23 marzo 2015

Un día cualquiera



Recibo varios ataques informáticos desde el Domingo por la tarde hasta el Lunes por la mañana. Un virus me bloquea el ordenador con una supuesta página de la policía. Me acusa de pederasta, violador y me pide cien euros para saldar esas “faltillas”. No me doy por culpable y consigo desbloquearlo y limpiarlo. En la policía me dicen que la próxima vez haga una captura de pantalla para localizar a los estafadores (porque de eso se trata). Pero durante la mañana del Lunes veo que los duendes la han liado más. Mi polvorienta cuenta de twitter que no uso casi nunca envía spam a todo el mundo en mi nombre. Bueno, a los cinco twiteros que tenía agregados. Un mal menor pero en fin, todo esto con el ordenador me deja  algo mustio y desconfiado. -1

Además de esos asuntos tengo que ir a las oficinas de mi empresa a “no se sabe qué”. Esta incertidumbre nunca es bienvenida por mí. Nunca espero nada bueno de alguien que me paga por trabajar. Sé que en mis superiores y jefe-as no voy a encontrar el amor verdadero. Pero al llegar me recibe un tipo sonriente al que no conocía y que dice encargarse de… me quedo en blanco, estoy esperando el chaparrón y no recuerdo más allá del saludo. Me lleva a su despacho tras avisarme de un escalón mortífero en el camino. Allí me dice que si quiero un cheque por 200 euros sobre unas horas extras del año pasado que se habían quedado sin pagar. Que si quiero coger el cheque y cobrarlo. Ja,ja, nos reímos los dos. Claro, hombre, tú trae para aquí y los dos tan amigos. Intento no dar la impresión de que había olvidado que me debían ese dinero. Podrían acabar ellos olvidándose algún día de lo que me deben si me ven así de descuidado. Mi ánimo se eleva un poco.+1

En un transbordo del metro, ya camino del trabajo, hay una redada de revisores que casi nunca suelo ver. Miro mi bono y “¡Oh,nooo!”, es el de L. que llevo en la misma funda que el mío. He marcado el suyo que es personal e intransferible. La multa puede ser del tamaño de la deuda nacional no solo por no pagar el metro sino por substituir a otra persona. Pero ya me han visto. Solo puedo escapar hacia delante. Son quince tipos. Yo he quedado atrapado en ese río de gente y quedo entre dos sonrientes hombres con el logotipo de “Transportes públicos de Barcelona” a la altura de su corazón. “¿Me permite el billete, por favor?” Claro. Les sonrío yo también como un atontado y les saco el bono de L. Uno de ellos lo pasa por su maquinita de control que suena bien, aprobadora y el hombre ni siquiera lee la pantallita dónde debe decir que yo tengo nombre de mujer, un DNI que no es el mío y que bueno, que el bono no me pertenece. “Gracias”, me dice. No hay de qué, le digo apresurando el paso. +1

Ya en la cafetería, antes de entrar al trabajo, descubro que el día no ha terminado con sus juegos. Me lo está poniendo difícil y yo tengo metido el torpe dentro. No sé cómo, derramó el café solo sobre el croissant. El hojaldre, así rociado, sabe mojado y amargo. No lo recomiendo. También me cae algo en el pantalón.  -1 

Dos puntos a favor y dos negativos me dan un día muy compensado. Pero no sé si tengo suerte o no la tengo. Enfrentados los pros contra los contras la cosa no está mal.
De todas formas los puntos negativos pesan mucho, se notan más, se recuerdan mejor, en ocasiones borran lo bueno que pueda haber pasado. Es por lo que mucha gente dice que le ha caído la negra y habla de mala suerte aunque no todo en su vida sea negativo.
Yo he tenido días mejores pero casi nada de lo ocurrido tiene más culpables que un despiste, un olvido, unos estafadores o cosas así. El mundo no está contra mí. Tampoco a mi favor. Sólo le agradecería que se guardase las sorpresas para los cumpleaños.

27 comentarios:

MaRía dijo...

Aunque estoy "desaparecida" , no dejo de leer a mis favoritos.
Te prodigas poco, y ya sé lo bueno se hace esperar.
Tal vez por ello, solo tal vez, salgo de mi cueva para dejar mi humilde huella
Y es que a veces leer, en este caso leerte, ayuda a salir del hastío, entre letras que no hablan de amores, de canciones o decepciones.
Entre letras que son vida, lo cotidiano de la vida, ni más ni menos.
Son esas pequeñas cosas, esos pequeños detalles, esas pequeñas anécdotas, y depende de nosotros tomarlas de una manera u otra
Hoy tus letras, ya ves, me han más de una astilla, sin motivo, tal vez, porque lo hermoso son las palabras que sin más pretensión que la de compartir, nos ponen un +10 en una tarde de lunes tomando un café

MaRía dijo...

Perdón quería decir
Me han sacado más de una astilla !

S. dijo...

María: Sí, María, me he prodigado poco estos meses pero nunca se sabe. No lo sé ni yo. A veces me da la locura grafómana. Y me ha resultado una grata sorpresa que tu desaparición solo fuera aparente. Hoy podía hablar de amores y demás o de ese culebrón en marcha que parecía llevar o de algunos otros asuntos pero tenía que seguir con lo mío que es lo costumbrista. Aunque nunca me quedo mucho tiempo en el mismo tema. Soy un blogger de mal asiento. Me gusta cambiar y virar cuando se supone que voy demasiado recto. Claro que no puedo evitar que en el fondo se me reconozca fácilmente. Gracias por tu comentario. Se entendía incluso sin corrección.

volvo dijo...

jajaja Permíteme que empiece por el punto final, con ese remate tan irónico que me ha encantado, y el último párrafo tan "positivo" en un intento, tal vez, de autoconvencerte de que la balanza funciona correctamente y que de paso, leyendo, me ha servido para equilibrar mi día.
Celebro leer que te sientas compensado porque si fuera yo la sufridora de un ataque informático la puntuación se hubiese disparado por mi total ignorancia en resolver ese tipo de problemas técnicos, con sus consecuencias económicas. El segundo párrafo es genial! como para fiarse de ellos!

Te dejo un beso.


Pilar V dijo...

Se llama marzo y es...un mes peculiar.

No le voy a llevar la cuenta porque tienes razón los negativos pesan más, es como una mancha que no te quitas.

Besos

Dorotea Hyde dijo...

¡Menudo día! Dicen que lo bueno pesa más que lo malo, sin embargo no sé si sería capaz de compensarlo como hiciste tú.

Me gustan estos posts que cuentan el día a día.

Laura Noestá dijo...

S ya lo presentía pero este post me lo confirma, eres de los que mira el vaso medio vacío, yo de ti estaría saltando de alegría con 200€ extra y habiéndome librado de una multa fija!!!
Además, un croissant mojado de café y un virus en el ordenador, son el pan nuestro de cada día de todos los mortales y por eso nadie se ha muerto jajajajajajaja

Pero me sumo a MaRía, leer tus pequeñas anécdotas cotidianas es un placer, y le pusiste un +10 a mi mañana gris.

Besos (BEP)

PD: Me encanta que los comentarios los hayas puesto en ventana emergente

S. dijo...

volvo: La balanza no es que funcione o no, es que... A lo mejor ni existe. Todo es subjetivo. El punto positivo de escapar de los revisores del metro podría ser negativo si vemos que más positivo sería no haberlos visto ni pasar el susto. Es tan relativo todo que ni yo mismo me puedo convencer. Puntuo intuitivamente y trato de ordenar pero si lo razono... no hay orden alguno. Me cuesta contarme mentiras. Soy demasiado escéptico. En cuanto a la informática no sé tanto, sólo me esfuerzo cuando me arriesgo a tener que pagar. Soy catalán, ya sabes. Un beso

Pilar: Ja,ja, Pilar, pero qué tienes con Marzo... algún día nos vas a contar a los seguidores tus sufrimientos con este mes. Has introducido un misterio de alto interés en tu blog.

Dorotea: Supongo que están más cerca de los tuyos. A veces no meto más historias mías de estas por no repetir. En el metro, por cierto, sucede de todo. Tú lo sabes bien.

Laura: Pues sí, tuve que hacerlo por demanda popular lo de la ventana emergente. Suelo hacer caso de las sugerencias. Aquí siempre son bienintencionadas. en cuanto al vaso... Creo que lo veo a la mitad. Ni para bien ni para mal. Como he dicho, lo malo me duele mas y me pesa pero soy consciente de que la cantidad está más o menos equilibrada y que hay tanto vacío como vino en el vaso. Creo. Aunque tu lectura positiva es espectacular. La forma en que me haces el repaso realmente le da una buena mano de pintura arco iris al día. Es que ahora lo voy a ver así como me lo cuentas. Y sí, esos doscientos euros son una notícia tan positiva que hacen sonreír hasta cuando los ves escritos. En fín, ya volaron.
Espero que tu mañana gris se te ponga del color que sueles darle a las cosas. Y las siguientes. Por cierto, en Barcelona está hoy el cielo nuboso y tirando a negro. Besos

RECOMENZAR dijo...

!!!!que interesante!!!!
pude sentir a traves de tus palabras los miedos y las locuras que pasan por la mente en momentos asi
sos genial...
mil besos
y me gusta leerte sobre todo a la mañana ya que me despertas como el te que estoy tomando

S. dijo...

Recomenzar: Muchas gracias, tus comentarios siempre son estimulantes como tu te matinal o más.

Fanny Sinrima dijo...

Pero un día así, cargado de emociones, ¡ es una delicia!En él palpitan el azar con sus sorpresas, y si sales bien parado del fatídico control de viajeros que viajan de forma irregular...
¿No es para creerte un hombre afortunado?
Lo del virus del ordenador, ya lo he oído; a gente que conozco le llegó la misma página y la poli les dijo que era muy frecuente este timo.

Saludos.

S. dijo...

Fanny: ¿Una delicia? Bueno, es que yo encajo mál las emociones relacionadas con el estrés. Algunas sí me gustan pero las malas emociones envueltas en una mala experiencia... como que no. Aún así siempre me quedo con lo bueno de que ese día se me quedará en el recuerdo y muchos otros que pasaron sin penas ni glorias están borrados y es como si no hubieran existido.
Me alegra saber que no soy el único con lo del ordenador. Consuelo de tontos pero bueno... Saludos.

ReltiH dijo...

QUÉ COSA NO!! Y AVECES UNO PIENSA HABERSE LEVANTADO CON EL PIE IZQUIERDO. PERO A LA FINAL CUALQUIER FACTOR INCOHERENTE DETERMINAN NUESTRA SUERTE.
UN ABRAZO

S. dijo...

Reltih, Aunque nuestra suerte es relativa, depende del modo subjetivo en que la tomamos. Un abrazo.

Maman Bohème dijo...

Ves...aunque dicen de mi persona (no sé si reconocerme) que soy el positivismo personificado..ejem...yo...me acordaría de todos mis parientes próximos y lejanos con todos los "menos" de mi día. Y llevaría una mala leche de narices. Es que yo no puedo evitar estresarme por cosas así. Luego, ok, veo lo bueno...pero todo lo malo siempre me deja un mal cuerpo que para qué...

Ahhhh!!! felicidades por tantos años blogeando..jeje...que se dicen rápido...pero tela cuánto tiempo!!!A veces me da por leerte "en años pasados"...pero no comento que no me gusta que des saltos en el tiempo...
Un besazo!!!!

Verónica Calvo dijo...

A esto se le llama "una de cal y otra de arena".
Una cosa, S, si sabes cuál es la cal y cuál la arena, agradezco que me lo digas ;)

S. dijo...

Maman Boheme: Vaya, me has sorprendido con eso de viajar en el tiempo a mis años pasados. Algunos fueron bastante más salvajes que los actuales. Espero que no regresen.Están muy bien para contarse pero vivirlos era incómodo. Sobre lo de tu estrés... pues ya somos dos. Aunque sólo me agobio, no se podría llamarlo mala leche a lo que siento. De todas formas intenta centrarte en tus más. Tiene que haberlos. Un beso y espero que estos días los pases lo mejor posible.

S. dijo...

Verónica: Pues parece que la buena es la cal. Leí hace tiempo que los constructores malos echaban más arena que cal y les salían fatal las obras. Se trata de una mezcla que si no somos paletas poco entenderemos dónde cal y arena se tienen que mezclar. Pero vamos, que yo también le dí vueltas durante años. Pensaba en cal ardiendo y me parecía mala. Y luego en la arena de la playa que me acoge en verano y creía que era la buena. Ya ves...

RECOMENZAR dijo...

es cierto somos de mañana aunque el escrito lo hice a la noche
El resfrio y mi sensualidad.
Lo mismo te pasa a vos
escribis desde tu alma compartiendo tus momentos
y haciendo de tu blog algo INTENSO.
Eso es vivir
Escribir y analizándose
saltar al espacio de tus letras con todas las ganas de adentro...
bravo
la seguimos a nuestras locuras

S. dijo...

Recomenzar: Me ha encantado tu comentario ahora que estamos solos y no esperaba más que ver esto desierto. Tampoco es que yo haya actualizado pero es que estas fiestas casi nadie bloguea. Me quedo con tu frase "escribir y analizándose".

Mario dijo...

Amo estos día en los que leerte me devuelve a la infinitud del viernes siempre, del lunes nunca, a proceso evolutivo y creativo de mi día menos pensado, del mes más inesperado. Disfrutarte es leerte, y viceversa, irme de vacaciones al arrecife licuado de tu retórica, o algo así. Tremendo lo que me reporta pasear por aquí, entre tus idas y venidas, entre tus aniversarios y ataques informáticos y compañeros y amigas y etceteras con don de alma, espina, esquina y corazón.

Debes saber que he arrancado la lectura en el aniversario de este espacio de letras. Que te felicito por tu acierto capitulado y cotidiano, y que me felicito por haber acertado dando contigo, letra mediante. De verdad, gente como tú con un don (ha sido estrictamente necesario repetir en este breve espacio de tiempo esta palabra) como el tuyo para los casos y las cosas y los amaneceres y los ocasos escritos casa/enlaza/anexa bien con mi necesidad lectora. Necesidad voraz donde las haya.

Por cierto, a mi padre le apareció en la pantalla eso de que había incumplido, de que había pecado y penado o algo así, que debía ir a la poli, o si no pagaba la poli iría a por él. Dice mi padre que él no consume porno, que no es como yo. Y que sólo estaba leyendo El Marca, El País o el SubMundo sin razón... En fin, que fui para allá y le eliminé ese aviso chungo. Además le comenté que si quería porno del bueno, que me lo pidiera, que ya había confianza, hombre.

Sergio, me ha encantado leerte... Sé que tardo en volver, que debería tener más constancia también para estos menesteres, que vengo más a destiempo que a tiempo, pero yo soy así, un inconstante por naturaleza. La gente que me conoce dice que sólo cumplo a la hora de abrir de par en par un libro. Sí. He dicho un libro... No te prometo puntualidad, pero sí que no te perderé de vista, también, otra vez, letra mediante.

Gran abrazo.

Mario

S. dijo...

Mario: Siempre apareces, eso ya está más que demostrado, las disculpas sobran pero te las acepto porque las ofreces. Aquí el que aparece menos de lo que debería soy yo mismo que voy espaciando la escritura y no por gusto(con lo bien que se siente uno cuando sale de haber dejado anotados sus fantasmas y sus demonios y haberlos visto desde la irreverencia para quitarles importancia). Pero lo que tengo claro es que yo tampoco doy el brazo a torcer de mi blog y no le pongo un ya veremos si vuelvo o un cerrado definitivo. Yo tengo muy claro que por aquí sigo hasta que alguien decida quitármelo o se caigan los servidores de bloguer o cualquier contingencia ajena a mí.
Lo de tu padre me ha quedado claro. A mí me alcanzó el brazo estafador y falso de la ley en la pantalla del ordenador cuando estaba con un porno perfectamente legal. Tu padre tiene un hijo de lo más comprensivo que me consta que le ayudará con discreción a buscar los contenidos adecuados a sus necesidades. Además, esa página tiene la particularidad de que te bloquea y deja el video que estés viendo debajo, oyéndose de fondo.
Por lo demás imposible agradecer tanta letra bien escrita y tanto talento tuyo desperdiciado en estas cosillas mías que escribo. Porque tus comentarios no son obra menor de lo que habitualmente escribes. Encierran su propia poesía y serían dignos a su vez de comentarios. Un abrazo, Mario.

Noelia dijo...

Pues decía por segunda vez, porque se me ha borrado el comentario, que coincido en que lo negativo acaba por sepultar lo positivo. Bien es verdad que una persona mas positiva Vera siempre oportunidades y ventajas allí donde alguien más pesimista solo ve desgracias.
Solemos culpar a la "suerte" de todo lo que nos pasa, tanto bueno como malo y yo hay veces que no se que pensar.
Dejar el marcador empatado a mi es algo que me cuesta en un día cualquiera, siempre se inclina la balanza hacia un lado u otro( muchas mas veces hacia el lado que no quiero)

Pd.- a mi fijo que me pillan en el metro. Fíjate si soy ceniza que ayer fui a matar un mosquito de esos molestos que inexplicablemente hay ahora, y me pico en la palma de la mano al hacerlo. Que digo yo que ya es difícil que ocurra eso ... ;-)

S. dijo...

Ja,ja Noelia. Lo tuyo con el mosquito tiene difícil solución. Y mira que un mosquito que pique ahí es difícil. Imagino que lo haría antes de que lo chafases. Pero sí, ya ves que lo malo nos pesa más. A mí también. Lo que ocurre es que si hay mucho bueno y mucho malo en un día te puedes desorientar. Lo normal es que vayamos a rachas malas o a rachas buenas(de estas menos). Yo sobre la suerte creo que es relativo. Ocurren sucesos y los interpretamos como buenos o malos pero suceden sin un plan superior, sólo es estadística que te pase esto o aquello. O a veces cometemos errores que nos causan un mal rato. La suerte... creo que no existe. Aunque aveces dudo.

RECOMENZAR dijo...

Ahora te entiendo mas aun que cuando te escribi el comentario
Lo que se siente
cuando te pasa algo asi es tremendo...
gracias por tus palabras por la dulzura de ser como sos
mil besos

S. dijo...

Gracias pero tenia que comentar lo que pensaba. Veia muy claro tu caso. Por experiencia.

Rafarrojas Rojas dijo...

En la próxima vida quiero la ataraxia (desde que descubrí la palabreja no la suelto, jajaja). O en su defecto (si no puede importarme lo bueno y lo malo igualmente nada por haber alcanzado un estado en el que eres libre del deseo, lo q se supone que es la ataraxia, palabra guay), quiero ... claro que si fuera ya afortunado poseedor de ataraxia (verbo de gente culta y de posibles) no desearía ya haber alcanzado ataraxia, .... no?... creo...
: )
un abrazo fuerte de tu amigo,
rafarrojas