16 octubre 2017

Malos tiempos para casi todo



Una amiga me ha preguntado si todo el asunto este de la independencia ha mermado mi creatividad bloguera, que no publico. No. Más bien ciertos temas personales. No estoy en mi mejor momento a ningún nivel. Pero no vengo a contar mis miserias. Supongo que lo haré cuando pueda reírme de estas. Lo de la independencia, en cualquier caso, afecta de otros modos. He perdido un amigo de toda la vida de Facebook y un primo lejano que no me servía de mucho y al que no veo en persona desde que tenía cinco años. Parece que se alargará lo de nuestro futuro encuentro.
El amigo llevaba tiempo dando su “masterclass” de por qué España son los otros, la caverna, los fascistas, los que nos roban, etc. Lo que yo vengo a llamar sus mierdas. Un “corta y pega” de meses que me colapsaba el muro y asfixiaba los mensajes de gente que me importaba más que él. Este es el mismo que no comía tortilla de patatas porque le parecía muy española, la gastronomía también le parece facha. Matrícula de honor en gilipollez. Estos títulos los concedo yo en la academia que me acabo de inventar, no me hagáis caso, estoy un poco descontrolado.
La última fue cuando el amiguete llamó fascista a todo el que había ido a la manifestación unionista de hace ocho días. Yo, que no escribía mucho en facebook por no liarla y porque lo uso poco, esta vez sí hablé. Precisamente para liarla. El viejo Sergio de color verde furia que no me gusta. Y no me gusté otra vez. Qué asco de testosterona.

Yo- Yo no fui a esas manis porque estaba trabajando. Pero hubiese ido de poder. La independencia es una fuente de miserias económicas para todos. Y a mí las banderas me la sudan. ¿Soy fascista por haber ido? ¿Yo que nunca he usado esos trapos de colorines?

Él- Los que van a esas manifestaciones defienden el fascismo.

Yo- O sea que cuando veo a Otegui haciéndose la foto con tu amiga la Forcadell te puedo llamar terrorista a ti por estar en sus manis.

Él- Siempre estáis con lo mismo.     

Yo- Siempre os quedáis sin respuesta. Porque habláis como robots. Lo que diga la ANC u Ómnium. Yo al menos te respondo con mis palabras. Y no generalizo. En las manifestaciones hay gente de todo tipo. Y el trapo español no siempre es sinónimo de fachas. Vale ya de complejos, que la Guerra Civil no fue ayer, rencoroso de…

Él- Demuestras que eres un facha tú también.

Yo- Y tú un borrego, un auténtico lemming, un fanático, un…

Fin de la conversación y bloqueo. Por si acaso yo también lo bloqueé no se fuera a arrepentir y regresara a ensuciarme el muro.
Lo de mi primo fue más suave. Insultó a gente de nuestra familia que me cae mejor que él y viven por Murcia y acabó hablándoles en catalán porque temía ser menos independentista (pero sin miedo a ser más imbécil, un valiente en eso). Le bloqueé pero no sé si se habrá dado cuenta. Es otro que solo se comunica mediante el corta y pega. Menos cuando ofende a la familia.
Aún me quedan indepes en el facebook pero no molestan. Hablan con sus palabras. No estoy de acuerdo con sus ideas pero ven sus fallos y los opuestos, saben autocriticarse también, les veo honestos aún en sus divergencias conmigo. No me abruman con Gifs, memes y todo ese “cortapegueo” que está muy bien si lo alternas con tus palabras pero que si solo es eso, mal vamos, tu sesera está vacía. Prefiero que me respondan con faltas de ortografía y gramaticales a que me pongan un emoticono o una frase de un tipo al que acaban de santificar porque dice lo que ellos piensan (Assange por ejemplo). Me molesta el tufo a secta que empiezan a soltar algunos. No creían en ningún dios pero necesitaban idolatrar algo, en el fondo los creyentes siempre existirán. Y los que sólo tienen su creencia y nada más que eso también. Son pocos pero reales. Capaces de abandonar su teatro y sus cines o cualquiera de sus antiguas aficiones por una bandera que parece alimentarles. Cambiando el amor a su tierra (positivo) por la pasión u obsesión enfermiza. Y sí, ya sé que este tema cansa. Espero salir como sea de este asunto. Tengo otros privados que me importan más, como dije arriba.
Así que las últimas semanas he probado Twitter, que “es lo que está pasando”. Un lugar dónde como te calientes un poco más de la cuenta puedes decir algo que te deje sin trabajo y te regale una multitud de haters exagerada. Ideal para un impulsivo como yo.
Ideal también para un suicida.


P.D. Me despido con una cacerolada. La causa indepe tiene dos mártires que van a la cárcel. Este desastre no tiene fin. Se renueva a diario. Me voy a lo mío que es independizarme de la realidad que no me gusta. Ay, mis libros.  
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