04 septiembre 2009

Actualidad de nuestros cuerpos


En ese banco tenemos una porción de brisa y un buen pedazo de mar. Estábamos en crisis entre nosotros y con amenaza de recesión. Pero ahora, contigo sentada sobre mí al estilo adolescente parece que surgen los brotes verdes y vemos la luz al final del túnel. El puerto me sabe mejor contigo. La población de Barcelona me sigue sobrando pero como es un mal inevitable intento concentrarme en el bien acariciable sobre mi regazo.

Nos besamos como si desafiásemos a la gripe A pero es que en realidad ni la recordamos. Nuestras enfermedades juegan al ping pong. Recuerdo que la gripe del año pasado se mudó de mi garganta a la tuya y cuando sané me la regresaste de nuevo y cómo al final, cuando tú sanaste, aún te la devolví una vez más. Si el virus muta a mortal seremos los primeros Romeo y Julieta de la pandemia del siglo veintiuno.

Pero no me dejas pensar mucho más. Sabes que eso es lo último que necesito para ser feliz. Me besas con más intensidad y pruebo el sabor de tu lengua. Las buenas costumbres no se pueden perder. El sueño de todos mis dedos era tocar tu piel. Ahora lo cumplen mientras se reparten cinco tu espalda y los otros cinco tu vientre (premio para el que llega a tu ombligo).

Es cierto que en el Mediterráneo hay tiburones. Uno de ellos desea arrancarte la perfección de esos labios a bocados.

Unos gárrulos envidiosos gritan cosas como “ñaka, ñaka” y monosílabos varios desde el puente sobre el banco. Resultarían encantadores si no desease más bien ponerles una piedra alrededor del cuello y tirarlos al rincón más sucio de este Mediterráneo con depredadores. Pero al probar la saliva de tu boca se produce el efecto del mítico río Leteo, me quedo sin memoria. O al menos sólo tengo neuronas para ti. Soy capaz de abstraerme y olvidar a los pajilleros y Neandertales de los aledaños. Los niñatos sólo existen si crees en ellos y los nuevos planes educativos en España los están matando. Pronto comprobaremos si se puede morir de estupidez y ellos nos lo van a demostrar.

Intento hacer una ampliación de tu escote. Me miras sorprendida. La polémica del nudismo sí o no es alternativa a lo nuestro. Podemos armar polémica y escándalo sin quitarnos una sola prenda de ropa. El nudismo está permitido en España salvo en ciertas playas de la ciudad Condal pero el tope está en practicar sexo en público. Algo incomprensible si miramos las fotografías de “El País” detrás del mercado de “La Boquería”, un manjar para los amantes de la pornografía. Las leyes son claras pero los recursos escasos. Tenemos que seguir aprovechando la debilidad de nuestros ayuntamientos para atajar nuestros ardores (por si acaso, antes de bajar mis labios hasta tus pechos miro si hay policía cerca, gente sí, de eso hay en todos sitios y a cualquier hora). Mi poca vergüenza tiene límites pero están poco claros.

Tú me arañas la yugular con los dientes. Luego el atentado terrorista es en mi oreja. Cierro los ojos y apago el mundo porque mi placer no necesita que mire la realidad. Me sacas del error y me muestras como un avance de lo que podríamos hacer en un cuarto, el principio de tu tanga negro. Me quedo como hipnotizado por las transparencias. Intento descifrar el secreto que insinúa esa tela y pienso en esos otros labios sin lengua que también me gustaría besar. Me detienes la mano antes de que nos detenga alguien. Esas cosas a su tiempo. O en la intimidad.

Todos los órganos de mi cuerpo están en elecciones y ha ganado el sí a ti en el referéndum. El presidente levanta la cabeza en mi pantalón aprobando tu legislatura sobre mi corazón. También se aprueba un estatuto que incluye el derecho, llegado el caso, a terminar de follar sólo en caso de agotamiento extremo por parte de uno de los dos.

Salimos de allí antes de que nuestro efecto invernadero nos mate frente a esos peces tan mirones que tenemos delante.

En el autobús intento ensayar tiras cómicas contigo pero lo único que te hace gracia es saber que estamos juntos y no quiero eludirte como única reina de mi monarquía.

Me cobro unos cuantos impuestos a base de caricias y apretujamiento de nalgas. Hoy parece el cumpleaños de mis manos.

Sabes que cuando tenga ocasión me tomaré el derecho de pernada con avaricia.

Cuando al bajarme del autobús alzo mi mano y te despido no es lo único que levanto para decirte adiós.

12 comentarios:

maloles dijo...

Cada uno decide dónde están los límites del escándalo público.
jajajaja
Yo el otro día pensé sobre lo de la Gripe A, y llegué a la misma conclusión. Este año me muero fijo.

Muas!

Neuroscopetrix dijo...

No desaproveches ni una hora de septiembre con la chica que te trae de cabeza.
Me gusta Barcelona. Tenéis la suerte del mar y el puerto. Siento predilección por los muelles solitarios.

Un abrazo.
Bonita foto.

loveclois dijo...

Que bueno que das señales de vida y que estas escribiendo igual de bien !! Espero que eso te ayude a recuperarte...

Muchos besitos !!!

sniff, sniff llega SV y no te la podré pasar ni comentar .... buaaaa...

cuídate!!!

Houellebecq dijo...

Cuando escribo suelo estar en un estado alternativo que se puede considerar como estar bien, sí...
Y SV será comentada, claro. A ver qúién si no me la va a pasar. Y parece que este año acaba pero de verdad ¿No?

Anónimo dijo...

Me ha gustado mucho. besos.

anik dijo...

Me a gustado.

Anik dijo...

El tiburon eres tu?

Meryone dijo...

va a ser verdad: tenemos la ciclotimia a la inversa. aunque yo cada día tengo más claro que es una cosa del karma...

me alegra tu recuperación

besos

S.C. dijo...

Diooooos!!!!
Me han dado de gritar "¡Ñaka ñaka!" o cualquier otra obscenidad desde un puente.
Cojonudo.

LISSI dijo...

jo, k bonito...k bonitoooooooooooooooooooooooooooo...me emocionao!!!
k bien escribes jodio!!

MEME dijo...

Estoy con Lissi,
jaja,

Houellebecq dijo...

Ja,ja, gracias, me he vuelto a leer y he recordado esto. Lo tenía olvidado. Y me he sonrojado a mí mismo un poco. Bueno, no mucho.