13 abril 2013

Inventando amores

No veíamos demasiado a F. últimamente. Una noche, entre cervezas, propuse jugar a "qué cosas te gustan y no te gustan de tu amigo". Esto provocó que mis dos amigos J. y F. estuvieran a punto de acabar a puñetazos y enemistados de por vida y tal vez que nos viéramos menos. Pero ese Sábado esperaba a J. para ir a tomar café y luego a curiosear por mercadillos de libros y DVD, cuando F. pasó con su perro y me saludó. Estaba muy simpático. Al bajar J. y reunirnos los tres nos propuso una ronda de cervezas a costa de su bolsillo y esta vez con la promesa de no acabar a hostias. Ya en el bar se nos abrazaba y nos juntaba las cabezas como para hacernos una foto como si fuéramos esos viejos compañeros de penurias en algún campo de concentración dónde hemos vivido situaciones extremas. Sin rencores. 
Nos propuso acompañarle a "El Corte Inglés". Quería comprar un par de Levis 501, unos Calvin Klein y pedía asesoría sobre perfumes de calidad para hombres. Llegados a ese punto ya sabía lo que nos iba a contar aunque no los detalles:

- Tíos, he ligado por Internet. Jugando al "Apalabrados". Este Lunes me voy a Lanzarote con una tía joven, guapa, inteligente, culta... es profesora de música- los detalles salían a borbotones de su boca.   

Por supuesto le acompañamos de tiendas. Yo odio ir a mirar ropa pero en la amistad no todo son cervezas o peleas a puñetazos. Y cierta gente se siente mejor cuando la marca de una prenda le transmite su magia. Jodorowsky dice que si te sientes más poderoso llevando un montón de dinero en los huevos que lo hagas. Jodorowsky esta loco así que tolero mejor a F. comprándose aquellos pantalones o aquellas prendas de ropa interior. Estaba seguro que iba a llegar a "eso" con la chica. Aunque la conociera de sólo dos semanas y por mensajes y por un juego. Pero él decía que para esto tenía mucho "instinto". No iba a viajar de Barcelona a Lanzarote en avión para jugar al parchís. ESTABA HECHO QUE LOS DOS QUERÍAN LO MISMO. 

Y después de ese fin de semana llegó de nuevo el silencio. No volvimos a saber de F. salvo algún saludo ocasional por Internet y jugando al "Apalabrados"(pero hacía trampa y decidimos dejar de jugar).

Recientemente paseábamos J. y yo cuando lo vimos con su perro. Le preguntamos por la historia y la resumió en un anticlimático: "No era tan guapa como en la foto". 
 La verdad se distingue por la riqueza de detalles mientras que la mentira suele ser más breve porque hay que inventarla. Ese tono de F. de "no quiero hacer más declaraciones" nos explicó más que nada que allí había habido algo no explicado pero que por eso mismo era mejor no insistir. Y entonces llegó Susi, una amiga de J. y F.. En un momento de la conversación Susi y yo hablábamos sobre "Breaking Bad", una serie de televisión en la que coincidíamos bastante. F. me miraba con mirada pícara y haciendo gestos estúpidos como si viera algo entre Susi y yo. Incluso se despidió con indirectas que me resultaron de lo más incómodas. Absolutamente patético. Entre Susi y yo no había nada de nada más que una charla afable. Entre Susi y yo debía haber más o menos lo mismo que entre F. y su chica de Lanzarote, esa que ya no sería la esposa y  madre de sus hijos que nos vendía semanas antes como algo casi oficial. 
Hay gente que ve la realidad aumentada y le pone mayúsculas dónde no las hay, que dice que lee los sentimientos de los demás(cuando solo lo cree erróneamente), que piensa que detrás de un simple comentario educado por parte de un sexo al otro hay un "te amo". 
J. me pregunta si ese síndrome tiene nombre y de momento no lo sé.   

10 comentarios:

ReltiH dijo...

CUÁNTAS ANÉCDOTAS. ESA BAINA DE LA AMISTAD A VECES TERMINA CONVIRTIÉNDOSE EN UN JUEGO DE PODERES. FULLL TEXTO, COMO SIEMPRE.
UN ABRAZO

Enya crip dijo...

No se si a tu amigo le cegaban las ganas de presumir delante de vosotros o las de tener chica, o las dos cosas.
Sea lo que fuera es cierto que algo no salió como el esperaba.
Yo también odio ir de tiendas a ver ropa si no es para mi, claro, es un auténtico castigo que solo le consiento a mi herhermana, lo de ver ropa para mi lo prefiero en solitario y jamás arrastro a nadie para que me acompañe,es que no me gusta hacer a nadie lo que no me gusta que hagan conmigo.
No conozco esa serie, ni idea, aunque acabo de leer de que trata y parece interesante.
Besos y feliz Domingo S.

S. dijo...

Reltih: sí, me he releído lo escrito y acumulo carretadas de anécdotas que espero que no desvíen de la principal. Un abrazo, Reltih.

Enya Crip: Las dos cosas pero en principio estaba muy ilusionado. Nunca sabré ni falta que hace, lo que ocurrió. Él sí debería aprender de sus pequeños errores. Actualmente sigue buscando mujeres en el mismo juego y del mismo modo. Desde luego no se ha desanimado nada.
Con lo de las tiendas de ropa me has recordado a P.que decía que nunca quería visitar tiendas de ropa conmigo porque no se sentía a gusto llevando a alguien incómodo con ella o algo así.
Feliz Domingo.

Pilar V dijo...

Entiendo lo de las compras previas, me siento mejor cuando me siento guapa y un par de trapitos de temporada me quedan mejor que la armadura tradicional.
Lo que ya no entiendo tan fácil es lo de montarte una película tremenda con alguien a quien a penas conoces, que luego no se adapte el sueño a la realidad y la "culpa" sea del otro.
Cierto que proyectamos nuestras ideas en los demás, que nos gusta adivinar más que esperar a que nos cuenten, pero me parece que tu amigo no sintoniza muy bien con su lado femenino ¿no?

(creo que he perdido en el barullo de la moderación tu comentario de hoy, pero gracias)

S. dijo...

Pilar: No te preocupes, hoy no era muy relevante. Casi mejor que se haya perdido y quede en nada.

eva dijo...

Primero: vaya juego que se te ocurrió, preguntas comprometedoras + alcohol = puro desastre.
Segundo: compras con los amigos, algo que me gusta, digo ver a chicos comprando ropa, en plan tarde de chicas en "Zara". Pero yo soy de las que prefiere ir sola.
Tercero: A casi todos nos pasa que cuando deseamos algo vemos "señales" en cualquier cosa y adaptamos todo nuestro entorno ya sean gestos o palabras de otros, conversaciones, etc. a lo que queremos por eso nos solemos llevar decepciones.

Bss

Annie dijo...

S me hiciste acordar del primer encuentro con mi adosado, pues también nos conocimos por internet.

Después me enteré que hasta fue a una esteticista para que le hiciera limpieza facial, manicura y pedicura (sobra decir que yo también estaba como un ponqué jajaja) La diferencia con tu amigo es que nosotros nos conocíamos desde hacía casi siete meses, con un contacto diario y nos hablábamos con franqueza sin ocultarnos nada, o casi nada...

Los dos viajamos (él más horas de vuelo que yo) a un punto neutral y nosotros si podríamos derramarnos en prosa sobre esos maravillosos días pues todo marchó de maravilla, tanto que seguimos juntos después de nueve años, aunque ya la manicura y pedicura se las hago yo.

Me encantan tus historias, pues la mayoría de las veces me hacen sonreír y otras tantas evocar buenos momentos.

BEP y feliz resto de semana

S. dijo...

Eva: Primero: Me has dicho lo mismo que J. sobre el juego. Visto el resultado pues sí,mejor dejar esos juegos.

Segundo: Sin comentarios. Ya he visto a muchas mujeres que mehan dicho que prefieren ir solas a por ropa. Con alguna he llegado al punto muerto de ella compra ropa y yo me quedo fuera leyendo en la puerta. Lo de chicos comprando ropa juntos... casi lo veo gay.

Tercera: Sí, suele ser así. Pero en un caso dónde siempre,siempre ves algo por poco que sea, falta un poco de madurez emocional. Una cosa es que te enamores y quieras ver detalles en esa persona amada. Ota que veas una mujer apasionada en cada dependienta que te sonríe mientras te da el cambio.

Saludos.

S. dijo...

Annie: Siete meses no garantizan el éxito pero ayudan. Desde luego dos semanas de charla intensa por internet también podían haber funcionado. Es sólo que no veía a qué tanta seguridad. Uno nunca puede estar seguro de que eso irá bien. Pero como le decía antes a Eva el problema de F. es más grave que eso. El problema es que no entiende ni una sola señal que le viene de fuera. Todos nos equivocamos alguna vez. Él no acierta nunca. No sabe cuando alguien se va a enfadar por un comentario, no sabe cuando alguien le está haciendo un comentario en broma, no sabe cuando están siendo amables o quieren algo más... Creo que tiene el mal de Asperger o alguna variedad del autismo.
Besos.

h i l i a dijo...

"síndrome a las ganas de", creo que se llama. a las ganas de que sea como te lo has imaginado en la cabeza (y que raramente tiene nada que ver con la realidad).
pero tampoco le culpo, con o sin apalabrados de por medio, creo que en algún momento nos ha pasado a todos. la expectativas, que son muy putas.