05 mayo 2014

De cuando mi jefa fue más guapa

Llego a primera hora del Lunes, las nueve (la primera hora para las de esa oficina, se entiende, porque la primera del día es a partir de las doce de la noche y hasta la una de la madrugada). 
La chica de recepción se pelea y discute sola con cierto aire de locura contra un listado de gente a la que ha de llamar y no le coge el teléfono. Es un trabajo que además no le corresponde a ella pero las empresas diversifican mucho las tareas. Es una forma de decir que exprimen al empleado de muchas maneras.
Cuando me descubre me pregunta que a qué vengo. Yo le digo con tono átono que a firmar el despido. Ella dice "ah", como si mi tragedía hubiese aliviado un poco la suya o la pusiera en otra perspectiva más amable.
Puede que esté asustada. Conociendo el nivel de ciertos compañeros que he conocido con aspecto de ex-presidiarios en reinserción, uno nunca sabe como se toma allí la gente los despidos, qué escenas de horror, insultos e incluso amenazas se habrán vivido. Mira mi nombre en el ordenador, piensa y finalmente llama a alguien que debe ser mi jefa. Esta aparece en apenas un minuto por la puerta. "¿Que tal? ¿Bien?" Sí, le digo. Nadie espera detalles con esas preguntas retóricas. Pasamos al pequeño despacho dónde se disponen a despacharme a mí. Me dice que me siente y me vuelve a preguntar "¿Qué tal? ¿Bien?" Sí, le vuelvo a responder. Un poco sorprendio, la verdad. A lo mejor sí quiere que le diga cómo me encuentro y es una morbosa que disfruta con esas cosas, ver como se siente el condenado al finiquito. 
Es la segunda vez que veo a mi jefa en un año. La última vez parecía más masculina. Ocurre como con los hombres que trabajan en peluquerías y parecen más afeminados pero al revés. A mi jefa, acostumbrada a hacerlo con hombres la recordaba con maneras viriles. Pero hoy me recibe diferente, parece una hermana suya hetero. No es que importe. Es que a mí me sorprenden las estupideces que uno piensa incluso en las situaciones más serias. Cuando nos sentamos frente a frente ella comienza a hablar:
-Como sabrás se cumple un año desde que estas aquí y... la empresa no suele hacer fijos. Has agotado la prorróga y...- me mira, se enfrenta a mí mientras yo me enfrento al destino- ... no es la política de la empresa eso, hacer fijos o indefinidos, como quieras llamarlo pero... - mmmm el pero viene seguido de puntos suspensivos y una sonrisa cómplice que no tocaba- ...pero contigo hemos hecho una excepción. Contigo y unos pocos hemos luchado... para que os quedéis. Los vecinos de la finca dónde estás parecen muy contentos con tu trabajo y no quieren que te vayas. La idea es que acabes haciendo el tiempo completo que supongo que es lo que te interesa. De momento, si quieres y me firmas esos papeles ya te puedes quedar indefinido. Pero no bajes el nivel ¿Eh? Enhorabuena.
Me sonríe. Se quita las gafas que lleva y me mira como sin los cristales me pudiera estudiar mejor. O es un gesto de coquetería. Ojos azules, grandes y claros.Un rostro bonito. De hecho ahora su belleza puntua doble. Mejor que su maquillaje es una buena notícia, una mañana de primavera con sol fuera y un enhorabuena acompañado de un estrechar de manos, de firmar papeles para ganar algún pequeño derecho... Al menos ese día la belleza es eso y a ella, a mi jefa, le toca el papel de buena pero sin que sirva de precedente que no lleva dos décadas allí por ser una corderita. Una victoria parcial pero que disfruto porque para eso está. 
Ahora ya puedo buscar un trabajo de verdad y mejor. 
Pero con más calma.            

15 comentarios:

Sylvia dijo...

Una buena noticia real!!!! bueno, ahora tienes tiempo de mejorar con calma... me alegrooooooo un montón...
¿qué tal?¿bien? jajajaja
ahora ya le puedes responder...

venga, un beso y un achuchón :D

si, bwana dijo...

Tiene mucha razón; buscar empleo cuando uno no lo tiene es mucho más difícil que si se "disfruta" de un empleo fijo.
Además se da uno el gusto de renunciar o mandar a paseo al jefe o jefa actual.
Enhorabuena.

Pilar V dijo...

Me alegro muchísimo, como bien dices ahora busca algo mejor, pero sin la angustia de no poder elegir.

Un abrazo enorme ;)

S. dijo...

Sylvia: Je,je, sí, ese día se me debio ver bien. Ví que me veía bien en la expresión de su cara que reflejaba la mía. Parecía disfrutar ella más que yo. Un beso.

sí,bwana: Desde luego para mí lo es. Me estreso menos. Voy a las entrevistas más relajado y parezco yo más el entrevistador que el entrevistado y como en este currito hasta puedo estudiar mientras me pagan (por si las oposiciones que son mi verdadera intención siempre).

Pilar: Exacto. Como decía en el comentario anterior, buscar trabajo sin estrés es poder elegir casi tanto como poder ser elegido. Gracias.

Annie Tarot dijo...

Ay S que alegría me has dado!!!
Si me vieras ahora con los ojos encharcados de emoción al leer ese final maravilloso y aunque no sea el mejor trabajo del mundo y... (mejor me callo que puedo herir susceptibilidades) me alegro mucho por ti.
Ojalá pudiera llamarte para felicitarte de viva voz, para que oigas que mis palabras no son retóricas, porque como ya te he dicho muchas veces, tú eres para mí como mi segundo "gordo" y tus alegrías, logros y cuando toca también tus penas, las siento como mías.

Un fuerte abrazo y de nuevo enhorabuena!!!!

Besos cargados de energía positiva

Garriga dijo...

Bueno, felicidades. Nadie sabe valorar su trabajo si no hasta que lo pierde. Dudaba si el texto era ficción o no, porque esas cosas parecen de película de terror. Es cierto que la gente refleja en su cara lo que se ve en la de los otros. Hay que andar con cuidado de los que siempre tienen máscaras. Me queda la curiosidad de saber qué cuernos es la finca y los vecinos de la finca que estaban contentos con tu trabajo. Te mando un abrazo y a festejar.

S. dijo...

Annie: Gracias, gracias. Se recibe con mucha alegría tu exaltada enhorabuena. Me encanta. Hay muchos peros y los habrá y dicen por ahí que contar lo bein que te va en un blog es llamar al mal tiempo pero como no soy supersticioso pues también hago eso. Y el caso es que tan poco estoy como para tirar cohetes. En cuanto me vaya mejor y pueda lanzar tiraré cohete y me pondré al día con tanta gente que voy dejando atrás queriéndola a mi lado. Y hasta me pondré al día con las llamadas, ejem. Besos.

Garriga: La finca es un vecindario normal de ricos y yo estoy abajo en el parking o en otro sitio de oficinas o dónde me manden a cumplir misiones de vigilancia como James Bond(bueno, no, como un pringado pero necesito vivir mi película). Es el trabajo que uso para seguir subiendo puestos en mis oposiciones para bibliotecario o similares que es dónde realmente estuve bien como interino y quiero seguir estando. Saludos.

ReltiH dijo...

BUENO PUES, ESTÁ VEZ TE FUE BIEN.
FULLL RELATO, COMO SIEMPRE.
UN ABRAZO

Garriga dijo...

suerte con la biblioteca entonces. Mucha suerte con eso y a no cejar que ya va a llegar. Todo lo que esta en nuestras cabezotas, al final, sucede

S. dijo...

Reltih: Terminar no termina nada mientras uno no se acaba pero de momento bien, gracias. Un abrazo.

Garriga: Soy de la misma teoría. Tengo esa certeza y por eso voy haciendo lo mío sin prisa pero sin pausa. Gracias.

Maman Bohème dijo...

Pues! felicidades! de verdad! porque ahora lo primero es la tranquilidad de poder llegar a final de mes...luego poder ir pensando con claridad...y poco a poco tomar conciencia de poder cambiar ese trabajo por otro mejor. Que está ahí esperando. Pero sin agobios es más fácil llegar hasta él. Eso seguro.
Me alegro en el alma.
Un super besazo!!! MUAA!!!

S. dijo...

Gracias Maman, aunque la tranquilidad de llegar a fin de mes sea algo lejano, una idea romántica de algún pasado que no recuerdo.

Antonio Torres Márquez dijo...

Un empleo fijo? Yo conozco a uno que lo tuvo, pero creo que es mentira... jajaja

Saludos.

S. dijo...

Antonio: Por eso se le llama indefinido también que por una vez lo expresa mejor. Absolutamente de acuerdo. Estoy ahí sin definición clara de futuro.

Rafarrojas Rojas dijo...

El puesto de trabajo es como la mujer con la que estás emparejado: ¿cuánto tiempo tiempo quieres estar con él/ella? Sólo con una o dos o tres estarías para siempre. Sólo con esa perfecta para tí, que se amolda a tus rarezas, que te hace ser como te gustaría ser y encima te divierte,... Puede que no lo encuentres nunca. Todos los demás pasados unos meses son cárceles, trampas, el hoyo que uno cava a modo de refugio (hasta que se da cuenta que ha cavado su propia tumba).
Suerte en la búsqueda de El/La Que Sí,...o en su defecto muchas variadas.
Un abrazo,
rafarrojas
Tu amigo,