13 mayo 2013

Anotaciones a este blog que pretende ser interactivo

Regresaba de mi cita abortada con un amigo. Me encontré con otro para no dar por perdida la tarde y porque su camino y el mío se cruzaron. A este otro lo veo sin necesidad de agenda pero el azar nos incluye en la suya últimamente así que bienvenido sea.
Charlamos un rato sobre libros, series y demás y de pronto me preguntó por L.. "En tu blog ya no dices nada de ella y como leí el verano pasado que estabais mal... ¿O lo que escribes es ciencia ficción?" Nos reímos. Pero no. Lo que escribo incluye algo de ciencia que me gusta pero ficción no. Eso para mis experimentos literarios extra-blogueros. Aunque prefiero no hablar mucho de lo real y lo ficticio de los textos. A nadie que escriba en serio le gusta.
Otro detalle que me sorprendió es que mi cambio de dirección de blog no ha resultado. Los que me conocían por mi nombre o apellidos, con un mínimo de esfuerzo por su parte, me localizan. Habré perdido a mis seguidores más tibios. Los que me odian seguro que siguen por aquí alimentándome las estadísticas del blog y en silencio para no estorbar mi labor contra ellos. Pero mejor aparcar la paranoia por unos momentos. Toca escribir sin complejos(si es que alguna vez los hubo porque yo siempre he alternado lo bestia con lo cursi con ejemplaridad bipolar). Y además, hace tiempo que no me meto en líos y así como que me aburro yo y se me seca el blog. Espero que además de este buen amigo, me localice por la red alguien que me quiera peor.
En cuanto a la pregunta sobre L... no dejemos cabos sueltos en mi novela río (apuntada, anotada y corregida por los que me leéis, me encontráis por la calle o me llamáis para quedar). Sé que sin unas gotas de prensa rosa todo blog se queda más solo que un foro sobre literatura grecolatina.
Mi compañera L. ya no es silenciosa y hasta nos saludamos. Nos vemos a veces por el pasillo de casa o en alguna estancia y hay intercambio de impresiones. Últimamente hemos salido juntos a recoger viejas costumbres como pasar el día de San Jordi ojeando libros y comprobando que los escritores o personajes mediáticos son reales y a veces más bajos de lo que parecen en sus fotografías o en televisión. De noche L. regresa a una televisión en el comedor y yo a un ordenador en mi cuarto. Quedan algunas preguntas en el aire pero "ansioso" no es mi nombre. Yo con haber firmado un armisticio ya me siento cómodo por casa. Mi única guerra es contra un niñato de catorce años que me arroja sus dragones cada vez que me voy a dormir en un juego de facebook en línea.
Y ya está. Otro cabo atado. Esto lo escribí primero en una cafetería a través de cuyos cristales se veía la Primavera tal y como la solemos entender, ni llovía ni hacia frío ni calor ni viento. Observándola estuve a punto de caer en la cursilada pero recordé las palabras de J., otro de mis lectores reales de "Todo esto para qué" y me corté: " No escribas más posts moñas, escribe metiéndote con algo o con alguien cruelmente. Te estás encasillando en las mariconadas, con los sentimientos y esas cosas de tías".
Nunca se escribe a gusto de todos. Ya es mucho que se escriba a gusto de alguien.

11 comentarios:

Pilar V dijo...

Esas cosas de tía...como la primavera cuando es primavera, o la paz en reabjas pero paz, como los paseos, como...

A mi me encanta saberte real al otro lado, capaz de ternuras y violencias.

Un beso (y ojo con los dragones)

ReltiH dijo...

AUNQUE AL FINAL TERMINAMOS ESCRIBIENDO TAN SÓLO PARA NOSOTROS MISMOS. SIN EMBARGO, PUES, HAY QUE SEGUIR.
UN ABRAZO BROTHER

Annie dijo...

Por lo que dices de L, me parece que la relación con ella se limita a compartir piso.
De ser así, me parece muy triste y no sé, me cuesta asimilar que dos personas jóvenes se nieguen otras posibilidades por la costumbre de vivir juntos.

En cuanto a lo demás, aunque al leerte me entero de tus andanzas, (recuerda lo cotilla que soy) prefiero el contacto más directo, así nunca me llames... (una pulla más jajajajaja)

BEP y que esta semana te sea leve

S. dijo...

Pilar: Si, me considero real al otro lado y hasta en las líneas que escribo por esta o por tu casa bloguera. A J. le tendré que dar una de cal y otra de arena. Como no se puede hacer nada a gusto de todos mejor hacer lo que toque o sienta que toque. Besos.

Reltih: Curiosamente lo que dices enlaza con lo que le comento a Pilar. Acabamos pensando lo mismo. Un abrazo.

Annie: No lo sé. No sé a que se limita una relación tan larga como una vida pero sí se parece a eso de momento. Tampoco podemos hacer mucho más mientras otros asuntos económicos no cambien.
Bueno, algo culpable sí soy de no llamar pero te llamé dos veces y la última que iba a hacerlo me surgió mi última aventura laboral que estoy por contar por aquí(aunque ya sabes más o menos de qué va). Besos y que la semana te vaya mejor que a mí porque la mía se prevé larga y cansada y noctámbula.

h i l i a dijo...

no estoy de acuerdo con esto de que te estés encasillando. al contario. al entrar en tu blog yo nunca sé qué voy a encontrarme. lo que sí está claro es que nunca se escribe a gusto de todos, y creo que menos mal. al fin y al cabo tampoco diría que uno deba escribir para los demás, sino para uno mismo. la "medicina terapéutica" y todo esto, seguro que me entiendes.
y bueno, la vuelta a la tranquilidad, o algo parecido, con parejas/ex/compañeras de piso también es importante, para escribir y sobre todo para vivir.
un abrazo.

S. dijo...

Me gusta la reflexión sobre la tranquilidad que es importante para escribir. Yo que medio la alcanzo ahora tengo más ganas de escribir que en mitad de periodos convulsos. Totalmente de acuerdo.
Se agradece lo de no encasillarnos. Aunque es cierto que incluso Shakespeare tenía un estilo y unas obsesiones sobre las que daba vueltas. Escribimos sobre lo mismo pero nunca es igual. O esa es la idea. Saludos.

eva dijo...

Yo no le ha dado la dirección del blog a gente conocida, a veces mi vanidad me ha pedido que lo haga pero mi prudencia no se ha dejado convencer. Mezclo realidad y ficción en la medida que me apetece y los malos "personajillos" suelen hacer conjeturas que nada tiene que ver con la realidad. Tu dices que en parte te gusta, la verdad es que no se sí yo sería capaz de soportarlo. Trolls los tenemos todos, pero al menos que yo sepa los míos son desconocidos y no les hago caso, el problema viene con los trolls de tu entorno que aprovechan todo lo que tienen para herirte, así que a esos prefiero no darles más munición porque las críticas constructivas me gustan pero lo malos rollos no mucho. Será que soy cobarde o será que en ese rincón me apetece tener una sensación de libertad más amplia.
Y no pienso que siempre escribas sobre lo mismo, ya sea rosa o azul... Eso si, me gustaría que fuese más a menudo.
La tranquilidad (en el hogar o donde sea) suele ser buena para el alma pero bastante mala para la invención, al menos para mi.

S. dijo...

Lo de la inventiva va a gustos. Mucha gente saca su mejor lado escritor con los malos rollos. Yo en esos casos no estoy para escrituras. Escribo sobre lo malo cuando ya ha pasado y estoy animado. Entonces sí tengo ganas de escribir. Cuando estoy contento me apetece ponerme frente al ordenador a contar cosas(si no salgo a contarlas a mis amigos). De ahí que el ochenta por ciento de lo que escribo se acerque más a la comedia que al drama.
Lo de los Trolls reales me da igual porque si alguien se pone pesado le enseño los dientes. Sólo faltaría que alguien me dijera lo que tengo que escribir en un espacio privado que lee el que quiera y sin obligación. Sí tuve problemas hace años con el trabajo pero mirándolo en perspectiva, gracias a que me leyeron quienes no debían, les pude decir a todos lo que pensaba. Eva, todavía somos libres. O deberíamos serlo.

Rafarrojas Rojas dijo...

First of all, a mí me gusta cómo escribes sí o sí. No hay Bukovski moña, ni S. cursi, : )
Yo pienso muy a menudo cómo hacer que me lea alguien, jajaja. Si fuera Señor Supremo del Universo tal vez podría plantearme el reclutamiento forzoso en mi blog e imponer la obligatoriedad de comentarios por ley. Otras veces, muchas, las más, pienso que mejor que no lo visite nadie, porque entonces quedará claro y patente que no valgo gran cosa... (¿para qué pides el micro en la entrevista callejera si lo que tienes que decir es semejante gilipollez?... "Yo lo mismo que mi compañero'sss").
Sigue asombrándome comprobar por un lado la existencia de esos blogs de mujeres que sacan fotos muy artísticas y sensuales de tías medio en bolas y dicen cosas como "quiero sentir tus caricias blablabla" y tienen cien mil millones de seguidores (quizá incluso yo mismo que soy un salido de siempre). Y esos otros de un tío que dice "la vida es un devenir, y yo devengo 370 euros a Hacienda"--- bueno, eso no vale de ejemplo, porque se me acaba de ocurrir y tiene gracia, jajaja... lo dejamos en "la vida es un devenir" y 873 mujeres en fila le alaban su sensibilidad y su ingenio y le ofrecen sus vientres de alquiler (aquí habla mi envidia tanto como mi perplejidad). Y, luego, por el otro lado, el de los que de una forma demoledoramente sistemática demuestran más conocimientos sobre un tema o más talento como escritores y más ingenio (día a día, los jodidos, mis héroes), de lo que yo tendré en mi vida, y que me llevan de nuevo a pensar que mejor que no me visite nadie, porque no les llego ni a la punta de...
En fin, que si te sirve de algo, para mí es un placer y un privilegio tenerte entre los que comentan, pero que de seguidor soy tan desastre como de bloguero, irregular y caótico y poco constante, pero eso no quita que me guste mucho lo que leo en tu blog.
He dicho, : )

Mario dijo...

Sergio, ando de media y vuelta... Así que toca leerte con afecto retroactivo. Y vuelvo, entre otras cosas, para leerte, disfrutarte y, como suele sucederme, estar de acuerdo contigo. Porque está claro, nunca se escribe a gusto de todos, pero mientras a todos les guste tu forma de derramarte sobre la pantalla, la cosa cambia. O no... Además, no estoy de acuerdo; no estás encasillado. Has escrito sobre encuentros, desencuentros, has descrito situaciones, visitado cines y cafeterías, asistido a encuentros con amigos, a citas con amigas, has hablado sobre libros y bibliotecas y demás edificios edificantes, nos has llevado a ver películas infumables y a fumar la pipa de la paz en pieles ajenas, has sido abandonado en una vía muerta y te han resucitado para que te batas en combate dialéctico, con unos vecinos ingratos, has sido testigo de una manifestación y, huelga decirlo, has manifestado tu ardor guerrero de lector y observador, has provocado situaciones extrañamente deseadas que, al mismo tiempo, han provocado que mis musas, travestidas de brujas al uso, se concentren alrededor de un aquelarre de dardos envenenados de palabras...

Por cierto, estarás de acuerdo conmigo; soy lo mismo que describe el amigo Rafarojas: igual de seguidor, igual de desastre, igual de inconstante, igual, vamos, igualico... Pero siempre acabo llegando...

Un abrazo, y feliz domingo y esas cosas.

Mario dijo...

Sergio, ando de media y vuelta... Así que toca leerte con afecto retroactivo. Y vuelvo, entre otras cosas, para leerte, disfrutarte y, como suele sucederme, estar de acuerdo contigo. Porque está claro, nunca se escribe a gusto de todos, pero mientras a todos les guste tu forma de derramarte sobre la pantalla, la cosa cambia. O no... Además, no estoy de acuerdo; no estás encasillado. Has escrito sobre encuentros, desencuentros, has descrito situaciones, visitado cines y cafeterías, asistido a encuentros con amigos, a citas con amigas, has hablado sobre libros y bibliotecas y demás edificios edificantes, nos has llevado a ver películas infumables y a fumar la pipa de la paz en pieles ajenas, has sido abandonado en una vía muerta y te han resucitado para que te batas en combate dialéctico, con unos vecinos ingratos, has sido testigo de una manifestación y, huelga decirlo, has manifestado tu ardor guerrero de lector y observador, has provocado situaciones extrañamente deseadas que, al mismo tiempo, han provocado que mis musas, travestidas de brujas al uso, se concentren alrededor de un aquelarre de dardos envenenados de palabras...

Por cierto, estarás de acuerdo conmigo; soy lo mismo que describe el amigo Rafarojas: igual de seguidor, igual de desastre, igual de inconstante, igual, vamos, igualico... Pero siempre acabo llegando...

Un abrazo, y feliz domingo y esas cosas.