13 junio 2016

Scammers




Recibo al menos cuatro mensajes de una tal Katya. Está muy desesperada por comunicarse conmigo. En los cuatro me dice lo mismo. Tal vez le falle la memoria y no recuerde que me ha enviado todo el tiempo lo mismo. O piense que si no leo el primero tal vez lea el segundo y si no, el tercero. Así hasta el cuarto. Tal vez piense que el quinto ya sea mucho. A lo mejor si la dejo sin respuesta seguirá encerrada en ese bucle de enviarme siempre la misma historia y yo acabe claudicando y le responda. Y no es que no responda todo lo que se me pregunta pero es que los mensajes son los que siguen y están en la bandeja de correo no deseado y con eso ya lo he dicho casi todo:

Mis saludos
Particularmente gran mensaje no se va a escribir. Voy a escribir lo que quiero presentarme contigo y hablar. Si no te importa eso, entonces me dicen. Nunca me familiarice con los hombres primero, pero queria dirigirme a tu, porque me gusto. Especialmente en Internet, creo que es mucho mas facil para familiarizarse con un hombre que la realidad. Desde que era una senorita timida. No se por donde empezar nuestra relacion. No se que mas escribir a tu, porque yo no se lo que quieres saber acerca de mi. Si tu no dejas esta carta sin atencion y me contesta, entonces le pido que me haga preguntas que tu estas interesado en mi. Voy a responder a todas las preguntas.
 
claro,tu no puedes escribir, pero no puede mostrar su deseo de presentarlo. Por lo tanto, yo os envio mi foto. Espero que me gusta. Pero si mis fotos no le gusta, entonces lo siento por las molestias. Yo espero que todavia me gustas, y vamos a seguir comunicandose.
 

Esperare su mensaje.
 
Katya


Este mensaje de la tal Katya que me imagino como un maravilloso ordenador en forma de PC o Mac enviado por un mafioso ruso que incluso pueda ser tocayo mío y se llame Sergei (que según cierto excompañero de exblibioteca debe pronunciarse “ser gay” y ja,ja,ja qué gracioso soy que nadie te ha hecho nunca ese chiste), está lleno de submensajes que me asaltan el cerebro nada más leerlo.  
Se presenta rápido y dice “que gran mensaje no se va a escribir”. Desde luego. Aunque el corrector ortográfico es tirando a regular y se come pocos acentos y solo convierte los años en anos porque en Rusia no hay Ñ,  vemos que no hay corrector gramatical con lo que sabemos automáticamente que usa un traductor automático y efectivamente, gran mensaje no se escribe.
Dice que se dirige a mí porque le gusté. Es raro porque no estoy en ninguna página de citas y no voy colgando mi fotografía en cualquier sitio (la de facebook es un acontecimiento muy comentado cuando la cambio al cabo de mucho tiempo). Pero le gusté. Aunque el correo también está dirigido a otra dirección de un tal Enrique que tal vez también le debe estar gustando y al que estará enviando el mismo mensaje infinito. Es una lástima pero uso Hotmail. Con Gmail o Yahoo puedes averiguar fácilmente si la IP es de Rusia o usa un Proxy intermediario de por ejemplo Estados Unidos para que no la rastreemos debido a que claro, yo apuesto a que Katya es un mafioso ruso que se llama Sergei. Lo he imaginado así pero vosotros-as podéis llamarle como queráis. Aunque todos sabemos que esto es timo y sobre esto no hay dudas.



Aunque claro, si yo estuviese bajo la acción de una droga muy fuerte alucinaría y creería en las palabras de ese correo. Me dice “que no sabe por dónde empezar nuestra relación” después de comentarme que es tímida. La verdad es que yo tampoco sé por dónde comenzarla. Incluso pienso que no hay nada que comenzar. Ni siquiera soy capaz de creer que haya gente que quiera comenzar con algo así. Pero si existe este correo es porque existen primos de semejante tamaño. O como he dicho, gente que mira internet bajo la influencia de las drogas y se lo traga todo.  
Me envía fotos, espero que os gusten. A mí sí, mucho. Katya no me envía fotografías hechas con el móvil ni nada de eso. Me envía montones de fotografías de estudio, algunas de ellas retocadas. Es muy guapa. Y desde luego la cámara es muy buena (aunque ya sé que los móviles ya van haciendo muy buenas fotos). Y aunque luego dirá lo contrario (habla de un pueblo “pequenito”) vive en una gran ciudad porque su noche está llena de contaminación lumínica como por ejemplo Madrid o Barcelona así que ella debe andar por Moscú.   



Es evidente que esta chica es una scammer (o quien sea el ruso que me envía los mensajes). El timo consiste en enviar cartas a solitarios descerebrados que responden a estas tonterías. Al parecer, he leído en internet, cuando llevas un tiempo enviándole mails ya dejas de hablar con el robot y te dan una atención más personalizada, Sergei te responde a tus preguntas y hasta  te pide el teléfono para que hables con una chica, cualquiera de sus amigas. Luego, cuando quieres que venga a España, Chile o dónde vivas, Katya o Elenia o como quiera llamarse tu musa ficticia rusa, esta tiene problemas en el aeropuerto que solo se pueden solucionar con dinero. Tú se lo envías y… bueno, creo que la historia de amor se acaba ahí.
Pero dejadme deciros que el método me sigue pareciendo burdo, burdo porque yo le respondí como he indicado. Y ella me respondió:

Hola Sergio!

Te soy agradecida por tu respuesta. No estaba seguro que me

responderas. He recibido tuyo email bastante hace mucho en el sitio de

los conocimientos. Y soy contenta que me has respondido… 

El mensaje de respuesta seguía y era largo. Me cuenta que vive en un pueblecito de Rusia y que allí los rusos son un asco, muy fríos  y que busca alguien que la entienda y muchas cosas más. Alguien que le escriba cosas tan bonitas como yo. ¿Pero sabéis qué le pregunté yo en mi respuesta para que me contara todo eso? Nada. Lo primero que se me pasó por la cabeza. Nada que mereciera una carta en la que ya me declara que casi ha perdido la cabeza por mí, desde luego.  Sólo escribí esto:

Hola Katya:

¡Patatas fritas!”