31 agosto 2018

¡Buenas! ¿Qué tal todo?




Me da por entrar a leer mi propio blog. Leo la fecha de la última entrada. Hace tanto tiempo que escribí algo, que puedo leer el post como si fuera de otro. Ahora entiendo los punzantes mensajes de J. en el teléfono móvil:

“¿Se te ha acabado la inspiración? ¿Te tengo que escribir yo los cuentos?”
“Parece que no soy el único calzonazos al que sólo le dan permiso para salir a tirar la basura”
“¿Te has muerto? ¿O aún puedes tomar una cerveza?”

Lo cierto es que publiqué en Junio. Nos quedamos en que me tomé un café y mi vida banal e irrelevante se quedó en suspenso. Pero gracias, esos psicotécnicos se aprobaron.
La vida ha seguido. Lo que demuestra que no estoy en el tercer escenario que pinta J. Y como diría cierto expresidente sobre los catalanes: “he hecho cosas”. O me las hacen. Pero más bien me ocurren. Y no demasiadas, llevo una vida tranquila. Pero incluso quieto sabes que alguien te puede venir a alterar la calma.
Este par de meses he sufrido al menos en una ocasión el acoso del peligro musulmán en su tiempo libre (quedo pendiente de explicación).
He seguido con mis estudios para el par de oposiciones que tengo en marcha. Como he pasado todas las pruebas para regresar a la biblioteca, en Septiembre u Octubre colgaré de su bolsa de trabajo. Entre Septiembre y resto del año me falta pasar las de pedagogía a las que me apunté porque son de mi licenciatura. Claro que entre los niños y los libros siempre me quedaré con los que menos ruido hacen. Un pez fuera del agua respiraría mejor que yo tratando adolescentes o criaturas con problemas.
También he trabajado durante muchas horas. Con un compañero llamado Fernando al que lo quieras o no te llevas a casa. Porque te llama al teléfono a cualquier hora para desfogarse, para contarte que otro compañero no limpia su puesto de trabajo, que el jefe le tiene manía (me pregunto quién no se la tendrá porque lo que no sabe es que yo también se la tengo), uno de estos compañeros laborales que no entienden de la sacrosanta paz de tu fin de semana y siempre quieren salir en la foto interpretando al grano en el culo que te crece un Domingo. Por culpa de este tipo y porque no soy muy de móvil, me pierdo llamadas de gente más positiva y necesaria.
Este tipo de gente piensan que trabajan en la NASA o que el tiempo libre sigue esponsorizado por tu patrón y no, el tiempo libre (la palabra te debería dar una pista al respecto) no es para preocuparse por los problemas de tu puesto de trabajo.
También he conocido gente nueva, o me he encontrado con viejos amigos que al cabo de los años parecían nuevos porque no les conocía, me he renovado yo mismo pero no tanto como para dejar de ser un lector empedernido o un payasete a tiempo completo, he regresado a una relación que estaba maltrecha… A ver si me voy poniendo al día. Y no es que haya dejado de escribir. Lo he hecho trabajando, paseando, antes de dormir… Pero en mi cabeza. Luego ya el calor me quitaba las ganas de sentarme en el cuarto y reclinado sobre un teclado. Pero tenía ganas de volver a hacerlo. Por eso me fui sin despedirme. Porque no sabía que me había ido o que el tiempo se me iba a escurrir tan rápidamente entre tanto “luego si eso ya escribo algo”. Quería volver aquí a expresar de viva tecla lo que al cabo de un tiempo me parecerá escrito por otro. Escribo para leerme en un futuro en el que esto no parecerá mío. En cierto modo es así. Releyendo vuestros comentarios veo que cuando lo dejo todo por aquí ya es más vuestro que mío. Y me gusta. Hay cosas que si las siento muy mías me dan vergüenza. Saludos a todos y todas.          


12 comentarios:

Maman Bohème dijo...

Helloooo!!!
yo no tengo excusa del calor para no escribir...pero también lo hago con la cabeza antes de dormir, luego pienso como Scarlatta O'Hara, ya lo haré mañana...y el mañana conmigo nunca llega...
Pero sí que es cierto que abro el móvil y busco nuevas entradas que leer y las tuyas son obligadas! y voilà! hoy estabas!!
Qué bueno que vivas, simplemente. Aunque sea una vida tranquila. Que conozcas a gente, que te reencuentres, que leas, bebas cervecitas y sueñes...No sé...eso es estar vivo y sano, jejeje!

Nada, que te mando un beso gigante desde este hemisferio en el que todavía nos quedan días de fresquito y es de agradecer...porque ya empezamos con algún día de veinte grados y me estoy acordando ya de todos los santos por lo que se viene.

mua!

Sergio dijo...

Maman: Hola, Maman, tú velocidad de respuesta es espectacular. Tanto tiempo en silencio y recibo un comentario tan rápido. No lo merezco así que lo agradezco doblemente.
El calor aquí sigue sobre los 28 (y con la "xafogor" de Barcelona) parece más pero voy hacia el más relajante Otoño. Y empezando mis vacaciones. Ahora puedo centrarme más en repasar y recontar estos dos meses y lo que me suceda de nuevo. Sobre tu blog habrá que estar atentos por si de todos modos te decides a escribir algo. Porque lo harás. Siempre volvemos.
Y sí, estoy vivo y de momento no me duele nada. Cruzo los dedos.
Un beso para ti también desde mi hemisferio. Aquí el Otoño será caliente pero no por la temperatura. La política lo va a abrasar todo. A estas alturas me dan igual los unos y los otros pero Barcelona es un lugar muy incómodo. De momento y si no se recupera, no te pierdes nada. Sólo huelgas, líneas de metro cortadas, peleas en la calle, escasa seguridad, plagas de ratas que parecen gatos... podría estar hasta mañana. Eso sí, una vida cultural muy fuerte, como siempre. Pues eso, que me enrollo sin venir a cuento. Besazo.

Maman Bohème dijo...

Entonces no hace falta que vuelva por ahora...menos por las ratas que todavía no he visto por aquí, pero sustituyéndolas por cientos de perros en manadas o solos por todas partes😔...Lo demás que cuentas es lo mismo acá pero al cuadrado. Debemos tener en cuenta que aquí llevan muchos más años de experiencia para la desidia...y por aprender lo malo los españoles son number one😓. No aprenderemos de los países nórdicos no...
Da pena.
A mi la situación de aquí me deprime pero volver también me deprime. Creo que deberia buscar un país desarrollado para ir...
Bueno nada...aguantaremos y esperemos que todo mejore. 🙃🤪😍
Mientras te mando besos😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘😘

Verónica Calvo dijo...

A veces no apetece nada escribir, te entiendo, y menos en verano.
Me alegra leerte, siempre espero tus entradas.
Cuando lees lo que escribiste hace tiempo suele parecer ajeno o pasadísimo. Será eso que llama evolución.
A ese compañero que te llama en tiempo libre, un buen zasca. Es lo que se merece.
Ya nos irás contando :)

Abrazo.

Dorotea Hyde dijo...

No, por favor, no me digas que tienes a un Rotten de la vida. No le cojas las llamadas. Seguro que tú tienes una actitud diferente a la mía ante eso, pero... qué pesados, que nos dejen en paz.

Ya te echaba de menos. Imaginaba que tenías mucho trabajo, me alegra saber que has tenido de todo. Por cierto, envidio eso del escribir en la cabeza. Siempre tengo falta de ideas. :(

Un abrazo enorme.

malaentodo dijo...

Todos, en un blog o en la vida misma, tenemos esos periodos.
Mientras, aprovecho y me voy poniendo al dia con tu blog!
Y este chabon del que hablas... mientras este todo bien no hay porque pasarla mal!

Besos

Sergio dijo...

Verónica: Ahora es cuando realmente estoy de vacaciones. Practicamente sin Internet salvo cuando voy a la biblioteca. Pero la temperatura es óptima para mí. Enseguida estaré plenamente operativo. Un saludo y gracias por seguir por aquí.

Sergio dijo...

Dorotea: Sí te lo digo. Estuve a punto de escribir que Fernan era un Rotten al estilo de la tuya y enlazar con tu blog porque es justamente eso. Me vino incluso a la cabeza mientras lo escribía. Este este señor es la versión masculina de tu pulgosa preferida. Sólo que yo no soy tan amable como tú. Si no le coges el teléfono una vez yo no se lo cojo nunca a estas alturas.
Por cierto, para tener tú falta de ideas no veas las maravillas que se leen por tu espacio. Abrazos

Sergio dijo...

malaentodo: Yo me estoy poniendo al día con mi propio blog pero me queda la deuda de ir poniéndome al día con muchos blogs que me interesan. En cuanto tenga internet todo el tiempo y acabe las vacaciones, no más de una semana ya, regresaré al cien por cien. Un beso enorme, qué gusto da ver comentarios a pesar del tiempo.

Dorotea Hyde dijo...

S.: siento leer eso, aunque adoptes medidas mejores. No tener a uno o una de estos cerca es lo ideal. :)
Gracias por los cumplidos. Cada vez me cuesta más estar a la altura. :D
Un abrazo enorme.

CarlosMxAx dijo...

que buen ejercicio, eso de leerse del pasado, es como una especie de viaje del tiempo, en el cual no recuerdas si tu escribiste tal cosa, o fue una linea paralela a este tiempo...

Sergio dijo...

CarlosMxax: Hay algunos escritores como por ejemplo Martin Amis que lo hacía en un sillón, junto a una copa de vino y era su afición preferida. Tolstoi llegó a coger un libro de su biblioteca, ojear un libo y ver que le gustaba mucho el autor hasta darse cuenta que era él mismo. Si nos olvidamos de muchos de nuestros recuerdos, de lo que escribimos puede que más. Saludos