Carta

Se fue. Me dejó de recuerdo un buen rato en mitad de una noche sin más sonidos que los nuestros. También me dejó el cuerpo como después de una paliza. Pero se fue. Y aproveché para comer cebolla, ajo y salsas picantes de las que dejan rastro en cualquier aliento. Esa semana sólo tenía que usar la boca para comer. Mis besos, por ser exclusivos, debían quedar aplazados. Tiempo habría de regresar al Colgate, la fruta y la disciplina de la higiene.
Se fue o te fuiste (porque sabes que te escribo a ti) para dejarnos un espacio que siempre pido pero sobre todo para ganarse o ganarte el tuyo. Una libertad con moderación pero por encima de todo, una libertad de mutuo acuerdo, pactada y con sus reglas. Un paréntesis no tan largo que mate por falta de alimento el amor, ni tan corto que apenas se note. Algo más equilibrado. Te fuiste para que volver a vernos diese más la impresión de milagro que de rutina. También lo hiciste para no mezclar las vacaciones con el lugar dónde mal vives, para alejarte del techo que te recuerda el día a día tras día de movimientos repetidos y sorpresas con cuentagotas que a menudo ni siquiera son agradables. Un hasta luego porque adiós nos queda grande. A no muchos kilómetros de mí. Sólo los que caben en una hora y media de tren de cercanías con retrasos. Si volases poniendo países de por medio ya te estaría llamando. Supongo que la psicología hace mucho. Seis días sin ti son igual de largos estés en Turquía, Rusia o
Ahora vivo y paseo sólo, como si pudiera visitar un futuro en el que ya no estaremos juntos o retroceder a un pasado en el que no te conocía.
Fue bonita la última noche que nos vimos cuando comprendimos que ya nos estábamos echando de menos incluso abrazados. Y también lo es saber que entre nosotros hay algo que ha sobrevivido a las peores pruebas y las ha superado con nota. Otros en nuestro lugar ya ni estarían. Otra en tu lugar ya me hubiese devuelto el infierno que te presté.
No podemos temblar sólo porque compres un billete para la vuelta de la esquina. No después de haber sobrevivido a tantas guerras y a tan escasa paz.
El Domingo te llamo.
Comentarios
Me gustó mucho tu post:)
Besos!
Un abrazo grande
Un gran abrazo.
p.d: Descansaaaa
lo del espacio es una de esas cuestiones a las que las feministas deberían prestar más atención: parece que está predefinido que (en una relación heterosexual clásica y al uso) al hombre le hace falta y a la mujer no le hace gracia. las mujeres también necesitamos espacio. algunas. bueno, vale, habíamos quedado en que yo no soy una mujer. no del todo. no siempre
(por qué, si me educaron con todo el esmero del mundo para conseguirlo?)
besos
Mi odio por agosto es más... no sé.
Es un asco salir a la calle y morirte de calor; pero es más bien por... es Agosto. No hay nada peor.
"Deja que esto no acabe nunca, después del frío beso"
Es lo que suena ahora, y creo que casa bien con tu post.
Bueno, no. Lo prefiero sin banda sonora (aunque ésta sea de calidad).
¿Suerte?¿Ánimo?
Bah.
Un beso!
Te invito a que visites nuestro blog y que luego consideres darnos tu voto en la sección SOLIDARIOS.
Damos de comer a los jóvenes que viven en la calle y el premio redundaría en beneficio de ellos.
Gracias por tu valioso tiempo!!!
Paula y Manuel
www.elmacarronsolidario.blogspot.com
Realmente bonitas tus palabras, y tristes a la par. En todo encuentro algo triste... no hay remedio.