Recuerdos de mi último concierto (I)

Me tomé una clara de huevo para la voz. Lo único que se me aclaró fue la certeza de que esa es una forma asquerosa de aclarar nada. Pero esa noche tenía un concierto y cantaba yo. El insomnio pre-actuación en vivo no me había dejado más que dormir a ratos, el descanso me lo había podido tomar a pequeños sorbos.
Le dejé una cámara de filmar a P. y me fui con Ozymandias que nos haría las fotografías y el resto del grupo a recoger los instrumentos. Mi hermana también se movía por allí con el maquillaje listo. Así daba gusto. Colaboradores cercanos, de confianza y sobre todo gratuitos.
Tocábamos en una discoteca. Era nuestra segunda actuación. Éramos un grupo de tecno pop en castellano que aspiraba a ser Depeche Mode y tal vez se quedaba en OBK. Yo realmente quería sentirme como David Bowie aunque mi vestuario oscuro era más Dave Gahan, más el Depeche oscuro.
Sólo me dejaron tomar agua. En la primera actuación había sido desastroso. Lo que tomé aquella vez me hizo reventar el espectáculo y convertir en circo un concierto. Mi hermana dijo que dejaría de considerarme su hermano si volvía a dejarla tan mal delante de sus amigas. Así que nada. Ni una cerveza para animarme. Cada vez que iba a coger una botella con algo que se pareciera al alcohol me la quitaban de las manos. ¡Pero si casi soy abstemio! Pues ni por esas. Ni siquiera se veía con buenos ojos el refresco de cola (las burbujas y el gas te pueden afectar el cerebro). Pues nada. A sufrir los nervios sin anestesia. No hablemos ya de drogas…
Con la discoteca cerrada ensayamos algo. Yo me apunté el orden de las canciones en el suelo aunque me lo sabía tan bien como las letras. Sólo teníamos media hora y siete canciones para lucirnos. Todas propias y llenas de letras adolescentes sobre obsesiones, amores playeros, relaciones que no habíamos tenido y que no falte el sexo, claro, eso a casi cualquier edad.
A las doce ya teníamos el local bastante lleno de gente y un buen montón de amigos, conocidos y hasta familiares pululaban por allí para aplaudirnos antes de preguntar. Esos incondicionales animaban bastante. Yo incluso tenía pactado con algunas amigas el arrojo de prendas íntimas como sujetadores y bragas al escenario pero luego me fallaron. No sé que problema le vieron a eso de desnudarse en público. Se supone que para eso están las amigas. ¿No?
Pasada la una de la madrugada mi hermana me maquillaba en los vestuarios. Los de seguridad expulsaban el exceso de gente y curiosos que entraban allí para hacernos la pelota o levantarnos el ánimo. Una pena que la seguridad fuera tan eficiente. Yo estaba en mi salsa.
Antes de salir intenté explicarle a Ozymandias que no fotografiase el lado más grotesco y horrible de mi persona para reírse después (como solía hacer). Esa noche me interesaba algo más épico. Mejor desde abajo y dando la apariencia de un hermoso Dios griego. En su defecto la apariencia de un aceptable cantante de barrio con las posibilidades de meterse alguien femenino entre las sábanas de cualquier pensión barata. Puede que incluso me conformase con un callejón oscuro.
Bueno, milagros a Lourdes, me vino a decir él con ese estilo tan optimista y amable que le caracteriza.
Otro tipo que cantaba en un grupo amigo y nos había entrevistado para una revista local se me acercó y me dijo que me veía cara de JB. Me puso un tubo en la mano con esa bebida que en un descuido del resto de compañeros pude probar brevemente. Absolutamente insuficiente para animarme. No digamos para emborracharme y olvidar que en breve estaría cantando en un escenario con un buen puñado de personas estudiándome a su gusto bajo la luz de unos indiscretos focos de discoteca.
Todas las salidas de emergencia parecían estar echas para mí. ¡Cómo quería estar en otro sitio!
Comentarios
en absoluto (ninguna de las dos), además
por qué nos dejas sin saber qué pasó en el concierto??? por qué??
beso
Yo eso quiero verlo... aunque... ejem, no es mi estilo de música. ¿qué pasó con el concierto?
AH, y los cantantes toman orujo para aclararse la voz, no clara de huevo... xD
QUe asquerosidad, lo que hay que surfir para ser artista.
Por otra parte me alegro de que decidieses dejartelo, si así escribes:)
Espero volver... en breves, quedan unas dos semanas; que se pasen rápido.
Muas!
y lo de casi abstemio es porque creo que no me imagino a casi nadie abstemio... no sé...
cómo va tu gripe? mi insomnio está viento en popa a toda vela...
beso