15 febrero 2016

Vive y deja vivir




Ahora que se ha puesto de moda el cuñadismo puedo aprovechar para ser oportunista y proponer mis propias experiencias. Porque cuñados tengo varios pero el más habitual es el que me regaló mi hermana hace más de doce años. Un buen tipo sí, pero con matices. ¿Quién no los tiene? Pero son matices que recomiendan que no nos veamos demasiado seguido.
A veces coincidimos. Yo paso por la cafetería en la que se toma algo con mi hermana y su hija. Normalmente él me dice que les acompañe. Me pregunta si quiero café. Le digo que no, que voy a… Da igual. Ya se ha ido a pedirlo sin escuchar la respuesta. Me siento y hablamos. Tiene un tema estrella, la posibilidad de ganar dinero.
-      Deberías vender tus comics por Wallapop- me dice por quinientaba vez.
-      Eso, ¿Para qué los quieres?- se anima mi hermana.
Como ya les he dicho muchas veces y ellos parecen haber tenido sordera selectiva, mis comics o mis libros son sagrados y no están en venta. Mi mayor discusión con mi pareja fue porque una vez mató un mosquito con un comic de superhéroes. Me dan asco los insectos y eso lo invalidaba. Yo rompí cosas en la casa, grité  y monté un pollo enorme (mi idea es que si dices las cosas amablemente no te escuchan pero si montas pollos no te olvidan aunque claro, luego hay que pasar por un periodo en el que tampoco te hablan).
Sobre mi cuñado siempre he tenido la paranoia de que cuando va a la casa mis padres en la costa mete la mano en un arcón con mis colecciones y saca algunas para subastarlas en EBay. Me faltan números de algunos comics descatalogados de Marvel que se venden bien. Y yo no olvido nada de lo que tengo. Solo desaparecen cuando los reviso. Así que mi madre, viendo la psicopatía friki en mis ojos puso una llave al arcón y decidió que así nos evitaríamos problemas familiares. Vuelvo a ser el dueño de mis papeles de colorines que no, no son para niños, los niños ya no leen eso, son más de videojuegos.
-      ¿Y vosotros por qué no dejáis de fumar? Como vicio es peor… ¿No? –les digo yo con intención (mala).
-      Esos comics ocupan espacio- me dice mi hermana hablando de un espacio que es el de mi puta casa, mi PUTO espacio que a ella nada le tendría que importar.
¿Y por qué no vendéis vosotros a vuestra hija? Pienso. Me imagino el anuncio:

Niña inútil de once años que solo sirve para pedir cosas sin dar nada a cambio, ve la televisión y juega. Precio a convenir.     

Claro que mi sobrina tampoco tiene la culpa. Y no es una inútil. Ella no me pide que venda nada. Sólo reflexiono que cierta gente que no entiende que te guste algo se me hace bastante pesada. Yo no intento manejar la vida de mi hermana ni le pido que cambie de pareja. A qué vienen ellos con lo de venderme la biblioteca. Y eso que son solo comics. Si me gustase la heroína…
Termino el café. Luchamos en la barra por pagar y gana mi cuñado tras poner en un compromiso a la camarera que no sabe qué billete aceptar.
Vamos a su casa. Quiere deshacerse de ropa porque ha engordado. Quiere que me la ponga yo porque piensa que me sentará bien. Le digo que solo me pongo lo que compro porque lo he elegido yo. Insiste. Compra en una tienda de Sitges que llevan unos homosexuales y estos saben vestir muy bien. Yo le digo que saben vestir muy bien desde el punto de vista de un homosexual pero que yo busco diseños menos ostentosos, menos diseñados la verdad. Que no me gusta nada de lo que me enseña. Él no me responde y me deja la ropa para que me la vaya probando.
Después de probármela y oír lo bien que me queda (mientras pienso en el contenedor más cercano dónde tirarla) les digo que vale, pero que no me gusta probarme cosas. Como estoy en ropa interior y no debo imponer mucho, mi cuñado aparece con unos zapatos (qué tendrá que ver su gordura con que no le sirvan los zapatos ¿Engordan los pies?). Acabo el día haciéndome amigo de una rumana que me acepta toda la ropa.
Al cabo de una semana mi madre llama desde el apartamento:
-      Tu cuñado me ha pedido la llave del arcón de los cómics. Le he dicho que la tienes tú por si pregunta. ¿Pero a él le gustan tus tonterías de tebeos?