Heaven knows I´m miserable now

Morrissey: ahora o en los Smiths mi letrista de cabecera
En la canción de los Smiths “Heaven Knows I,m miserable now” hay una frase que me obsesiona: “In my life why do i give valuable time to people who don,t care if i live or die”. Eso, ¿por qué darle mi valioso tiempo a gente que no le importa si estoy vivo o muerto? Se lo suelo dar a un tanto por ciento la hora. En cuestiones laborales es terrible ya que no sólo le doy el tiempo pactado si no que le doy un tiempo que en principio no se me paga: cuando miro el reloj porque llego tarde, cuando camino o espero el tren o autobús que me llevan hasta mi puesto, cuando duermo mal porque algo me ha afectado en la jornada laboral, cuando me han dado unos horarios de pena, cuando pienso en la madre del encargado por dicho motivo… Mi tiempo está dedicado en ese momento a tareas no lucrativas pero ofrendadas a unas personas, mi superior o superiores, a los que si muriera saldrían con cara de afectación disimulada a dar la noticia de mi muerte a mis compañeros mientras su mente pensaría modos rápidos de sustituirme. Al menos si a ellos les pasase algo yo no me quedaría tranquilo ni callado ni silencioso. El tema me afectaría sinceramente. Haría una fiesta y me gastaría un buen dinero de la nómina para alquilar una de esas chicas que salen de las tartas y que, yo que no soy dado a despedidas de soltero (mis amigos son muy inteligentes), nunca he visto.
Pero el tiempo no sólo se gasta en ese tipo de personas. En Annie Hall, Woody Allen mira a un tipo que le está soltando un rollo terrible mientras sonríe falsamente aunque quiere salir de allí. ¿Cuántas veces nos ocurre eso? Hablamos por educación y hasta le reímos la gracia que no nos hace a alguien con quién nos cruzamos y al que conocemos de vista porque aquel año, en tal lugar, estuvimos haciendo un cursillo de informática subvencionado por el estado. Apenas recordamos su nombre pero el tipo es un pesado profesional que no se apuntó al cursillo para aprender sino para hacer de parásito mental de gente que como yo le aguanta el rollo.
Y luego está el tiempo que le dedico a tareas que en mi índice de intereses están justo al nivel de que me acaricien con una pluma la palma de los pies o me lleven de compras a tiendas de chicas. Tareas como pasar la aspiradora por la casa o hacerme la cama o lavar los platos o… vestirme. No me importaría quedarme todo el día en pijama. Si la ley o el buen gusto lo permitieran saldría a comprar el pan (otra tarea de esas que abomino) en pijama e incluso sólo con la parte de abajo y en plena mañana (con lo escandaloso que puede ser salir así para un hombre cuando se acaba de levantar).
Como no tengo perros ni gatos a los que entregar mi amor me ahorro regar o sacar a pasear. Pero hablando de sacar a pasear no puedo esquivarlo por completo ya que tener pareja me obliga a esas pequeñas rutinas para mantener una cierta estabilidad con ella, conseguir que no cierre el grifo de las relaciones sexuales(uno de los pocos trabajos pesados que no desprecio), explicarle algo interesante que la haga reír como el idiota de “Postdata: te quiero” por si algún día me encuentran un tumor en el cerebro y puedo dejar un buen recuerdo de mí a esa persona que dice que me quiere. Y claro, por lo menos a esta sí le importa si vivo o muero. Al menos de momento.
Gracias al doctor House he aprendido que no vivimos para siempre. El lupus puede matarnos aunque se suele presentar más en mujeres y en africanos. Entonces… ¿Por qué seguir regalando mi tiempo a todo el mundo?
Una vez hice el experimento de no quedar con nadie ni hacer nada ni siquiera vestirme durante un día. Todo el tiempo para mí. En realidad creo que lo hice durante más días, creo que una semana.
¿Conclusión? Al principio bien pero luego llegó el aburrimiento.
A ver si es que no estoy contento con nada.
Comentarios
Y bueno... reducir la ingesta de tostones y parásitos, yo suelo arreglarlo con una amplia sonrisa y una de las siguientes frases:
a) No me caes bien
b) ¿quién te ha preguntado?
c) ¿No te das cuenta de que no te escucho?
d) cuando te pase la factura de la linea de la vida verás que risa te va a dar...
Normalmente funciona :)
Beso!
Entre otras cosas, por eso ahora estoy en paro.
Gracias por tu voto! Nosotros no hems decidido aún a quien votar porque tenemos que consensuarlo entre todos (haremos una mini votación entre nosotros), pero estas en mi lista :)
Un saludo!
me dieron el día libre porque hicimos doblete lunes y martes
y porque la jefa es más que comprensiva, ya lo dije varias veces
claro que estaba tan agotada que ni me enteré
sigo moribunda, de hecho
moribunda y en el trabajo
ay!
besos
Te enlazo a mi blog, en la sección de sabios actualizados, para poder saber cuando actualizas (esztó de la tennologia é lo mejó).
Saludos
La cita de Auden es abrumadoramente real. Nadie cambia, si amas, ama por lo que hay no por lo que puede ser (y está bien porque hay quien tiene el ánimo constante de cambiar a los demás).
Buen fin de semana.
He leído tu nueva entrada y lo que estás haciendo/viviendo. Se me pasaron por la cabeza palabras de apoyo para los afectados, la empatía natural en estos casos, pero no sabría en qué contexto dejarlas en tu entrada. Todavía parece tener menos sentido hacerlo en 2008 pero, en fin, aquí las dejo apoyadas, cálidamente. Un saludo Houellebecq, tras la reflexión.
Creo que me he abrazado al clavo ardiendo de la vida social desmesurada y de la ayuda a otros para olvidar mi caotica y extraña vida privada. Heaven knows i,m miserable the last week.
No viste lo que también querías de esa persona porque nuestra inteligencia racional suele llegar más tarde que la animal. Primero sientes y eres como el niñ@ que fuiste, luego razonas lo que le ha ocurrido a tu ánimo. Casi siempre por ese orden. Decía un poema de Woodsworth: "The child is the father of the man". En este caso la niña que fuiste es la madre de la mujer que eres. En el fondo nuestro niño sigue mandando. Como decía el Houellebecq escritor francés, nunca terminamos de madurar. No digo que tú eres inmadura. Apuesto porque lo somos todos. Yo tengo que rectificarme más veces que tú y me gustaría desdoblarme en dos hombres para poder pegarme un buen golpe en el estómago de vez en cuando y recordarme que si bajo la guardia puedo ser un imbécil y traicionarme mucho. No sé si todo esto está resultando confuso, vuelvo a divagar. Me duele la cabeza que ha recogido el noventa por ciento del sol Catalán y reivindicativo y tengo que regresar en coche a Lorca y luego regresar otra vez aquí para seguir con mi vida normal que volveré a echar de menos. Necesito leer como otros necesitan fumar. Gracias por el apoyo y me alegra saber que Morrissey sigue calando. Son las únicas frases en inglés (casi) que consigo citar de memoria.