ni orgullo, casi romántica.
El que acabó siendo gay fue uno de mis primos al que no se llevaban a ningún sitio porque no les caía bien o no veían que había que desmariconar o porque aún siendo tan catalán o charnego como yo, nunca se tomó la molestia de aprender esa segunda lengua nuestra.
Es por eso lo de este prólogo.
La única boda a la que he ido en los últimos tiempos y que contaré más adelante es la de este primo mío.

Feliz calma antes de la tempestad


Un día en el que no he hecho absolutamente nada. Sólo disfrutar del aire casi frío, el verano ha bajado la guardia y me ha puesto de buen humor. He corregido un buen montón de páginas de mi novela encarada a un concurso del municipio. He leído mucho y con ganas. He dejado comentarios en algunos blogs, el de "ladamadelasnieblas" tenía un post delicioso casi, casi "sólo para mis ojos". He respondido mensajes en facebook a unos amigos que dicen llamarme al movil y encontrarse con una tal Nati(les debí dar mi nuevo número de télefono, el viejo ya no me pertenece, es de la tal Nati que ha heredado a los menos informados de mi agenda). He respondido a casi todas los mensajes contra mi gobierno del facebook y he firmado a favor de la dimisión de una diputada odiosa exponiendo mi ideología al escrutinio del que busque mi nombre por internet. He debatido en un muro sobre el posible nazismo de mi presidente. He paseado con un libro en la mano y la música del Mp3 en las orejas pero la lluvia me ha obligado buscar refugio y la casa de mis padres estaba cerca aunque ellos no, están en el apartamento. He acabado allí sooo, viendo viejos episodios de Star Trek hasta que amainase la lluvia. He vuelto a pasear bajo una noche fresca que me ha puesto de mejor humor. He charlado en el sofá de casa con L. Hasta las doce. Nos hemos acostado para dormir pero solo lo ha conseguido ella. Yo me he levantado a por mi segunda dosis de valium. Ahora escribo el que pretendo mi post más corto de la historia porque se me va a venir el sueño antes de que pueda emprender algo de más envergadura.
Mientras siento que los párpados se me me empiezan a hacer pesados me reconcilio con el mundo. Este verano no ha empezado a torturarme en serio así que todavía soy una persona.
Se me presenta una semana de encuentros con viejos amigos(lo que más me gusta, cómo disfruto el café en compañía de los que aprecio, es uno de mis mayores placeres).
Un día en el que no he hecho casi nada sí, pero casi todo ha sido feliz.
Sé que estoy actualizando sólo para ir cogiendo el sueño.
Sé también que quiero dejar constancia de que he tenido algunos días felices antes de la tempestad que se me avecina. Para más información, aquí mismo y en breve.
Sé que prefiero escribir post inservibles e inútiles como este si a cambio me llevo un día tan agradable de regalo. Por eso dejo constancia. No quiero que se me escurran estos placeres aún cuando lleguen los próximos e inevitables malos, tempestuosos y peligrosos tiempos. Quiero recordarme así de contento y por eso me hago esta foto con letras.
Necesito muy poco para ser feliz pero siempre hay alguien que piensa que ese poco es mucho. Y claro, llegan los inevitables recortes.