Conversación

No las entiendas, quiérelas(si puedes)
Hace un rato que habla con él sobre temas intrascendentes. Él la conoce muy bien. Sabe que ella habla por hablar. Le interesa otra cosa. Y entonces ella, su “amiga” y compañera de trabajo, revela lo que realmente le importa.
Ella: Bueno, a mí no es que me importe, claro, pero… ¿Qué vas a hacer con esta chica? ¿La quieres sólo para “chingar” o quieres algo serio con ella?
Él: “Chingar” es algo serio con ella.
Ella: Ya, pero si sólo es para “chingar” no es serio.
Él: Ya, pero si quiero a una chica para hablar pero no la quiero para “chingar” es que sólo la quiero como amiga. Vamos, que no sería nada… serio.
Ella: No desvíes la conversación que a ver, yo ya digo que a mí ni me va ni me viene este tema pero es que pienso que con esta tía no vas a ningún lado. A mí, además, ya me está cayendo gorda.
Él: Yo creo que es buena persona.
Ella: No te lo discuto pero tiene mal carácter. ¿Qué se piensa? El otro día cuando te apartó de nosotras para hablar con ella… ¡Es que me dio una rabia!
Él: Estábamos discutiendo. Cuando discutes no tienes buen carácter. Yo incluso me transformo y me pongo verde…
Ella: Ya, ya, pero a mí me da igual que esté cabreada por algo. Hay maneras y maneras de comportarse y la suya es la de una tía borde. Yo no sé qué haces con esa gilipollas. ¿Y qué piensas hacer con tu ex?
Él: Con las ex no se hace nada. Por eso son ex.
Ella: Claro, aquello ya acabó. ¡Pero eso es que quieres algo serio con esta! ¡No vais a durar nada!
Él: Ya vamos para el medio año.
Ella: Pero alguna vez se acabará.
Él: Todas las relaciones tienen un final. Incluso las relaciones perfectas. Al final uno de los dos o ambos cónyuges se mueren.
Ella: Esta relación tuya durará menos y lo sabes.
Él: No, eso parece que lo sabes tú mejor que yo.
Ella: Que no es por meterme dónde no me llaman pero yo un día le voy a pegar un corte a la borde de tu… rollete. Porque serio no es el tema, ¿Verdad?
Él: Yo creo que nos tomamos bastante en serio. A veces pasamos mucho rato sin reír. Especialmente cuando nos preocupa algo.
Ella: Pero debes dejarla. Eso se acabará.
Él: Si la dejo se acabará seguro.
Ella: Pero ahora será menos doloroso para los dos.
Él: Siempre es doloroso.
Ella: Claro, pero la gente me pregunta si la quieres sólo para “chingar” y no sé qué decirles.
Él: Ya haré una rueda de prensa y responderé para que no vivan sin saber eso tan importante que les preocupa.
Ella: ¿Pero tú estás bien con ella? ¿Te ves futuro con esa tía?
Él: De momento tengo un buen presente.
Ella: Hasta que se acabe.
Él: Entonces ya me preocuparé.
Ella: Deberías preocuparte ahora. Pero que quede claro que a mí no me importa este tema.
Dejan de hablar. Tienen que salir del trabajo. Otro compañero les lleva en coche hasta casa. Ella insiste algo más sobre la necesidad de que él deje lo que tiene con esa compañera de la que hablan. Él insiste sobre no contar demasiado sobre su vida privada.
Él, además, piensa que es ridículo hacerle caso a ella y matar el presente porque se le tiene miedo al futuro.
Sería como preguntar… ¿Por qué seguir viviendo si de todas formas nos vamos a morir?
Comentarios
Y a tí, Ozy, amén. Sabes que no puedo resistirme a tu máxima. Aunque hay veces que me apetecen más los tebeos. Llámame Freak.
Por otro lado es cierto, nadie entiende a las mujeres.
(nota al autor del blog: a mí también me encanta m. houellebecq ;) )
Criticar demasiado te hace perder credibilidad. Pero claro, también está la crítica constructiva.