08 septiembre 2013

Educación

Recibo un fuerte golpe en la nuca. No tengo amigos que saluden tan bruscamente. Tal vez algún conocido. Me doy la vuelta y veo la sonrisa de una niña tan pequeña que ni siquiera habla. Está en esa edad de los bebés que disfrutan dando golpes para comprobar el tipo de sonidos que se producen. El ruido de su mano contra mi nuca le gusta. Lo repite. Es más fuerte de lo que imaginaba que debía ser un niño de esa edad, algo más de un año. Yo estoy sentado en uno de esos bancos dobles de un centro comercial. Del otro lado del respaldo esta también la madre que simplemente le dice "para" a su hija. No lo entiendo. La niña no sabe hablar y apenas debe entender lo que le dicen con esa voz desganada. No va a parar, eso está claro para cualquiera menos para la madre. Se ve venir una lluvia de hostias. Yo sólo estaba leyendo y haciendo tiempo para el cine. Así que intento concentrarme nuevamente en el libro pero me cae otro golpe no menos fuerte por el lado opuesto. La andanada me ha tocado la oreja izquierda que debe haber enrojecido. Me doy la vuelta un poco mosca y veo otra niña de más o menos la misma edad que imita a la primera. Una forma de aprendizaje es esa, la imitación. También veo a su madre que conversa con la primera y con la misma desgana le dice a su hija que se esté quieta y no golpee al señor. Eso me hace recordar a Uri, un viejo amigo del cine dónde trabajé. Un día, después de abroncar a un niño que hacía mucho ruido en la entrada y le molestaba, el padre se acercó admonitorio y le dijo apuntándole con el índice: "Algún día, cuando seas padre, lo entenderás". Pero Uri siguió enfadado. Apenas dos años después fue padre y me recordó el incidente diciendo arrepentido: "Ahora lo entiendo" ¿Y qué hay que entender? ¿Que te haces padre y lo que hace tu hijo está bien aunque sea de la peor educación? No lo sé. Como no he sido padre no he sufrido la alteración de carácter a lo "invasión de los ultracuerpos". Intento tolerar a los niños ruidosos o alejarme de ellos pero esto... No puedo entender cómo es que esas madres sencillamente no cogen a sus hijas y las ponen lejos de mi nuca o mi oreja, es fácil. Cualquier cosa menos las órdenes acústicas inefectivas a todas luces. Porque esto es ya una masacre. Se han picado las dos a ver quién da más fuerte y yo de sparring en el centro mientras escucho las estupideces de las madres que ya ni se molestan en decir algo. Y claro, yo a veces me callo y aparento paciencia pero es sólo porque acumulo una tensión más fuerte que cuando explote se hará notar. Es por eso que cierro el libro bruscamente, me levanto y con todo lo que me dan los pulmones y rojo de rabia grito, insulto y amenazo con palabras que por esta vez no incluiré aquí. Y entonces sí, entonces las madres me ven, no saben si responderme o irse y se deciden por lo último, cogen a sus niñas y se van con las mejillas tan cárdenas como las mías pero por motivos distintos. Noto como las miradas de la gente del centro comercial se posan en mí con disgusto, como si yo fuese un monstruo. Pero estoy en ese nivel de mosqueo que me hace devolverles la mirada y claro, ellos la desvían. 
Problema resuelto. 

11 comentarios:

Zavala dijo...

jajaja, es buenísimo S!! Muy divertido.

Desde luego sí que debiste parecer un auténtico monstruo, sobre todo a las niñas, con esa transformación repentina en el increíble Hulk. Ellas que estaban tan confiadas, deberías parecerles un amable pony o un dócil San Bernardo, jaja. Les cortaste el royo, tal vez quedaran traumatizadas y le cojan miedo a todas las nucas de ahora en adelante.

Noelia dijo...

Ese tipo de situaciones son incómodas. Tanto mis hermanas como yo, nunca necesitamos que nos dijesen quieta o no hagas eso, ni tampoco que nos diesen un cachete en el culo. Simplemente bastaba una mirada, la mirada. Y ya sabíamos que mejor nos estábamos quietecitas. Creo que se está perdiendo educación y modales. Es verdad que hay críos que son un horror y no hay manera de sujetarlos, pero los padres son peores. Habría que educar primero a los padres para que dejen de consentir ciertas cosas y controlen a sus hijo.
Pero claro, esto también lo dice una que no tiene críos.

S. dijo...

Zavala, hulk es precisamente mi segundo nombre. Pero es que hasta la fecha no he conseguido ver eso de que razonar es mejor. Esta situación traumática será recordada y yo apareceré en sus mentes como un monstruo. Pero se lo pensarán antes de dejar hacer, esa pedagogía que llaman del laissez faire, del que haga lo que le de la gana al nene o a la nena. Ya me dirás si eres padre qué te pasa tí, ja,ja

Noelia, entre no padres estamos pero es cierto que aunque ahora menos, encuentro algunos que se escapan de lo dicho y educan bien a sus hijos. No sé cómo lo hacen, tampoco se trata de restringirles por completo su naturaleza movida y lúdica. Pero sí de retenerlos cuando ya están molestando. Especialmente a los extraños imprevisibles a los que no les gustan sus retoños.

Enya dijo...

Yo tengo dos aunque esto no me ciega como para no darme cuenta y reconocer cuando un niño es mal educado,y también me molestan los llantos y los gritos y lo mal que se portan algunos niños, los críos necesitan mucho tiempo y atención para que aprendan a comportarse de forma que uno no tenga que pasar vergüenza, yo siempre pienso que cuando un niño se comporta mal el problema está mas atrás o mas arriba, siempre es de los padres, lo que ve, o lo que mama de pequeño o lo que recibe, nos guste o no, es así.
El equilibrio para educar es fundamental, y el tener tiempo para educar, cosa que hoy en día escasea mucho.
¿sabes cual es el problema en este caso que describes? Que hay madres tan locas, ciegas y perdidamente enamoradas de sus criaturas que no son conscientes de lo que puede llegar a molestar su pequeña criatura a veces. Si soy yo una de esas madres, si alguien me grita así por culpa de mi hijo creo que desearía que la tierra me tragara en ese instante, jajaja

Un beso increíble Hulk y perdona este tostonazo pero es un tema del que entiendo un poco, aunque creo que tu tienes estudios sobre ello también, me suena que lo mencionaras en alguna entrada tuya, o igual me confundo.

detalles dijo...

Mucho me temo que estas mamás andaban en su momento relax y lo que menos les preocupaba era lo que hacían sus niñas, que por un rato no las molestaban ellas.
Una voz a tiempo y de manera tajante, ayuda mucho (luego de mayores ya hablamos de sus traumas). Y ver cómo mamá pide disculpas por su dejadez, en lugar de desaparecer casi corriendo, también.
Un besote.

Pilar V dijo...

Para entenderlo hace falta la invasión de los ultracuerpos en forma de "bastante la/lo aguanto en casa, como para preocuparme ahora..."

Suerte has tenido de que no te montarán a tí el númerito, no creas.

Besos (¿que leías?)

Annie dijo...

Mi hijo ya está tan crecidito que podría decir que los tiempos han cambiado, pero no es así.

Los niños se comportan de acuerdo a como les enseñan en casa. Si un niño hace rabietas, da golpes, es necio, es porque se lo han tolerado y tiene claro que no hay consecuencias para ese comportamiento, o incluso, que le sirve para sus propósitos.

Yo tampoco puedo con los niños mal criados, y aunque no reacciono tan fuerte como tú, dejo claro que no estoy dispuesta a tolerar esos malos comportamientos; para no ir más lejos, a la nieta de mi pareja no la veo hace años, y aunque me dicen que ya es una niña muy agradable y educada, prefiero no correr el riesgo de tener que soportar nuevamente momentos incómodos.

Lo que no te pase a ti... jajajaja

Besos cargados de energía positiva y feliz inicio de semana

S. dijo...

Enya: Tu memoria funciona muy bien. Estudié pedagogía y ahí tengo la licenciatura, acumulando polvo y años. Yo también recuerdo aquella anécdota tuya inolvidable donde lo pasaste mal porque una dependienta te hizo pasar un rato desagradable en... ¿Un videoclub? por una tontería con tu hijo. Recuerdo que allí me tuve que poner de tu lado porque eso me parecía efectivamente una tontería. Lo de mi caso ya sobrepasó mi tolerancia. Hay conductas de los niños que me molestan pero me las como con patatas porque si no estaría de bronca cada día y porque no puedo ponerle vallas al campo. Los niños también necesitan su espacio como he dicho más arriba. Lo de paso de todo...

detalles: Una voz a tiempo es una opción personal que me hubiese evitado ese momento Hulk, cierto. Como he dicho tengo el problema de acumular hasta la dichosa gota del vaso. No recuerdo cómo llama la psicología a eso pero está catalogada esa conducta. Yo la llamo dejar un recuerdo imborrable en la gente.

Pilar V.: Sí, creo que algo entiendo eso de bastante lo aguanto en casa. Pero ellas tienen que entender que hay quien no tiene hijos porque no los quiere aguantar ni un minuto. Y esto clamaba al cielo. Si me hubiesen dicho algo hubiese sido peor para todos. Tratándose de mujeres y niñas soy inofensivo pero mi larga experiencia como montador de pollos profesional me dice que al final resulto aterrador. Algún día me llevaré un espejo para ver mi transformación y que es eso que da tanto miedo a mujeres y hasta ciertos hombres. O qué les hace coger tanta confianza cuando estoy en estado normal.
Mi lectura: "3 noches" de Austin Wright. Maravillosa novela que me costó dejar hasta que la acabé. Absorbente.

Annie: Los tiempos nunca cambian porque desde cualquier época y situación en el mundo hay un papel y un carácter distinto en cada individuo de la sociedad. Y siempre se repiten. Yo estoy en el mío, sea cual sea ese, no me voy a definir a mí mismo y ellas estaban en el suyo. Y en el Imperio romano seguro que a pesar de las distancias de tiempo y espacio alguien se quejaba ya de la educación de los niños que no le cuadraba. Los niños a los que se les consiente mucho son un arma de relojería contra sus propios progenitores. Desarrollan síndrome del niño emperador. ¿Habéis visto niños que insultan y pegan a sus padres por no darles lo que quieren? Pues eso. Es un síndrome que se ve incluso en animales como los perros. La sobreprotección y el dejar hacer degeneran en un perro ladrador y hasta mordedor(pasa mucho en los animales pequeños).
Besos.

h i l i a dijo...

no sé por qué pero yo no te termino de imaginar en modo hulk. y que conste que sí, que he leído más de un capítulo tuyo en el que te transformas, pero por tu forma de escribir, a mí siempre me ha dado la impresión de que eras un tipo bien tranquilo.
dicho esto, ante un grupo de niños (a veces con uno es suficiente también), mejor alejarse y no esperar a que comience a experimentar contigo que para eso ya están sus padres, familiares o amigos. y vale, que tal vez tú estabas primero allí sentado o que uno debería poder leer tranquilamente en cualquier lugar público, pero hay ocasiones en las que es mejor rendirse ante la ineptitud de algunos padres.

S. dijo...

hilia: Me gusta tu fe en que las letras nos defienden de ciertas conductas agresivas pero me temo que el lado intelectual va por un lado y ciertos instintos animales van por otro.Cada vez me transformo menos, le doy menos importancia a todo y hasta empatizo con los más inútiles pero ocasionalmente, cuando me levanto con el pie izquierdo y me pillan sin paciencia se me cruza un cable. Eso al final no le deja buen cuerpo a nadie. Ni mucho menos a mí pero desgraciadamente me ocurre. No es que vaya a pegarle a unas mujeres con sus hijas o sin ellas pero doy un espectáculo muy desagradable. Totalmente de acuerdo con tu comentario de principio a fin, claro.

ReltiH dijo...

DEFINITIVAMENTE HAY PERSONAS QUE NO MERECEN SER LLAMADAS PADRES. MUY REFLEXIVO TEXTO BROTHER.
UN ABRAZO