26 mayo 2008

Mitos


La imagen no corresponde con el artículo pero corresponde con mis gustos



Estoy en un parque haciendo tiempo mientras espero a un amigo con el que he quedado. Hay demasiada polución en el ambiente barcelonés. Un atasco obliga a mi amigo a llamarme para avisar que llegará tarde a la cita. He terminado el libro que llevaba encima y no hay nada más que leer. Ni siquiera para releer ya que no me ha gustado dicho libro. Hay unos niños de entre cinco y once años en el parque muy ruidosos. Mal día han elegido para molestarme. Al odio habitual que les tengo se une el odio circunstancial por motivos ajenos a ellos.

En esos instantes los pequeños hijos de puta están martirizando a unas palomas que sólo querían comer. Corren como locos hacia ellas y están levantan el vuelo asustadas. También se levantan miles de partículas de polvo que me irritan los ojos y me hacen estornudar. El ruido de los niños se suma al de las bocinas de los coches y al de las palomas aleteando espantadas. Eso está mal. Me desagrada. No es bueno para mí. Y si algo es malo para mí es muchísimo peor para los niños que me lo causan. Me levanto del banco dónde estoy sentado.

- ¡Eh, vosotros! ¡Dejad en paz a las palomas!- los niños se frenan al toparse conmigo. Son cuatro y mi tono de voz parece afectarles. O es algo en mi mirada que les hace mostrar cara de miedo.

- ¿Por qué?- dice el más valiente del grupo.

- Porque no está bien. Las palomas levantan polvo y el polvo se mete por las fosas nasales y te llega al cerebro pudiéndote matar, dejarte paralítico o en algunos casos, incluso ha vuelto maricones a los más débiles. Los niños como vosotros, por ejemplo.

- Eso no es verdad.

- Se lo podéis preguntar a vuestros padres si no me creéis. Claro que a lo mejor no lo saben porque no son científicos como yo. Este es un estudio muy reciente que he hecho. Y más cosas. Las palomas son como ratas voladoras. Están llenas de enfermedades- esto le da verosimilitud a mi discurso- El SIDA no lo trajeron los monos, lo trajeron estos bichos. Antes he visto dos palomas del mismo sexo jugando a médicos. ¿No habéis oído la expresión “ser más maricón que un palomo cojo”? Preguntadles a vuestros padres si no me creéis. No juguéis con las palomas- el niño de cinco años no me entiende pero pilla lo esencial porque se pone a llorar. Eso me da ánimos para seguir- Y como en cierta película de terror que no habréis visto porque es de antes que vuestros padres hubiesen follado para teneros a vosotros, los pájaros se pueden rebelar contra los humanos. A veces se ponen muy nerviosos por el estrés y se lanzan a picotear a la gente. Sobre todo a los niños que les molestan. ¿No habéis visto una paloma que llevaba un ojo humano colgándole del pico? Seguro que es el ojo de algún niño cabrón como vosotros que la ha estado espantando- los detalles escabrosos son para dejar un buen trauma en esos chicos. Es bueno que te recuerden por algo en la vida y saber que sus pequeños cerebros me pueden albergar por el resto de sus días.

- Yo no he visto ese ojo- dice el valiente y al parecer también, el más astuto.

- Pues yo lo he visto. Y un señor y una señora que estaban hablando antes conmigo pero ya se han ido. Pero ya está bien. Haced lo que queráis. De todas formas y si no me creéis igual os estáis ganando una hostia.

- ¿Las palomas dan hostias?

- No, la hostia os las daré yo si seguís haciendo el capullo. ¡Largo de aquí!

Los niños me dejan en paz. Afortunadamente no tienen padres a la vista. Se alejan de mí lanzándome alguna que otra mirada desconfiada pero eso a mí me da igual.

De pronto recuerdo lo mucho que les gustaba a Borges y Bioy Casares reinventar la Historia. Metían anécdotas y datos falsos en sus libros o personajes históricos inventados en plan bromista. Ese revisionismo histórico no me parece inmoral. La Historia no es más que un montón de datos que nos creemos porque unos tipos con gafas y que por eso nos parecen más inteligentes nos cuentan. Ponemos nuestra fe en esa gente, en los “expertos” que nos dicen que tal o cual hecho sucedió de una manera determinada hace quinientos años o mil o cien mil. ¡Con lo difícil que es a veces saber lo que sucede a la vuelta de la esquina!

Me gusta pensar que con estos niños he creado una nueva leyenda urbana. Que las palomas sucederán al hombre del saco en la mitología del horror infantil. Que así empiezan los mitos y las leyendas. Tal vez todo se reduzca a eso.

Tal vez la mitología solo sea el invento de un aburrido embustero que esperaba a un amigo para ir a comer. Es como la ecuación para inventar una religión.

Farsante más imbécil dividido por unas buenas circunstancias es igual a la creencia.

7 comentarios:

pierrot dijo...

Si no soporto algo de esta vida es estar presente de cuatro mocosos toncando las narices a los animales y sobretodo a mi, yo hubiéra ido directamente al grano,les hubiéra amenazado con cortarles las manos,(aunque no sea verdad)

pierrot dijo...

Bonita foto

Houellebecq dijo...

Sí, a veces cuando miro posts pasados veo que esta es una constante de lo que escribo. El odio hacia la infancia y la adolescencia maleducada. Pero solo a los maleducados. De todas formas esa mañana tenía que entretenerme con algo. Lástima que no me dieran más juego.

Ozymandias dijo...

¡Qué gran pedagogo se ha perdido la historia! Hubieras sido el nuevo Rousseau. En serio. Lo que más me jode en este mundo es renunciar voluntariamente a tener hijos propios y tener que aguantar a los de los demás. Manda huevos. Claro que todo hubiera cambiado si sus padres hubieran estado cerca. En tal caso te hubieras liado a hostias con una madre histérica probablemente tan maleducada como su hijo. Porque los niños pueden ser unos hijos de puta y a la vez intocables, más o menos como las vacas de la india e igual de inteligentes, pero los padres...a los padres es a los que habría que capar y se solucionaba el problema.

Houellebecq dijo...

No importa. Sigo intentando de manera heroica, como un justiciero a lo Spiderman, llevar educación adecuada a las mentes de los niños. Allí dónde veo un error de formación intento desfacer el entuerto y no dejar que ese niño se vaya a casa con el error en su cabeza. Ni sin el guantazo en su cara.

pierrot dijo...

A los padres tendrian que hacer un curso de educación infantil.La autoridad de los padres y de los educadores es un gran porcentage de amenazas y castigos fisicos.
Era normal dentro del sistema educativo darle una bofetada a un chico (si no se porta bien). Aunque los padres tendrian que ser los primeros en recibir, los niños hoy en dia se han educado en un puñado de gente no educada, no inteligente, con muy moca cabeza, eso se hereda, eso si el sistema BOFETADA sigue funcionando(sin abusar) hay niños que se lo merecen y otros que no, pero realmente quien tiene la culpa son los padres.

Anónimo dijo...

otro puto loser q quiere hacerse famoso al = q el excretor de mierda de pl , sigue perdiendo el tiempo surnormal con historias pateticas y aburridas ai te pudras te pongo un comentario para q tengas 1 mas y te sientas mas autorrealizado no te molestes en contestarme mastica condones usados , q no entrare mas , ale a mamarla pringaos sunormales