Antes del verbo, el gesto

Hay como un lenguaje no verbal en él que indica que liga poco
Mónica me contaba que una noche salió de marcha sin su novio. Nada extraño si no conoces a su novio. Tienen un contrato verbal por el cual ella tiene que llamarle tarde y de noche para que él sepa que ella no está de fiesta. Esa acción de Mónica era temeraria. Él la llamó y supo que Mónica no estaba con sus padres. ¡Traición! Al poco, el aprendiz de moro se presentó dónde estaba ella con el coche y le dijo que se subiera. Mónica en principio se negó. Ella me lo cuenta riéndose por más que escrito parezca el preludio a una tragedia de telediario sensacionalista:
- Y empezó a tocarse el pelo y a echarselo p´atrás. Cuando se toca el pelo y se lo echa p´atrás ya sé yo que está nervioso y supercabreado. Fue cuando le vi así como dando vueltas y mirándome y diciéndome de mala hostia que me subiera al coche y tocándose el pelo que me dije: “Mónica, no le cabrees mucho más que la lía”. Y me subí al coche y me llevó a casa de mis padres y allí quedó la cosa pero no veas el cabreo que se cogió. Es que mi novio me tiene muy controlada. Claro que yo a él también lo quiero así y que no me entere yo de que sale de fiesta que se la corto.
No me apetece hoy hablar sobre relaciones tormentosas o posesivas. A mí me llama la atención el cómo pequeños lenguajes no verbales del prójimo nos informan mejor de lo que piensa que sus palabras. Ese echarse el cabello para atrás de él es como un preludio a la rabia y sólo Mónica lo sabe así de bien.
A mí me ha descubierto mi pareja que cuando pongo el brazo de un modo determinado sobre el respaldo de su silla es que me voy a levantar en medio minuto de la silla y voy a decir que nos vayamos. Yo no suelo pensar en mi brazo derecho cuando hago eso que dice ella. Ni siquiera pienso que soy una persona con brazos traidores. Pero al parecer mi brazo y los gestos que hace comunican algo. Mi pareja me estudia todo el tiempo. Si muero antes que ella estoy seguro que se pedirá ella la disección para ver qué tengo dentro.
Últimamente yo también rastreo rostros y gestos. Observo el malhumorado pasear de mi gerente, su cara de “soy malo de cojones así que no me toques los ídem”, su esfuerzo en buscarnos tareas para que no tengamos tiempo de hablar ni montar nuevos e incómodos motines, la forma en que se despidió ayer sin decir ni adiós obligando a ensuciar mi paladar con la expresión “puto maleducado de mierda” o a reprimir las siempre incipientes ganas de matarlo a collejas. ¿Qué muestra su lenguaje verbal? ¿Tendrá que ver su actitud gansteril con el hecho de que tiene que mantenerse firme para que la gente no se le eche encima ante la última noticia, que la empresa ahora nos pagará más tarde por culpa de la crisis? Mi verdadera crisis es existencial.
¿Significa su lenguaje no verbal que en tiempos de crisis o de crecimiento económico del veinte por ciento él sigue siendo el mismo hijo de puta?
Yo que le conozco de siempre creo saber también la respuesta.
Comentarios
Sé un poco mucho de relaciones posesivas y tormentosas y aprendices de moro... ay. Yo creo que no tengo ningún gesto así destacable, aunque sean todos inconscientes... pero pienso y pienso y no. Soy poco gestual menos cuando voy puesta.
en el principio, era el gesto. si no, cómo coño hizo dios para señalar antes de decir fiat lux?
eh?
beso
yo todavía no me atreví. pero las tres primeras novelas son maravillosas, cada cual en su estilo (un mundo para julius, tantas veces pedro, la vida exagerada de martín romaña). yo entré por no me esperen en abril, allá por mis tiernos quince años, cuando la última era reo de nocturnidad
y empecé a renegar con el huerto de mi amada, la del planeta, ya un autoplagio descaradísimo (siempre ha escrito sobre lo mismo, incluso sobre los mismos personajes -con distintos nombres- y, por las memorias sabes que, en realidad, sobre su puta vida pero, con el huerto de mi amada no sumaba nada a lo ya contado, sino que restaba. y mucho), la del planeta. andaba yo en segundo de carrera cuando todo el mundo me mandó mensaje diciendo lo del planeta de bryce. como si fuera algo a celebrar
ay, bryce! con lo grande que fuiste! algo así como lo que pasa con woody allen. y no es que yo me haya hecho mayor; es que ellos son peores...
mira:
http://once-upon-a-midnight-dreary2.blogspot.com/2008/06/me-imagino-que-yo-debo-comprender-todo.html
primera entrada oficial de mi blog (es la segunda: la primera dice simplemente que he reabierto)
de huerto cerrado, primer libro que publicó, allá por el 68
bryce fue maravilloso. y está escrito para que podamos comprobarlo. repito: las tres primeras novelas, recomendadas fervorosamente
beso
Lo de los gestos y las expresiones es muy interesante, la verdad. Yo tengo un amigo que (sé que es típico, pero cierto) cuando se enfada o se está enfadando se le hincha la vena de la sien. Eso, cuando sabe que tiene razón al enfadarse. Cuando se enfada, pero porque le están echando la bronca, y él no tiene razón, no se le hincha la vena, se pone a destrozar cualquier cosa que tenga entre las manos. Es curioso, delata no solo el enfado, sino su culpabilidad.
Jum! voy a dedicarme a observar a la gente con más precaución!^^
Muas
En cuanto a lo de la crisis...que pasa que todas las empresas se han puesto deacuerdo para jodernos mas la vida de lo que lo hacian ?lo hacen solo por el mero hecho de ir a juego con la crisis?...joder que mania le tengo ya a esa fastidiosa palabreja...mira que suena mal...crisis...ijjjjjjj
besines explendidos y a la mierda la crisis
Yo creo totalmente en esa teoría de los pensamientos que inducen, que crean, que alteran y perturban el libre curso de las acciones libres que ya no lo son tanto. Ese "Desarrolla tu cerebro" podría ser un libro escrito también para mí porque es un tema que me interesa y del que no hablo más en otros posts por no repetirme pero qeu tengo presente muy a menudo. Lo que no siempre soy capaz de recordar es que me observan y que piensan sobre cómo me muevo. Afortunadamente. No puedo pasarme la vida haciendo cálculos de hasta como voy a respirar. Me asfixiaría. Feliz semana para tí, Angeline.
P.D. La anécdota del marido y su cortauñas es escalofriante según se mire. Todo un microrelato por sí misma. La mezcla de tristeza y repulsión me ha dejado más impresionado que nada. Conozco esa sensación y no me gusta sentirla (y espero no inspirarla, eso es todavía peor).
Yo creo totalmente en esa teoría de los pensamientos que inducen, que crean, que alteran y perturban el libre curso de las acciones libres que ya no lo son tanto. Ese "Desarrolla tu cerebro" podría ser un libro escrito también para mí porque es un tema que me interesa y del que no hablo más en otros posts por no repetirme pero qeu tengo presente muy a menudo. Lo que no siempre soy capaz de recordar es que me observan y que piensan sobre cómo me muevo. Afortunadamente. No puedo pasarme la vida haciendo cálculos de hasta como voy a respirar. Me asfixiaría. Feliz semana para tí, Angeline.
P.D. La anécdota del marido y su cortauñas es escalofriante según se mire. Todo un microrelato por sí misma. La mezcla de tristeza y repulsión me ha dejado más impresionado que nada. Conozco esa sensación y no me gusta sentirla (y espero no inspirarla, eso es todavía peor).
Como ves, me llega en el momento justo. Besos.