Sexo versus TV

La película prometía así que nos acomodamos. Al menos ese era el plan. Pero había factores en contra. Ella sólo tenía la parte de arriba del pijama. Estaba tumbada sobre mí, el culo sobre mi pecho. Su coño estaba a centímetros de mi rostro. Desde allí podía apreciar los matices conocidos e inéditos de ese lugar tan comprensivo con mis necesidades.
Cuando le comenté lo de la peca en la que no había reparado antes me dijo que todas las pecas de su cuerpo tenían un nombre o como mínimo un significado. La de su coño era el emblema de las chicas sexys. Una vez descifrada la peca sentí que se me agotaba la conversación. Los planos de la película pasaron a segundo ídem.
La morreé en su segunda boca. Sus labios verticales contra los míos horizontales. Supe que le gustaba porque se me hizo flujo en la boca. Mientras tanto comencé a crecer entre sus omoplatos. Dio inicio un lento pero firme apuñalamiento de su espalda. Ella respondió rápido a ese reclamo.
-Vamos a la cama- me dijo con la voz debilitada por el placer.
Y fuimos. La película seguía su ritmo mientras nosotros aumentábamos el nuestro y fatigábamos los muelles de la cama.
Me pidió que la follase por detrás y no pude negarme. La prefiero pidiendo eso que pidiéndome que baje a comprar algo o a tirar la basura. A veces ser generoso produce un gran placer y dar también compensa.
De una u otra manera acabamos siendo democráticos con el orgasmo y nos llevamos un par por cabeza. Regresamos al comedor. La película seguía. Intenté pillar el hilo. Justo lo estaba cogiendo cuando ella me agarró la polla. Bajó el pantalón de mi pijama para tratar con ella de tú a tú. Se la introdujo entre los labios. Allí dentro estaba condenada a crecer. ¿Otra vez? Dejamos el comedor y comenzamos a deshacer la cama ya deshecha. Un desorden al cuadrado y un placer al cubo. El último orgasmo me estaba llegando dentro de ella. Como la quería y además no quería que se llevase un mal sabor de boca de ese fin de semana la avisé. La eyaculación fue como un suicidio, un disparo que me dio en el pecho y a la altura del corazón. Ya lo dicen los franceses cuando hablan de ese periodo refractario que hay después del orgasmo en el que ciertas personas llegan a desvanecerse. Lo llaman le petit mort, la pequeña muerte. Pero luego resucitamos. Ella estaba abrazada a mí en ese advenimiento mío. Nos levantamos y fuimos al comedor. Las rodillas me temblaban al borde de la inoperancia.
La película estaba en los títulos de crédito.
Afortunadamente comenzaba otra. Desafortunadamente no se veían perspectivas de verla de principio a fin.
Afortunadamente existe el DVD y puedo ver películas cuando quiera. Al menos si estoy solo. De todos modos el cine que estoy viendo en los últimos tiempos es insoportable.
Comentarios
El texto me devuelve al pensamiento de que aún hay posibilidad de romanticismo.
Joder, que envidia me das cabron, ojala pudiese yo fatigar los muelles de mi cama.
Un saludo! y a ver si nos reencontramos en el japo!
Un beso multicolor
éste es verdaderamente comunicativo
logras sin duda tu cometido e incluso lograste despertar cierta envidia... no de la situación como de la oportunidad y el satisfecho desahogo
de la cotideaneidad sexual que no deja de ser invitante y soez
Saludos. Muy buen relato.
Un abrazo, y bienvenido a participar de mi blog.
Rosario
PD:Esto no se hace ...esas descripciones hacen k la imaginacion vuele y recuerde mis momentos de "cine" particular....ofú niño k calor k ma dao..jejjjee
Vaya tela....cuando escribes haces imagenes .
Un besote
Saludos!
y si es con amor, mejor.
... ...traigo
de
la
tarde
herida
en
la
mano
y
una
vela
de
mi
corazon
para
invitarte
y
darte
este
alma
que
viene
para
compartir
contigo
tu
bello
blog
con
un
ramillete
de
oro
y
claveles
dentro...
desde mis
HORAS ROTAS
Y AULA DE PAZ
TE SIGO TU BLOG
CON saludos de la luna al
reflejarse en el mar de la
poesia ...
AFECTUOSAMENTE
HOUELLEBECQ
jose
ramon...
PD: Por cierto la imagen creo que es de la serie True Blood. Un saludo.
por ahora mi blog esta en remodelaciòn.
abrazo!