09 agosto 2008

Entre las sábanas


Cuando duermes sólo te despiertas más inteligente.


Creo que nos decimos “buenas noches” sobre las tres de la mañana. Hace calor. Eso no ayuda demasiado a dormir. Pero el ruido del ventilador medio cascado que yo he puesto con temporizador tampoco es demasiado relajante. Lo único que puede relajarme lo suficientemente como para dormir es el ejercicio reciente realizado. Estimulante y muy sedante. También está ella, su agradable cercanía.

Me doy la vuelta para observarla en ese momento en el que no puede quererme porque tiene la excusa de que no es ella. ¿O sí? A veces sueña conmigo, me lo ha dicho, pero esos sueños no siempre son agradables. Me vuelvo a dar la vuelta. Pensar en eso o en cualquier otra cosa en esos momentos es como perder cualquier esperanza de conciliar el sueño.

Como contar ovejas me aburre pero no me duerme, busco algo diferente para abandonar la vigilia. Me invento un post pero me está gustando tanto que me siento cada vez más despierto. Busco otra ocupación más soporífera. Normalmente si me invento un cómic de superhéroes me duermo sobre la tercera página. A veces no tengo tiempo ni de colocarle los diálogos.

Y entonces ella se da la vuelta. Me golpea con su pierna derecha. Queda en la posición de un futbolista que golpea con fuerza el balón solo que ella no es un futbolista pero yo sí me siento como el balón. Bueno, un movimiento del sueño, tal vez sólo intenta ocupar una posición más cómoda. Le doy la espalda y busco la posición fetal en homenaje a los nueve meses que pasé en el vientre de mi madre. Y de nuevo otro golpe. Esta vez no lo recibo porque ella se ha girado hacia el otro lado. Tal vez no ha encontrado su posición ideal todavía.

¿Por dónde iba? Sí, tenía la primera página del cómic. Sólo el título y una viñeta con superman volando por los rascacielos de Metrópolis y repartiendo tortas de acero entre los delincuentes cuando “plas”, voy yo y recibo un guantazo de ella. Se ha dado la vuelta de nuevo y esta vez en mi dirección. Su brazo ha ido hasta mi rostro y lo ha encontrado. Intento mirar si está dormida o es que se lo hace para poder darme una paliza sin consecuencias. Pero no. Su respiración parece la de un durmiente. Algo me dice que todo eso me lo hace el subconsciente de ella. Y entonces se gira de nuevo y dejo de verle la cara. Me aparto un poco para que una de las piernas no me golpee con el talón. Después de todo parece que no voy a dormir demasiado. Y la culpa no la tendrá el calor.

Descubro la frecuencia de sus movimientos. Suele girarse para un mejor acomodo cada dos o tres minutos. El giro es rápido y muy difícil de esquivar. Las posiciones que adopta ocupan buena parte de la cama, mi territorio disminuye a menudo que avanza la noche, me sitúa sobre el precipicio de esta y sé que dos palmos hasta el suelo no son mortales pero me pueden hacer daño si no pongo las manos para amortiguarlo. Si caigo de la cama y estoy dormido me arriesgo a perder la nariz y nunca podré sostener unas gafas.

Intento adaptarme a la coreografía y cuando ella gira hacia un lado intento acompañarla en el mismo giro y en la misma dirección. Y así duermo y me despierto a ratos. Recuerdo una estadística que dice que las parejas casadas suelen ser más tontas porque su sueño está sujeto a más contratiempos y eso disminuye la atención diurna. Yo debo estar cerca de ese límite en el que no sabes si reírte de mí o buscarme un profesional que me cure la tontería.

Una cama de pinchos parece más accesible para dormir que esto.

Y por fin llega la mañana. Noto como ella se levanta para ir al servicio pero antes me da un beso en el brazo y lo acaricia con cariño. Luego se me acerca y se me abraza mientras sigue dándome besitos cerca de la oreja. A mí me sorprende un poco.

¿Cómo me puede querer tanto despierta y tan poco cuando duerme?

9 comentarios:

The sea, the sky, the dust dijo...

genial post nocturno...no sería al revés...¿como te puede "buscar"tanto ella dormida y tan poco despierta?, aunque quizá de día sea más cariñosa...me he reído.

spence dijo...

lo he leído, lo he leído todo aunque NUNCA lo hago con posts tan largos xD

tb me he reído bastante y un apunte; fijo q mónica belucci lo sabe lo que se hace la despistada la bandida

Nai dijo...

Ay... me he sentido taaaaaaaan identificada... yo soy de las que pega puñetazos, patadas, tortazos, codazos... y encima hablo... soy el colmo de la tranquilidad onírica xDDD

Beso!

laLongoria dijo...

jajajajaja,esa situación la viví el viernes noche. Insomnio, ventilador, y agitación a babor.....Yo generalmente suelo resolverlo construyendo un pequeño muro con almohadones. Si mientras lo construyo noto que me entran instintos asesinos, opto por irme a otra cama.

mi despertar dijo...

Si el dormir tan solo dura ocho horas o quizas menos mientras el vivir dura toda la vida??????
besos desconocidos

Houellebecq dijo...

El verano altera bastante el sistema nervioso. Pero lalongoria, el muro de almohadones no retiene a nadie demasiado tiempo, especialmente si eres de los que se abrazan al almohadón como a una tabla salvavidas o un osito de peluche.

Nai dijo...

Dedicarle un dia a no hace nada es sencillo... yo apogo los dos móviles y el de casa no lo descuelgo por si hay alguna emergencia... me dedico a hacer todo entre semana y el sábado para el domingo dormitar, jugar a la play, dar un paseo con el perro, ver series...

Por cierto lo de las series... las dos son de risa, Scrubs va de unos médicos a cada cual mas enfermo y Big Bang va de unos superfrikis, sólo he visto tres capítulos pero lloré de la risa, hasta D que es reacio a las series estuvo viendo cachitos y se rió mucho.

Soy adicta a las series, veo varias a la vez y estoy enganchada a todas xDDDD

Me llamo Nai y soy adicta...


Beso!

mi despertar dijo...

besos de martes para vos

Meryone dijo...

yo me muevo bastante en la cama...

te habías pasado por mi lugar a propósito de unos cuadros de courbet y yo por el tuyo y acabo de recordarlo

un beso