04 marzo 2013

La verdad es algo a medio camino entre lo que piensas tú y lo que pienso yo


-Si crees que no tengo razón, dímelo- me dijo pasándome la patata caliente de la verdad que es algo con lo que cualquiera puede quemarse.

Porque lo que pensaba ella era totalmente distinto de lo que pensaba yo. Pero no teníamos jueces a mano. Aunque los hubiéramos tenido hubiese sido otra persona como nosotros. ¿Y qué o quién da la razón? ¿Cuando tenemos la VERDAD en nuestras manos y podemos cogerla del cuello y levantarla en alto mientras llamamos a todo el mundo para que vea que la hemos cazado como a un conejo?
La verdad de ella eran una mezcla de sus intereses con sus convicciones aprendidas a lo largo de su vida. Mi verdad era lo mismo pero en el lado opuesto del ring. Ella decía blanco y yo decía negro. A veces yo decía negro sólo porque ella decía blanco pero esperaba que ella dijera negro para rápidamente cambiar y apostar por el blanco.
Si no recuerdo mal fue Hegel el que dijo que el conocimiento se alcanza por la contradicción. Lanzas una tesis, luego llega la antítesis y en mitad de esa lucha de contrarios está un nuevo conocimiento aprendido. De la guerra entre dos naciones salen grandes avances científicos, de la lucha entre un partido gobernante y la oposición salen algunas reformas en forma de limosna para los ciudadanos(como en mi país los dos partidos más importantes son parte de la misma basura no hay ni limosnas), de la lucha entre una pareja salen las mas bonitas reconciliaciones. Todo eso cuando hay un equilibrio. Cuando la diferencia entre los contendientes es muy grande la verdad es lo que le sale de las narices al ganador.

  • Pero dímelo porque no me enfadaré.

Y si digo que tiene razón pero yo también la tengo me llamará blando, resoplará, dirá que saco balones fuera o que no enfrento la verdad. QUE NO ME MOJO. Y tendrá razón pero de una forma que me acusará.

  • Porque te he dado argumentos.

La escuela de los sofistas decía que no era importante tener la verdad, que con parecer que la tuvieras ya podías ir tirando. Y estoy de acuerdo con ellos. No tenemos verdades. Tenemos argumentos para defender lo nuestro y así poder seguir cultivando nuestro huertecito.

  • Así que... Dílo. A mí puedes decírmelo.

Y entonces la miré y pensé que me caía bien y que recientemente me había vuelto a discutir con otra persona porque yo siempre tengo argumentos para defender lo mío pero no basta para que alguien en algún lugar se enfade sólo por eso, por no darle la razón(ya contaré mi última lucha por enfrentar mi verdad a la de otra persona). Aquí opté por el armisticio y dije:

  • No puedes tener más razón en lo que dices- y mientras decía esto me sentí un poco mal porque sentí que estaba mintiéndole del todo.

La verdad es la evolución de la humanidad a lo largo de sus luchas. Parece que no podemos avanzar si no hay follón. Toda época tiene su dosis de todo. Nosotros ocupamos nuestro rol como el que toma su asiento. Hay para todos. Derechistas, izquierdistas, enamorados, fríos, asesinos, pacifistas, ecologistas, contaminadores, pederastas, anti-pederastas y así a lo largo de la cadena con sus respectivos puntos intermedios. Y entremedio la especie humana que avanza hacia un punto del que poco o nada sabemos.

-Espero que no me hayas dado la razón como a los locos.

No, le dí la razón porque me daba igual.
Decía que "Les Miserables"(la película) era el mejor musical de la historia.

22 comentarios:

Annie dijo...

"No tenemos verdades. Tenemos argumentos para defender lo nuestro y así poder seguir cultivando nuestro huertecito."

Completamente de acuerdo con el anterior planteamiento, aunque a mí de poco me sirve porque mis argumentos siempre me los tumban...

En cuanto a la película no la he visto ni la voy a ver pues odio los musicales, y que los lleven al cine me parece peor!!!

BEP y feliz inicio de semana

S. dijo...

Annie, no te imagino como persona que se quede sin argumentos. Me cuesta creer que te los tumben. ¿Pero te los tumban en plan porque sí o con argumentos mejores? No sé, no sé...
La película le ha gustado a mucha gente así que no digo nada pero a mí me martirizó en la butaca. No podía soportarla, me ponía de los nervios y estaba mal dirigida, sólo se salvaban un par de temas por la expresividad de los actores. Besos.

Pilar V dijo...

Si conseguiste que no se diera cuenta, un aplauso y ronda a mi costa. Yo no puedo con que me den la razón como a los locos, pero que me la den porque no vale nada, es hasta peor.

No se si es la mejor película musical de la historia, estas afirmaciones radicales, siempre llevan un poco de mentira, o exageración dentro, como un modo de sentirnos seguros con categorías cerradas, pero ciertamente me gustó mucho, pero eso ya lo sabes y que a tí no tambien, lo sé yo.

No discutiremos por esto, no vale la pena, pero que no se note.

un beso

S. dijo...

Conozco tu posición respecto a la película y la mía, nos hemos visto en otros post y en tu blog. Pero a ti no me preocupa decirte la verdad porque la encajas de otra manera. O esa es la impresión que recibo. Cada uno tiene las mentiras que se va ganando con el tiempo. O las verdades. Besos

Zavala dijo...

Hola S.
De entrada, los musicales no me gustan casi nada. Algunos he visto, pero es que son tan bonitos que suelen empalagarme. Respecto a la verdad o la mentira. Casi todas son subjetivas, salvo esas incuestionables como que algún día moriremos, el sol que sale cada mañana o que nada puede ir más rápido que la luz. El resto es incertidumbre, opinión, sensación, media verdad, mentira piadosa o burda patraña. Y depende de cada individuo, del momento o del interés. Gebbels era capaz de convertir mentiras en verdad, a base de repetirlas incansablemente y controlar los medios de comunicación, era mentira pero la gente creía que era verdad.¿Qué diferencia hay?.Su ejemplo cundió y su legado continúa. Así que no aspiro a la verdad, me conformo con cultivar mi propio criterio y confiar en él para continuar con mi pequeño huerto y cultivar mi bienestar y el de los que me importan, en la medida de lo posible. Sin perder el humor ni tomarme demasiado en serio.

S. dijo...

Sí, Zavala, me recuerda esto a lo que hace la novelista Delphine DeVigan contando la historia de su madre, le dan tantas informaciones contradictorias sus hermanos, sus abuelos y demás que al final elige la que más le gusta y apuesta por una. Aún sabiendo que estará tan equivocada como las otras. Como decía en el post asumo mi rol como el que toma asiento... o acojo la verdad que mejor me va. Pero sin enfrentarla mucho a nadie, sólo para mí.

ReltiH dijo...

SERÍA ALGO ASÍ, COMO CONTRADICTORIO QUE ESTEMOS EN ARMONÍA. FULLL, MUY IRÓNICO TU TEXTO.
UN ABRAZO

Enya Crip dijo...

S, no te me actualizas por el escritorio de blogger y no me había dado cuenta de que habías escrito, en mi barra lateral del blog si que te actualizas pero es que ahí suelo mirar poco, que raro.

Sobre el tema de los musicales, no he visto muchos, pero es que no me gustan nada o casi nada, incluso cuando era pequeña y se ponían a cantar en mitad de los dibujos animados me fastidiaba mucho, pero he oído que este es uno de los mejores, pero seguro que no iré a verlo.
Sobre la verdad, yo creo que cada cual tiene su versión de los hechos mas que verdades o mentiras, las verdades a veces son muy jodidas y dolorosas, a veces es mejor buscar atajos menos dolorosos.

Que bien leerte de nuevo,me apetecía devolverte los comentarios que sueles dejarme en el blog.
Besos!

S. dijo...

Reltih: La ironía es marca de la casa o eso de lo que no podría escapar aunque quisiera, un abrazo.

S. dijo...

Enya Crip:Actualicé este Lunes así que tampoco es que haga mucho tiempo y lo de los blogs me ha pasado muchas veces, que no me he dado cuenta de actualizaciones porque blogger se ha despistado o cosas así. De todas formas estoy en una época de musas flojas(no como tú que escribes hasta cuando no tienes de qué escribir y además parece que el doble de inspirada).
Los musicales ni sí ni no, alguno me ha gustado, peroe ste llevaba cuarenta minutos en el asiento y pensaba que eran dos horas. Y a la gente le gustaba y yo no lo entendía. La música no me gustaba, la historia me la sabía de memoria y la dirección de la película era sosa. Los actores bien aunque el gran Russell Crow no sabe cantar(mejor que solo actúe que eso lo hace muy bien).
Besos.

h i l i a dijo...

yo tampoco recibo las actualizaciones de tus entradas, así que vengo de vez en cuando para ver si has escrito algo nuevo y la mayoría de veces pienso: "oyeee... que ya llevamos tres semanas de nada".

y ahí, te guste o no, sí que tendrás que darme la razón.

S. dijo...

Ni siquiera es cuestión de gusto. Te doy la razón porque yo mismo me digo eso :oye, Sergio, que ya llevamos tres semanas de nada. O cuatro. Lo que me sorprende es que a ti no te pillen esas épocas de bajón. Más bien todo lo contrario.

eva dijo...

La verdad, la mera verdad creo que no existe, si además interfieren gustos musicales, artísticos, etc... la cosa se lia mucho más porque ya no se argumenta razonablemente, también influye nuestra sensibilidad o nuestros sentimientos.
Imagino que como tú dices, es cuestión de lo que has ido viviendo.
estoy muy de acuerdo con todo lo que has escrito, me gusta tu "verdad" y en este caso la comparto.
No he visto los miserables, así que no puedo aportar nada respecto a ello.
El fin de semana pasado sí que vi otro musical: El Rey Leon y como no puedo comparar, para mí sí que es el mejor musical que he visto, porque no he visto otro (en vivo y en directo). Pero tampoco llegó a cubrir mis expectativas.

Bss

Pd.- A veces "mentir" para darle la razón a alguien es la única opción, pero al igual que creo que no existe una verdad única, también pienso que las mentiras siempre acaban saliendo a la luz.

Mario dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Mario dijo...

Sergio, me gusta lo que dices que dijo Hegel, y me gusta el cómputo y los resultados que has expuesto cuando hay una guerra y nacen los avances tecnológicos como abonados por la mortandad. Y me gusta lo que dices de tu país, que es el mío, aún... cuando aseguras, y así lo creo también, que sus guerras son tan sucias que no le dan ni una mísera oportunidad a la limosna. En fin...

Últimamente andas algo filosófico. Pero bien, al más puro estilo Fante cuando quería y no podía, escribir, o cuando ansiaba dejar de leer los otros para ponerse verbos a la obra e intentar ser uno de ellos. Siempre acababa en el bar, buscando contarle a alguien las cosas buenas de los filósofos de ideas errantes que eran aquellos nacidos en el quinto pino griego, o algo así. Quiero decir, (que me lío) que por mucho que filosofees, no pierde interés tu escritura. Quieres saber más cuanto más te adentras en la historia. Además, no sé si te das cuenta, pero hablas de muchas cosas en poco espacio, y eso, créeme, no todo el mundo sabe hacerlo...

Y a mí no me gustó nada de nada Los Miserables. Los musicales no me van. Y mira que he visto unos cuantos. Las películas cantadas, no me me llegan, ni me llenan cuando consiguen despertar algo en mí. Abro un ojo y tapo un oído, y acaba la película y ya. Pero otra cosa bien diferente son las películas sobre músicos chalados, o cuerdos, que nos cuentan sus vicisitudes y no nos cantan sus miserias: Shine, Amadeus, el documental sobre ANVIL (que te recomiendo enfáticamente) o el otro documental sobre Lemmy, de Motorhead.

Sergio, antes de acabar este comentario, quiero darte las gracias por tu generosidad comentando en mi relato, por tu forma de ser, por tu amistad escrita, por muchas cosas, vamos. Y, sobretodo, por contar las cosas como las cuentas. No dejes de hacerte letra.

Un abrazo

Mario

http://www.youtube.com/watch?v=M36uy2IGQLY

rafarrojas dijo...

Ahora no me atrevo a comentar que es una forma de argumentar o de afirmar, : )
Empezaré con lo menos importante: prefiero My Fair Lady o 7 novias para siete hermanos, por poner dos clásicos.
Y mi sistema es dar la razón en todo lo que no me afecta ni me importa y reservarme para lo que me afecta y me importa... Sería un método perfecto sino fuera porque lo que me afecta y me importa varía de un día a otro y de un momento a otro, dita sea!
un abrazo,
rafarrojas

S. dijo...

Mario: Desconocía lo de Fante pero al final los que escribimos derivamos en gueto(aunque sea virtual) y tenemos hábitos parecidos o razonamientos similares. En el bar es dónde mejor se filosofa porque allí aunque no se arregle nada por lo menos te diviertes. Eso si hay otros que te quieran acompañar. Y sí suelo hablar de mucho y no me extiendo más por no cansar.
Los miserables... Qué mal me sentó ese musical. Desde luego sí apunto tus consejos sobre documentales de músicos. El de Motorhead promete especialmente. Me lo imagino como una fascinante vida al límite. el de ANVIL también caerá, por supuesto.
En cuanto a lo de nuestro país me temo que soy más crítico con lo propio que con lo ajeno. Será que me duele más, a ciertos padres les pasa con sus hijos.
Gracias a ti por tus más que generosos comentarios. Valen mucho viniendo de quién vienen. todavía recuerdo ese relato sobre desahucios al que le ha dado muchas vueltas esta semana en mi cabeza. Un abrazo.

S. dijo...

Rafarrojas: Pues más o menos es eso. Doy la razón si es sobre algo sobre lo que no tengo grandes convicciones ni argumentos ni sé demasiado ni me importa... Hay razones por las que no es necesario poner pesado. Y sales beneficiado. Defender posiciones es una forma de gastar energía. Si el puesto que defiendes no es vital mejor no derrochar.
Esos cambios de ideas que te afectan me parece que yo también los tengo a diario. Al menos flexibles si que somos.
Un abrazo.

Daltvila dijo...

"Todo esto cuando hay un equilibrio"...
Un equilibrio es fundamental y
la pretensión de llegar a reconciliar las ideas, también.Hay quien se coloca al inicio ya en una posición de fuerza inamovible y entonces resulta imposible.
Nunca creí en eso de que "si uno no quiere, dos no discuten"...
Tampoco puedo entender a quienes rompen sus "relaciones" -no necesariamente amorosas- por no soportar que los demás expresen libremente sus pareceres(distintos a los suyos, faltaría plus!)...

Me ha gustado muchísimo esta reflexión contada desde dos puntos de vista.

Un abrazo fuerte S.

S. dijo...

Ya sé que eres del parecer de que la razón no es exclusiva de nadie. Leí algo parecido e interesante al respecto en tu blog.
Un abrazo, Daltvila, me alegra que hayas vuelto a lo de los blogs. Bueno, tengo que mirar todavía en tu espacio pero imagino que sí.
Saludos.

Anónimo dijo...

En el blog de Datvila has comentado una cosa que me parece que haría que conectáramos.
Creo que lo de la culpa es invento católico o similares. Si la verdad absoluta no la tiene nadie es difícil decir si hay un culpable. Desde neustro punto de vista subjetivo si encontramos culpables. Suelen ser aquellos que piensan distinto a nosotros o hacen lo que no queremos que hagan.

Creo que la vida es un camino largo, largo... que es lo único que tenemos y encima es incierta su duración, y que el fin es el amor. Amor filial, amor a la amistad, amor supremo a una pareja...

S. dijo...

Volveré a repasar el blog de Daltvila.
Estoy de acuerdo en que los culpables solo lo son desde nuestro punto de vista subjetivo. Daría para hablar sobre asesinos y ladrones pero incluso este tema es más complejo de lo que parece.
Dejar de culpabilizar a los otros y a uno mismo es difícil pero ahorra muchos disgustos y enfados.
Supongo que el último sentido biológico de la culpa es que no lo arrasemos todo y haya un cierto orden.