14 julio 2013

Mal rollo

El primer email lo recibí una semana después de despedirme de ella frente a su casa y pedirle el libro que me había olvidado en su bolso.

Hola. Como parece que te cuesta llamar o algo aprovecho para saludarte. ¿Todo bien? ¿Tan mal te pareció todo que ni dices algo? En fin, ya responderás si quieres. Besos, LALI

Si, tenía pensado responder o algo. Aunque no me apetecía. Ni siquiera sabía la naturaleza exacta del mensaje que le enviaría. Un saludo cortés con un “ya nos veremos” vago. Algo que no me forzase a nada pero no tan agresivo como decir que no quería volver a quedar. Pero cada día surgían ocupaciones que me servían de excusa para no llamar ni enviar mensajes huecos. Procrastinaba ese deber. Lo que motivó a Lali a enviar un nuevo mensaje más apasionado que el primero.

Hola. Perdona que te lo diga así pero me recuerdas a mi ex. De otra forma pero igual. En el fondo un cobarde de mierda como todos los tíos. ¿Tanto cuesta decir algo aunque sea hasta nunca?

Pues sí, pensé, cuesta bastante. Tanto que utilicé sus insultos como excusa para no responderle. Me empezaba a sentir como en aquella anécdota que conté sobre J en que se despedía a la francesa de una chica y luego aquella chica le insultaba aún al cabo de los años como si la hubiese dejado embarazada y abandonada. Yo quería actuar de otra forma pero es que un silencio también debería ser elocuente.
Hasta que llegó el tercer round.

Vale, te hago una paja por teléfono. Te dejo follar en mi casa. Te cuento mis cosas y tu no tienes los huevos de dar la cara. Pero qué fuerte...

Bueno, algo en todo esto me parecía lamentable y triste pero el que me busca me encuentra y lo cierto es que tenía la impresión de que mis silencios se estaban explicando fatal o Lali no quería entenderlos. Decidí darle una satisfacción y explicar las cosas con claridad en otro email.

Primero, no me hiciste ninguna paja por teléfono, mientras hablabas yo leía un cómic. Si lo analizas bien yo no te pedí que me llamaras para eso ni para nada de nada. Tú me llamaste y tú te pusiste en ese plan.
Segundo, hablando de cosas que no pedí tampoco pedí lo de ir a tu casa pero lo que hicimos era cosa de dos, yo lo llamo empate de favores. Tu me lo hiciste a mí y yo a ti. No quedan deudas pendientes.
Tercero, ni me importan tus cosas, ni quería volver a quedar contigo ni mucho menos querría cambiar de opinión ahora leyendo tus insultos. Vamos a dejarlo aquí.

Y no. No quedó en eso. Quedó en una nueva tradición. Cada aniversario mensual de lo nuestro recibo un email que analiza y profundiza en mis defectos y me insulta de modos cada vez menos creativos. Ya me da igual haber actuado mal porque de todos modos ella tampoco parece estar muy bien de la cabeza. No puedes dedicar tanta pasión, ni que sea odio, a una persona cuyo único valor es el de no hacerte caso. Ni siquiera el aburrimiento justifica eso.
Y mientras pienso así elimino la cuenta de email que me une a sus exabruptos y la dejo gritando sus mayúsculas a la nada. Ya no me planteo si me porté bien o mal con Lali ni con cualquiera. En realidad no es una cuestión moral, es más bien una cuestión de pelmazos con ganas de agotar paciencias. O de gente sin opciones y con poca imaginación para buscarlas.

18 comentarios:

ReltiH dijo...

CUANDO HAY INSULTOS OBSESIONADOS, LO MEJOR ES OPTAR POR CERRAR LAS CUENTAS. SI MI HERMANO: "UN MAL ROLLO".
UN ABRAZO

Zavala dijo...

Parece que se siente agraviada por algún motivo. Es curioso que siendo ella la que propusiera el contacto y el encuentro, luego lo reproche, como si hubiera sido motivado por tu insistencia. En la contestación se te pasó recordarle que no te ofreció acercarte a la ciudad... era un detalle de mala educación, ahora confirmado con sus letras.

S. dijo...

Reltih: Sí, lástima que hay un número de teléfono pendiente pero ya va sonando menos. Un abrazo.

Zavala: Muy bueno lo del coche. Me acabas de recordar eso. Tenías razón como siempre.Pero claro, tampoco es que la andanada que le suelto sea suave precisamente. Y enviarle mensajes parece como remover un avispero.
Lo de reprochar algo que ha promovido ella lo he vivido antes pero más suave. Este es un caso grave, crónico y de psiquiátrico.

Laura Noestá dijo...

Ajá, así que este es el motivo por el cual eres tan remilgado para dar tu número de teléfono y el porqué todos mis correos rebotan por cuenta eliminada, si es que pagamos justas por pecadoras!!! jajajaja

Haces bien en no prestarle atención, a un bagazo, poco caso...

Besos

Enya dijo...

Lo que dices es cierto fue un empate de favores..no se porque las mujeres tendemos a sentirnos victimas en estos casos, creo que si no estás preparada para un encuentro liberal y en el que no se habló nunca de algo más o de continuidad no se deberia de llegar tan lejos...es sencillo, pero lo complicamos todo...
Igual es que le gustaste mucho, jajaja.

Besos, S, feliz verano.

h i l i a dijo...

con lo fácil y clarito que es entender un silencio... qué ganas de amargarse a uno mismo y a los demás. o mucho tiempo libre y mucho aburrimiento, que también podría ser. en cualquier caso, sea lo que sea, mucho mejor mantener a este tipo de personas alejadas y esperar que se olviden del asunto ellas también.

por cierto, que hace mucho que no te digo: gracias.

S. dijo...

Laura: Siempre barriendo para tu casa. No hay motivos iguales para todas las personas. Todos los casos son personalizados e individuales. Este es un caso que demuestra que el instinto masculino también existe y que si me sonaban las alarmas es que sonaban bien. Aunque no siempre acierto, también tengo que admitirlo. En fin, lo que tú dices,poco caso. Besos.

S. dijo...

Enya: Gracias por el amable comentario de igual le gusté mucho pero yo apuesto por lo que digo en mi blog, mi único mérito es el de no hacerle caso y el de que ella tenga mucho tiempo y pocas opciones. En este caso estoy seguro porque no nos puede unir nada y menos en tan poco tiempo y menos con tan pocas ganas. Ni siquiera creo que esa actitud sea normal. Y como he visto varias o varios así pues no me hago ilusiones sobre mi, ejem, irresistible atractivo. Feliz verano para ti también.

hilia: No tienes que dar gracias. Y menos por algo que es así y sólo consiste en comentar lo evidente. Tú sigue así que da gusto leer todo eso y aprender un poco si es que eso es posible. Saludos.

Annie dijo...

Besos cargados de energía positiva y que sepas que te echo de menos...

Pilar V dijo...

Recuerdo cuando el mayor era pequeño que la psicóloga de la guardería (?) afirmaba que lo único que un niño persigue es ser querido e interpreta la atención como amor, más allá de que sea positiva; besos, caricias, sonrisas o negativa; gritos, regañinas...
Quizás no sea una teoría aplicable a niños pequeños, sino a las personas en general: así ella busca atención, ya sea ofreciendo sexo cuando no se le reclama o buscando pelea cuando el primer sistema no ha funcionado.
O quizás tan solo sea una de esas que cree que el sexo convierte al hombre en deudor de un nosequé entregado...en fin, que el silencio era una opción más elegante pero probablemente requería una interlocutora más inteligente o serena.

Un beso fresquito

S. dijo...

Pilar: Interesante aporte psicológico al que le veo una buena dosis de lógica. Es difícil decantarse por cualquiera de tus dos teorías porque las dos parecen bastante verosímiles en este contexto. De todas formas no lo descubriremos nunca(como lo que realmente ha hecho Rajoy o ha dejado de hacer) porque yo he salido para otros paisajes sociales. En este se estaba muy incómodo y no me siento responsable. Un beso y sí, que sea fresquito por favor.

Annie: A ver si regreso de la tierra de los muertos por la que camino. Ya casi no estoy ni por mi espacio...

Noelia dijo...

Estas son las cosas que nos hacen distintos a los hombres y las mujeres y por las que odio a la genética, porque imagino que algo químico y físico influye en nuestra forma de ver y sentir las cosas. Y es que a veces creo que nosotras en determinadas situaciones "no razonamos" y nos dejamos guiar por impulsos químicos (o por el corazón como dirían otros). Creo que más que sentirse agraviada, se siente frustrada porque quería conseguir algo de ti que no ha logrado, eso la lleva a la desesperación de intentar una y otra vez lograr su objetivo, que no es otro sino el de captar tu atención. Y cierta es tu frase "no puedes dedicarle tanta pasión a una persona cuyo único valor es el de no hacerte caso", pero es que nosotras (y me incluyo) en mayor o menor medida no vemos ni sentimos las cosas del mismo modo en la que lo hacéis los hombres.
Sinceramente me gusta mucho más la pasión con la que afrontamos las cosas aunque nos lleve a hacer gilipolleces como por ejemplo la de esta chica, pero he de reconocer que no es práctico y por eso lucho cada día contra determinados "instintos" femeninos.

S. dijo...

Uf no, Noelia, este caso es muy extremo como para preferirlo al desinterés. Pero claro, cada persona está en sus zapatos y parece sentirse a gusto con lo suyo. Yo es que no veo ninguna ventaja a este despecho exagerado y a lo mal que se debe sentir. Además hace pasar malos ratos a los demás. No sé pero bueno, cómo dices, somos diferentes.

EL LOBO NEGRO. dijo...

aunque tengas razón, a lo mejor no hacía falta ejercerla demasiado explicitamente. quiero decir, que tal vez, se lo podías haber puesto más fácil, o más suave. si se cae en un primer ridículo, a veces es muy sencillo continuar haciéndolo.

S. dijo...

Lobo negro: No sé cómo podía ponérselo más fácil pero sí más suave, claro. Pero creo poco en lo suave, sólo te obliga a arrastrar los problemas más tiempo y ella no es nada suave. Hay muchas formas de actuar y la mejor siempre será la que tu creas que es mejor aunque luego te equivoques.

EL LOBO NEGRO. dijo...

claro, amigo, desde luego es asunto tuyo.

Daltvila dijo...

Resulta obvio que esa chica no está bien y creo que has hecho bien cortando por lo sano, como se suele decir. Es lo mejor para ti y también para ella, aunque parece que le cuesta entenderlo.

En fin, te deseo que acabe pronto este desagradable asunto.

Besos

S. dijo...

Daltvila: Ya estoy recortando los malos rollos por los ano o lo insano. Este verano estaré demasiado ocupado como para perder energía en tonterías. Besos.