17 noviembre 2014

Nunca se está sin hacer nada aunque no hagas nada




He terminado con los restos de vacaciones que quedaban y antes que perder los sueños, recojo sus pedazos y los dejo aquí in memoriam, porque un buen recuerdo es como un sueño que ya caducó. ¿Veis como hasta yo puedo ser un poco moñas?  
Era una tarde de sábado que le estaba robando la tristeza al domingo. En vacaciones los días se intercambian sus defectos o virtudes, los días se parecen mucho si no te vas lejos a darles otra cara o color.
Llevaba un rato buscando música nueva en el botón “Descubrir” del Spotify. Pero no encontraba nada. Sólo descubrí que ese no era mi día. Me puse a navegar por el explorador en busca de algún nuevo escritor que pudiera interesarme pero eso también era frustrante. Hay que ponerle fe a las reseñas sobre libros, a las personas que las hacen, a si no están compradas, a críticos que no conoces de nada ni mucho menos te conocen, a si te apetece o no leer “eso” en ese instante o cuando tengas planeado hacerlo… Finalmente probé con alguna serie de televisión pero me agotan los argumentos claramente estirados para cubrir el cupo de las muchas temporadas. Las películas bueno, tal vez, pero si no las veo en pantalla grande se me olvidan cuando apago el ordenador o la televisión. Soy de cine en su sentido más amplio y esencial. El que te cuesta rascarte el bolsillo.
L. me dijo de salir a tomar algo, aunque solo fuera aire. Le dije que sí. Con el barrio a medio gas y la gente abducida por el fin de la temporada veraniega me apetecía salir. A lo mejor soy un misántropo. Sólo había árboles. Los lugares abandonados parecen paisajes postapocalípticos, vacíos de humanidad. Qué gustazo. Todos ordenados, cívicos y silenciosos. Hasta los vecinos se habían ido. Yo le dije a L. que tal vez se habían muerto. Ella me dijo que si no podía pensar en algo más constructivo y yo le pedí que por favor no me pisotease las ilusiones.
No había gran cosa que hacer esa tarde. Creo que salimos a buscar otro tipo de aburrimiento para cambiarlo por el que ya teníamos. A mí el tedio me viene cuando estoy cansado y ese día tenía sueño. La mente no me dejaba distraerme, a nivel subconsciente me estaba diciendo que durmiera, que si quería algún tipo de felicidad me fuera a buscarla por las mañanas, recién levantado y duchado frente a una taza de café y asumiendo que los problemas no son para pensarlos hasta que llegan o se tienen que resolver. Que el ocio también requiere esfuerzo y concentración, “estar por lo que se tiene que estar”, que diría mi padre. Pero aún así salí.
Nos pedimos unos helados. A mí que siempre me apetece el invierno me gustaba tenerlo por lo menos en la mano y darle lengüetazos. No importa, ya estamos casi en él, no tengo que resignarme a chupar Diciembre, me lo voy a comer sin bufanda y a pecho descubierto.  Podré lucir mi cara de color azul.  A mí con gripes… Total, no es el frío el que resfría, podéis buscarlo por ahí si no me creéis
Nos sentamos en un banco para preparar un futuro que cuando llegue no tendrá nada que ver con lo que estábamos imaginando. El futuro es como los hijos, acaba saliendo como le da la gana.  
Cuando cayó la noche, justo antes de que se pusieran en marcha los honrados traficantes de droga del barrio, decidimos regresar.
Habíamos dicho que ese día ordenaríamos la casa, tiraríamos cosas, haríamos una buena compra y no sé cuantas tareas más. Creo que nos perdió dejar tantas tareas para las vacaciones. El movimiento pide movimiento y la calma más calma. No hicimos nada incluso en mitad del aburrimiento. Lo que tengas que hacer hazlo o no lo harás mañana. Puede que nunca.
Y no sabéis lo que agota estar aburrido.  

21 comentarios:

Sylvia dijo...

De esas tardes con mucha previsión y luego se quedan en nada tengo unas cuantas... y lo malo es que me ponen de mal genio, reflejan lo peor de mí.
A menudo me dicen con conformismo cuando me quejo, que "como mucha gente" y me entra entonces la pataleta...
Hay que esforzarse hasta para pasarlo bien... esto de ser humano, buf!! lo que cuesta.

si, bwana dijo...

"Lo que tengas que hacer, hazlo o no lo harás mañana" ¡Una verdad irrefutable! Los italianos, por otro lado, se refieren al "dolce far niente", a esos momentos de aburrimiento o pereza en que se deja la mente en blanco y los músculos en reposo.
Y los italianos son muy listos.

S. dijo...

Sylvia: Hac etiempo ví en uno de esos programas científicos que no estamos diseñados para ser felices. En una película de Bergman que
ví hace poco la idea es que la felicidad sólo son ráfagas entre largas temporadas de preocupaciones. Coincido algo en todo eso porque al final no existe un estado ideal en el que todo sea perfecto. Bueno, sí, a ratos. Por eso seguimos, por esos ratitos.

si,bwana: Pues llevo italianizando mis reposos mucho tiempo, incluso fuera de las vacaciones. Dolce far niente, qué bueno tiene que ser eso para el cuerpo y el alma.

Laura Noestá dijo...

S me has contagiado de tal manera tu aburrimiento, que hasta me quedé sin palabras.
Debe ser la tarde gris y una mancha nueva que me descubrí en la cara...

BEP

S. dijo...

Laurita, no te mires tanto la cara buscando las putaditas que nos hace el tiempo. Tu logo con la mano buceando en las bragas debería ser más contagiosa que mi aburrimiento. No te dejes influenciar por los apagados como yo. Besos y muchos ánimos.

Fanny Sinrima dijo...

Me gusta el título sobre todo, y el relato que corresponde muy bien a lo anunciado.

Creo que está bien no hacer nada, divagar, estar perezoso...¿Por qué el "no hacer nada" se considera una pérdida de tiempo? No hacer nada es ya hacer algo, escapar de lo programado, de lo habitual, de lo que dicen que debe hacerse una tarde de sábado o de domingo.

Saludos.

a volvo dijo...

El título ya lo dice todo. Pero ya leo que a ti eso de no hacer nada te cunde de lo lindo. Dejar faena pendiente para llevarla a cabo en los días de asueto suele ser una promesa que raramente se lleva a buen término; cuerpo y mente solicitan su merecido desmadre y empieza el tira y afloja de "a ver quién puede más" si el deber o el folgar (en su antigua acepción). El resultado suele ser bastante variado...

No tendría espacio para destacar las frases que me han gustado. Bienvenido a la rutina. No hay nada como volver a ella delante de un café, en nuestra mesa favorita, para olvidar las vacaciones .

tD1b.

S. dijo...

Fanny: Es que el tiempo lo perdemos siempre. Pérdida de tiempo es la vida entera. Hagas lo que hagas el tiempo no se recupera. Lo único que me pido a mí mismo es que si quiero algo realmente no le dedique más sueños que actos para conseguirlo. A ver si me hago caso.

A volvo: Me quedo con tu imagen de la mesa y el café para recuperar el tiempo del trabajo. Uno se ha de buscar comodidades psicológicas cuando se le acaba lo bueno. Esa de encontrarle algo bueno a los días de trabajo es estupenda. Pues a eso iré. Mi café y el pensamiento acelerado que me produce(y las ganas de escribir ese pensamiento) son ya un incentivo para encontrar lo bueno en mitad de lo no tan bueno.

h i l i a dijo...

ay, sergio, hace muy pocos días le hablé de esta nada a un amigo. uno decía que qué mal aprovechado un día sin hacer nada y el otro lo mal "educados" que estamos al pensar esto, que estamos programados para hacer a todas horas, especialmente en los tiempos que estamos, y que esto es totalmente antinatural.
y que sí, que las vacaciones también están para esto, para incluso el aburrimiento total y regodearse en él, que luego vienen los horarios, los madrugones, las carreras, las rutinas, así que yo qué sé: hacer lo que te venga en gana cuando tengas el privilegio de poder hacerlo y no mucho más.

un saludo.

Pilar V dijo...

Aburrirse es bueno, lo digo en serio, te borra la cabeza y te deja como esas siestas de diez minutos que se convierten tarde en el sofá, cansado pero bien.

creo que ya encontraste libro ¿no?

Un beso

S. dijo...

hilia: Qué bien explicado y argumentado el ocio por el ocio. Yo sólo lo he intuido en lo que escribía, tu lo explicas en tu conversación con ese amigo. Hay como una sensación judeocristiana de culpa por no estar haciendo algo "útil". Esa programación es postmoderna. A un mundo complejo, labores complejas, no se puede parar porque no hay tiempo.

Pilar: Sí, ya encontré un libro muy bueno de una reseñista que me encanta y en la que confío bastante, ja,ja Por ese lado no hay problema. Besos

ReltiH dijo...

IMÁGENES QUE CONTAGIAN. CÓMO SIEMPRE, FULLLLLL RELATO.
UN ABRAZO

S. dijo...

Gracias Reltih, las tuyas de los martes son también geniales.

Noelia dijo...


A mí esa clase de aburrimiento me ocurre cuando busco algo y no sé qué es lo que es.

Estoy de acuerdo contigo: el movimiento pide movimiento. Pero el aburrimiento también es un buen desencadenante.

Y sí que estabas aburrido, no pareces tú en el texto. ;-)

Pd.- Yo creo que los sueños nunca caducan, ni los recuerdos.

Verónica Calvo dijo...

El aburrimiento agota, y mucho.
Es una espiral que se alimenta de si mismo.

Lo que has de hacer, hazlo cuanto antes, pero nunca bajo la apatía del aburrimiento.
Y es que hay cosas que pueden esperar.
Ves??? Otra que está aburrida.

Abrazo, S.

S. dijo...

Noelia: Bueno, me llama la atención lo de lo sueños. ¿Nunca tuviste alguno que dejó de ser importante para ti con el paso del tiempo? Pero claro, yo los he tenido muchos y variados y algunos no eran necesarios. Saludos, dudo que tu tengas tiempo para aburrirte nunca más, imagina por qué.

Verónica: Dice Houellebecq que para escribir debe estar asqueado de aburrimiento. Yo tampoco estoy de acuerdo en eso con él. Aunque a él si le sienta bien el aburrimiento, creo.
De todas formas mejor aburridos que estresados¿No?

Rafarrojas Rojas dijo...

... cuando hay muchas cosas para hacer y muy pocas ganas de hacer nada, y ni siquiera disfrutas de no hacerlas es el tipo de espín, hastío existencial del que hablaba alguien (no lo recuerdo, no quiero buscarlo) y es como estar sumergido en leche condensada (nestlé, q la de mercadona es menos condensada y digo yo que se podrá vadear) y querer llegar a alguna parte (o no, déjame en este lago amarillento haciendo burbujas empalagosas)... Y voy ahora a salir con mi chica, porque nos daba pereza hacer la comida y habrá que comer, no? ....
Un abrazo, porque también eso, también, hay que dar, y charlar un rato y contestar mails y ... ufff

Maman Bohème dijo...

Ostras...(he dicho ostras en lugar de joderrrr!!) que hoy estoy tranquilita.
Pues...Ostras! hoy tu escrito me hace ser alma gemela tuya...yo me siento a veces así...con todos esos puntos y esas comas. Y cuando me siento así entre el aburrimiento, el cansancio...me pregunto donde se me fueron esas ganas de hacer cosas...
Y...qué quieres...pero yo comentarios así de "constructivos" también los tengo...iba a decirte algunos para darte ideas...pero mejor me callo...que te echan a la calle...
Yo...hace tiempo decidí no "prepararme" ningún tipo de futuro..porque como bien dices sale como quiere...y luego si piensas en lo que deseaste y no es tal cual...te acuerdas hasta del apuntador...
Como siempre no tengo ninguna pócima mágica para regalarte y con la que poder cambiar aburrimientos por otros aburrimientos más simpáticos...(me encantó esa frase...qué quieres...).
A mi cuando se me nubla el cerebro soy fatídica. Prefiero los lunes a la mañana con ese café con leche en el bar de siempre...buaj...que bien me sienta...y no me aburro...nada de nada...
¿SEré un poco rara?
Que pases una feliz semana!!!!!
Besazos a diestro y a siniestro!

S. dijo...

Rafarrojas: Esos aburrimientos de los que hablaba ya están olvidados y perdonados. A la que empieza uno a trabajar da vergüenza hasta mencionarlos. Y me imagino que los que tenéis hijos ni hablar de aburrirse. Ahora me toca echar de menos el tiempo en el que no había más preocupación que llenarlo. Ahora la preocupación es que rebalsa de obligaciones. Un abrazo.

Maman Boheme: A mí las ganas de hacer cosas se me están yendo en gerundio pero de vez en cuando me regresa un destello de empuje, de ganas de algo. Cómo será la jubilación de nuestra generación. Gente que ha visto mucho pero no ha hecho gran cosa(o sí). Un poco desganados de la vida, más d elo habitual a esas edades. Claro que yo también buscaré la redención dónde la buscas tú. El café y su lado social. No eres tan rara por lo de los Lunes en el bar sino por lo de amar ese inicio de semana. ¿Y qué? Bueno, que a mí el médico me ha puesto a dieta de café tres semanas y decaigo. Mejor nos vemos cuando se me pase el síndrome de abstinencia de la cafeína que estaré más inspirado. Besos

Mario dijo...

Sergio, qué placer más grande me reporta este escrito tuyo, como los otros, por su tibieza, por tu cotidianidad, por esa forma de hacer letra lo que sucede a tu alrededor y lo que se cuece en tu mente. En fin, que aquí me tienes, café en mano, junto a tus letras que crepitan aunque sean invernales. Chupándole el helado ocre a este otoño raro que ya anuncia un extraño invierno. Y si no, tiempo al tiempo.

Todos somos un poco moñas si nos lo proponemos. Más si, encima, escribimos o queremos intentar plasma en esto folios dos punto cero, cosas que nos pasan, que nos han pasado o que soñamos con que nos pasen. Yo soy como tú. O como tú quisiera alcanzar a ser, como poco.

Pero una cosa, yo soy un perfecto especialista para dejar para mañana lo que puedas hacer mañana. Si puedes cansarte, agobiarte, estresarte mañana... déjalo, ya llegará... Cada cosa en su lugar, cada sitio en la punta de nuestra necesidad motora, o algo así.

Me encanta lo de que la calma trae más calma (en una primera lectura leí "cama" y también estaría de acuerdo contigo, ya ves...) y lo de que el movimiento pide más movimiento. Aunque hace tres semanas me propuse hacer footing con una amiga. Cada lunes, una carrera por esos montes de dios. Fue bien. Genial, diría. Pero vamos, que mi movimiento no está pa muchos trotes, porque no he vuelto. Pero mi amiga notó que la dejaba pasar demasiado, para mirarle el culo, pensaría ella... Pero no, es que estaba echando el hígado por la boca. Si tengo que mirarle el culo no me reviento, simplemente, lo hago citándola para un café, para un paseo, para comprar un libro y para echar unos ratos jugando a cuadrar agendas y empezar a hacer deporte a dúo.

Gracias por este rato. Contigo, la lectura pide más lectura.

Abrazo

Mario

S. dijo...

Mario: Gracias, cuando apareces siempre lo haces por sorpresa y a traición(pero una traición que no traiciona sino todo lo contrario).
Lo de ironizar sobre el "moñeo" de lo que escribo es por esos que a la que me pongo lírico resoplan y confunden este tipo de letras menos humorísticas con la homosexualidad. Siempre he luchado contra ellos cuando lo que tenía que hacer era tomármelo con humor y dejarlo así, en tablas. Que cada cual opine lo suyo a favor o en contra. Hay un mundo de opiniones por ahí fuera y todas caben si no se enfrentan a gritos.
Pero me encanta que algunos aprovecheis para soltar la vuestra. Como apéndices o epílogo a lo que yo escriba. Y tus epílogos son de lujo. Si escribiera un libro te contrataba mejor para el prólogo.
Lo del trote ya lo probé una vez y solo me alcanzó la batería para las mismas sesiones en singular que tu. Abusamos de la silla o el sillón y luego...
Un fuerte abrazo.