08 noviembre 2005

El muy Fuji de puta

Fujimori y Toledo tienen algo en común además de haber sido o ser presidentes del Perú y tener apodos tan raciales como el Chino o el Cholo. Los dos han tenido un pasado humilde. La génesis del chino(en realidad es japonés pero eso fuera de oriente no importa demasiado) se encuentra en Kumamoto de dónde emigraron sus padres en 1934. Ambos eran cosechadores de algodón que llegaron al Perú en busca de una vida mejor.

Los padres del cholo ya vivían en Perú. Él, obrero de la construcción, ella vendedora de pescado. ¡Se salvó por puntos de ser verdulera, mamita! El hijo que les nació se haría famoso en el futuro por trascender su puesto de limpiabotas de juventud y reciclarlo en la presidencia de su país. Eso es medrar y no lo de los personajillos de la prensa rosa de nuestro país.

Por lo demás, sus presidencias han sido muy distintas. En realidad, ya sólo me importa hablar del chino. En este Noviembre del año 2005 ha saltado a los medios su captura en Chile y la petición de Extradición por parte del Perú. Parece que los chilenitos se han puesto bravos. Después que los españoles les robásemos un tiempo a Pinochet para juzgarlo y ellos se quejasen de que no nos importaba nada y de que éramos todos los “gallegos” unos “huevones entrometidos”, ahora son ellos jueces de otro famoso tirano venido a menos y que no les pertenece. Claro que es pronto para juzgar la actuación policial chilena. Sólo destacan algunos titulares maliciosos que se han dado después que el Perú se apropiase de 35.000 kilómetros de aguas consideradas chilenas. “Vosotros nos quitáis el mar, nosotros os quitamos al tirano” parecen decir los chilenos o parecen decir que dicen por lo que se lee en ciertos periódicos. Pero no tiene por qué ser así. ¿Acaso le han puesto alguna trampa al cretino de Fujimori para que pasase justo ahora por allí? De momento está muy tranquilo. Demasiado tranquilo. El chino parece saber bien lo que hace y hasta contaba con ese arresto. Parafraseando a Shakespeare: ¿¡Algo huele a podrido en … Chile, Perú… Dinamarca!? La política internacional es más misteriosa que el triángulo de las Bermudas en temporada alta de trasiego alienígena.

Estudiemos un poco más al chino, a ver si entendemos qué ocurre aquí. .

Al igual que su rival el cholo, Fujimori demuestra que los estudios te pueden llevar lejos. Cualquiera que viera las carreras fulgurantes de estos dos individuos confundiría al Perú con Norteamérica. O no. Los sureños de América superan a los Estados Unidos. ¿Cuándo dejará de ser blanco el culo que se sienta en el Despacho Oval? Eso los peruanos ya lo resolvieron hace tiempo. Cuando Fujimori(ingeniero agrónomo como el número uno de su promoción, estudiante de matemáticas y Física en Estrasburgo, posgrado y master de ciencias en Wisconsin, decano de la facultad de ciencias de la Unión Nacional Agraria la Molina, sendos Honoris causa en San Martín de Porres y Universidad belga de Glembaux, presidente de la Asamblea Nacional de Rectores, director de cierto programa televisivo peruano sobre agricultura y universidad, “Concertando”, y un buen hijo peruano educado en los valores orientales de laboriosidad y superación personal) desbancó al “blanquiñoso pituco” Mario Vargas Llosa demostró algo en Perú: que los de abajo podían ser como los de arriba. Una década más tarde el economista y limpiabotas Toledo le desbancaría a él y seguirían dejando sin presidencia a los blanquiñosos. ¡Para que luego digan los estadounidenses que tienen el monopolio de la igualdad social! ¿Para cuando un presidente negro?

El caso es que Fujimori con su “Cambio 90”, el partido que registró en el 89 después de haber pertenecido al APRA(Alianza Popular Revolucionaria Americana) les sacó la lengua a las clases altas de su país. Ganó las elecciones del 90 con una campaña en la que aparecía montado en un tractor. Debe haber muchos conductores de tractor en Perú porque dejó muy atrás al escritor en muy poco tiempo con esa publicidad tosca pero evidentemente efectiva. El tractor pudo más que el trajeado de Llosa.

Fujimori propugnaba el lema “honestidad, tecnología, trabajo”. No sabemos para quién pero seguro que no para él mismo. Y además, una vez en el poder, decidió apropiarse de las políticas neoliberales de su adversario Vargas llosa y de su frente Democrático. ¿Eso es honestidad?

También aportaría algo de su cosecha: asesinato, tortura, la creación de los siniestros escuadrones de la muerte, suspensión de la Constitución en autogolpe de Estado, reorganización del poder judicial, captura brutal aunque efectiva del líder de sendero luminoso Abimael Guzmán en el 92… Un auténtico Harry el Sucio peruano pero en bestia y además, totalmente insensible en relación al pueblo. ¡Claro, como sus ancestros eran japoneses! Supongo que le debía tocar mucho los huevos que le llamasen chino siendo nipón.

Y para terminar de arreglarlo llega su brazo derecho, una mezcla del Conde Drácula con Mario Conde: Vladimiro Montesinos. La película de terror se vuelve política del horror y ya no hay chiste que valga en el Perú. Montesinos es un capitán del Ejército reconvertido en asesor del Servicio de Inteligencia Nacional(SIN). Más presidente que el presidente, somete a las instituciones públicas y tiene el control y dominio de las decisiones más importantes del país. Es como un endemoniado Dios que controla a todo peruano vivo y que tiene poder sobre sus almas y sobre sus empobrecidas economías. Especialmente esto último.

¡Qué no debió hacer este equipo de corruptos y criminales! Conocemos la punta del Iceberg. En el 2000 salieron a la luz los Vladivideos, cientos de horas de grabaciones dónde Montesinos untaba con dinero a Congresistas, ministros de Estado, Jurado Nacional de Elecciones… A quién quiso. ¡Y quiso a los mas poderosos!

Fujimori, intrínsecamente unido al asesor con nombre de príncipe valaco y viendo que ya no podía esconder sus travesuras en el poder, aprovechó un viaje presidencial para huir al Japón y desde allí renunció a su mandato. El congreso peruano lo destituyó más tarde por incapacidad moral.

Y a pesar de todo, volviendo ya a nuestros días, dónde cinco años después de su escapada el chino no ha sido extraditado aún al Perú… ¿Por qué, como le escuché esta mañana decir al escritor Jaime Bayly, hay un tercio de intención de voto si este criminal se presenta a las elecciones? ¿Por qué el Perú se aferraría en su tercera parte de la población al clavo ardiendo más dañino posible?

La economía creció algo con él, bien es cierto. Su política expeditiva eliminó casi totalmente a Sendero Luminoso, en el extranjero mantuvo buenas relaciones diplomáticas con casi todo el mundo salvo Venezuela pero… ¿Por qué querría el pueblo andino que volviera este pequeño Hitler que asesino en una noche perpetua de los cuchillos largos a cuanto opositor le quisiera alzar la voz? ¿Tan pocas opciones existen allí?

Lamentablemente esa es la respuesta.

El cholo, a pesar de sus buenas intenciones y del crecimiento ininterrumpido de la economía peruana, no consigue que su pueblo le quiera del todo. El Estado peruano tiene cada vez mayores recursos porque la macroeconomía avanza pero el elevado precio de la gasolina hace subir la inflación y los precios y las microeconomías se resienten. Cómo siempre, vaya bien o mal este país, paga el pato y con plata, escasa plata, el más débil. Y así, usando y abusando de la desesperación humana aparece el chino que desde su encierro todavía dice que volverá a presentarse como presidente al Perú porque lo prometió hace tiempo y claro, según sus palabras, “el chino cumple”.

¿Será hijo de puta? ¿Y por qué se ha pasado cinco años refugiado de la justicia de su país en Japón? Si el “chino cumple”, que cumpla años de prisión por los veintiún procesos penales que tiene abiertos y no nos venga con cojudeces.

Pero el problema no es solo el chino. Cómo decía más arriba, el problema es la falta de opciones de un pueblo. Si hace poco leía en el blog “ncrisis.blogspot.com” que en Alemania la izquierda y la derecha se estaban dando la mano y esa situación era siniestra en cuanto que el pueblo parecía estar representado por un único partido, la situación peruana es peor que la de cualquier país europeo. A este pueblo no sólo le representa un solo partido sino que además este partido es un escandaloso desastre. No hay derecha ni izquierda. Hay genocidio o corrupción o una mezcla de ambas.

En cualquier caso, le diría a esa tercera parte del país que reflexione un poco.

Cualquier opción es mejor que un país con los “escuadrones de la muerte” de Fujimori.

¡Incluso Toledo!

1 comentario:

Ozymandias dijo...

Sin palabras. Es una reflexión cojonuda y acojonante. cojonuda por lo certera y acojonante porque parece mentira que sujetos como El Chino tengan los cojones de volver a presentarse. Cualquier día aquí nos resucita el enano del bigote y nos tenemos que exiliar.