04 enero 2011

Miedo a los fantasmas de las navidades futuras

Nos encontramos por casualidad haciendo unas compras de Reyes. Una compañera del trabajo. Otra. Ahora la veo relajada y a pesar de que se ha dejado el maquillaje en casa se la ve más joven. En el trabajo se parece a su madre, seria, ceñuda, preocupada, buscando el cigarro que no le permiten disfrutar para apaciguar los nervios, mirando hacia la puerta del despacho por si sale el jefe que apenas se asoma una o dos veces por día (un jefe que sólo sale para avisar que está y al irse dejar una ausencia imperfecta, una semipresencia fantasmal compuesta por el miedo a que vuelva a aparecer y la posibilidad real pero remota de que aparezca realmente). Yo al jefe me lo tomo de otra forma más deportiva. Si me pilla en un descuido tampoco va a ser el final. Una amonestación y hasta luego. De todos modos mis faltas suelen ser leves. Sólo un comentario aislado y relajante con alguna compañera. Luego regreso a mi lugar del tablero como la buena ficha que soy.
Pero esta compañera viene asustada de fábrica. Desde el primer día hasta el último que le conozco encuentra motivos de horror hasta debajo de la alfombrilla del ratón. Miedo agudo al despido es su diagnóstico. Se da con mayor fuerza en las épocas de crisis. Mi compañera es un ejemplo de que con el miedo puedes hacer lo que quieras con una persona. Forzarla a las horas extra que no se cobran, a trabajar más de lo que debes por contrato y en puestos que no contempla tu categoría… El miedo. Ni siquiera se permite hablar más de dos palabras seguidas con nadie en el trabajo. Puede aparecer la cara del jefe, qué miedo. O puede delatarla alguien. Vive su propio régimen estalinista. Los que no son afectos al partido del líder, nuestro gerente, pueden ser delatados incluso por sus compañeros (y en esto no se equivoca mucho, el ser humano es chivato por naturaleza, a veces delatan incluso mentiras convenientes para figurar mejor frente al jefe). Cada día la veo tomando el café previo a su trabajo y aterrorizada frente a las páginas de economía del periódico. Insiste en buscar buenas noticias en el lugar equivocado.
Sé que el miedo es necesario para sobrevivir. Si no lo tienes frente a una panda de skinheads con bates de beisbol serás un cadáver muy machacado. Pero habitualmente veo que el miedo es más la excusa con la que se montan guerras, se mantiene a gente en trabajos precarios y hasta humillantes, se controla y chantajea a otras… El miedo se usa en un ochenta o noventa por ciento para el dominio del prójimo.
En mi compañera, relajada ahora en ese lugar dónde la he encontrado y ahora tomamos café, el miedo es una tortura que no la deja vivir mientras trabaja, lo suyo es un síndrome. O una adicción masoquista a pasarlo pésimamente.
No parece entender que cuando la echen lo pasará mal pero ni la mitad de lo que lo está pasando mientras imagina que la van a despedir.   

30 comentarios:

mara dijo...

hay que tener miedo,pero lo justo,en exceso resulta paralizante hasta extremos muy dañinos y hay gente que se aprovecha de los miedos ajenos..

un abrazo.

Room dijo...

Todos tenemos miedo, es como un animal invisible que nos persigue desde las sombras. Pero tampoco hay que dejar que nos de un zarpazo y que vivamos atemorizados. Las malas lenguas en mi trabajo hablan de reducción de personal, otro año más con la misma canción. Yo me animo pensando que si llega mí hora de firmar el papel del finiquito, quedaré libre como un preso sin saber que hacer en una jungla de cristal. Tengo mis contactos por supuesto, la vida no empieza y acaba en tu sitio de trabajo. Siempre me hago la misma pregunta: ¿en que quieres trabajar realmente? o lo que es lo mismo: ¿que respondías de pequeño cuanto te preguntaban que querías ser de mayor?. Hay poca gente que haya conseguido ser una estrella de rock.
¡Saludos Hou! a ver si quedamos para una de nuestras comidas habituales.

Houellebecq dijo...

Pues sí, ahora hay que convencer o convencernos de que eso tan lógico son algo más que palabras. No todo el mundo puede. O por lo menos algunos lo tienen difícil. Un abrazo.

Houellebecq dijo...

Room, tú estás más o menos bien relacionado, no tienes todos los huevos en la misma cesta. Y a estas alturas hay otros a los que echarían antes que a tí, creo. Lo de quedar, no sé, si quieres la semana que viene. Dime algo por correo.

Vanessa dijo...

Menudo sinvivir tiene tu compañera en el trabajo! El jefe debe estar riéndose bastante cuando se esconde tras la puerta del despacho.
Como dice un proverbio chino..."El que teme sufrir ya sufre el temor".

Besos y Feliz Año Nuevo! (para los 361 días que aún quedan).

Toni dijo...

Como decía el genial escritor de ciencia-ficción Frank Herbert:

"No conoceré el miedo. El miedo mata la mente. El miedo es el pequeño mal que conduce a la destrucción total. Afrontaré mi miedo. Permitiré que pase sobre mi y a través de mi. Y cuando haya pasado, giraré mi ojo interior para escrutar su camino. Allí por donde mi miedo haya pasado ya no quedará nada, sólo estaré yo."

Amén!

Salu2

Marta dijo...

No importa si el jefe te echa o no... no importa nada del argumento de este escrito, querido amigo... Lo ùnico que importa es la maravilla de tu prosa! Siempre e haces ver todo lo que describes, con una simpleza y una perfecciòn increìbles. Creo haber estado ahì, con tu compañera de trabajo, contigo viendo tu conducta indolente, pero realista. Perfecto relato, redondo el final.
`Como dice mi psiquiatra... lo ùnico que debe preocuparnos, si de algo ha de preocuparse uno, es de la muerte y hasta ahì. Lo demàs, es sòlo un juego, sòlo somos fichas, nadie muere en la escena laboral... vamos y venimos, nadie es indispensable, y no hay, en una oficina absolutamente nada que temer... Claro... es difìcil que los empleados siempre lo tomen asì, y no es la idea de los empresarios, sin la ideal del miedo, el rumor, el despido.. ahì latentes, pues se perderìan la posibilidad de usar al otro ser humano... que en definitiva es a lo que se dedica el hombre... a abusar unos de otros, todo el tiempo!!!
Un abrazo argentino, hacìa mucho que no me deslizaba por tus letras, ha sido un placer, como siempre!!!
Feliz año nuevo, querido!!!!!!!!!!

RELTIH dijo...

"LA NECESIDAD TIENE CARA DE PERRO" PERO EN ESTE CASO SE LE PUEDE AGREGAR QUE: DE PERRO CHANDOSO. EL MIEDO TAMBIÉN SE AJUSTA HA ESTO. FULLL TEXTO.
UN ABRAZO BROTHER

Houellebecq dijo...

Marta: Cuanto tiempo. Me alegra verte por aquí. Y más con ese comentario del "no importa". Porque es cierto que a veces me importa más escribir que pensar en aquello sobre lo que escribo. A mí pocas veces, casi nunca, me importa la anécdota. Pero hay que atenderla también, claro. Y porque ciertas cosas que me ocurren se ven ampliadas y enriquecidas por las visiones de mis comentaristas (suelo estar muy orgulloso de ellos). Saludos y espero verte pronto por aquí. Feliz año nuevo.

Y de Argentina me voy a Colombia porque me ha hecho mucha gracia, Reltih, esa expresión. De perro. Y encima Chandoso. Un abrazo.

Houellebecq dijo...

Toni: Frank Herbert parece que escribió cosas interesantes además de gusanos y especias. Yo es que me quedé en Dune y hace muuuchos años. Pero ese subrayado tuyo debería comenzar el post. Por lo menos que sirva de epílogo.

Vanessa: Y a tí Vanessa, también te puedo subrayar. Estamos citando mucho hoy. Y eso que yo me he cortado mucho últimamente porque mis posts eran pura sentencia y citas a escritores y ahora un poco menos. Pero es que el miedo da mucho juego. Normal que se escriba tanto sobre él.

Pitt Tristán dijo...

De tanta autenticidad, de tanta verdad, de tanta injusticia, uno siente miedo. Nos haces sentir el miedo del otro. Como Dice Room, todos tenemos miedo. Como dice Vanessa, menudo sinvivir. Como dice Marta... nos importa tu prosa.
Algo de dignidad, algo de inconsciencia, algo de valentía... esos versos, que ya dejé en el blog:
Procede como Dios, que nunca llora;
o como Lucifer que nunca reza;
o como el robledal, cuya grandeza
precisa del agua y no la implora...

Como dice mi psiquiatra: "Qué loco estás, Pitt"

La chica de la farmacia dijo...

Qué horrible vivir así. Afortunadamente en mi farmacia la que tiene miedo de que yo renuncie, es la jefa... eeeeaaaa :)

Ya, hablando en serio, de verdad que es horrible vivir así temeroso de algo. Me ha sucedido alguna vez, pero afortunadamente no fue en el trabajo.

Me gustó mucho la forma que elegiste para hablar de este tema. Escribiste un texto buenísimo, y te felicito por ello.

Un beso grande, Hou.

Pilar dijo...

El miedo atenaza los sentidos, y crea un mundo paralelo del que es muy dificil escapar, quien no lo siente no puede entenderlo.
Lo peor es tener miedo.

Pepe Deapié dijo...

Había una frase en una viñeta de "El Roto" que decía así: "Por su seguridad, permanezcan asustados, por favor".

Nunca he entendido mucho comportamientos como el que describes, de tu compañera de trabajo. O bueno, los entiendo pero me parece que revelan falta de madurez emocional. No es lo que esperas de un adulto, desde luego. Ya lo pasarás mal si te despiden. De esta forma lo pasas mal durante mucho tiempo suceda o no lo que temes y además si sucede.

Anónimo dijo...

Más que el miedo lo que da mucho juego son tus compañeras de trabajo.
Me gusta eso de regresar al tablero e imagino un alfil perdido en las celdas del Excel.
Buen comienzo de año, sí.

marikosan dijo...

Yo creo que hay gente que funciona gracias al miedo. A nosotros no nos parece una buena opción, pero quizá a ella le funciona. Es como la gente que se mueve por amor, por ambición, por poder, para que unos manden, otros tienen que dejarse subyugar.

Estaría bien que la hicierais entrar en razón y que cambiase de combustión.

Anne dijo...

Son malos tiempos para ser “valiente” en el trabajo, normalmente en épocas de crisis es cuando más abusos se producen. Lejos de aportar cada uno algo para que la cosa vaya a mejor, el fuerte se siente más poderoso y el débil incrementa sus temores.
El poder que tiene el miedo a veces se lo da nuestra propia mente. Las cosas siempre resultan mucho peores en nuestra imaginación de lo que realmente luego son. (A veces)

Un beso

Annie dijo...

Es una sensación horrible la que siente tu compañera y la sé por experiencia propia pues hace años me pasó lo mismo; la única diferencia es que en lo único que se me notó fue que me puse como una vaca, la ansiedad me dio por comer.

Para mi fortuna la tortura acabó cuando cambiaron al pluma blanca (jefe) y con el nuevo fue otro cantar. Después al final de mi vinculación laboral hubo otro horroroso y gracias a ese se puede decir que estoy aquí. No me quejo...

Besos mágicos

Houellebecq dijo...

Pitt: Tiene usted la locura de los sabios así que no se preocupe. Que se preocupe su doctor.

La chica de la farmacia: De vez en cuando se dan casos en los que la jefa o el jefe no quieren perder al empleado. Son mas raros pero existen. disfruta y aprovecha tu buena situación y el caracter, el buen hacer o lo que sea que te hace estar a buenas con tu jefa. Un beso.

Pepe Deapié: No entiendes eso porque son sentimientos o formas de ser. Y efectivamente, el miedo es irracional luego no se puede explicar. En micaso me limito a compadecerlo.

Anónimo: Mis compañeras de trabajo dan juego y con alguna he jugado (en el buen y lujurioso sentido de la palabra).

Marikosan: Espero no funcionar nunca así. Hay varias sensaciones que no me gusta experimentar. Esta está de las primeras por no decir arriba del todo. Supongo que ella entrará en razón con más años y más experiencias.

Anne: Son malos tiempos para ser valiente pero es dónde más se nota que uno lo es. De hecho los valientes no tienen horario. Creo. Yo no me considero un valiente inmaculado y perfecto. Un valiente absoluto roza la estupidez.

Annie: Es curioso como ciertas situaciones terribles que nos parecen como un castigo de algo más allá de nosotros, creamos o no, acaban luego siendo un recuerdo más e incluso una experiencia que sirvió para algo bueno que llegaría después. Pero así es todo. Jefes buenos, malos. Lo importante es cómo te mantengas tú frente a ellos. Besos.

Houellebecq dijo...

Pilar: Tu comentario de quién no lo siente no lo puede entender está curiosamente relacionado con el de Pepe Deapié sin haberos leído el uno al otro,me consta.

Room dijo...

Hou, te acabo de enviar un mensaje al correo. Míralo y dime algo.
¡Saludos!

LISS dijo...

Bueno creo que el miedo aunque se tiene en muchas ocasiones ,muchas veces es mejor que no noten que lo tienes.Es acojonante lo que un semblante aparentemente sereno puede hacer remitir el ataque de alguien.
Yo tuve un momento de no se si llamarlo valor o simplemente insensatez congenita y deje el curro de mierda este que me absorvia la existencia...miedo yo?? Já mas bien terror ...pero tranquilidad que nadie lo notará.
Cambio de vida, de ciudad y de todo....viva el valor!!(espero que me salga bien la jugada...tengo buenas sensaciones al respecto...espero que Barna y "EL"se porten bien conmigo creo que ya me va tocando a mi jeje :)))

Houellebecq dijo...

Liss: Vaya torrente de notícias nuevas. Es lo que pasa después de cierto tiempo. ¿Vienes a Barna? ¿El? ¿Adiós al trabajo con el que me vendías ofertas para mi móvil? Ese momento del que hablas de valor o de rabia lo tuve yo no hace tanto. Mi cambio no fue de ciudad pero sí de trabajo. Más o menos, es largo de explicar. Bueno, ya contarás como va todo ahora. Yo apuesto por ese valor y por tu intuición al respecto. Siempre acaba siendo bueno. Besos.

Alice dijo...

El miedo es terrible, te bloquea y te paraliza. Pero, como dijo no sé quién: "si lo que te preocupa es evitable, ¿por qué preocuparse?; y si es inevitable, ¿por qué preocuparse?".
El resultado será el mismo tanto si nos preocupamos como si no, con la única diferencia de que, en el primer caso, podemos pasarlo mal durante más tiempo y antes de que ocurra lo que tanto tememos. Si es que ocurre.
Un saludo

neko dijo...

El miedo.... que pena que dejemos tantas veces que sea él quien guia nuestros pasos.

Pues debe ser habitual, porque en mi trabajo también hay gente (mayormente mujeres) con ese síndrome. A mi por suerte no me ha atacado ese virús. Sé que me echarán, soy consciente de ello y he optado por el pasotismo. Cuando llegué, llegará y ya está.

arguellesacero dijo...

Lo que más miedo me da soy yo misma.
Me gusta como lo has descrito. Siempre tienes frases que dan en la diana.

Houellebecq dijo...

Alice: Eso lo debió decir algún griego que tenían sabiduría de este tipo abundante y buena. Con la muerte decían algo así también. Los estoicos. Un saludo.

Neko: Es habitual porque no es la primera ni la última persona que veré así. No sé si es cosa de mujeres porque yo también es visto bastantes hombres con ese mal pero callándoselo más. Aunque igual se les nota.

arguellesacero: Para frases las tuyas. Nunca te repites.

POEM dijo...

está claro q somos parecidos has dado en el clavo
con palabras que cortan y revelan

el miedo lo desconozco por defecto

ni tengo miedo a esos skinheads q mencionas

el miedo es el secreto arma del sistema para someternos a su ranciedad

el miedo es repugnante si se cuela en tu estilo de vida como la de tu compañera y la de tantas personas q conozco

el miedo al final acaba con todo q merece la pena en la vida
sobre todo con la serenidad
con la pausa
con la risa

a mi lo q mas me gusta es estar en una playa haciendo body-board de lunes a viernes con todos los q se han atrevido a faltar al trabajo para coger olas y al final son muchos más de lo q te imaginas y con pintas libre pelos revueltos

en fin

que me levanto y desayuno

que ya son las 11 jeje

Houellebecq dijo...

Me impresiona ese no tener miedo a esos famosos skinheads. La inferioridad de condiciones es peligrosa. Pero te lo admiro igual, claro. Te levantas y desayunas a las once. Cómo tenerle miedo al mundo así si te te estás riendo de él. Qué agradable es vivir en el hedonismo. Supongo que lo primero es sacudirse el miedo. Besos.

POEM dijo...

mi barrio está lleno de white power skinheads los días de fútbol
jaja
siempre veo a los q se mueven en grupo cobardes
si necesitas a otros para imponerte no me convence
me parece un coletazo adolescente por tanto no merece mi miedo jaja

me imponen más los manipuladores
son imprevisibles
no me dan miedo
pero me hielan la sangre
y me confunden por ser opuestos a mi manera de ser
y por no ser libres me apenan

si yo estoy en una posición aunq precaria de escapar del sistema pues siento q es eso lo debo hacer

tampoco educo en el sistema
me gusta ver a mis hijos relajados

estaba tan cansada de las navidades q hoy me levanté a las 11 jaja
normalmente me levanto a las 8.30am