Terapia

Lo que más me ha gustado de ese viaje ha sido el sexo. Lo cierto es que hemos follado como conejos(al menos por la frecuencia ya que nuestras perversiones, posturas y rollo “hardcore” no es muy propio de esos animales, los seres humanos podemos ser más bestias que las bestias sin demasiada dificultad). Qué suerte tu nueva afición a las novelas de la desaparecida “sonrisa vertical”. Era leer cinco o seis páginas, mirarme con lujuria y atacar sobre una cama de hotel que temblaba y crujía con profesionalidad. Imagino que estas camas lo que más ven es precisamente eso, sexo.
También estuvo bien la arena blanca, tus pechos y tu culo al sol, el agua transparente, la noche de charla en el balcón con acompañamiento sonoro de las ranas de una laguna cercana, el buffet libre para romper cualquier dieta, algunos orgasmos míos y algunos tuyos(maravillosamente estridentes), nuestras iniciales en los botes de sal y pimienta del chino(tú
Todo aquello estuvo bien. Si acaso la pega de que todo pasa y que el calendario no se iba a detener. Y sobre todo el mal momento de la última noche con discusión. Yo buscaba mi soledad que no estaba en tus planes pero que casi siempre está en los míos.
Quería dejar atrás cualquier recuerdo de mi vida cotidiana. A veces prefiero quererte a distancia (aunque los orgasmos pierden mucho de ese modo). Pero tenía que huir. Así que regresé a mi hogar con la imagen de tu rencor todavía fresca en las pupilas. Estuve en casa un fin de semana, estuve en un apartamento de
Pero el balance es negativo. Dediqué más de un par de pensamientos a mi infierno privado.
Puede que te interese saber que sigo proyectando escapadas.
Esta vez no me importa incluirte de compañera si así lo deseas. Después de todo sí hay algo que me hace desconectar. ¡Es tan bonito el porno duro cuando hay amor!
Comentarios
Un saludo.
Y gracias por tu comentario.
terminaron las vacaciones? las mías son estudiosas, pero son
besos